InfoCatólica / Caballero del Pilar / Categoría: Textos

23.08.26

La última misa tridentina del padre Jaime Herrera González en Valparaíso, Chile. Por Alejandro López

Reproducimos por su interés el testimonio de un joven que asistió a la última Misa del sacerdote fallecido

El pasado domingo me encontraba de turismo en la ciudad de Valparaíso, Chile, y ya que había leído sobre la Parroquia de Nuestra Señora de Puerto Claro en internet y de qué en tal lugar se celebraba cada domingo la misa tradicional en latín, me motivé a ir y conocer el lugar.

Lo primero que uno ve al llegar es la impresionante vista hacia el océano Pacífico desde una montaña llena de casas, y, bajando la calle «Santos Tornero» está la parroquia.

Al entrar me encontré con un ambiente solemne, además habían ordinarios de la misa a disposición para los fieles, yo que llegaba junto a mi novia y mi padre, conseguí unos para ellos, la feligresa que estaba cerca ayudó a seguirlo. El padre durante la homilía habló sobre el Padre Hurtado, el único santo varón chileno.

Durante la misa el sacerdote tosió, pero no parecía algo grave. Una vez finalizada conversé un poco con los feligreses de afuera y vimos que habían muchos gatos que vivían en el jardín del recinto, nos invitaron a pasar a tomar desayuno, así que aproveché de conversar con el padre Jaime.

Le hablé sobre que veníamos desde Santiago de Chile en mi caso, y de Barcelona mi novia y felizmente nos habló sobre su devoción a Nuestra Señora de Puerto Claro, defendiendo que es la patrona de Valparaíso, además le pedí si era posible tener uno de sus ordinarios de la misa para poder escanearlo, ya que lo encontré fácil de seguir. Al poco tiempo me dio uno de los ordinarios de la misa y un papel con una reseña de la patrona de la ciudad.

Mientras nos hablaba en el jardín estaba rodeado de vegetación y sus queridos animales, se le notaba muy alegre, acogedor y dedicado a su apostolado.

Nos sugirió que al volver a España ir a la cueva de San Ignacio en Manresa y también mencionó que existe el camino de Santiago inglés en Galicia, a lo que mi novia Cristina respondió bromeando “si es inglés no tienen ninguna validez”.

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12.08.26

Eclipse de Dios

Con el advenimiento del verano el balón se erigió en el centro del universo. Se paralizó en seco el planeta para contemplar en éxtasis a las estrellas fugaces del bautizado como deporte rey. Deidades de oropel exhibidas en la pasarela de un firmamento galáctico falaz, diseñado a imagen y semejanza de la FIFA y vendido al mundo, a precio de oro, como holograma global.

Los astros del balón eclipsaron por momentos todo lo demás, incluso al mismo Dios. La angustia vital de un planeta, que se desangra en guerras y crisis intestinas, desapareció por hipnosis colectiva e higiene mental.

Se llenaron las plazas de devotos feligreses que incensaban a sus ídolos. La liturgia del balompié congregó a millones de hombres y mujeres con un mismo atuendo unisex. Los templos profanos de plástico y cemento acogieron a turbas sedientas de goles, hechizadas bajo el sortilegio del balón.

Antiguamente los reinos luchaban en buena lid por altos ideales, hoy las naciones por la posesión del balón. Y en eso hemos sido los mejores. España dominó el planeta fútbol y ese dominio mundial nos trajo saudades del Imperio, de la conquista del mundo para Cristo, rosario en mano, bajo el signo de la cruz.

No digo que no se pueda seguir el fútbol sanamente, con amigos o en familia, y alegrarse de los laureles patrios. Critico la masificación idolátrica del circo millonario y su poder borreguizante. Un mero entretenimiento no puede ser nunca el ideal más alto de nadie, ni inocularnos sutilmente el veneno de la mundanidad.

Muchos chavales tienen entronizados los posters de sus atléticos ídolos de pies de barro en la habitación, banderas, bufandas, tal vez una camiseta firmada. Pero en muchas de esas habitaciones posmodernas ha desaparecido el crucifijo, la imagen de la Virgen, la más mínima alusión a la fe. Una tertulia deportiva o unos vídeos sustituyen a las oraciones de la noche.

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7.08.26

Asociación Litúrgica Magnificat (Una Voce Chile), 60 años como bastión en defensa de la Tradición

Jaime Alcalde Silva es abogado y profesor universitario. Es casado y padre de dos hijos. Participa en la Asociación Magnificat desde hace más de 20 años. En esta entrevista dialogamos con él sobre la historia de la asociación.

¿Cómo nace la Asociación Litúrgica Magnificat en Chile, en qué contexto y con que finalidad?

La primera constitución aprobada por el Concilio Vaticano II fue Sacrosanctum Consilium sobre la sagrada liturgia. Comenzaron prontamente las innovaciones, mientras en la Santa Sede se iniciaba el trabajo de la comisión que prepararía una reforma de los ritos. Varios documentos fueron publicados en ese sentido y ya en 1965 se hizo público un nuevo ordo de transición. Era un tiempo de mucha experimentación e improvisación.

Muchos católicos en el mundo estaban desconcertados de lo que estaba ocurriendo con la Misa, a la que el Concilio situaba como centro y culmen de la vida cristiana. En Chile, durante 1966, el joven historiador Julio Retamal Favereau (1933-2025) y otras personas intentaron establecer la celebración de una Misa tradicional en alguna iglesia, pero sus esfuerzos no dieron resultado.

Con algunas de ellas, entre las que destacaban Carlos José Larraín, Laurence Azaïs, Patricio Garreaud y otros, ensayaron la Misa de Angelis. Los contactos con la familia Valdés Subercaseaux fueron muy fructíferos, pues doña Margarita Valdés, mujer de don Alfonso Letelier, fue un apoyo decisivo y logró un permiso de parte de su hermano el Obispo de Osorno, monseñor Francisco Valdés Subercaseaux (1908-1982), quien era el encargado del canto sagrado en la Conferencia Episcopal chilena. Desde entonces, ese grupo de laicos comprometidos con preservar la antigua liturgia contó con una autorización oficial para celebrar Misas con cantos en latín.

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1.08.26

De Chartres a Covadonga: cuando la misión continúa en el servicio. Por el P. Luca Paitoni

Este año entre los voluntarios de la peregrinación NSC a Covadonga se encontraba también un grupo de italianos

Reproducimos por su interés un fraternal texto por parte del sacerdote Luca Paitoni, en representación del grupo de voluntarios italianos que peregrinó de Oviedo a Covadonga

Cada año, la peregrinación tradicional de Oviedo a Covadonga, Nuestra Señora de la Cristiandad, reúne a cientos de jóvenes españoles junto con peregrinos procedentes de toda Europa e incluso de otros continentes. Lo que contemplan quienes los ven llegar a los pies de la Santina es el rostro más conocido de la peregrinación: rostros marcados por el cansancio, pero iluminados por la alegría; familias, sacerdotes, jóvenes, cantos, rosarios y oraciones que han acompañado tres días de camino por las montañas de Asturias.

Pero existe otra cara de la peregrinación, mucho menos visible y, sin embargo, absolutamente indispensable. Es la de los voluntarios.

Sin ellos, nada sería posible. Cada etapa, cada comida, cada traslado, la atención a los peregrinos con dificultades, la distribución del equipaje, el montaje de las infraestructuras, la seguridad a lo largo del recorrido y las innumerables necesidades que surgen inevitablemente durante tres días de marcha son fruto de un trabajo silencioso que comienza cuando los demás aún duermen y termina solamente cuando ha llegado el último peregrino.

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26.07.26

Renunciar a la pastoral de San José María Rubio es renunciar a la devoción al Sagrado Corazón de Jesús

REEDICIÓN LIBRO: “PADRE RUBIO: CRÓNICA DE UN SACERDOTE SANTO” por Agnus Dei Prod

San José María Rubio, sacerdote jesuita, no es un santo del siglo pasado cuya praxis apostólica ya está en desuso ¡No! La pastoral que ejerció el Padre Rubio es tan válida hoy como ayer. Siguiendo las pautas espirituales de este santo varón se llegaba a la santidad porque el Padre Rubio ejercitaba a los fieles en el camino santo de la santa perfección de la siempre vigente y actual formación cristiana a la cual estamos todos llamados. Miles de personas buscaban la dirección espiritual con él. ¡No perdáis el tiempo, hijos míos, no perdáis el tiempo! (Solía repetir el Padre Rubio). ¡Cuántas distracciones, caprichos, comodidades, intereses egoístas…! Y al final, llega la muerte tan rápido como un suspiro: ¿No te ves? Canoso y aún volcado en tu necedad de hacer tu voluntad… ¿Y cual es la voluntad de Dios? … ¡Qué seas santo! ¡No que seas “medio santo"!. España no mejorará si los españoles no se forjan en la santidad. El única camino es el de la renuncia al pecado mortal, combatir el pecado venial deliberado y las imperfecciones: huye de las malas compañías, de las lecturas perniciosas, del cine y televisión corrupto y corruptor, de las modas indecentes, del uso de tacos y palabras mal sonantes… formate con el Catecismo Tradicional de la Iglesia Católica, lee vidas de santos y aprende de uno y de otro, busca la santidad en la ejercitación de las virtudes cristianas (humildad, fe, mortificación, caridad, castidad, oración…) alejándote de todo vicio que ensucia tu alma: haz oración, penitencia…