7.11.24

Conozca por qué el Padre Palau fue uno de los grandes exorcistas de la Historia de la Iglesia

Rosa María Ber Miralles. Casada y madre de familia. Natural de Horta de San Juan (1977) provincia de Tarragona, actualmente vive muy cerca de Tarragona. Desde hace ocho años difunde y estudia la figura y obra del beato Francisco Palau, un caso único en la historia de la Iglesia. Desde que se encontró ante su sepulcro y empezó a leer, comprendió que no podía quedárselo para ella sola. Desde entonces, la Providencia ha ido abriendo puertas. Da charlas y lleva una reliquia de primer grado para que la gente la pueda venerar. Los santos están más vivos que nosotros y nos ayudan. Para ella poder llevar al P. Palau al prójimo es una gracia grande. El P. Palau no deja indiferente a nadie.

“Mil vidas daría yo por tan solo un alma” P. Palau

Hoy 7 de noviembre, día en que la Iglesia celebra la fiesta del beato Palau, nos habla de su labor como exorcista, que no es tan conocida como debería.

¿Por qué no se habla tanto de la faceta del beato Padre Palau como exorcista?

Porque hablar del Padre Palau exorcista implica muchas cosas. Se podría decir que pone el dedo en la llaga. La doctrina de su exorcistado se inspira en la Palabra de Dios, en las Sagradas Escrituras. Desde textos evangélicos hasta el Apocalipsis.

El mismo San Miguel Arcángel le habla y al hacerlo se le identifica desde este último libro canónico:” Yo soy el Ángel de quien habla el capítulo XX del apocalipsis, a mi está confiada la custodia del Pendón del Carmelo (…) Vengo a ti enviado por Dios para instruirte sobre el porvenir de la Orden a la que perteneces, para que sepas la misión que has de cumplir y su forma.” El mismo Arcángel le manifestó un misterio, el misterio de la iniquidad.

Su exorcistado no se ocupaba solamente del sufrimiento de individuos particulares, sino que iba dirigido a atacar al “fuerte armado” dirá. Y este se divide en dos: la revolución y la posesión. En definitiva, contra el dragón (Ap,12): “El ministerio del exorcistado tiene una importancia inmensa, no por la curación del individuo, sino por su objeto que es la victoria de la Iglesia contra el diablo en el campamento designado por Dios. Y esta victoria es la salvación del mundo”.

La misión del P. Palau iba mucho más allá de lo que hoy conocemos.

Así es. Fue fiel discípulo de San Elías, al que imitó durante toda su vida, santificándose siguiendo las huellas de sus Padres espirituales: San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús y eso como carmelita exclaustrado, pero fiel a sus votos hasta el último suspiro.

A partir de 1860 después de una larga noche oscura, comenzó su experiencia mística con la Iglesia. Primero a través de algunas de las santas mujeres del antiguo testamento, figuras de la Iglesia y de María, hasta que en 1864 se le reveló la Santísima Virgen María como figura perfecta y acabada de la Iglesia. De su experiencia mística deriva todo. Experiencia que le llevó al desposorio y unión con la Iglesia. El “escenario” principal fue el Monte Carmelo, por todo su significado bíblico.

Sin embargo el famoso exorcista Gabriel Amorth lo tenía como una de sus grandes referencias… ¿Por qué?

El conocimiento que el P. Amorth tenia del beato probablemente le venía de su formador, el P. Cándido Amantini, pasionista fallecido en olor de santidad. El P. Palau repartió copias del opúsculo “El exorcistado” a los Padres de lengua española en el Concilio vaticano I (1870), quizá se encontraron con alguna copia en algún archivo italiano, quizá durante el proceso de beatificación (24/4/1988), pero son conjeturas…No se ha llegado a hablar de ello públicamente, aunque el P. Amorth lo nombre en varios de sus libros.

Pero lo cierto es que el exorcista de la diócesis romana entendió muy bien la misión que llevó al P. Palau a viajar dos veces a Roma (1866 y 1870). El beato explicaba como la falta de fe sobre la existencia de los demonios, fe a la que debía acompañar el ayuno, penitencia y oración, hizo que se oscureciera la importancia del ministerio del exorcistado y eso provocó que los demonios tomaran libertad y fuerza, poder y dominio sobre la tierra.

Actualmente podemos ver que esto es una realidad en nuestro tiempo.

Igualmente destaca mucho su capacidad para detectar posesiones detrás de muchas enfermedades y liberó a muchas personas de Satanás… ¿Puede hablarnos de estos casos?

Yo voy a cumplir lo que te he prometido: esto es lo que te dice, manda y ordena Dios: En mi nombre lanzarás los demonios, impondrás las manos sobre los enfermos y quedarán curados.” Le dirá San Miguel.

La enfermedad es consecuencia del pecado original. Algunas veces la posesión va acompañada o se manifiesta por alguna enfermedad o se le parece, otras no. El exorcistado del P. Palau estaba ordenado a destruir toda la obra del demonio.

El día segundo de navidad (1864) nos trajeron un mudo (José Ribó, 19 años, enfermo desde los 12), natural de Horta (barrio barcelonés) hijo de una pobre lavandera viuda. Tenía la boca cerrada desde hacía tres meses y ni hablaba, ni comía, ni bebía. Practicando los exorcismos, el viernes 30 de diciembre quedó sano. El joven confesó y comulgó. Varios testigos presenciaron el caso, entre ellos los que le sostenían. La presencia del Cielo se hizo sensible a todos. El joven gritó que Nuestra Señora del Carmen lo había curado.” Las palabras de San Miguel se cumplieron.

Otro día era una joven neurótica, víctima de frecuentes ataques, acompañados de terribles convulsiones, arrancaba sus cabellos y destruía cuanto le venía a las manos, profiriendo horribles blasfemias. Otras veces observaba que se presentaban parálisis repentinas …

Se lamentaba el beato de que muchas de estas personas terminaban en los manicomios y su situación no dejaba de empeorar.

También debo decir que la capilla de Santa Cruz de Vallcarca, apartede cuidar y curar a todas esas personas, era sobre todo un confesionario al que todos acudían, con exorcismos o sin ellos. De hecho, cuando le prohibieron los exorcismos aún hubo algunos a través del sacramento. Así un día se vieron subir del puerto de Barcelona a unos 50 marineros a la vez, a primera hora de la madrugada.

Quizá este fue uno de los motivos por el que fue tan perseguido…

Por lo menos el principal en laúltima etapa de su vida… Ya había sufrido exclaustración, prisión, exilio, destierro, lo habían intentado matar. etc… En este momento, octubre de 1870, fue puesto dos meses en prisión, primero con todos los que se encontraban en la capilla, para luego quedar solamente detenidos el Padre, dos de sus hermanos, Juan y Rosa Palau, los dos fallecidos en olor de santidad y uno de sus discípulos, Gabriel Brunet. El último “golpe” fue la suspensión de todas sus licencias ministeriales por lo que ya tuvo que abandonar Barcelona. De hecho, este es el motivo por el que la Casa Madre (de las Carmelitas Misioneras Teresianas) donde está su cuerpo, esté en Tarragona donde murió (20/3/1872). La vida del P. Palau es de película…

Pero lo más destacable en la persecución que sufrió fue su obediencia. Se aconsejaba por personas doctas y prudentes, de autoridad. A sus superiores, al procurador general del Carmelo Descalzo de la congregación española en Roma, al Santo Padre Pío IX en 1866, a los padres del Concilio, como he dicho antes y hasta al mismo San Antonio María Claret que hablaba también desde su experiencia como misionero. Él estuvo detrás de que Isabel II pusiera fin al destierro del P. Palau en Ibiza. Si se imaginan la que se “armó” en Vallcarca, era normal que el P. Palau no fuera tan comprendido. De sus experiencias místicas se supo cuando murió.

Así explica el beato:

Los demonios son ángeles revolucionarios y forman en el mundo intelectual una potencia o reino independiente y distinto al de los ángeles buenos y al de los hombres. Constituyen juntos un ejército, un solo cuerpo al que la Escritura da el nombre de Dragón (Ap.12,9). Y se han aliado y asociado con los hombres malos para destruir, en el hombre y por el hombre, a Cristo y su Iglesia. Esto es el maleficio.

En su contra, Dios se ha unido con el hombre para destruir, por el hombre, la obra del diablo y esto es el Exorcistado”

¿Cuál es el principal legado que nos dejó como exorcista?

Sin duda, como hijo de los profetas y de su conocimiento de las Sagradas Escrituras: su mensaje, podría decir también su profecía. Pero veo videos en internet sobre ésta y luego muchos solo se quedan en eso. No, el legado del P. Palau es más que conocer las consecuencias del pecado en el mundo, que también: “Nada sucederá a los hijos de Adán, peregrinos sobre la tierra, que Dios no lo haya prevenido y revelado. Se entiende de cuanto afecta gravemente a la sociedad humana (…).” Como exorcista, como hijo de los profetas, su legado es el grito de un Padre de almas llamando a la conversión, a vivir imitando las virtudes de la Santísima Virgen María: “¡católicos! ¡a las virtudes!”. A Satanás se le da poder y fuerza con el pecado que deriva en la incredulidad de las naciones. La oración junto a la penitencia es el arma infalible.

De hecho, en Vallcarca precedían a los exorcismos ejercicios espirituales, cuando se podía, claro.

Y lo que es muy importante tener claro porque así también nos lo dice el catecismo (p. 677), la Iglesia expulsará a Satanás del mundo siguiendo los mismos pasos que su Redentor.

El mensaje del P. Palau nos lleva a la esperanza y al entusiasmo por vivir el evangelio, esta es la manera en que vencemos al demonio: “Todos los demonios forman un cuerpo de guerra en lucha continua contra la Mujer, encarnados en la revolución y su arma poderosa es la tentación de los siete vicios capitales”.

Amar y entregarnos a la Iglesia por María. Dios en su Providencia guía la historia de la humanidad, la historia de la salvación:

A Dios no le faltan operarios para la edificación de la Iglesia. Todas las criaturas sirven en sus manos, o como instrumentos, o como ministros, ángeles buenos y malos, hombres santos y perversos, todos están ordenados a la edificación de la Jerusalén Celeste. Dios en su sabia Providencia no dejaría, ni demonios, ni malos hombres sobre la tierra, si de ellos no se sirviera para bien de los escogidos.”

El triunfo de Cristo y de su Iglesia es infalible y este triunfo implica la conversión a Dios de los hombres, de las naciones y de sus leyes.

¿Cuáles han sido las enseñanzas más reseñables al respecto?

El beato nos muestra hacia donde mira el exorcistado, la misión que le ordenaba el Cielo:

1º. Satán desencadenado y libre en estos últimos siglos, se ha apoderado y posee todos los poderes de la tierra e intenta formar con ellos un imperio anticristiano, que domine todas las naciones del mundo. Y este proyecto se realizará.

2º. Él es el príncipe de todos los poderes que en la tierra se levantan contra Cristo y su Iglesia.

3º. Al imperio anticristiano ha de suceder el imperio universal de la Iglesia, porque el Padre dio en herencia a su hijo todas las naciones del mundo. Jesús las adquirió con su sangre y las entregó a su esposa, la Iglesia. Y, por lo mismo, ha de llegar la época en que esta las ha de poseer y gobernar.

4º. Para sacarlas del poder de los reyes y los demonios que la corrompen, ha de preceder una batalla horrenda, tan general y universal cual nunca haya sido desde el principio del mundo. Y, en esta batalla, han de lidiar todas las fuerzas de Satány Jesucristo.

No caerá la revolución sin que antes sea aplastada su cabeza, que es el diablo. ¿Quién la ha de aplastar? Aquella de quien está escrito “Una Mujer te aplastará la cabeza (Gen 3,15)” ¿Quién es esa Mujer? Es la Iglesia y es María.

Cuando le fue prohibido seguir con este ministerio y en Roma no se llegó a decir nada sobre la petición del Cielo de una orden de exorcistas dirigida por el Santo Padre y casas de asilo por todo el orbe cristiano, no por eso perdió la esperanza. Anunciaba con gran celo que Dios enviará a su Iglesia un auxilio extraordinario: Otra misión, la misión de Elías, de restauración. Unos apóstoles y al frente de ellos el Elías prometido. Un misterio tras el que el mundo verá el triunfo del Corazón Inmaculado de María, su reinado que preparará el reinado de Cristo. Así lo anuncia el beato: “El mundo no se salvará sin María, la tierra no verá una restauración sin María.”

¿Qué textos podríamos recalcar?

Pues en esta materia, un breve escrito “El exorcistado” (observaciones dirigidas a los Padres del Concilio Vaticano I).

Y “Mis relaciones con la Iglesia”, aunque es un poco difícil su lectura y especialmente muy recomendada para los sacerdotes, podemos descalzarnos ante la tierra sagrada que pisa el beato, el misterio de la Iglesia, el Misterio de la Santísima Trinidad en Ella.

Por eso solo a través de la Santísima Virgen, desde la Plenitud, en su unión única con el santísimo misterio, hacia el que la Iglesia se dirige en el tiempo, podía dársele a conocer al beato.

La maldad ha llegado a su apogeo gradualmente, la noche ha cubierto el orbe insensiblemente, poco a poco, por grados, siguiendo en el mundo moral el tiempo por su carrera. El no creer en las tinieblas ni en la maldad que estas esconden, es el último de todos los males.”

Se presenta en el campo de batalla el Príncipe de la Gloria, el Espíritu Santo elige sitio, es el desierto. Jesús va a la soledad, ora, ayuna, duerme sobre el duro suelo y empieza la batalla. Jesús vence y el diablo es arrojado de su presencia: “vade retro Satana” le dice, y el tentador huye completamente derrotado. El vencedor sube al monte Gólgota, allí eleva una bandera, su cuerpo sacrosanto es inmolado sobre la cruz y queda constituido como precio de la redención para todas las naciones. El tribunal de la redención decreta desde el Gólgota que los demonios sean encadenados y arrojados al abismo por el ministerio de la Iglesia, y al efecto se da este poder y misión a Pedro. Pedro entra en lucha y vence. Su triunfo contra las potestades del infierno es la ruina del paganismo y la conversión a Dios de todos los reyes de la tierra. Para entrar la Iglesia en posesión de su herencia que son las naciones todas, eran indispensables dos actos: el uno está ya consumado, cual es formarse, organizarse en un cuerpo de ejército preparado para la batalla. En esta organización ha empleado XIX siglos- Tras este acto viene naturalmente el segundo, que tiene por objeto desalojar de su heredad al que actualmente la posee, el diablo. Tras esta batalla y tras esta victoria viene el Reino de Jesucristo y la paz de la Iglesia” P. Palau

Casi todos los escritos del P. Palau se pueden descargar en las páginas de las Carmelitas Misioneras Teresianas y Carmelitas Misioneras.

https://cmtpalau.org/raices/padre-fundador/escritos/

Por Javier Navascués

3 comentarios

  
LJ
Una belleza. Nunca había escuchado hablar del P. Palau. Sus textos sin duda son dignos de ser difundidos, porque enseñan, arrojan luz y consuelo.
07/11/24 10:45 AM
  
Chus
Gracias por la difusión de la vida y obra del Padre Palau. Ofreció su sufrimiento para cumplir el plan de Dios. Está es la parte de la historia que nos toca vivir. Que vamos a hacer como católicos, además de rezar?. Lo estamos viviendo YA! Aquí y ahora
08/11/24 10:29 AM
  
Maite P.
Muchas gracias Rosa Maria , por dar luz a esta maravillosa obra del Para Palau a pesar del tiempo transcurrido es de plena actualidad en los tiempos que estamos viviendo y los ataques que la Iglesia está sufriiendo. Sin duda una gran inspiración para todos los católicos comprometidos.
10/11/24 11:50 AM

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6.11.24

José R. Ayllón resume las ideas claves de su libro «El mundo de las ideologías»

José R. Ayllón (Cantabria, 1955). Ha sido profesor en la Universidad de Montevideo, en la Universidad de Navarra y en dos colegios. Ha cultivado la biografía en El hombre que fue Chesterton Sophie Scholl contra Hitler. Es autor de dos novelas históricas: Querido Bruto y Etty en los barracones. Entre sus ensayos: Qué leer cuanto antes, 10 claves de la educación, 10 ateos cambian de autobús y Desfile de modelos (finalista en el Premio Anagrama). Su breve análisis de la modernidad lleva por título El mundo de las ideologías.

¿Por qué decidió escribir un libro sobre el mundo de las ideologías?

Al preguntar a mis alumnos si entienden el mundo en el que viven, casi todos niegan con la cabeza. Esa misma respuesta negativa se repite si pregunto a adultos de cualquier edad. Unos y otros sienten que el mundo es demasiado complicado, que su comprensión se les escapa… Y es que hoy el mundo es una cancha donde no se enfrentan dos equipos, sino una docena. Sin reglas de juego y con un mismo objetivo: el poder. Esos equipos que convierten el terreno de juego en una selva son las ideologías, pero la gente apenas las conoce, muy pocos sospechan su peligro real.

¿Cómo se define ideología?

Bastan dos palabras: filosofía revolucionaria. Hasta el siglo XVIII, las filosofías querían entender el mundo. A partir de la Ilustración francesa y su Revolución, lo que se pretende es cambiarlo a fondo y en poco tiempo: eso es técnicamente una revolución.

¿Por qué la ideología es una falsa filosofía? ¿Puede haber una ideología buena?

La filosofía es un buceo por las verdades más profundas. A la ideología no le interesa la verdad, sino el poder en cualquiera de sus formas: económico, político, militar, cultural… Las ideologías son buenas para sus promotores. Para el resto del mundo son amenazas serias, normalmente disfrazadas con piel de cordero.

¿Cuál es el origen de las ideologías?

El origen es la Ilustración francesa y su Revolución. Quieren acabar con el Antiguo Régimen y sus dos columnas: la monarquía y el cristianismo.

¿Cuáles han sido las ideologías más influyentes en la historia?

Las ideologías suman una docena, todas en mismo árbol genealógico, y todas con una enorme influencia configuradora de la sociedad. En esa foto de familia aparecen los ilustrados y revolucionarios franceses, la masonería, el positivismo, el liberalismo insolidario, el comunismo marxista, los nacionalismos violentos, el evolucionismo radical, el psicoanálisis freudiano, la ideología de género, el ecologismo radical, el globalismo, quizá el transhumanismo… En mi opinión, las más influyentes son la masonería y el comunismo.

¿Por qué la Ilustración y la Revolución fueron un punto de inflexión en la historia?

Si solo hubieran acabado con la monarquía y con la legítima autonomía de la Iglesia en Francia, las consecuencias habrían sido mínimas. Pero supieron propagar el incendio de la Revolución por toda Europa y América. Además de imponerse con bayonetas y cañones, ganaron la guerra de la propaganda, lo que hoy llamaríamos relato.

¿Hasta qué punto la masonería está detrás de las ideologías?

La masonería viene a ser el brazo ejecutor del radicalismo ilustrado francés, y se diferencia por su carácter secreto. Mientras las ideologías montan partidos políticos con los que alcanzan sus cuotas de poder, la masonería, sin tener ningún partido, se infiltra en todos, y también en la Iglesia, en los Parlamentos de los países más avanzados, en el Parlamento europeo, En Naciones Unidas. El historiador y profesor Alberto Bárcena lo explica muy bien en vídeos fáciles de encontrar en YouTube.

¿Por qué las ideologías ven en el Cristianismo su principal enemigo?

Las ideologías quieren que triunfe una visión del mundo y un tipo de sociedad materialista y atea. Su mayor obstáculo lo representa el cristianismo, principal baluarte de la concepción trascendente del hombre y de la vida. Con unos resultados incomparables, pues los cristianos han sido capaces de salvar la cultura grecolatina, de inventar la Universidad, de acabar con la esclavitud antigua, de crear los grandes estilos artísticos y sus mejores realizaciones. En resumen, han nutrido y dinamizado las sociedades más desarrolladas que conocemos.

¿Por qué no les interesa la verdad entendida como lectura correcta de la realidad?

La realidad, en casi todas sus dimensiones espaciales y temporales, no ha sido producida por el hombre. Es una gigantesca huella que apunta insistentemente a un Creador. Así lo han pensado los grandes filósofos, científicos y artistas de la historia, con unanimidad abrumadora. Copérnico, Galileo, Newton y sus colegas entendían el Universo como un libro escrito en el lenguaje de las matemáticas y de la geometría. Dado que las ideologías quieren negar a Dios, deben negar la verdad, afirmar el relativismo, desacreditar la realidad, hablar del azar…

Igualmente tampoco les interesa el Derecho Natural, que implicaría una Ley Moral Natural, y un Dios legislador.

Así es. El Derecho Natural descubre que la naturaleza humana es criterio ético y jurídico: No se debe matar, violar, robar, mentir… Se debe respetar la vida, la propiedad y la integridad de los demás… Ese descubrimiento lo hacen los griegos del siglo de Pericles: Sófocles lo expresa maravillosamente por boca de Antígona. De los griegos pasará a los filósofos estoicos, al Derecho romano y al cristianismo. A las ideologías les produce alergia la realidad natural, porque implica un Autor de sus leyes. Sartre llegará a decir que el hombre no tiene naturaleza, que es pura libertad.

¿Podríamos decir que toda ideología desemboca en un nihilismo?

Sí y no. Quienes tienen fe en las utopías que prometen las ideologías, no son nihilistas. Pero esa fe se pierde fácilmente cuando llegan los grandes problemas, porque las ideologías no ven ningún sentido al sufrimiento humano, ni a las tragedias inevitables, y menos que nada a la muerte. La expresión de ese inmenso desengaño la pone Shakespeare en boca de Macbeth: “La vida es un cuento que no significa nada, contado por un idiota que se agita sobre el escenario de la muerte”. Ahí está el nihilismo: Signifying nothing.

¿Cuál es el principal antídoto contra las ideologías?

Sin duda, el conocimiento histórico de su génesis y desarrollo. También es importante ser capaz de argumentar una visión más objetiva y trascendente del hombre y de su historia. En ese sentido, aunque el cristianismo es una religión, una relación del hombre con Dios, también implica una forma de entender el mundo contraria a las ideologías. Entre los muchos libros que ayudan a captar la riqueza del cristianismo, me permito sugerir La perspectiva cristiana (Julián Marías) y ¿Es razonable ser creyente? (Alfonso Aguiló).

Por Javier Navascués

1 comentario

  
Juan Mariner
Nuestro único Rey es Cristo, celebro que se acabase con las monarquías, a los cristianos no nos representan, aunque muchos vaticaneros se esfuercen en ello. La monarquía "parlamentaria" liberal es la evolución natural de un sistema de gobierno inicuo apoyado por los masones.
06/11/24 12:19 PM

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5.11.24

A la sombra de mi boina. Escritos políticos. Temas de actualidad bajo la mirada de la doctrina perenne

Javier Urcelay Alonso (Madrid, 1954) es autor de diversos libros de investigación histórica, centrados fundamentalmente en la historia del Carlismo, y es fundador del Museo Carlista de Madrid, situado en San Lorenzo del Escorial. Ha publicado también varios libros y múltiples artículos e impartido conferencias sobre cuestiones de doctrina social cristiana.

En esta ocasión le entrevistamos sobre su último libro A la sombra de mi boina. Escritos políticos. Puede adquirirlo a través de este enlace de Amazon.

Viniendo profesionalmente del mundo farmacéutico… ¿Cuándo sintió la necesidad de escribir?

La necesidad de escribir la he sentido desde mi juventud, motivado por el deseo de hacer apostolado de las ideas en las que creía. El bien es por su propia naturaleza comunicativo, y no puede reservarse para uno mismo. Escribir permite comunicar a otros nuestros pensamientos o conocimientos, atraerlos a lo que a nosotros nos ha convencido, gustado o interesado.

Pero escribir sirve también para otras dos cosas: primero, para ordenar nuestras ideas y, a veces, para someterlas al propio juicio crítico. Segundo, para auto obligarse a profundizar sobre el tema del que se escribe, reuniendo más información o analizando sus diversas perspectivas e implicaciones, o para descubrir las propias lagunas.

La barrera suele ser pensar que escribir esta reservado a unos pocos, cuando en realidad está al alcance de cualquier persona que se ponga a ello con un mínimo de método, y el máximo posible de tesón y perseverancia.

¿Por qué un libro titulado A la sombra de mi boina?

Hace unos años encargué a un pintor, adscrito a lo que él llamaba “expresionismo informal”, que me hiciera un retrato tocado con mi boina roja. Al entregármelo, me disgustó ver que me había puesto la cara colorada como un tomate. Cuando le protesté argumentando que yo no tenía la cara así, me dijo que el color de la cara era el reflejo de la boina que me cubría la cabeza, que se proyectaba sobre la cara, como el color del cielo determina el del mar, como sabe cualquier pintor.

Esta anécdota me sugirió el título para un libro consistente en una recopilación de ensayos y artículos en los que supongo que se refleja también, como el rojo de la boina en la cara, el pensamiento tradicionalista de su autor, simbolizado por esa boina roja. En ese sentido, el libro está escrito “a la sombra de mi boina”.

¿Qué representa esa boina roja carlista en su vida?

De joven sentía una gran inquietud por el tema de la justicia social y aspiraba a una revolución nacional que pudiera implantarla. Sin embargo, en un verano, cayeron en mis manos, de manera absolutamente providencial, tres libros que me cambiarían por completo la forma de pensar: “La Defensa de la Hispanidad”, de Ramiro de Maeztu; “El Estado Nuevo”, de Víctor Pradera; y “La Monarquía social y representativa”, de Rafael Gambra. Con ellos descubrí la riqueza del pensamiento tradicional, de la doctrina social cristiana, que ya nunca he abandonado. Mi carlismo fue, después, una consecuencia lógica, porque el carlismo es la expresión española, histórica y concreta de la defensa de esos principios en la vida política y social de nuestra patria.

¿Por qué considera que sus artículos en prensa merecían ser recopilados en un libro?

Una vez escuché una conferencia en uno de los Congresos de “Amigos de la Ciudad Católica” que llevaba por título “Actualidad y vigencia”. Allí descubrí el significado distinto de ambos términos, y que hay cuestiones actuales que se volatizarán sin dejar rastro, mientras que otras mantendrán su vigencia aun cuando hayan dejado de formar parte de la actualidad. Este es un aspecto que he tenido siempre presente cuando he escrito algún artículo: que al hilo de lo actual -a menudo una noticia o un hecho- que lo motivaba, sus planteamientos contuvieran reflexiones de validez permanente, Por ello me he animado a recopilarlos, que es otra forma de reclamar su vigencia.

De entre la variadísima temática de los mismos, ¿qué temas más importantes destacaría?

El libro aborda muchas de las cuestiones que nos vienen preocupando a todos en estos agitados años que estamos viviendo: la situación actual de la Iglesia, los nuevos poderes mundiales, la degeneración de la democracia y el riesgo totalitario, el progresismo y el conservadurismo liberal, el futuro de la Corona, la inmigración, el cambio climático, la España de las autonomías… Y, de manera muy especial, la situación crítica del Carlismo, con una reflexión sobre sus causas y algunas propuestas que podrían ayudar a superarla.

¿Por qué desde el tradicionalismo se pueden enfocar sin problema todos los temas de la actualidad?

La Tradición es el saber hereditario, la acumulación de conocimientos y experiencias que se han demostrado útiles para la vida social y que cada generación transmite a la siguiente. Como pensamiento, se basa en la afirmación de la existencia de una verdad objetiva, que puede ser conocida por la inteligencia, o iluminada por la Fe, y que se distingue del error. No hay ningún tema de la actualidad que afecte al hombre que no tenga precedentes: “nihil novum sub sole”, no hay nada nuevo bajo el sol. Las formas pueden ser diferentes, pero el fondo no. Fe, razón y tradición son una buena brújula para navegar sobre los acontecimientos históricos o la actualidad sin perder el norte.

¿Se podría decir que la mayoría de los males de nuestra patria se deben precisamente a esa renuncia a los principios católicos?

La relación de España con el catolicismo no es accidental, sino sustancial. España debe su existencia al catolicismo, y sin él no puede existir España. Nuestra patria, como unidad de destino de un conjunto de pueblos por lo demás variopintos, se forjó en siete siglos de Reconquista, la tarea evangelizadora del Nuevo Mundo, y las guerras en Europa contra la reforma protestante. Sin el catolicismo España volvería a ser un país tribal, un conglomerado de cantones y facciones en pugna, o de siervos en manos de un poder externo. Hay otras naciones europeas que son o han sido católicas, incluso “cristianísimas”, como la Francia de siglos atrás, pero en ninguna de ellas el catolicismo es el tuétano, la médula de la nación, como ocurre en nuestro caso. Por eso, en España el vigor social del catolicismo -o, por el contrario, esa renuncia a los principios católicos de los que usted habla- guarda una relación directísima con la salud y supervivencia de la nación.

Por otra parte, en el libro se recuerda la afirmación de Donoso Cortés de que en el fondo de todo problema político hay una cuestión teológica. Detrás de muchos de los temas de nuestro tiempo se esconde una concepción del hombre y de la sociedad, una visión determinada sobre la dignidad humana, del origen de la autoridad, de la conciencia moral… y, en el fondo, una cuestión religiosa.

Fueron los principios cristianos, operantes sobre la base de la herencia judeo-romana, los que crearon la Civilización Occidental, que ha sido un faro para el mundo. Y es el olvido de esos principios lo que puede conducir a la ruina de la misma, con una vuelta retrograda a la sociedad pagana, o para beneficio de otras culturas que nos son completamente ajenas.

¿Cuáles han sido por tanto las causas principales de la degradación moral de España?

Eugenio Vegas Latapie, uno de los impulsores de “Acción Española” durante la II República, solía repetir que no es verdad que los pueblos tengan los gobernantes que se merecen, como suele pensarse, sino que los pueblos son lo que son sus gobernantes.

España lleva dos siglos de gobiernos liberales, con el paréntesis que supuso el régimen de Franco, y ello ha hecho que el liberalismo arraigue y haya ido erosionando los fundamentos cristianos de la sociedad española. Desde el advenimiento de la llamada Democracia del 78, el proceso se ha acelerado, y ello ha venido además a coincidir con una cierta crisis de la Iglesia, que no acaba de encontrar su forma de relacionarse con el mundo moderno.

El relativismo ha contaminado la totalidad de la cultura y el ambiente en que nos desenvolvemos, desde la educación a los medios de comunicación, reflejándose finalmente en las costumbres sociales. Ello nos recuerda, frente a los que quieren dejar la religión reducida al recinto de la propia conciencia, la importancia de la política y de la urgente necesidad de la presencia de los católicos en la vida pública, sin miedo a proclamar su fe.

También muestra en sus escritos una preocupación por la situación de la Iglesia, que muchas veces no ha sabido denunciar con contundencia los males de la sociedad…

Desde el triunfo en todo el mundo occidental de la Revolución Francesa y el liberalismo, cuyos principios están en oposición frontal con el catolicismo, la Iglesia ha mantenido una tensión con el mundo moderno aun no resuelta. En una primera fase, se opuso a la ideología revolucionaria, condenándola sin paliativos. Con León XIII se inició un cierto intento de cristianizar las ideas liberales, como en los primeros siglos se habían cristianizado algunas de las instituciones del mundo romano. El poco éxito y el notable desgaste que ello supuso, llevó a algunos al cansancio, y al deseo de abrir puertas y ventanas al mundo moderno, llevando a cabo un aggiornamento de la propia Iglesia que lo facilitara. Es lo que conocemos como modernismo y después como progresismo eclesiástico, que llegó a su apogeo en los años del postconcilio. Los extraordinarios pontificados de San Juan Pablo II y Benedicto XVI supusieron una cierta restauración del edificio de la Iglesia, que amenazaba ruina, pero ya para entonces las fuerzas de la revolución anticristiana estaban tan crecidas que ningún intento resultaba capaz de contenerlas. Y así llegamos a nuestros días, en que la Iglesia acusa el desconcierto, debatiéndose entre la fidelidad a si misma o la mimetización con las ideas y corrientes de la modernidad.

En el libro tienen gran importancia los dos capítulos que se dedican a la profecía del cardenal Ratzinger sobre el futuro de la Iglesia, y también a las “buenas razones” que, a veces con buena intención, han llevado al vaciamiento de las iglesias y la pérdida de vocaciones.

En la liturgia y el culto, que es una parte nuclear de la religión, se cambió la orientación del sacerdote hacia el altar, se arrinconaron los sagrarios, se suprimió el latín y el misal, se eliminó el velo, se simplificaron los ornamentos del celebrante, se prescindió de los monaguillos, se cambiaron las velas por plantas, se introdujeron las guitarras y se despreció la música sacra, se vaciaron los templos de imágenes… Todo ello se hizo en nombre de una actualización que hiciera el rostro de la Iglesia más del gusto del mundo moderno. Sin embargo, el tiro salió por la culata, y la consecuencia de todas estas medidas ha sido que las iglesias se están quedando vacías. Me recuerda lo que le oí decir en una ocasión a Félix Rodríguez de la Fuente: pusimos pesticidas en los cultivos para eliminar las malas hierbas, y nos hemos cargado los conejos y los halcones.

La crisis del carlismo ocupa también un buen número de páginas del libro…

El carlismo es el movimiento político más antiguo de Europa. Durante más de ciento cincuenta años ha llevado a cabo una lucha de resistencia heroica -en la guerra y en la paz- contra los principios disolventes de la Revolución, que amenazaban la continuidad histórica de nuestra nación.

La historia del carlismo está cuajada de gestas, de hazañas, de héroes, de mártires, hombres y mujeres que sacrificaron sus vidas al servicio de la Causa de la Religión y de la Patria.

Por ello, miro con preocupación y cierta tristeza, que no quisiera fuera resignada, su anémica situación actual. Muchas de las causas de ello son externas, y resulta difícil luchar contra ellas. Hemos mencionado, por ejemplo, la crisis de la Iglesia. Pero otras son internas y podrían dar razón al dicho popular ese de “entre todos lo mataron, y el solito se murió”. Es a estas a las que dedico especial atención, con la esperanza que lleven a la reflexión y a la superación de los errores y malas prácticas que nos han traído hasta aquí.

¿Por qué merece la pena leer el libro?

Recomendaría leer los escritos recogidos en “A la sombra de mi boina” porque los temas que en él se tratan giran en torno a cuestiones de actualidad que nos preocupan a todos, y porque resulta fundamental tener criterio propio, con el que contrarrestar las informaciones y opiniones tendenciosas con las que nos bombardean los medios de comunicación.

La doctrina social de la Iglesia, el pensamiento social cristiano, el tradicionalismo, no están para permanecer aislados en la burbuja platónica de las ideas puras, sino para encarnarse tratando de dar respuesta a los retos que afrontamos cada día, para tratar de influir con esos principios en el curso de los acontecimientos, porque “los vientos de la historia” no son más que el resultado de los que más soplan.

Por Javier Navascués

 

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Juan Mariner
El mismisimo Franco consideraba al Carlismo como una ideologia del otro siglo, de otra época: junto a los falangistas de antes de la Guerra Civil de la "revolución pendiente", cuando pudo, los mando a su casa. Todo fue atrezzo tras la contienda civil para devolver el poder a los liberales borbonicos con Juan Carlos como líder una vez hecho el trabajo sucio.
05/11/24 9:53 AM

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4.11.24

Cristián Rodrigo Iturralde: “El relato indigenista sirve para combatir todo vestigio de cultura cristiana”

Cristián Rodrigo Iturralde (Buenos Aires, Argentina, 4 de junio de 1979) es un historiador revisionista y ensayista de tendencia patriota, católica e hispanista. Sus temas de interés son variados, destacándose especialmente sus trabajos sobre Historia de España y la Iglesia Católica y los estudios sobre el peronismo y el ¨marxismo cultural¨.

Entre otras distinciones cabe destacar que es Miembro Académico de Número del Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas (Secretaría de Cultura de la Nación, Argentina, 2017); Miembro Académico de Número del Instituto Histórico Santiago de Liniers (Argentina, 2016); contando con un Reconocimiento por la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG: México, 2015) y otro del Estado de Querétaro, México, por labor intelectual (2019). En 2016, la Biblioteca del Congreso de los EE. UU. adquirió e incorporó las obras del autor a su catalogo (Library of Congress). Miembro de la Comisión Internacional de Hispanistas.

En esta ocasión le entrevistamos sobre El Libro negro del indigenismo.

¿Cómo nace la idea de escribir el libro?

Ante todo, quisiera agradecerle especialmente a usted, Sr. Javier Navascués, por su incansable labor en pos de la Verdad histórica. Yendo a la pregunta, este un libro que tenía en la cabeza hace mucho tiempo, especialmente luego de publicar el segundo volumen de “1492: fin de la barbarie y comienzo de la civilización en América (Unión Editorial, Bs. As, 2015)”.

He notado que, de todos los frentes del progresismo antioccidental y anticristiano, el relato del indigenismo gozaba de cierta salud, aun entre personas formadas y bien dispuestas al conocimiento. El relato del que hablo es aquel según el cual todo lo indígena es puro e impoluto, y, en contraposición, todo lo hispano, occidental y católico, sería pura codicia y barbarie.

¿Quién está detrás de esta ideología?

Históricamente, fueron los ingleses y protestantes los que utilizaron la leyenda negra de España en el continente como arma de guerra psicológica y de propaganda contra España y la Iglesia Católica. A mediados del siglo XX, la causa indígena fue instrumentalizada por el marxismo, tomado como agente revolucionario en el continente americano para combatir la cultura cristiana e incluso para lograr movimientos separatistas que logren romper la unidad territorial de las naciones americanas.

Pues claro, si acaso los españoles y los católicos fueron tan malos, capaces de verdaderas atrocidades, entonces la doctrina y cultura cristiana y sus principios quedan completamente desacreditada frente a todos. Desacreditados y criminalizada la historia de España y la Iglesia Católica, que actúan como barreras naturales contra el progresismo disolvente, se hace sencillo al marxismo imponer sus categorías.

¿En donde estriba su malicia?

Principalmente, en el ocultamiento de la verdad. Verdad que, por otro lado, se encuentra completamente documentada. Quiero decir, que a la fecha no existe duda que los llamados “pueblos originarios” se comportaron en su mayoría como verdaderas hordas criminales y que la llegada del cristianismo les trajo aparejada una serie de beneficios y derechos que no tuvieron jamás bajo la regencia de sus regímenes totalitarios. Por ejemplo, la posibilidad de ascenso social, la igualdad ante la ley, la igualdad en dignidad frente a Dios, jornadas laborales limitadas (las 8 horas de jornada laboral) y un largo etc., llegan con España.

Evidentemente, así lo entendieron los propios indígenas, que no solo no se levantaron jamás contra España y la Iglesia, sino que en las guerras independentistas lucharon en su mayoría del lado de Cristo y el Rey. Estos movimientos indigenistas actuales, además de comportarse en muchos casos como verdaderos terroristas, reconocen abiertamente sus intenciones secesionistas. Se les ha probado conexiones con los más variados grupos de terrorismo internacional, como las FARC, ETA, IRA, radicales musulmanes, dictadores comunistas (Chávez, Maduro, etc.).

¿Por qué hay un blanqueamiento del indigenismo en determinados sectores?

Idealizando al indigenismo o mejor dicho, a la historia indígena, se pretende sustituir las categorías cristianas. Pues si el cristiano es malo y el indio bueno, entonces el modelo a emular será necesariamente el del último.

¿Por qué hay que romper este relato del indio bueno y del misionero malo?

Porque a partir de esa mentira, junto con la del cuento del indio originario (no existe hombre autóctono del continente), ellos justifican todos sus reclamos y exigencias. Para combatir al indigenismo de modo efectivo, debemos primero desarticular el relato del cual se nutre para lograr consenso.

¿Cuáles son los principales argumentos que propone el marxismo para justificar el indigenismo y cómo se refutan?

Los motivos esgrimidos por el marxismo (disfrazados de indigenistas) no resisten análisis serio. Hablan de la necesidad de “liberar a los pueblos” (cuando históricamente, el marxismo no ha hecho más que oprimirlos y/o aniquilarlos), clamando por el derecho de autodeterminación de estas culturas, lo que en lenguaje marxista, en la práctica, implica fragmentar los estados nacionales en cuales están insertos. Les ha servido el relato indigenista para combatir todo vestigio de cultura cristiana y lograr múltiples recursos económicos y territoriales por parte de las naciones y de organizaciones multinacionales progresistas.

Ahora van por la fase final: crear su propia nación, separándose de los estados nacionales. Los mapuches por ejemplo, ya le han declarado abiertamente la guerra al estado argentino y al chileno. Los aymara rechazan abiertamente su nacionalidad boliviana, ecuatoriana, peruana, etc. Llaman a abolir completamente el estado nacional y crear naciones indígenas. Hay que leerlo no solo a Álvaro García Linera (principal ideólogo del indigenismo del llamado socialismo del siglo XXI) sino también a Fausto Reinaga, ideólogo y escritor indigenista de los años 70, que llama a tomar las armas y a exterminar a los blancos y los mestizos, a los que tiene como “razas inferiores”.

¿Qué es lo que aporta de nuevo este libro en relación a todo lo que se ha escrito hasta ahora sobre el tema?

Me meto aquí de lleno en la ideología indigenista y como fue mutando a través del tiempo. Cómo se ha constituido en un peligro concreto para la soberanía territorial de las naciones americanas, asistido por sus estrechas conexiones con el terrorismo internacional. Menciono asimismo sus principales exponentes, tesis, objetivos, actos terroristas, etc.

¿A quién va destinado el libro?

Diría que, principalmente, a la clase política actual. Necesitamos que los políticos bien dispuestos pero mal informados pongan esta cuestión en la agenda, porque con el asunto del plurinacionalismo, ya insertados en varias constituciones nacionales a través de polémicas reformas constituyentes, apoyados por la ONU, existe peligro inminente de secesión en nuestros países. Naturalmente, esas “nuevas naciones” responderán al socialismo, que son quienes las apoyan. Todavía recuerdo cuando Hugo Chávez, a mediados de los años 90´, mencionaba que eran los indígenas el camino para lograr imponer el socialismo en América.

Por Javier Navascués

1 comentario

  
LJ
Un tema muy preocupante.
04/11/24 1:29 PM

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3.11.24

Rafael Vignaroli LC habla de ECYD (Encuentros, convicciones y decisiones) de Regnum Christi

Rafael Vignaroli, LC. Capellán e instructor de formación en el colegio Highlands Eninar. Es director del grupo ECYD (Encuentros, convicciones y decisiones). En esta breve entrevista nos habla de la esencia de este grupo juvenil.

¿Cómo nacen los grupos ECYD dentro de Regnum Christi y con qué objetivos?

Los grupos del ECYD nacen de manera natural dentro del RC. Decimos que el ECYD es el carisma del regnum Christi vivido por los adolescentes. El objetivo es simple: que los adolescentes se encuentre con el Cristo que les cambia su vida.

¿Qué significan las siglas ECYD y por qué buscaron estos 3 pilares?

Las siglas significan ENCUENTROS, CONVICCIONES, DECISIONES. Se tratan de la pedagogía que sigue el ECYD en la formación de los chicos. No queremos imponerles nada, ni enseñarles contenidos de fe. Intentamos provocar encuentros de los adolescentes con Dios, con los demás y consigo mismos, para que estos encuentros generen en ellos unas convicciones. A raíz de esto, queremos que sean ellos mismos los que decidan vivir la vida cristiana y que no la vivan como si fuera una herencia recibida o una costumbre. Es un camino muy lento y progresivo, pero con paciencia vemos los resultados de un chico de 16/17 años que concluye su camino en el ECYD con una sólida amistad con el Señor y un deseo profundo de darlo a conocer a otros. Y lo más bonito de todo es que estos deseos están llenos de ganas y de entusiasmo. Esto muestra que realmente tienen una convicción interna que les motiva. Es el mismo Espíritu Santo actuando en sus corazones

¿Por qué buscan que el joven haga una alianza con Cristo y entre sí para construir un mundo nuevo según el Evangelio?

La alianza con Cristo es nuestra forma de presentar a los chicos el modo de relacionarse con él. La alianza es un concepto muy bíblico que explica muy bien la relación con Dios. Ese concepto, unido al concepto de la amistad, tan importante para la vida de un adolescente, hacen que ellos entiendan que la relación con Dios, además de ser un don gratuito, es algo que ellos se comprometen a vivir con una alianza. Los chicos suelen prepararse en un retiro o alguna convivencia y después de ello deciden libremente si hacer su alianza con Cristo. Como símbolo de que han hecho esta alianza se les entrega la cruz del ECYD, que es una cruz con un anillo de alianza alrededor.

¿En qué actos externos se concreta esta alianza?

Esta alianza se concreta en unos compromisos de vida, como cualquier alianza, tiene un código que cumplir. Ellos se comprometen a vivir sobre todo una vida de gracia y a frecuentar los sacramentos de la Eucaristía y la confesión.

¿Qué tipos de encuentros y actividades tienen a lo largo del año?

El núcleo de las actividades del ECYD son las reuniones semanales en el club. Los chicos se juntan por equipos, divididos por edades, y tienen la reunión con su responsable de equipo. El responsable es un chico mayor que ellos, la mayoría de las veces todavía adolescente. Esas reuniones consisten en charlas, dinámicas, actividades de formación o de diversión en la que se provocan los encuentros de los que hablábamos antes. Las reuniones suelen tener también su momento de capilla, momentos donde se reza en equipo y en particular.

Además de las reuniones semanales tenemos peregrinaciones, esquiadas, convivencias de fin de semana, campamentos de verano y un encuentro anual con todos los adolescentes del ECYD en un torneo deportivo; la COPA ECYD.

¿Qué apostolados suelen realizar estos niños?

Los niños tienen actividades de apostolado varias: recogida de comida para parroquias o gente necesitada, visitas a residencias de ancianos, visitas a centros de acogida como Cottolengo. Algunas veces hacemos salidas de apostolado al centro de Madrid para hablar de la Navidad o de la pascua, para invitar a la gente a adoración y a confesarse.

Una actividad que destaca mucho son las misiones en semana santa. Los chicos dejan de lado sus vacaciones los días Santa y vamos a Córdoba o Cartagena para ayudar a los párrocos en sus actividades: catequesis y dinámicas para niños pobres, ayuda en los servicios litúrgicos de semana santa.

En realidad, la actividad de apostolado en sí es un medio para formar en ellos un corazón de apóstol y entrenarles, por así decirlo, a ver las necesidades en su propio entorno e intentar hacer algo por ellas. Es curioso como poco a poco van interiorizando ellos mismos esta dinámica y se dan cuenta que muchos de sus amigos están alejados de Dios, les invitan a adoraciones, a confesarse, los llevan a Misa. Se convierten ellos mismos en evangelizadores y apóstoles.

Llama la atención que los encargados de estos grupos de adolescentes son otros jóvenes un poco mayores…

No llama la atención. Este es el punto fundamental de la metodología del ECYD. Los responsables de equipo son otros adolescentes mayores. En primer lugar, esto hace que los mismos responsables vivan con aún más conciencia su vida cristiana. Se toman en serio su compromiso y viven el ser responsable de equipo con una verdadera misión. En segundo lugar, el mensaje del Señor se transmite con mucha más eficacia. Son ellos los que dan las charlas, los que dirigen los momentos espirituales, los que convocan a los chicos, les hablan del apostolado y de la oración. Es muy gratificante ver a esos chicos jóvenes hablar de Dios a los niños más pequeños, es un verdadero milagro.

En una situación ideal, un mismo responsable acompaña a un grupito de ECYD desde 5to de primaria hasta 4to de la ESO. Para ellos es una satisfacción enorme acompañar a los chicos durante tanto tiempo. Ya hemos tenido grupos, por ejemplo, que se han ido a misiones en la ribera Maya en primero de Bachillerato junto con sus responsables de 3ro o 4to de Carrera. Se crea una comunidad de fe muy singular en torno al responsable de equipo.

Estos responsables tienen muchas actividades de formación durante el año, que abarca su vida espiritual, la gestión de grupos, la capacidad de hacer dinámicas, etc…

¿Qué supone para usted como sacerdote el ser el responsable de ECYD en España?

Para mí es una bendición. Obviamente es una asignación a una misión, pero la veo sobre todo como una bendición. Estar constantemente rodeado de adolescentes hace que mi fe se mantenga siempre viva, siempre fresca. Y digo que es una bendición porque todos los días veo milagros en la vida de esos adolescentes. Además, comparto esta misión con otros sacerdotes legionarios, consagradas y consagrados del Regnum Christi. No puedo estar más agradecido.

¿Cómo ha sido testigo del bien que hacen este grupo a los niños?

Si me pongo a escribir todo lo que veo no acabo. En el ECYD he visto muchas transformaciones. NO hablo solo del proceso normal de madurez de un niño que en sus primeros años de adolescencia es un cafre y que luego “se centra”, como se dice comúnmente. Estoy hablando de una transformación espiritual. El verdadero fruto del ECYD son los adolescentes que buscan al Señor. He visto chicos que van a Misa y se confiesan regularmente, aunque sus familias no practiquen la fe. He visto chicos de 13 – 14- 15 años que tienen ya interiorizada la importancia de su vida de gracia, que pasan por una capilla todos los días, que frecuentan una adoración semanal, que hablan con Dios de una manera muy natural, y además que buscan que otros amigos y chicos de su edad lo vivan de la misma manera. Les da un ambiente en el que pueden compartir su fe. Todo esto con mucha naturalidad y con una nota muy característica en el ECYD, la alegría. Resumido, este es el mayor bien que el ECYD hace a los niños: les presenta a un Cristo amigo con el que ellos viven de manera natural. Puede parecer sencillo, pero quien conoce la realidad en la que viven los adolescentes no puede dejar de admirarse de que Cristo siga tocando corazones tan tiernos y acechados por el mundo. El ECYD va generando en ellos un “estilo de vida” como dice nuestro slogan, en el que Cristo es lo más importante.

Por Javier Navascués

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