¿Papá Noel? Más bien, Papá no es, los Reyes Magos SÍ SON
Son legión los ciudadanos españoles, neopaganizados e infantilizados, que no sólo han renunciado al sentido trascendente del catolicismo, que constituye la esencia de España, sino también al pensar y al mismo sentido común, en frase de Jaime Balmes, el menos común de los sentidos.
Modas borreguiles como Papá Noel, desde hace muchos años, o Halloween, más recientemente, invaden las mentes sin ninguna resistencia neuronal y todo el mundo compra ipso facto su discurso, que encaja como anillo al dedo al hombre gris de la sociedad moderna. Una sociedad light que se deja seducir por el canto de sirena de cualquier moda falaz y zarandear por cualquier viento de doctrina.

Tal vez el nombre de Juan Manuel de Rosas no diga gran cosa hoy en día a la mayoría de los españoles pero en Argentina es un nombre que todavía hoy no deja indiferente a nadie. Se trata de una de las mayores figuras de la historia de la nación argentina desde su independencia de España a principios del siglo XIX. No dudó en desafiar, con cierto éxito a las potencias europeas más poderosas de la época, Gran Bretaña y Francia en defensa de los intereses de su Patria. Sincero católico, puede ser considerado como una referencia no solo para su patria, sino para toda la Hispanidad. Fue gobernador de la Provincia de Buenos Aires entre 1829 hasta su derrocamiento en 1852, cargo que en aquel momento venía a equivaler al de presidente de Argentina. Su importancia en la historia de la nación austral es tanta que en Argentina a aquel período se le conoce como la época de Rosas.





