6.03.23

Un profundísimo análisis sobre la Pasión de Mel Gibson, un libro del escritor Flavio Mateos

Flavio Mateos es un escritor argentino que ha sentido la llamada al sacerdocio. Habiendo dejado atrás un largo pasado en el ateísmo y la militancia comunista, tras su conversión a la fe católica empezó a ajustar cuentas con aquello que había ocupado su vida en el pasado: el periodismo y el cine. Con libros como “El Libro Negro del Periodismo” (Ediciones Bella Vista, 2012) o su blog “Videoteca Reduco” y los libros “La Pasión de Cristo de Mel Gibson. El triunfo de la cruz”, “El mirar del cine”, “Lo esencial de Alfred Hitchcock”, “Vértigo. El enigma vertical”, “Videoteca Reduco” y “Avatar y el cine anticristiano de james Cameron” (casi todos editados por Ediciones Reacción), se ocupó de desnudar el liberalismo y el gnosticismo presentes en los medios de comunicación, a la vez que de rescatar los valores cristianos en el llamado “arte del siglo XX”. Difusor del mensaje de Fátima a través de su blog “Agenda Fátima”, en la presente entrevista nos habla de su libro La Pasión de Cristo (sobre la obra de Mel Gibson). El triunfo de la Cruz.

¿Por qué un libro sobre La Pasión de Mel Gibson?

El libro fue escrito, como explico en su prólogo, poco después del estreno de la película en Argentina. Usted me pregunta por qué un libro. Le voy a ser sincero, se dieron de bruces dos condiciones que irremisiblemente me impulsaron a sentarme y escribir: por un lado yo estaba atravesando mi segunda conversión al catolicismo, habiendo incursionado recientemente en la Tradición y la Misa tridentina, así que mi estado era el del “fervor del recién converso” que descubría los tesoros que hasta ese momento le habían escamoteado, y la película no vino sino a avivar ese estado; por el otro lado, además de los obvios opositores a la película (los progres, los modernistas, los peatones del mar rojo) aparecieron una serie de personajes católicos, mismo en la Tradición, impugnando acremente la película, sin argumentos de peso en su desdén. Descubrí que casi todos ellos eran profesores que habían ido a ver la película en “actitud profesoral”, más bien con poca aptitud para dejarse atrapar por una película que no se parecía a nada que se hubiese filmado antes sobre Jesucristo. El pensamiento de estas personas elabora más o menos esta idea que finalmente se les cae al rostro: “¿Cómo un actor hollywoodense va a venir a enseñarme algo a mí, Profesor Fulano, que tengo cátedras y licenciaturas?”.

Ahora que publico el libro sigo encontrando profesores que siguen diciendo exactamente las mismas cosas. No puedo dejar de recordar cuando Gómez Dávila decía: “No todo profesor es estúpido, pero todo estúpido es profesor”. Así que, como puede ver, el libro nació, al igual que la película, polémico y con afán de despertar a algunos y parar en seco a otros que hablaban de cine sin tener idea de lo que decían. Gracias a Dios no todos los profesores son así. Y lo digo coincidiendo con un maestro como el Profesor Louis Jugnet, que decía que compete a la teología y a la filosofía juzgar a la literatura, y no al revés. Pero sucede que antes que nada hay que tener consciencia de lo que en arte, en este caso el cine, está bien o mal hecho. Y si me apuran y a riesgo de parecer antipático, le digo lo mismo que Leopoldo Marechal: “Si la belleza es la sola razón necesaria de una obra de arte, la intuición de lo bello aparecerá como primera virtud del crítico, virtud indispensable, sin la cual toda crítica resulta imposible”. Ahora bien: el conocimiento de la belleza se realiza por una intuición de orden suprarracional que algunos poseen y otros no; y aunque tal afirmación, rigurosamente verdadera, suele repugnar a los profesores de ciertas doctrinas igualitarias, no hay más remedio que admitirla, y reconocer que la percepción de lo bello no está al alcance de todo el mundo. De lo cual se infiere que la idoneidad del crítico finca, sobre toda otra virtud, en la posesión de aquel sentido interno gracias al cual, frente a una obra de arte, le será dado hacer una primera afirmación, la primera y la única fundamental: “esta obra es o no es bella”.

En otras palabras: el arte no es democrático. También se puede encontrar en el cuerpo profesoral denigrador de la película algún “maestro” que elogia el arte barroco pero que no se da cuenta de que esta es una película barroca, en el sentido artístico, político y religioso: la misa no es una fiestita donde vamos a cantar y tomarnos de la mano embobados, sino un sacrificio, “El Sacrificio”, ¿cuál? El que se nos muestra con lujo de detalles en esta película, sólo que en la misa es incruento. También se nos recuerda que el poder viene de Dios, y que la multitud no tiene por qué ser infalible: la soberanía popular es un cuento.

¿No es exagerado afirmar que es la película más importante de la historia del cine?

Puede ser, pero dígame usted qué película puede ser más importante que la que cuenta –atención, de manera bella y admirable- “la más grande historia jamás contada” (como dice el título de una anodina película sobre Cristo del año 1965). Pero como digo bien al comienzo del libro, no se trata –según mi humilde parecer- de la “mejor” película, sino de la más importante por las implicaciones que tiene lo que muestra a todo nivel. En la pasión de Cristo se opera nuestra Redención, y mirado sólo desde nuestro punto de vista podríamos afirmar que es la mayor hazaña jamás realizada por alguien, la mayor historia épica y de amor, y la mayor historia de horror (vea los enemigos de Cristo). Por poner sólo un ejemplo de la importancia capital de esto, Santo Tomás nos dice: “La pasión de Cristo basta para servir de guía y modelo a toda nuestra vida. Pues todo aquel que quiera llevar una vida perfecta no necesita hacer otra cosa que despreciar lo que Cristo despreció en la cruz y desear lo que Cristo allí deseó.

En la cruz hallamos el ejemplo de todas las virtudes”. Que en un siglo de apostasía y barbarie, de inexistencia de arte cristiano, y donde el cine reproduce infinitas tonterías y perversiones, en pro de las agendas del Nuevo Orden Mundial, que en tal mundo se realice una película como esta, de sus características particulares –que analizamos en el libro-, y aún obtenga tan inmensa repercusión en el mundo entero, pese a sus enemigos, y habiendo además visto multitud de testimonios de conversión o de regreso a la Iglesia, pues bien, todo eso me hace pensar que no es exagerado considerarla la película más importante. El papa Pío XII lanzó una vez esta consigna: “Que el cine sea ordenado a la gloria de Dios y a la salvación de las almas, y sirva eficazmente para la extensión del Reino de Cristo sobre la Tierra”. Nos parece que La Pasión de Mel Gibson se inscribe muy bien dentro de ella.

¿La considera por tanto una gran obra maestra?

Sin dudas su director ha tenido inspiraciones geniales para alcanzar este logro artístico sin precedentes, como también en su siguiente película “Apocalypto” a la cual también le dedicamos un libro. Los críticos de cine, en general liberales y progresistas, no la pondrán nunca en sus listados de las 100 mejores, y si la incluyen a “Vértigo” es porque no han comprendido -¡pero qué van a comprender!- su sentido católico. Qué le vamos a hacer.

¿Qué es lo que aporta en relación a otras vidas de Cristo que se han llevado antes al cine?

Todas las otras películas, además de ser larvas artísticas, o como mucho espectáculos aquietantes, escamotean el acontecimiento central en la vida de Nuestro Señor, que es su pasión, muerte y crucifixión. Apenas si lo pasan de largo como si fuera cosa sin importancia. Y de paso, escamotean también el tema del fariseísmo, cargándole siempre el fardo sólo a los romanos. Dice el Padre Castellani en su magnífico libro “Cristo y los Fariseos” lo siguiente, permítame citarlo textual: “Toda la biografía de Jesús de Nazareth como hombre se puede resumir en esta fórmula: ‘Fue el Mesías y luchó contra los Fariseos’ —o quizá más brevemente todavía: ‘Luchó contra los Fariseos’. Ése fue el trabajo que personalmente se asignó Cristo: su campaña. Todas las biografías de Cristo que conocemos construyen su vida sobre otra fórmula: “Fue el Hijo de Dios, predicó el Reino de Dios y confirmó su prédica con milagros y profecías…” Sí; pero ¿y su muerte? Esta fórmula amputa su muerte, que fue el acto más importante de Su vida. Son biografías más apologéticas que biográficas; Luis Veuillot, Grandmaison, Ricciotti, Lebreton, Papini, Mauriac… El drama de Cristo queda así escamoteado.

La vida de Cristo no fue un idilio ni una elegía sino un drama: no hay drama sin antagonista. El antagonista de Cristo, en apariencia vencedor, fue el fariseísmo”. Hasta acá Castellani. Gibson, por tanto, no se ha dedicado a hacer una “vida de Cristo” sino a representar el drama histórico-religioso más agudo, doloroso y trágico de la historia, y esto por primera vez en la historia del cine. Sólo recuerdo esbozado bastante claramente el problema farisaico en dos películas anteriores: “Gólgotha” de Julien Duvivier, floja película a pesar de eso, y “El beso de Judas” de Rafael Gil. Mel Gibson, filmando por fuera de los estudios de Hollywood a su riesgo y beneficio, se mete o mejor dicho, arremete con un coraje que debemos aplaudir, contra lo que hasta ahora era considerado “tabú” y nadie se animaba a traspasar. El resultado ya lo hemos visto: ser acusado de antisemita fue lo de menos. Tuvo que pagar el duro precio de atreverse. Pero ahí está su película, cuya fuerza expositiva, su aproximación íntima a lo que nadie quería desocultar, siguen dando que hablar. Lo mismo ha pasado con “Apocalypto” y así se ha visto a la prensa progre y de izquierdas de todo el mundo caerle encima. Finalmente hay que decirlo claramente: si Mel Gibson no tuviera talento para el cine todo esto no hubiese ocurrido jamás, sus películas habrían pasado desapercibidas y esta entrevista no habría tenido lugar.

¿Por qué no se puede permanecer indiferente ante esta película?

Supongo que por la misma razón que no lo podemos ante un crucifijo. Si uno detiene a alguien en la calle y le muestra un crucifijo, eso lo interpela. Habrá quien da vuelta la cara disgustado, quien siente temor, quien lo bese, etc. Pero también ocurre, sí, quien prefiere ignorarlo, nos pasa a nosotros que tenemos un crucifijo colgado de la pared y pasamos frente a él sin dedicarle una mirada. A su servidor le pasa de andar con sotana por la calle y encontrar diferentes reacciones, de acuerdo al ambiente. Pero, es por estas mismas razones que Mel Gibson ha querido hacer una película poderosamente llamativa, fuerte, chocante para algunos, conmovedora para otros. Si, como decía Chesterton, “todo arte es sensacional puesto que se dirige a producir alguna especie de sensación”, acá Gibson ha apostado muy alto en ese sentido, porque quería sacudir al anodino e indiferente hombre moderno de este mundo decrépito. Pienso que la mayoría ha acusado recibo y ha reaccionado de acuerdo a lo que había en su corazón.

Por otra parte, es interesante pensar de qué modo Dios puede valerse del recurso del arte de la manera menos pensada. Voy a ponerle un ejemplo. Esto dice Santa Teresa de Jesús en su “Vida”: “…pues ya andaba mi alma cansada y, aunque quería, no la dejaban descansar las ruines costumbres que tenía. Acaecióme que, entrando un día en el oratorio, vi una imagen que habían traído allí a guardar, que se había buscado para cierta fiesta que se hacía en casa. Era de Cristo muy llagado y tan devota que, en mirándola, toda me turbó de verle tal, porque representaba bien lo que pasó por nosotros. Fue tanto lo que sentí de lo mal que había agradecido aquellas llagas, que el corazón me parece se me partía, y arrojéme cabe El con grandísimo derramamiento de lágrimas, suplicándole me fortaleciese ya de una vez para no ofenderle”. Y sigue más adelante: “Mas esta postrera vez, de esta imagen que digo, me parece me aprovechó más, porque estaba ya muy desconfiada de mí y ponía ya toda mi confianza en Dios”. Nada quita que esta película haya servido a muchas almas, en un momento especial de sus vidas, para lo mismo.

Además la película es muy fiel a la verdad histórica, a las costumbres y usanzas de la época, aunque se le acuse de exagerar la dureza, ¿fue realmente así?

Gibson se asesoró bien e intentó ser lo más exacto que se puede ser, sin por eso pretender realizar un documental. Logró además usando los idiomas arameo y latín (sin precedentes en el cine), meternos más aún en el contexto histórico. La verdad que tuvo razón: los Jesucristo recién salidos del peluquero y sin una mota de polvo encima, que recitan su diálogo en inglés y reciben los golpes de la flagelación como si estuvieran duchándose, eran aptos para el acomodado público wasp, pero no para los maltrechos y aguerridos católicos de rosario diario.

Sobre la cuestión de “exagerar la dureza”, hay quienes dicen que no había que mostrar tanto, o que se exagera hasta hacer una película “gore”: estupideces. Esa gente no conoce u olvida la historia del Cristianismo, forjado en base al martirio. Estoy meditando estos días unos textos del gran sacerdote que fue Charles de Foucauld. Dice en un momento: “…los verdugos, mi Bien Amado, ¡no cesan de golpearte! La sangre inunda la parte inferior de vuestro cuerpo: estás todo cubierto de sangre, como de un manto… ¡Oh! ¡Mi Dios! ¡Qué dolor! ¡Oh! ¿Cómo no mueres en este afrentoso suplicio? ¿Y cómo no muero yo viéndolo? Y se os golpea siempre, se golpea esas carnes que se desprenden de los huesos y penden como jirones, eres como una víctima desollada sin forma humana; toda vuestra espalda, vuestros brazos, vuestros hombros son abiertos y los golpes continúan a caer sobre la carne desnuda y sangrante… ¡Oh! Mi Dios, qué suplicio, ¡cómo tú me amas! ¡Es eso lo que os cuestan mis gozos culpables! ¡Perdón, perdón, gracias, gracias, perdón! (Nouveaux Écrits Spirituels, p. 180 y sig.). Eso es lo que medita un santo. ¿Le parece sádico, o más bien realista? La película nos pone de frente a tal cuadro, el resto nos corresponde a nosotros. No olvidemos que al comienzo de la película está la cita de Isaías 53.

Aunque algunos acusan a Mel Gibson de excesivo “efectismo”… ¿Hacía falta la luz azulada en el huerto por ejemplo?

Interesante pregunta. La respuesta más sencilla sería decir que se trata de un claro de luna, donde la luz percibida es azulada. Se trata de la iluminación nocturna por la luz del sol reflejada en la luna. También podemos decir que de entrada Gibson nos está diciendo que no se trata de una mera crónica de lo que pasó entonces, sino de una representación artística. Son muchas y magníficas las obras pictóricas y musicales de “claros de luna”. Lejos de ese encanto nocturnal de los artistas como Manet, Beethoven o Debussy, acá se nos muestra a Jesucristo padeciendo terriblemente por nosotros. Por otra parte, esa brillante luna, que en un momento sirve de plano-puente entre la mirada de Pedro y de Caifás (recurso habitual en el buen cine), se verá cubierta por las nubes cuando el mayor momento de tentación y la aparición de la serpiente. Podemos decir que la luna es un elemento muy importante de esa primera escena. Si queremos hilar más fino, podríamos pensar que se trata de una “Luna azul”, llamada así no tanto porque ilumine con ese color, sino cuando se producen dos lunas llenas el mismo mes, siendo en el calendario gregoriano la primera vez en enero, y luego en marzo, abril o mayo, que es precisamente cuando se desarrolla la Semana Santa y por lo tanto los eventos del Huerto. Por otra parte, se llama Luna azul (blue) pero deriva del inglés antiguo belewe que significa “traidor”. Y, como sabemos, esa es la noche del traidor en la Pasión.

La película es en cierta manera como la composición de lugar que nos propone San Ignacio en la meditación…

En cierta manera sí y puede servir de auxiliar a los que se inician en este camino de la milicia cristiana.

Y el director transmite la pasión y la vida de Nuestro Señor con gran belleza…especialmente significativos son los flash back de la última cena o de la vida oculta en Nazaret.

Porque muestra la identidad del sacrificio y la misa. Y la vida oculta en Nazaret nos muestra la relación de Jesús como Hijo con su Madre, escenas simples, sencillas y tiernas magníficamente interpretadas por los excelentes actores, y que han escandalizado a algún avinagrado profesor que conozco. En fin. Parece que Jesucristo no tenía sentido del humor según ellos. Un maestro del cine, Alfred Hitchcock, decía: “Después de la realidad, pongo el acento en la comedia. Curiosamente, la comedia aumenta el dramatismo de una película”, cosa que ya sabía John Ford y se puede comprobar en sus mejores películas. Gibson también lo sabe bien.

¿Qué otras escenas de la película le particularmente parecen bellas?

Creo que desde que Cristo es llevado a Pilatos por la segunda vez, la película no afloja en intensidad dramática, siendo desgarradora y emotiva en un crescendo que culmina en un final brillantemente imaginado. Notemos de paso la contribución insuperable de la inspiradísima música, acertadamente utilizada. Pero es realmente la crucifixión lo más impresionante.

¿Y cuál es la que más le toca el corazón?

Puedo mencionar tres escenas extremadamente emotivas: la del “Ecce homo”; la de la perforación con la lanza del corazón de Jesús; y la escena de la negación de Pedro, donde realmente dan ganas de llorar. ¡Pobre Pedro!

El libro se consigue por Amazon en el siguiente enlace:

Por Javier Navascués

23 comentarios

  
Luis López
Sin esa película -puesta por la Providencia de Dios en el camino de mi vida- no me hubiera convertido, no hubiera vuelto a la integridad de la fe católica. Sólo por eso le doy la razón: es la más grande película de la historia.

Y es una película que me consta que ha convertido a numerosas personas, pero curiosamente fue objeto de críticas brutales dentro de la misma Iglesia. Recuerdo una infame crítica nada más y nada menos que de la Conferencia Episcopal Francesa, reunida expresamente para fustigar esta obra maestra del arte y de la espiritualidad. ¡Ay de los malos pastores...!

Dicen que incita al odio antisemita, pero yo suelo verla todas las cuaresmas, y cada vez comprendo mejor que no hay ni un sólo fotograma que no me incite a amar, a amar y amar, como lo hace el Señor continuamente en la película.

Dicen que en la escena en la que un sayón pone el clavo en la mano izquierda del Señor, era la mano de Mel Gibson. Yo veo la mía.
06/03/23 10:25 AM
  
Pater
Muchísimas gracias por la entrevista. Dios os bendiga
06/03/23 10:43 AM
  
Flamen Dialis
Sobre la cuestión de la flagelación:
O esta fue más leve y sin duda está exagerada, o en ningún caso pudo soportar el peso de la Cruz sin ayuda humana ( el cireneo) y divina.

Si los soldados querían que fuera una pasión corta, probablemente se ensañaron, aunque no concuerda la sorpresa de Pilato cuando le dice que ha muerto ya.
Interesante cuestión que Dios ha querido que se mantenga en el misterio.
06/03/23 11:01 AM
  
Lucía Victoria
La escena más bella y la que a mi más me ha golpeado el corazón de la película es esa en que María, tras la flagelación de Su hijo, entra con María Magdalena en el pretorio y -tras contemplar unos instantes los brutales instrumentos de tortura- fija su mirada en el reguero de sangre en el suelo, desde la columna en que Jesús había estado maniatado, y se pone de rodillas tratando de recoger con unos paños toda esa sangre...la sangre que Cristo dio por todos y cada uno de nosotros.

Me parecía estar escuchando a la Madre, en medio de su inenarrable dolor: que no se pierda ni una gota de su preciosísima Sangre.

06/03/23 12:29 PM
  
Charo Burgos
Flamen Dialis, lea la Pasión según las visiones de la beata Catalina Emmerich, que es en lo que se ha basado Gibson para hacer la película; verá que referente a la flagelación la vidente dice que fue espantosa, y que ella cree que sin una ayuda especial de Dios no la habría soportado.
06/03/23 1:19 PM
  
Esperanza
Será que se puso en esta película, el Santo Evangelio, según San Juan, según San Marcos, según uno de los Santos Evangelistas , en cambio en otras siempre fue, el evangelio según satán Hollywood. Creo que Franco S..... , no se cómo se escribe, un Italiano,,, tiene un Cristo hermoso y escenas también muy hermosas. Las visiones de Santa Catalina Emmerick, han sido esenciales, Ella es la que recorre el velo de muchas escenas no conocidas.
06/03/23 1:42 PM
  
Marta
La película está basada mucho en las visiones de. Ana Catalina Emmerich. En su libro La Amarga Pasión de Cristo, se describen estos acontecimientos que aparecen el la película con un detalle increíble y mucho más profundo.

Recomiendo este libro.
06/03/23 2:50 PM
  
Flamen Dialis
Charo Burgos

Para mi sigue siendo un misterio, porque la influencia del amanuense de Emmerick está por ver, y segundo porque las revelaciones particulares no pueden superar la misma revelación.
06/03/23 3:47 PM
  
Pedro de Madrid
Nuevamente la estoy viendo en estas santas fechas
06/03/23 5:36 PM
  
M.Angels
Provodence: es verdad, la frase " Yo hago nuevas todas las cosas" está en el Apocalipsis, no en el Evangelio.
Pero a mí me parece genial esta frase ahí, porque precisamente soportando voluntariamente la terrible tortura de la cruz es como el Señor ha renovado todas las cosas. En ese momento, muriendo como un criminal para expiar nuestros pecados ha derrotado el poder de Satanás y ha realizado la reconciliación de los hombres con Dios. El triunfo final de Cristo que esperamos y que profetiza el Apocalipsis se ha realizado en la Cruz:
06/03/23 7:19 PM
  
Cos
Mi escena favorita es aquella en la que María, tras sufrir una parálisis emocional viendo como torturan a Jesús, de repente recuerda como protegía a su hijo cuando era pequeño y entonces reacciona. Cuando en una de sus caídas se acerca para ayudarle, Éste, hecho un guiñapo, exhausto, la mira y le dice:
"¿Ve, madre? Yo hago nuevas todas las cosas ..."

Aún me emociono recordándolo.

También impresionante el momento que recuerda Lucía Victoria. Es una película llena de teología.
06/03/23 9:44 PM
  
martin
Necesitamos cine, arte, literatura, pintura, musica, teatro,...Cristiano

aunque seamos nosotros, y nuestra degenerada generación, nuestro Señor, merece nuestro pensamiento y nuestros dones a su entero servicio
06/03/23 10:25 PM
  
Cos
vaya, no había leído el mensaje de Providence, jeje.

Es una escena maravillosa, traspasa la pantalla. Yo creo que todo está ahí.
07/03/23 12:08 AM
  
Luis López
Providence, en efecto, la impresionante frase "Yo hago nueva todas las cosas" es pronunciada por Dios Padre al final del Libro del Apocalipsis, un Dios triunfante en su trono celestial, tras haber transformado el universo y juzgado la historia humana, individual y colectiva.

A mi juicio, ponerla en la boca de Jesucristo en la dramática escena de la pasión, en la calle de la amargura -Dios Hijo, aparentemente humillado y derrotado- no sólo no es impertinente, sino lúcida y oportuna.

Porque nos deja claro a todos que "El Padre y yo somos uno" (Jn. 10,30).
07/03/23 7:50 AM
  
Cos
Providence, es que yo creo que en ese momento lo que vemos es la acción de la gracia precisamente. Es un momento profundamente teológico.
07/03/23 8:03 AM
  
Luis López
Providence, lo que es lamentable es juzgue negativamente una licencia artística que en nada perjudica la Revelación divina sino que más bien la confirma y la aclara (como por cierto han hecho los mejores teólogos de la Iglesia a lo largo de la historia -estudiando las Sagradas Escrituras-, y los mejores artistas con el don divino de recrear la belleza).

La belleza sublime del Crucificado de Velázquez no tiene nada que ver con la belleza descarnada que nos muestra Mel Gibson, y en ambos casos se nos presenta una misma Verdad. En Cristo conviven el abajamiento del siervo doliente y la exaltación del ser divino, y es bueno que en una escena como la de la la calle de la amargura se nos recuerde esa Verdad de la fe cristiana. No mejora la revelación como vd. dice -pues sólo es una película- sino que la explica con un brillante recurso del guion. Como han hecho y hacen los mejores artistas y teólogos de la historia.

Que yo recuerde, aparte de ateos y algunos curas católicos, sólo algunos protestantes muy fanáticos han criticado esta película, y estos por la misma argumentación que vd. invoca: que las palabras de Cristo durante la película, en numerosas ocasiones, no se ceñían a la literalidad de las Sagradas Escrituras. Bien ¿y qué? ¿En esta película se dice algo en contra de la doctrina católica? ¿Se comete algún error teológico?

Parafraseando a San Pablo, aferrarse a la letra mata, sólo el Espíritu vivifica. Y sólo los fariseos se aferran a la letra.
07/03/23 11:54 AM
  
Luis López
Fantástico, ahora me entero que una película de un cineasta católico es -o debe ser equivalente- a un acto de magisterio.

En fin, lo dejo... Cordiales saludos.

07/03/23 1:58 PM
  
Oriana
Creo que esta licencia de Mel Gibson es comparable a la de los pintores que representan escenas de la Historia Sagrada y colocan allí personajes que no figuran en las Sagradas Escrituras, o en situaciones que sabemos no fueron así. Por ejemplo, representar a San José como un anciano, cosa que no era cuando nació Jesús, o a la Santísima Virgen desmayada en brazos de San Juan al pie de la Cruz, cuando sabemos que Ella estaba de pie. Podrá no gustarnos, pero no nos rasgamos las vestiduras por ello...

07/03/23 4:54 PM
  
Marco
Creo que también se baso en el sudario, aunque la escena de los latigazos si lo comparamos con el sudario está exagerada cuando usan tres tipos de latigos, no olvidemos que las revelaciociones de Emmerick fueron escritas por Bretano

No me gusto el uso de la kipá en los dicipulos, la kipá es de origen rabinista (rabinismo) religion que surgió siglos posteriores, tal vez no estaban bien informados sobre este tema en la época que se filmo aunque no es la única película que cae en este anacronismo

En fin mas alla de eso la película representa al Via Crucis
07/03/23 5:29 PM
  
Luis López
Providence, me asombra su agresividad y sus descalificaciones hacia mi persona. Tranquilícese, hombre, que sólo hablamos de cine. Saludos.
07/03/23 6:55 PM
  
Chárbel
"En la peli María es la única persona además de Jesús, que puede ver a Satanás. Esto le otorga habilidades sobrenaturales similares a esas de Cristo."

Usted no es católico, se nota en su manera de expresarse. Ningún católico utilizaría estas palabras para decir esto.
08/03/23 10:47 AM
  
Maria Stela
Providence: Todo se comprende y se valora si la virtud de la humildad nos concede el Espiritu Santo. El pecado capital que ocupa el numero uno, la soberbia es el que enceguecio, endurecio y envió al abismo al pobre ser humano.🙏
09/03/23 10:05 AM
  
Roberto Cesar
la película es nueva para mí pero este diálogo me animó a verla, si Dios quiere, antes o durante la Semana Santa. Gracias.
10/03/23 1:59 AM

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5.03.23

No se pierda el emotivo vídeo resumen de la visita de Mons. Schneider a España, evento de Luz de Trento

Vídeo resumen del viaje a España de Monseñor Schneider un evento organizado por Luz de Trento. Monseñor Schneider visitó Barcelona, Toledo y Madrid para impartir conferencias y mantener encuentros con numerosas personas, movido siempre por su celo por las almas y la gloria de Dios.

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4.03.23

Carlota Valenzuela: “Se habla más de malas noticias de la Iglesia que de los que viven con coherencia”

HAGAN LÍO, el nuevo proyecto de INFINITO + 1 para mostrar el lado más bonito y comprometido de la Iglesia, recauda el 33% del dinero necesario en solo 10 días.

Carlota Valenzuela, experta en líos (hace tan solo unos meses completó su viaje desde Finisterre a Jerusalén, más de 6.000 km andando durante 6 meses) y Juan Manuel Cotelo, director de películas tan exitosas como “Tierra de María” o “Tengamos la Fiesta en Paz” junto al equipo de Infinito + 1, quieren producir una serie de documentales que muestren las preciosas iniciativas que lleva a cabo la Iglesia, hoy, alrededor del mundo. Para ello, necesitan completar el presupuesto íntegramente a través de una campaña de crowdfunding, o financiación popular, y no depender así de otros agentes de la industria.

La primera temporada constará de 6 capítulos, cada uno de ellos protagonizado por una iniciativa, que los mismos donantes podrán decidir con sus votos. En tan solo 10 días se ha alcanzando con sus donaciones un 33% del objetivo necesario para poder producir la serie. Si tú también quieres formar parte de esta aventura, puedes unirte a través de este link: www.haganlio.org y descubrir los regalos que Infinito + 1 ha preparado para los donantes. Entrevistamos brevemente a Carlota Valenzuela que nos habla de los aspectos esenciales del proyecto.

¿Por qué decidió hacer una peregrinación a Tierra Santa que durase 11 meses y 6000 kilómetros? ¿Qué lugares recorrió?

Me lancé a peregrinar desde Finisterre a Jerusalén porque sentí que era lo que Dios había puesto en mi corazón, que de alguna manera me proponía esta aventura. Para llegar a Tierra Santa crucé 11 países: España, Francia, Italia, Eslovenia, Croacia, Bosnia, Montenegro, Albania, Grecia, Chipre e Israel.

¿Qué sintió al conocer al Santo Padre?

Conocer al Papa Francisco fue uno de los grandes regalos de mi peregrinación. Decidí alargar el recorrido para pasar por Roma con la ilusión de poder saludarle. Intercambiamos un tierno momento de risas y bendijo una nariz de payaso que yo llevaba para que yo pudiese “llevar la alegría de Dios al mundo entero”.

¿Esperaba que tuviese tanto éxito al compartirla en las redes?

No fue mi intención ganar popularidad en redes mediante la peregrinación, pero me sentí muy cómoda conforme fue sucediendo. Si puedo ser instrumento de Dios en redes, es un gran honor.

¿Qué supuso para usted conocer a Juan Manuel Cotelo?

Juan Manuel era alguien a quien yo admiraba, no solo por su trabajo, sino por su forma tan natural y genuina de vivir el amor de Dios. Cuando me contactó para entrevistarme fue una sorpresa muy halagadora y no te cuento cómo fue cuando me llamó para “hacer lío”.

Y no solo conocerlo sino poder trabajar con él en este proyecto de Hagan Lío….¿En qué consiste?

Este proyectazo, “Hagan Lío” consiste en una serie de documentales que cuenten la verdad maravillosa sobre la Iglesia. Estamos muy bien informados sobre las malas noticias. En cambio, poco se habla de quienes lo viven con coherencia, sirviendo a los demás con amor, porque ven en los demás al mismo Jesús. Nosotros vamos a equilibrar un poquito la balanza. Para que quien quiera conocer la belleza y la eficacia de la Iglesia, pueda conocerla, sin prejuicios. La serie será una invitación al amor, como todo lo que hacemos en la Fundación INFINITO + 1.

¿Cuáles son los 12 temas que proponéis para escoger de entre ellos 6 para esta primera temporada? ¿De qué dependerá que se documenten más historias?

Vamos a comenzar con 6 historias, de los más variado de lo ancho y largo de la iglesia. Personas inclasificables, de toda condición social, vocación y procedencia geográfica. Pero nuestra intención es producir un número ilimitado de capítulos, pues hay muchos líos maravillosos que contar.

De las 12 propuestas, 6 serán escogidas para la primera temporada. Esta elección vendrá de la mano de los donantes de este “lío”. En sus manos está la capacidad de que produzcamos pocos o muchos capítulos. Es un gran trabajo en equipo, que demuestra que los pequeños podemos hacer cosas grandes, si nos unimos a más personas pequeñas.

Por Javier Navascués

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Lucía Victoria
Voilá un ejemplo de dos personas que trabajan para el Reino con la fuerza arrolladora, la alegría y la eficacia del Espíritu Santo (Carlota seguí tu peregrinación por internet y te aseguro que se me salía el corazón del pecho de la emoción: https://www.youtube.com/watch?v=Kedai55G1Fc).

Y qué bueno este proyecto evangelizador que han iniciado ahora de forma conjunta. Los católicos de a pié estamos muy necesitados de testimonios bonitos, motivadores, esperanzadores, que nos muestren cómo Cristo está vivo, muy vivo. Y reina.

Contáis conmigo.


04/03/23 3:07 PM

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3.03.23

Pep Borrell, odontólogo y padre de familia numerosa, habla de la importancia de educar en la fe a los hijos

Pep Borrell. Católico. Casado con Mercè desde hace 35 años.

Padre de 5 hijos y abuelo de 3 nietos, de momento. Medico Odontólogo.

Enamorado de la familia y del matrimonio. Suele dar conferencias y charlas en las redes sobre temas familares y de educación.

¿Por qué tiene especial sensibilidad por el tema de la educación cristiana de los hijos?

Por que cómo padre deseo lo mejor para mis hijos y conocer a Cristo, amarle y esforzarse en seguirlo es la manera de vivir felices en esta tierra y después, al morir, disfrutar para siempre de la Vida eterna que es lo verdaderamente importante. Ir al cielo.

Aquí en este mundo estamos cuatro días. Además si te esfuerzas en vivir como un buen cristiano eres muy feliz, le encuentras sentido a lo que te pasa, te da muchas respuestas. Vaya, que es un chollo.

El Cura de Ars decía que muchos padres tendrían que dar cuenta de cómo han educado a sus hijos. ¿Hasta que punto es seria esta responsabilidad?

Los padres tenemos la obligación seria de esforzarnos al máximo en educar cristianamente a nuestros hijos. El día que nos casamos en la tercera pregunta del Escrutinio previo al Consentimiento, respondimos que, cuando tuviéramos hijos, si los teníamos, estábamos dispuestos a educarlos según la ley de Cristo y de su Iglesia. Responder afirmativamente a esa pregunta es obligatorio para que el matrimonio sea válido… es decir, no debemos decidir la educación cristiana de nuestros hijos cuando empiezan primero de primaria, sino que ya estamos dispuestos a hacerlo desde el día de nuestra boda, incluso antes de tenerlos. Cuando los tenemos y los llevamos a la Iglesia para bautizarlos el sacerdote nos pregunta: ¿Que pedís a la Iglesia de Dios para vuestro hijo? Y le respondemos: El Bautismo. El sacerdote nos confirma: Al pedir el Bautismo para vuestro hijo, ¿sabéis que os obligáis a educarlo en la fe, para que este niño, guardando los mandamientos de Dios, ame al Señor y al prójimo, como Cristo nos enseña en el Evangelio? Y contestamos que sí, que lo sabíamos. Más claro el agua, nos hemos comprometido delante de Dios, y con su ayuda, a educarlos cristianamente, nos obliga seriamente.

Es importante el tema y más hoy, que hay una gran crisis de autoridad y valores…

No es que sea importante, es que es un compromiso que hemos adquirido delante de Dios, libremente nos hemos comprometido a algo muy importante, que hará muy felices a nuestros hijos, a nosotros y por supuesto mejorara la sociedad. Nadie dice que sea fácil, pero los retos difíciles son los verdaderamente importantes y los que dan más satisfacción. Además no estamos solos, la Gracia de los sacramentos y la presencia del Espíritu Santo, sí queremos, está con nosotros. Para los padres solos es muy difícil, pero con la ayuda de Dios lo podemos todo. Hay que confiar, darle gracias y pedirle ayuda cada día.

¿Por qué es importante la ejemplaridad a la hora de educar?

El ejemplo y la palabra, mucho más el ejemplo, pero también hay que hablar, sin atosigar. Cristo, la Virgen, los santos, deben formar parte de nuestra familia. Siempre con mucha naturalidad.

Los hijos, cuando son pequeños, son como esponjas, lo ven y lo captan todo. Para mí lo más importante para educar bien a nuestros hijos, en general, no solo en temas de fe, es que los padres se quieran y los hijos lo noten, lo vean, lo sientan. Debemos predicar con el ejemplo, pero no un ejemplo forzado, que los chavales lo pillan rápido, sino con un ejemplo de vida real.

San Juan Pablo II decía: Ver a mi padre de rodillas rezando a los pies de la cama, fue la mejor catequesis que he recibido en mi vida. La fe no se impone, es un don de Dios, la fe se vive, y viviéndola, con mucha alegría, como algo que realmente nos ayuda , es como la trasmitiremos. La fe se mama. Los sermones no sirven, hay que vivir muy cerca de Dios y eso se nota, ¿Quieres transmitir la fe? Llénate de fe, vive a tope la fe y la transmitirás sin darte cuenta ¿Quieres que tus hijos sean piadosos? Se piadoso. ¿Quieres que vivan los sacramentos? Vívelos tú, pero de corazón, de verdad, con fe, con devoción y que ellos lo vean. eso se mama.

En las familias donde el padre, varón, se implica, eso se nota, los padres demasiadas veces delegan en la madre el tema de la educación y más de la educación cristiana.

También es importante acostumbrar al niño a los buenos hábitos desde la niñez…

Igual que le enseñamos a comer y a comportarse, la fe en una familia cristiana tiene que formar parte del día a día, sin obligaciones, las imprescindibles. Sin forzar nada, pero con coherencia total por parte de los padres, nuestros hijos deben ver y vivir que los padres y los hermanos mayores vivimos la fe como algo buenísimo, como lo mejor, que nos ayuda, que nos llena, que nos hace felices, en definitiva, que ellos digan poco a poco, conforme vayan creciendo: “Yo quiero esto para mí”. Al fin y al cabo, la fe siempre es una decisión personal que nuestros hijos adquirirán de mayores, según lo que hayan vivido y lo que Dios quiera de ellos. Nunca se puede obligar a nadie a creer, como tampoco se puede a nadie prohibir que crea. Es algo que llevamos inscrito en el corazón. Hay que presentarles a Cristo para que se enamoren de Él y quieran seguirlo.

Hay que educar hijos con fuerza de voluntad para que cuando sean mayores, decidan libremente seguir al Señor.

La oración en familia y el ejemplo de los padres orando es un poderoso estímulo para los pequeños…

Las oraciones habituales, el rosario en familia, la asistencia a la Iglesia, las imágenes religiosas en casa, un Nuevo Testamento “sobao”, con muchas anotaciones, que siempre está por encima de la mesa, las jaculatorias espontáneas, el dar gracias sin más, el pedir algo al Señor en voz alta… deben ser algo habitual en una familia cristiana. No hay que proponerse dar ejemplo, hay que dar ejemplo porque de verdad se vive así. Damos ejemplo siempre, incluso cuando no queremos darlo y cuantas veces damos mal ejemplo.

Es evidente que actualmente vivir así es ir contra corriente. Nosotros muchas veces les hemos dicho a nuestros hijos “No somos ni mejores, ni peores que los demás, pero somos distintos” Vivir como católicos convencidos, actualmente no es fácil, el ambiente no ayuda y es bueno que nuestros hijos, lo experimenten y quieran vivirlo.

¿Por qué resalta igualmente la paciencia y la capacidad de perdón?

Porque somos humanos y pecadores, todos nos equivocamos y mucho, además cuanta más luz entra más polvo se ve, cuanto más cerca estas del Señor más fácilmente ves que le fallas en tantas cosas y es importante que nuestros hijos lo sepan. No somos perfectos, somos débiles, todos.

Es muy necesario tener muy pocas normas obligatorias y en estas no fallar nunca, hay que ser muy coherentes, un fallo de coherencia de los padres es muy difícil de solucionar, no digo que no se pueda, pero no es fácil.

Por ejemplo, en casa la Misa dominical es lo más sagrado de la semana, y siempre, mientras nuestros hijos eran pequeños hemos intentado ir todos juntos, a las doce del mediodía, la Misa principal en nuestra parroquia. Si los padres decimos que la Misa del domingo en casa es muy importante no podemos no cumplirlo o no darle la importancia que realmente tiene, sino nuestros hijos dirán: “Bueno, tan importante no debe ser…” No puede ser que se viva la eucaristía dominical, la auténtica renovación del sacrificio de la cruz, solamente como un cumplimiento, es sin ninguna duda, lo más importante de la semana. Y lo más importante de la semana se celebra por todo lo alto.

¿Hasta que punto es necesario hoy en día cuidar de las compañías de nuestros hijos?

En este tema en casa hemos sido muy radicales, y no me da vergüenza utilizar la palabra radical, hemos hecho cosas realmente importantes y muchas veces sacrificadas para que todos nuestros hijos en su etapa de formación vivieran una coherencia entre la familia, el colegio y los amigos, en la medida de lo posible, no es fácil y tampoco hay que exagerar. Esto muchas veces obliga a tomar decisiones importantes. Si tenemos claro que para nosotros la transmisión de la fe es lo más importante, hay que poner todos los medios a nuestro alcance y eso muchas veces comporta sacrificios, la vida no es fácil y la felicidad tiene raíces en forma de cruz. Esto no quiere decir, ni mucho menos, que nuestros hijos estén encerrados en una burbuja, pero creo que en la etapa de formación es imprescindible sembrar unas bases firmes que les ayudarán toda la vida a moverse por el mundo, convencidos de su forma de ser.

Igualmente el uso de televisión y de Internet debe estar regulado por la prudencia…

La tecnología ha venido para quedarse, y es una pasada. La tele los jóvenes prácticamente no la ven, las series se imponen y casi siempre en el ordenador, hablo de hijos jóvenes, no niños. Está claro que no podemos prohibir, pero obligatoriamente hay que regular y aun que nosotros ya tenemos los hijos mayores, recuerdo un consejo que siempre nos ha servido para utilizar las redes sociales: Solo colgar cosas buenas, no colgar nada de lo que te puedas arrepentir, es un consejo importante para los adolescentes. Hay que ver la parte buena de las redes y es que también pueden servir para llevar el mensaje de Cristo a todo el mundo. Es cierto que regular la edad de los dispositivos y el tiempo de uso es imprescindible y otra vez los padres predicar con el ejemplo, que no es fácil.

Por eso, siempre digo, que no es bueno rezar o hacer la lectura con el móvil, cuando estas en casa porque tus hijos no saben si rezas o estas con el “Candy Crush”. Las familias con niños pequeños deben controlar mucho más este tema, horarios programas, ver la tele juntos, no tener pantallas en la habitación, sentido común.

La pornografía es algo que me tiene realmente preocupado, su acceso es muy fácil y acarrea grandes problemas en la educación afectivo sexual de nuestros hijos. Trato con muchos jóvenes y alucino del mal que les está causando. Hay que adelantarse y hablar sin miedo y con claridad de todos estos temas con nuestros hijos, pero hablar claro, sin vergüenza.

¿De qué otros peligros hay que prevenir a nuestros hijos?

Lo más importante es que nuestros hijos sepan distinguir el bien del mal, que parece algo de sentido común pero que actualmente es muy difícil. Parece que todo es relativo y los niños y jóvenes necesitan conceptos claros.

Saber que todos hacemos cosas bien y otras mal, pero lo importante es saberlo, ser conscientes de ello, acudir a los sacramentos, confesarse y comulgar para seguir otra vez adelante y así toda la vida, caer y levantarse, hasta que nos reencontremos todos en el cielo que debe ser el objetivo de toda familia cristiana y no cristiana porque todos somos hijos amadísimos del mismo Dios.

La fe es un regalo, un don, es algo buenísimo que tantas veces lo hemos transmitido como un tostón o una serie de normas y obligaciones que sin sentido son insoportables.

Tenemos la solución a todos los males del mundo y no somos capaces de hablar de ella siguiera con los que tenemos más cerca. Dichosos respetos humanos…

Hay que transmitir al mundo la alegría de ser católico, de ser cristiano, de disfrutar en esta tierra y después para siempre, para siempre, para siempre, en la Vida Eterna.

Merece la vida.

Los cristianos debemos ser personas alegres y esa alegría es la que debe contagiar a la gente, nada de sermones, nada de broncas, alegría de sabernos hijos de Dios y que esta alegría se transmita a nuestro alrededor. ¿Recordáis los primeros cristianos? La gente decía: “Yo quiero ser como ellos”.

 

Por Javier Navascués

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Osvaldo
Excelente nota. Gracias
04/03/23 3:11 AM

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2.03.23

El P. García del Hoyo nos relata su dura misión en la Antártida y el sacrificio de estar 6 meses sin confesión

El P. Santiago García del Hoyo, capellán del ejército argentino, se ofreció como voluntario para ir a la durísima Campaña Antártica, pues era el más joven y muchos sacerdotes estaban mayores y enfermos. Nos relata su apasionante y durísima experiencia, que ciertamente no es para todos, pues hubo algún intento de suicidio y varios abandonos. Más allá de la experiencia en sí, reflexiona sobre ella desde el punto de vista espiritual.

¿Por qué en el ejército argentino los capellanes castrenses van a evangelizar a la Antártida, al Polo Sur?

Porque Argentina se declara católica y sus Fuerzas Armadas son católicas. Por ello siempre está presente en el ejército la preocupación por el ámbito espiritual. No quieren dejar que a los hombres que luchan por mantener la soberanía nacional en las 13 bases argentinas en la Antártida les falte este sustento espiritual, que los padres de la patria siempre dieron a sus hombres. Todos los veranos, cuando se hace el relevo y el abastecimiento de las bases, acude el capellán acompañando los relevos de soldados para bendecirlos, confesarlos, atenderlos, celebrar la Santa Misa e impartir algún sacramento como la confirmación en caso de que les falte…En 6 de las 13 bases hay capilla con sagrario.

¿Qué supuso para usted el reto de ir a llevar el Evangelio a esas tierras de clima tan extremo?

El reto fue bastante particular porque soy un sacerdote que se confiesa con frecuencia y me gusta mantenerme activo espiritualmente y aumentar la gracia con el sacramento de la confesión. Me tocó estar más de 6 meses sin contacto con otro sacerdote. Ello implicó concentrarme mucho en mi vida interior y la unión con Cristo. Hice propósitos, que por gracia de Dios, pude cumplir. Celebré la Santa Misa todos los días por más que el barco rompehielos se moviese o hubiese condiciones extremas de lluvia, tormenta…Me propuse siempre predicar. Todos los días preparé una breve homilía. Para mí fue un reto sacerdotal llevar adelante todas las ceremonias de Adviento, Navidad, Cuaresma, Semana Santa y Pascua…

Quizá tenía la referencia del P. Segundo Llorente que pasó 40 años en el Polo Norte…

Así es, pero yo me ofrecí a la Antártida cuando nadie quería ir, pues había sacerdotes mayores y enfermos…Yo era el más joven y el que tenía mejor salud. Pasé las pruebas físicas y fui para allá. Era un reto como sacerdote ir a un lugar de condiciones tan duras y extremas. Me ayudó apuntar solo a Cristo. Me acordaba del P. Segundo Llorente y de otros misioneros como San Francisco Javier…

¿Cómo fue la experiencia de poder celebrar la Santa Misa dentro de un iglú, entre bloques de hielo?

No fue exactamente en un iglú sino dentro de un glaciar inmenso de agua dulce a 500 metros sobre el nivel del mar donde está la base argentina Belgrano II. Era un lugar donde antiguamente se sacaba agua. Se hicieron 2 kilómetros de túneles y fueron habilitándose diferentes compartimentos, entre ellos una capilla con sagrario y Santísimo. Fue algo muy particular porque allí la temperatura no es tan extrema. Estamos solo a 18 grados bajo cero, que contrasta con los 30 grados bajo cero que hace fuera. Cuando fui a purificar el cáliz, se me escarchó el agua por el frío que hacía. Fue una experiencia inolvidable que muy pocos sacerdotes han podido experimentar, celebrar en la capilla más al sur que se conoce en la Antártida.

Celebrar en estos confines tan remotos habla de la universalidad de la Iglesia y del mandato de nuestro Señor de ir al mundo entero…

Así es. Antes había leído un opúsculo de un militar argentino sobre las diferentes experiencias sacerdotales de la Antártida. Tuve la gracia de estar en la Base Orcadas, la base más antigua, donde hay registros de la primera Misa un 20 febrero de 1946. La celebró el padre Lérida, jesuita que fue a hacer una investigación científica. Él llevó una cruz y la plantó y yo pude celebrar en ese mismo lugar, cumpliéndose los 75 años de la primera Misa. También en 1965 había celebrado ahí un sacerdote norteamericano. Efectivamente ahí se ve que la Iglesia es una y universal y vienen de todos los lados. La evangelización continúa cuando Dios quiere y como Dios quiere. La Antártida es muy árida y con poco terreno llano, en donde no se puede construir. No es como en el Polo Norte en donde hay ciudades o pueblos grandes.

¿Cómo valoran los militares el esfuerzo del misionero de llevarles allí un regalo de valor infinito como es la Misa?

El militar argentino tiene como valor fundante la fe en Dios. Es muy importante para el soldado argentino, para el hombre de armas contar con la compañía del capellán. Por eso somos muy esperados, valorados e incluso consentidos…Te tratan lo mejor posible porque saben que vos les llevas a Jesucristo y lo esperan con ansias y saben que van a pasar por lo menos un año sin confesarse, sin otra experiencia de Dios que su propia oración y rezar ante el Santísimo y tal vez escuchar la Santa Misa por Internet. Te preguntan dudas, se desahogan, te mandan recados o petición de ayuda para sus familiares…Está muy bien que confíen en el sacerdote como representante de Dios.

Igualmente aprovecharían la ocasión para confesarse, para rezar con más devoción…

Aprovecharon para confesarse bien, para pedir consejos, para hablar… Muchos van a la Antártida buscando una aventura o conseguir dinero o huir de algún problema… Otros tras convertirse buscan alejarse del mundo…Son muy interesantes los casos que se presentan en cada soldado, en cada militar que va destinado allá.

Lejos del carácter aventurero e idílico que tiene la experiencia, la realidad es que debe ser duro permanecer en esas condiciones extremas, hay que abrazar la cruz, la del misionero que sale de su casa, de su comodidad…

Es muy duro, no es para cualquiera. Yo siempre rezo a San Luis María Grignon de Monfort desde que leí la carta a los amigos de la cruz. Le pido fortaleza en las dificultades todos los días de mi vida, para que me de fuerza en mi vocación. Lo experimenté vivamente y de una manera extraordinaria en la Antártida al estar solo sin tener otro sacerdote para confesarme. No cualquiera puede ir. Hubo algún intento de suicidio o de abandono de barco, alguno que tuvo que volver…También tuve que acompañar en el dolor a aquellos que en plena misión perdieron algún familiar, algún ser querido…Durante la Navidad murieron los papás de 3 marinos a los que hubo que consolar y ayudarles a comprender desde la fe católica el misterio de la muerte y como superar con esperanza el trance de perder a un ser querido.

 

Por Javier Navascués

27 comentarios

  
Alan
"el sacrificio de estar 6 meses sin confesion"

Pues no lo entiendo, si el puede absolver los pecados ajenos, ¿por que no puede hacer lo propio con los suyos? ¿se rompe de algun modo la conexion sacerdote/Dios que permite la absolucion de los pecados si se confiesa uno mismo? ¿es que Dios deja de confiar cuando se trata de uno mismo?
02/03/23 11:16 AM
  
M.Angels
Alan: un sacerdote no puede absolverse a sí mismo, del mismo modo que no puede hacerlo un juez. La confesión es un acto judicial, que está instituido para perdonar al culpable arrepentido en nombre de Dios, que es el auténtico juez. El sacerdote actúa in persona Christi en ese momento. Es el juez, misericordioso, sí, pero juez.
Dicho esto, la situación de estar meses sin poderse confesar no es nada excepcional en muchos lugares, con iglesias cerradas, pocos sacerdotes, que además están ocupados en mil cosas. Si a eso se suma una casi nula predicación y enseñanza sobre la gravedad del pecado, el riesgo de condenación eterna que conlleva, la necesidad de estar en gracia para comulgar... El tema de la confesión es un gravísimo problema en muchos sitios, ojalá fuera sólo de la Antártida.
02/03/23 12:55 PM
  
maru
Agradezco al Señor que haya sacerdotes comprometidos hasta el punto de ir a los lugares más remotos e inhóspitos. El Señor premiará a este sacerdote fiel.
02/03/23 3:59 PM
  
Luz Lopez
La grandeza De Crristo al dejarnos La Iglesia Universal Catolica, dejarnos Sus Embajadores para tener los Sacramentos, signos visibles de La Gracia de Dios invisible.
Orgullosamente Catolica y orgullosa de nuestros Sacerdotes como el padre Santiago y muchos otros Santos Sacerdotes.
Gracias Senor por Tu Amor.
02/03/23 4:40 PM
  
Alan
Gracias por la respuesta M.Angels.
Crei que en lo referente a la confesion se hablaba del perdon de Dios, un ser omnisciente y omnipotente, pero veo que usted le compara con un juez humano. No veo ninguna razon por la que un sacerdote no pueda confesarse ante Dios sin mediar como intermediario otro sacerdote, excepto que ni el mismo Dios se fie de sus interlocutores en la Tierra, pero es omnisciente y ve las almas y pecados de todos ¿no?
02/03/23 6:32 PM
  
Ignacio
Desconozco si en el Derecho Canónico hay un mínimo de regularidad exigible para confesarse (sobre todo para que un sacerdote se pueda confesar), lo cierto es que al menos el caso que conozco, que es el del párroco de Isla de Pascua (Rapa Nui) en el Pacífico Sur, perteneciente a la diócesis de Valparaíso (Chile), y distante 3.668 Km. de su sede diocesana. El párroco viaja al continente dos veces al año (cada seis meses) para confesarse y reunirse con su obispo, y a su vez, recibe otras dos visitas durante el año, también para poder confesarse, y una de ellas debe obligatoriamente hacerla el obispo o su vicario para así poder administrar el sacramento de la Confirmación a los isleños que se preparan cada año. No es lo ideal, por cierto, pero es preferible eso a dejar a los isleños sin evangelización a cambio de poder estar cerca de otro sacerdote. Esta isla es uno de los sitios poblados más aislados del planeta.
02/03/23 10:10 PM
  
David
El derecho canónico no establece el mínimo de regularidad, más allá de una vez al año, como todos los cristianos. Pero es que el sacerdote debe (si no hay impedimento grave) celebrar los sacramentos en gracia de Dios. Como sacerdote entiendo "el sacrificio" que supone pasar seis meses sin recibir la gracia del sacramento de la reconciliación. Saberse profundamente pecador y no contar con otro sacerdote para confesarse seguro que fue motivo de gran sufrimiento para él.
Alan, por supuesto que Dios es misericordioso y siempre podemos dirigirnos a Él para pedir que nos perdone (lo hacemos cada vez que celebramos la Eucaristía). Pero necesitamos (todos los cristianos) expresar delante del sacerdote nuestros pecados. La confesión debe realizarse presencialmente porque es un encuentro con el mismo Cristo, que es el único capaz de perdonar los pecados. El sacerdote no puede hacer de penitente y de Cristo al mismo tiempo, ¿no crees?
03/03/23 1:50 AM
  
Alan
"El sacerdote no puede hacer de penitente y de Cristo al mismo tiempo, ¿no crees? "

Sinceramente, no veo por que no puede. Si se acepta lo sobrenatural que es que "La confesión debe realizarse presencialmente porque es un encuentro con el mismo Cristo..." no veo por que luego se le aplican restricciones humanas, ¿no le parece que hacerlo es empequeñecer a Cristo y poner en duda la omnipotencia y omnisciencia divinas?
03/03/23 1:25 PM
  
maru
Está visto que siempre hay quien quiere buscarle tres pies al gato.
Nadie tiene "hilo directo con Dios", sino a través del sacerdote que actúa in person Christi. El sacerdote , como hombre que es , aunque esté consagrado y ordenado, debe confesarse con otro sacerdote , porque el perdón no le viene por el aire y el mismo no se puede perdonar . no hay más que objetar . Decir que si Dios es omnisciente y omnipotente, no tiene nada que ver con esta situación.
03/03/23 3:06 PM
  
Mery
Alan, no depende de que lo veamos o no. Es así.No sé si usted es católico o no, pero
Hay que confesar con un sacerdote. Ellos también. Hasta el Papa. A veces hay cosas q no entendemos pero no por ello dejan de ser como son.
03/03/23 6:11 PM
  
Franco
En caso de que sea imposible confesarse, existe el recurso del acto de perfecta contrición, con la intención, por supuesto, de confesarme en cuanto sea posible.
03/03/23 8:14 PM
  
Alan
Maru, no es buscar tres pies al gato. Pregunto lo que no entiendo, ustedes dan sus respuestas, y yo les expongo mis objeciones.
Por ejemplo, si dicen que la confesion es un "encuentro con el mismo Cristo, que es el unico capaz de perdonar los pecados" o que "Dios es el unico juez", me parece un contrasentido su afirmacion de que "el mismo no se puede perdonar" ya que no es el quien perdona en ningun caso, lo hace Cristo/Dios.
Mery, "A veces hay cosas q no entendemos pero no por ello dejan de ser como son".
Cierto, pero una cosa es no entender algo y otra distinta es aceptarlo sin mas y conformarse, por que si, por que lo dice la tradicion, o el derecho canonico (obra humana) y no poder cuestionarselo.
Si a usted le sirven las respuestas del tipo "es asi y punto" o "es un misterio", alla usted, a mi no me sirven.
Lo mas curioso es que siempre hablan del cristiano como alguien que busca la "Verdad" con la fe y la razon, y repiten, como ha hecho una vez mas otro comentarista en otro articulo, citando a Chesterton, que el que es catolico "al entrar en la Iglesia se quita el sombrero no la cabeza", o que "quien a dejado de creer en Dios, esta dispuesto a creer en cualquier cosa", pero luego, en la practica, parece que no es de ese modo y no es solo el sombrero y que son los que creen en Dios los que, precisamente por creer, estan dispuestos a aceptar cualquier cosa sin cuestionarla.
04/03/23 4:51 AM
  
Cos
Alan, deje de decir ridiculeces. Dios perdona a través de sus sacerdotes, pero no como si estos fuesen objetos inanimados, cosas .Son seres humanos y participan humanamente de la confección de los sacramentos. Por eso no tiene sentido que alguien se utilice a sí mismo para otorgar el perdón.

¿Entiende ahora mejor lo de que hay que quitarse el sombrero y no la cabeza?
04/03/23 8:44 AM
  
Sonia
Alan, confesar los pecados con alguien más, también es un acto de humildad, para pedir perdón hay que tener contrición, pero sobre todo humildad. No es porque Dios "no pueda" perdonar los pecados directamente sino porque Él quiere que seamos humildes. Tú puedes no notarlo pero el orgullo crece como una mala hierba y puede matar al alma, los actos de humildad la arrancan para dar paso a las gracias que Dios quiere infundir en nuestra alma.
04/03/23 1:23 PM
  
Alan
¿Ridiculeces Cos?
¿No es mas ridiculo decir una cosa y su contraria, que es lo que estan haciendo algunos en sus respuestas?
Yo no he dicho que el sacerdote sea un objeto inanimado, pero ninguno de ustedes me ha dado una razon argumentada de por que se necesita a un sacerdote para poder confesar a otro. Sus explicaciones van del "por que es asi y punto" a "hay cosas que no necesitan explicaciones". Usted mismo da un motivo que no se sostiene en nada: "Son seres humanos y participan humanamente de la confección de los sacramentos."
¿Y que? ¿Que impedimento es ese para que afirme usted: "Por eso no tiene sentido que alguien se utilice a sí mismo para otorgar el perdón."?
Yo no le veo el impedimento por ninguna parte, ni usted lo razona, lo afirma y ya esta.
Seria como decir que un cocinero no puede comerse la comida que cocina o un medico no puede curarse a si mismo o el medicamento que prepara un farmaceutico solo funciona con los demas pero no con el mismo. Y en todos esos ejemplos se trata de humanos con recursos humanos, sin intervencion sobrenatural todopoderosa de por medio.
Con sus planteamientos lo unico que se observa es un "recorte" abdurdo de la omnipotencia y omnisciencia divinas.
Al final va a resultar que tenia algo de razon un profesor de Historia que tuve y que sostenia que la confesion era, sobre todo en los tiempos en los que la Iglesia tenia y se disputaba el poder politico y economico con otras instituciones, un mecanismo de control y chantaje, aunque de puertas afuera se quisiera tranquilizar al "pecador" con lo del "secreto de confesion".
04/03/23 2:12 PM
  
Fran
Creo que el planteo de Alan es sincero y bien intencionado. Una y otra vez dice no comprender el asunto y sinceramente a mí también me hacen "ruido" las respuestas como "es así..." O "el código canónico lo dice". Sería bueno que las respuestas fueran más amorosas y menos combativas, tal y como nos enseña Jesús. Quien responde desde lo agresivo, no deja de traslucir cierta angustia de no poder explicar lo que presuntamente cree.
05/03/23 3:40 PM
  
Tere
Para el que tenga dudas lea el CATECISMO de la Iglesia Católico que explica la Fe bien sencillo.
05/03/23 4:45 PM
  
Cos
Alan, un cocinero hace comida, un médico cura enfermedades y un equilibrista hace el pino con un dedo. ¿Y un juez también se juzga a sí mismo? Si ya le han dado respuesta a su pregunta ¿por qué insiste?

Lo que le decía su profesor también me lo decían a mi. Esa era el nivel de manipulación en el que crecimos.

No Fran, Alan no es sincero, es un señor que lleva años buscándole tres pies al gato y que de vez en cuando cree que ha inventado la bicicleta o descubierto el Mediterráneo.
05/03/23 6:45 PM
  
Alan
"¿Y un juez también se juzga a sí mismo?"

Deje de manipular y tergiversar Cos, el unico juez en el perdon de los pecados es Dios y nadie ha dicho que se juzgue a si mismo.
Si no tiene respuestas aceptelo, pero no invente cosas que no se han planteado.
05/03/23 10:10 PM
  
Cos
Vuelta la burra. Dios perdona a través de sus sacerdotes. Lo mismo que son los sacerdotes los que imparten los sacramentos. Se sirve de la participación de los sacerdotes. Los sacerdotes participan activamente. No hay ninguna dificultad en entender esto. ¿ Ha oído, por ejemplo, hablar de cuando los comendadores impartían justicia en nombre del rey?
05/03/23 11:12 PM
  
Alan
"Dios perdona a través de sus sacerdotes."

Eso ya esta claro, lo que pregunto es en que se basa para que eso se "rompa" si el sacerdote lo hace para si mismo.

Volviendo al ejemplo que puse, y que usted se empeña en tergiversar a su antojo, un cocinero, un medico, un farmaceutico... no suelen aplicar sus propias recetas, tratamientos o formulas, usan el conocimiento previo que han adquirido de otros, podriamos decir que lo hacen "en nombre de la gastronomia, la medicina o la farmacia, y eso no es ningun impedimento para que funcionen con los otros y con ellos. Pero parece que en el caso de la confesion pasamos, por arte de "magia", de lo sobrenatural, "El sacerdote actúa in persona Christi" en palabras de M.Angels, a lo puramente humano que "hace" que eso desparezca si el sacerdote es si propio confesor.
No se usted, pero a mi me parece que eso es quitar de un plumazo la sobrenaturalidad del acto de la confesion con unos argumentos, por llamarlos de algun modo, que lo unico que hacen es cuestionar la omnipotencia y ominsciencia de Dios, que parece que se ve limitada cuando un Sacramento se hace de un modo o de otro.

En cuanto a lo de la "humildad" que comentaba Sofia, tampoco lo veo. ¿Se es mas humilde si se confiesan los pecados a un sacerdote que si se hace directamente a Dios? ¿Por que? Aun podria entenderlo si la confesion fuera un acto publico, pero no es el caso.
06/03/23 9:20 AM
  
Platito
Una entrevista que me deja claramente la necesidad de hacer todo el esfuerzo posible por vivir íntimamente unidos a Jesucristo, Dios y Hombre Verdadero, para intentar darles a los hombres -los prójimos que Dios me provee- algo de Dios.
06/03/23 11:45 AM
  
Sonia
Alan es falta de humildad siempre querer saber el "porqué" de todo, porque es poner tu confianza y seguridad en tu conocimiento, debes confiar plenamente en Dios. La Iglesia de Dios es santa porque su cabeza es Cristo. Sigue a Cristo, haz lo que Él te pida y no te admires si nadie de nosotros te puede dar una respuesta que te parezca razonable porque somos criaturas limitadas; si tú intención de saber la respuesta es honesta, Dios te la dará, pero Dios no revela cosas para satisfacer curiosidades.
07/03/23 7:16 PM
  
Alan
Sonia, sin ese querer saber el "porque" seguiriamos viviendo en cavernas o ¿tiene usted algun ejemplo de que por la via de la revelacion divina se haya avanzado en Medicina, Fisica, Quimica, Farmacia, Biologia, etc...?

Si usted y yo podemos comunicarnos por este medio y nuestra esperanza de vida es la que es, es por gente que se a preguntado el "porque", no por los rezos a Dios y, menos aun, por sus respuestas,
08/03/23 9:51 AM
  
Alan
"se ha preguntado", lo de los acentos, o la falta de ellos en mis comentarios, es por pereza/comodidad, lo de comerme la "h" ha sido puro despiste.
08/03/23 11:25 AM
  
Sonia
Alan, George Lemaitre (sacerdote que postuló la teoría del big bang) decía: "Hay dos caminos para llegar a Dios: la ciencia y la fe. Yo elegí ambos". La ciencia definitivamente te lleva a Dios pero los pasos que se dan por ella son muy pequeñitos, los pasos que se dan por la fe son gigantescos. Sin embargo, es sano utilizar nuestro razonamiento, pero nuestro razonamiento no alcanza para todo, acuérdate que nuestra inteligencia también se vio afectada por el pecado original. Por eso el conocimiento en las cuestiones espirituales sólo se revela a través de las personas que Dios ha elegido, para que aprendamos a depender sólo de Dios y no de nosotros mismos, Adán y Eva pecaron por querer tener todo el conocimiento como Dios. Lo que te digo no son "mis respuestas" son las palabras de otras personas que han vivido bajo la voluntad de Dios.
08/03/23 4:22 PM
  
Alan
Sonia, Lemaitre era astrofisico y en su disciplina se le consideraba una autoridad, pero cuando opinaba sobre otras cosas, como lo hace en el caso de la frase que usted cita, su opinion vale tanto como la de cualquiera.

Lo mismo que cuando usted afirma "La ciencia definitivamente te lleva a Dios...", es una opinion que ni siquiera esta avalada por los hechos, la mayoria de cientificos actuales de primer orden internacional no son creyentes.
08/03/23 5:49 PM

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