Obama, el iluminado de Estados Unidos
Un locutor de radio rabiosamente denostado por muchos, afirmaba una mañana desde su micrófono lo siguiente: “El presidente Obama es el Zapatero americano, pero en mulato”. Era el día que Zapatero se marchó a orar con él hasta Estados Unidos. El locutor de radio es Federico Jiménez Losantos, quien parece tener razón en esta equiparación.
En el desayuno de oración, celebrado hace dos días, el presidente americano se le ocurre sentirse un intérprete de la Biblia, y apunta que “Jesucristo subiría los impuestos a los ricos”.
Todo esto sucede en la atmósfera de ataque contra la libertad religiosa, especialmente contra los católicos, esgrimida por el presidente americano, que ha puesto en pie de guerra a todos los obispos católicos de Estados Unidos, apoyados por el Papa, defendiendo la vida contra el aborto. Donde obliga a las instituciones católicas a pagar a sus empleados seguros médicos que incluyan en su cobertura la práctica de abortos.
Algo que no sucedía en la moderna nación americana, donde al decir de César Vidal nunca la religión es freno del avance cultural y social de aquella democracia ideal, algo que sí ocurre en la vieja y caduca España, solar de dominio católico y carca.




