De clarisas a Iesu Communio
A quien conocí primero fue al hermano de Sor Verónica, monseñor Raúl Berzosa, hoy obispo auxiliar de Oviedo. Ambos teníamos el mismo cargo en nuestras respectivas diócesis, responsables pastorales de los medios de comunicación social. Los libros escritos por don Raúl siguieron siendo el cordón de comunicación entre nosotros. Un día fue elevado al episcopado y enviado donde hoy ejerce su ministerio.
Más tarde, he pasado por Lerma y La Aguilera. Era un caso singular: muchas mujeres jóvenes dejaban todo y seguían a Cristo en la vida consagrada. Todo estaba ordenado por la joven abadesa Sor Verónica Berzosa. Es una mujer que cree lo que vive y que testimonia lo que cree y sigue: su amor a Cristo. Además lo sabe contagiar a las demás personas que están a su alrededor.




