En Burgos, los más siembran trigo y un puñado cizaña
El pasado 12 de octubre el arzobispo de Burgos, monseñor Gil Hellín, procedió a abrir el Año de la Fe, en el marco de la catedral de la ciudad castellana, siendo una ceremonia seguida por muchos fieles y con la presencia de numerosos sacerdotes.
La celebración tuvo un grito:
“Alegres por creer, y entusiasmados por transmitir la fe a todos”
El marco misionero de la diócesis más misionera de España, fue un denominador común en la excelente homilía expresada por el arzobispo de Burgos.
Sin embargo, todo no es alegría en la diócesis castellana. Desde hace unos meses, un foro titulado Iglesia Viva, está llevando la cizaña a sembrarla junto al trigo que los sacerdotes y el arzobispo procuran tener bien cuidado.
Mañana, el teólogo arriano Tamayo tiene una conferencia en la ciudad burgalesa. El cartel encierra el mismo tema que va explicando por toda España. Los organizadores de la misma son los de iglesia viva, que desde ahora escribo con minúscula que es lo que se merecen por su terquedad mental en llevar a un señor sancionado por la Conferencia Episcopal Española.




