Otra vez con que si la iglesia de base dice
Poca cosa hay más falaz que presentar la disidencia pura y dura con la doctrina de la iglesia bajo capa de mansedumbre, humildad, bonhomía, deseo de autenticidad y vuelta al más puro espíritu del evangelio, en el camino del Vaticano II, y en la confianza de que “volverá a reír la primavera, que por cielo, tierra y mar se espera”. Echo en falta lo de “arriba hermanos a vencer, que en la Iglesia empieza a amanecer”, pero lo dejo como sugerencia por si a alguno le vale.
Otra vez con el cuento de la iglesia de base que dice, que piensa, que profetiza. En esto R D es un manantial inagotable. Hace apenas unos días nos cuentan que “La Iglesia de base se “rebela” contra la política de la jerarquía en materia de familia y moral sexual”.

Hoy se cumple el año de la inauguración de la capilla de adoración perpetua en la parroquia. Escribo este post para contar a los lectores cómo estamos viviendo el aniversario y para animar a sacerdotes y parroquias a abrir nuevas capillas. Los frutos son extraordinarios por pura misericordia de Dios.
Dos cosas que no me resisto a comentar, porque me duelen en el alma y me desgarran por dentro.
Son cosas que me he encontrado en mi ordenador y se me ha ocurrido compartirlas aquí para aliviar el tedio de una tarde, en España, de nieve, lluvia, frío y temporal.
Abundan más de lo que se supone, y ya se supone mucho. Son esos grupos de parroquia que, poco a poco, abusando de la buena voluntad de un sacerdote, han ido atrapando parcelas de poder hasta convertirse en los grandes tiranos de la parroquia por encima del resto de los laicos, los sacerdotes y el obispo si se tercia.