InfoCatólica / Tomás de la Torre / Archivos para: Febrero 2009

3.02.09

El diálogo y el cardenal Bertone

Hablar es, un poco, desnudarnos ante los demás, abrirles nuestro interior para que descubran lo que pensamos, lo que sentimos, lo que vivimos, lo que aborrecemos y lo que amamos. Esto nos lleva a conocernos más y mejor, a sentirnos mutuamente comprometidos. Una persona que no habla o habla muy poco, en cierto modo intimida a quienes viven con ella o junto a ella.

El diálogo crea amistad, la amistad engendra el diálogo. Uno y otro se exigen mutuamente. George Eliot escribió estas sentidas palabras: “Qué indecible consuelo es sentirse uno seguro con otra persona. No tener que pensar las ideas, ni medir las palabras, sino derramarlas todas, tales como surgen, la paja junto con el grano sabiendo que una mano fiel las tomará y separará, conservando lo que vale la pena y luego, con un soplo de benevolencia esparcirá el resto al viento.”

Por lo tanto, hablar es expresarnos a nosotros mismos. El hablar es propio del hombre, por eso es esencial en nuestra vida. A veces nuestra conversación con los demás se asemeja a un diálogo entre sordos. La palabra es un don precioso y a la vez poderoso. El apóstol Santiago refiriéndose a la lengua nos dice: “La lengua es un miembro pequeño y, sin embargo, capaz de grandes cosas. Una pequeña llama basta para incendiar un gran bosque. Con la lengua podemos bendecir al Señor, nuestro Padre y podemos maldecir a los hombres hechos a imagen de Dios”. (Sant 3,2-9).

Con la llegada del cardenal Bertone a España se han dicho tantas sandeces, que más vale no tener en cuenta a las lenguas ociosas y las manos inútiles sobre los teclados de los ordenadores. El diálogo en la Iglesia es lo expresado más arriba. No entenderlo al modo del apóstol Santiago es, como dice el texto, incendiar un gran bosque.

Cuando un cardenal tiene que ser corregido por algo, siempre se hace en la intimidad. Si una Conferencia Episcopal tiene que ser llamada al orden, eso se hace en la intimidad de la comunión episcopal. Si un obispo saca los pies de la unidad se dialoga con él para que enmiende su conducta. Lo mismo que un sacerdote. Lo mismo debiera ser dentro de una familia entre sí.

Ahora bien, el diálogo que la Iglesia plantea con las autoridades de cualquier país siempre es el mismo: al modo evangélico. Pero si la autoridad de ese pueblo estalla contra los derechos de la Iglesia, entonces ésta utiliza la corrección fraterna más fuerte, es decir, ruega lo mismo pero con más insistencia y perseverancia. Si esa autoridad se empecina en sus desafueros contra la Iglesia, es cuando ésta sale a la opinión pública y emite un comunicado o mantiene una rueda de prensa con los medios de comunicación. Pero hasta llegar aquí existe un largo camino de diálogo evangélico y fraterno.

Por esto, las lecturas publicadas sobre el cardenal Bertone en España son siempre interesadas de parte, de la misma parte, que desea dividir a la Conferencia Episcopal, que está legislando contra la vida con el aborto y la eutanasia, imponiendo la Educación para la ciudadanía, conociendo previamente el resultado de la sentencia, y procurando sembrar un laicismo agobiante y anulador de la libertad de los hijos de Dios.

Cuando el cardenal Bertone se haya ido de España, volverán a inventar otro cuento para seguir dando más martillazos al mismo clavo buscando que el cristianismo desaparezca de la sociedad española y en su lugar se imponga la religión laicista que tanto gusta a los actuales regidores de la sociedad actual.

Tomás de la Torre Lendínez

2.02.09

El anticlericalismo de hoy

La historia española presume de tener una vena de anticlericalismo que se remonta a los tiempos del Renacimiento. El anticlericalismo en España se define como el deseo de ver desparecer a la Iglesia Católica y sus ministros. Los anticlericales de aquí no ven nada más que los aspectos negativos que la historia de la Iglesia ha dejado con el paso de los siglos en el solar patrio. Nunca ha querido distinguir entre el bien y el mal. Entre el clero sensato y bienhechor de la sociedad, y el clero insensato y mal ejemplo para la misma sociedad, los escritores y novelistas siempre han destacado a éstos últimos metiendo en el mismo saco a los otros. La objetividad de reconocer la parte sana y detectar la negativa nunca ha sido moneda de curso legal en toda la historia de España en los últimos trescientos años.

Este anticlericalismo ha traido ríos de tinta en la literatura realista hispana y ríos de sangre de clérigos inocentes, que han pagado su cuota sin tener responsabilidad directa en la mayoría de los asuntos. Los mártires de la Guerra Civil son prueba evidente de cómo sin haber cometido ningún delito fueron matados de modo vil. A muchos de ellos la Iglesia los ha elevado a los altares. Y, todavía, los que puedan ser canonizados en el futuro y que están en la lista de espera.

Con la Transición parecía que el anticlericalismo, dada la mayor madurez y educación del ciudadano español, se había quedado en los baúles de la historia pasada. Y no es así. La literatura, el cine, la televisión….está alimentando una fuerte dosis de anticlericalismo que no se detiene. Ahora no llegan a los extremos de la década de los años treinta, pero la fineza de la daga anticlerical está metida y sigue clavándose hondamente en los entresijos de la sociedad.

El anticlericalismo está extendido por otras zonas del mundo: en la India las cabezas de los sacerdotes tienen un precio. En Bolivia, Evo Morales, desea crear “una nueva religión” que le justifique sus fechorías. En Venezuela, Chavez no para de tener en el punto de mira a la jerarquia de la Iglesia Católica del aquel país.

En España hoy, el anticlericalismo tiene tres vertientes claras:
1.- En la llamada “cultura oficial” que pasta en el presupuesto estatal para producir engendros de cine o teatro, donde no dejan títere con cabeza.
2.- En ciertos medios de comunicación social, donde tiene asiento y barra libre un anticlericalismo, en parte formado por algunos clérigos que tiran piedras contra su propio tejado intentando hacer del círculo un cuadrado, a donde acuden un variado número de adeptos creyendo que le dan algo y solamente le ofrecen gato por liebre y siguen sin darse cuenta o no quieren darse por enterados, que los engañan como chinos.
3.- En un reducido sector que se llama, aquí, “religión análogica", donde nombran obispos, arzobispos, papas, hacen prelaturas personales, componen la agenda del cardenal secretario de Estado Vaticano, profetizan cismas, consiguen exclusivas inexistentes, y tiran a matar y desaparecer a la cadena Cope…..

Dentro de este abanico de anticlericalismo actual algunos se las prometen muy felices. Otros están apostados en el buen sillón del poder y el dinero. Y muchos están esperando y formando parte de un redil, donde nadie piensa por sí mismo, ni existe la libertad de los hijos de Dios.

Dejamos, ahora,como siempre, a los lectores y visitantes que completen este somero mapa del anticlericalismo en la tierra española de hoy. Ustedes tienen la palabra.

Tomás de la Torre Lendínez

1.02.09

Jubileo en Gibraltar

En el sur de España está Gibraltar. Poco se habla de esta colonia británica en asuntos eclesiales. En el año 1704 fue ocupado el Peñón por la escuadra angloholandesa en apoyo al pretendiente al trono de España llamado Carlos durante la Guerra de Sucesión, al término de la cual su soberanía fue transmitida a la Corona británica en aplicación del Tratado de Utrecht en 1713. Desde entonces el devenir político de Gibraltar ha sido tradicionalmente objeto de controversia en las relaciones hispano-británicas.

Este Peñón fue tomado por los moros en su entrada a España, desde Africa, en el año 711. Sin embargo, Gibraltar fue conquistado a los musulmanes por el rey Fernando IV, el Emplazado, en 1309. Cayó de nuevo en manos árabes, hasta que fue reconquistado el 20 de agosto de 1462, festividad de San Bernardo, desde entonces será su patrón, y su mezquita se conviertió en el Santuario de Nuestra Señora de Europa.

Con motivo del 700 aniversario de su cristianización, el obispo monseñor Carlos Caruana inauguró el 9 de mayo pasado, en la catedral de Santa Maria de la Coronada, un Año Jubilar que se extenderá hasta el 5 de mayo de 2009, festividad de Nuestra Señora de Europa.

Cuando entraron los ingleses en Gibraltar implantaron el anglicanismo, que es la religión mayoritaria en la colonia. Sin embargo, el catolicismo tiene una vida pujante. El obispo Caruana ofrece este Año Jubilar para que los católicos del resto de España puedan visitar el Peñón y participar en los actos conmemorativos de la efemérides. El santuario de la Virgen de Europa se ofrece como marco para retiros y convivencias de quien desee ganar las gracias espirituales contenidas en el Jubileo.

El rector del santuario informa en un número de teléfono y otro de fax:
Teléfono: 0035020077138
Fax: 0035020073962

Quien necesite cualquier información puede llamar o enviar un fax. Es una buena forma de conocer a la Iglesia Católica de Gibraltar, que es una desconocida para un montón de gente de cualquier parte del mundo.

El que firma este artículo ha estado en reuniones y visitas a la colonia inglesa y conozco la vida de la comunidad católica del Peñón. Tienen unas maneras de expresar la fe que nos recuerda mucho al resto de Andalucía, pero no se puede negar que los ingleses llevan trescientos años gobernando Gibraltar. Y esto se nota.

Desde El Olivo intivamos a quien desee visitar a los “llanitos", así se les conoce a los vecinos de la colonia, y podrán conectar con una comunidad católica bastante floreciente y sus costumbres propias de expresión de la fe en el Señor Jesús.

Tomás de la Torre Lendínez