Caída del hombre y elevación del perro

Desgarra, hasta las fibras más íntimas, ver cómo se pide por los perros y caballos «maltratados» por la tracción a sangre, en los carros de cartoneros y otros indigentes que buscan sustento en la basura; y que nada se haga por los niños hambrientos, y a la deriva, que suelen ir en ellos.

Días pasados, mientras rezaba el Rosario en el micro que me llevaba de regreso a mis parroquias, fui sobresaltado por una seguidilla de piropos de chicas de una escuela secundaria: «Mi vida, qué lindo sos, bombonazo, te como a besos»; entre otros, volaron en una dirección que no era la mía, gracias a Dios, pues me hubiera encontrado en apuros. Como las miradas de las casi niñas iban hacia el exterior del vehículo, quise ver si se trataba de un galán de telenovelas, o algo por el estilo. Y hete aquí que me encontré con un perrito, llevado en los brazos de una joven mujer, cual si fuese un bebé de pocos días…

Obviamente, la posterior charla en el trasporte giró en torno a la belleza del can. Sus adolescentes admiradoras pugnaban por ver quién le había visto más atributos; y especulaban qué harían con ellos… «Estamos en el horno», me dije; aunque lo correcto hubiese sido decir «la jauría viene ganando por goleada».

Hace años que vengo denunciando el creciente protagonismo perruno en los comportamientos, las actitudes, las compras, las conversaciones, y en los proyectos de las personas. Ni hablar en Cambaceres, el barrio de las dos parroquias a mi cargo, Sagrado Corazón de Jesús, y Santos Mártires Inocentes; calificado como «Capital nacional de los perros callejeros».

Simplemente hay que observar un poco, y darse cuenta por ejemplo, de cuántos avisos comerciales sobre mascotas hay en las tandas televisivas. O cuántos carteles con publicidad perruna se ven en calles y rutas. O en el número de comercios para perros, en los barrios. En mi zona, por ejemplo, en una avenida central, por cada nueve comercios para animales puede verse, apenas, uno para niños…

Hace horas, nada más, el desollamiento de un perro, provocado por un patético perverso, en nuestra Argentina, movilizó más a la opinión pública que el drama de los inundados, y el de las tragedias automovilísticas del verano. Causa estupor comprobar cómo a los perros se les ponen ahora, casi con exclusividad, nombres de personas. Y que sus dueños se autotitulen «papá» o «mamá».

Desgarra, hasta las fibras más íntimas, ver cómo se pide por los perros y caballos «maltratados» por la tracción a sangre, en los carros de cartoneros y otros indigentes que buscan sustento en la basura; y que nada se haga por los niños hambrientos, y a la deriva, que suelen ir en ellos. Cada vez son más las comodidades para las mascotas en los medios públicos de trasporte; mientras hay restaurantes y otros sitios donde se prohíbe la concurrencia con niños.

Al mismo tiempo, hay que ir esquivando perros, atados o no a sus dueños, por las veredas. Ni hablar de aquellos que, ante las miradas cómplices y hasta complacidas de sus propietarios, depositan sus excrementos, a cualquier hora, y en cualquier lugar…

 A esto hay que sumar ciertas organizaciones conservacionistas, ambientalistas y ecologistas, financiadas en gran parte por el Nuevo desOrden Mundial, y el magnate ateo y anticatólico George Soros. Ciertamente, hay en varias de ellas –me consta- personas bien intencionadas, con criterios sanos, y voluntad de servir al bien común. Pero abundan, lamentablemente, en su seno ideólogos de género, marxistas, materialistas de toda laya, y hasta declarados enemigos de la especie humana. ¡Como si la única especie digna de ser salvada fuese la mascotera…!.

Subyace, en todo este panorama, la grave «emergencia antropológica» –como muy bien la definiera nuestro Arzobispo de La Plata, Mons. Héctor Aguer-, que estamos padeciendo. El hombre ya no sabe quién es, para quién vive, de dónde viene y hacia dónde va. Y hasta se asume como un infeliz producto del azar, de fuerzas ciegas que le dieron origen y que, ciegamente, lo llevan a la nada de la muerte.

 Frente a ello, lo único valioso es «pasarla bien, disfrutar de la vida»; y disponer de la naturaleza a su antojo… Abundan defensores de animales; y son escasos los protectores de las personas, especialmente, de los más vulnerables, como los niños por nacer, los pobres, los enfermos, y los ancianos.

Vale, con exclusividad, aferrarse a la creatura –preferentemente, a la irracional- pero sin ninguna referencia al Creador; que nos hace a los hombres hijos, y hermanos en Cristo. Ya sé que me tildarán de fanático, exagerado sin matices, insensible, y otras lindezas. Pero soy sacerdote, y debo reafirmar lo que la Biblia y la Iglesia enseñan: Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza, pensando en Cristo; lo redimió por Cristo; y Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre, es el principio y fin de todo.

En Él «vivimos, nos movemos y existimos» (Hch 17, 28). Todo va hacia su consumación en Él, por el Espíritu Santo, para la gloria de Dios Padre.

Todos los seres, en consecuencia, están al servicio del hombre. Y el hombre, por supuesto, al servicio de Dios. Sí, hay que decirlo con todas las letras: el hombre nuevo, en Cristo, es el centro de la Creación.

Sí, ya lo sé. Me remitirán a la historia, al arte, a la literatura, y a toda clase de sentimentalismos, para defender al perro como «el mejor amigo del hombre». Y, aunque en la vida de todos nosotros, uno o más perros hayan tenido algún papel importante, debemos luchar para que el mejor amigo del hombre sea otro hombre, y no un animal.

Dios quiere un mundo donde nos acompañemos y cuidemos unos a otros; especialmente, a los niños, los enfermos y los ancianos. Y no en el que se regalen perros para suplantar esa compañía…

Minutos antes de escribir estas líneas pasé frente a un centro comercial. Una joven muy bella, promotora de un producto, me interceptó en la vereda, y me preguntó si tenía perros. Le dije que no; y me repreguntó si tenía alguien conocido que tuviera. Tampoco, le respondí.

 En su mano, tenía paquetitos que parecían alfajores. «Me regalará uno, como atención por haberla escuchado», pensé. «Qué pena –me retrucó-. Era para mandarle estos alimentos balanceados de regalo…».

-  Pensé que eran alfajores para las personas, le dije.

-  No, solo trabajamos para perros, concluyó.

La caída del hombre y la elevación del perro nos exigen, con urgencia, volver al Salvador. Lo tenemos hace dos mil años en Jesús de Nazaret. El misterio del hombre solo se revela en el misterio de Dios – Hombre. Lo demás, solo es carrera inevitable hacia la autodestrucción. No es tiempo, entonces, de «perros mudos» (Is 56, 10).

P. Christian Viña, sacerdote

 

 

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34 comentarios

Ricardo de Argentina
Comparto la tesis: la mascotamanía es una de las tantísimas consecuencias del extravío ontológico del hombre, primero tibio, después apóstata no declarado y finalmente renegado.
18/01/17 7:18 PM
Almudena1
Hay una frase histórica adjudicada a varios personajes que dice:
"Cuanto más conozco a los hombres más me gusta mi perro"
No cabe duda que entraña una total desconfianza y hastío por el ser humano, ¿será por eso?
18/01/17 8:14 PM
Cristian
Comparto con usted estimadísimo. Si me permite; agregaría también, el aborto como desprecio, más que como descuido hacia nuestro prójimo. En las redes sociales, abundan imágenes con animales mutilados, preferentemente perros, gatos y caballos, expuestos por personas o grupos de personas animalistas, ecologistas, etc, etc; basta ver la cantidad colosal de reenvíos, compartidos y me gusta para corroborar lo que usted escribe. No sucede lo mismo, cuando de un bebé mutilado se trata. Una cosa es el amor y respeto por los animales y otra es el fanatismo exacerbado que exhiben estas personas. Abrazo en Cristo querido Padre.
18/01/17 8:48 PM
Noticias de fondo
Es todo un tema el que plantea el Padre Viña y tiene diversidad de aristas y perspectivas, como la soledad de las personas; la desvalorización que los humanos desarrollamos de nosotros mismos por diversidad de motivos (aborto libre, falta de Dios, ideologías de odio y otras). Un caso, solamente uno que me ha tocado: mujer muy nerviosa por un caballo escuálido de tiro de un carro de un pordiosero. Enojadísima por lo que suponía un maltrato animal. Atiné, en un respiro de la señora, a señalarle la propia condición del dueño en aquello de "tal palo, tal astilla" diciéndole cuán compleja era la situación si esperaba de un pobre hombre (que no merecía más que su desprecio) en el fondo de la tabla social haciendo lo que podía con lo que podía y que el animal respondía a la propia situación de hambre y misera de su dueño. Da para mucho pero es importante diferenciar situaciones.
18/01/17 10:00 PM
Palas Atenea
Si nos quedamos sin el hombre no nos servirá de nada el perro. Subvertir las jerarquías no arregla el desencanto que uno pueda sentir por la humanidad porque, que yo sepa, la posibilidad de convertirse en perro es bastante remota. Naturalmente puede haber personas que no necesiten conversar con nadie racional, ni ser amados por alguien que no sea tan incondicional como un animal, ni asumir los problemas de convivencia que las personas suscitamos, pero ese tipo de personas ya no pueden competir con un perro porque el perro sale ganando en la relación. El perro se comporta según su condición pero el hombre se abaja a la condición del animal haciendo el canelo.
Una señora separada se fue a vivir a una casa con una terraza enorme porque tenía dos perros, pero la casa es tan pequeña que nadie puede ir ni a cuidarla ni a visitarla. Los perros murieron y su propio hijo no puede pasar la noche en casa de su madre porque no hay habitación para él (está casado y con hijos). Otro matrimonio joven se cambió de ciudad por cuestiones de trabajo y, en vez de alquiler un piso pequeño ya que el trabajo no era fijo, se compraron un chalet para que el perro paseara a su gusto y luego perdieron el trabajo y tuvieron que vender el chalet a precio de saldo. Y como estos montones de ejemplos de falta total de sentido común. ¡Dios Santo!
18/01/17 10:10 PM
shaezan
Si se graba a una chica arrojando a un río a un perrito, la gente la amenaza con golpearla si la topa en la calle; para justificar esa agresión no hay pero que valga; en cambio, si a quien arroja al río es a su hijo bebé, se le exculpa aduciendo que "seguramente la desesperación la oriló a actuar así".

Y lo mismo con la tauromaquia: la misma gente que es muy severa con los toreros y los aficionados, no lo es en el caso aborto. Vale más para ellos un cuadrúpedo que un humano incipiente. Se va perdiendo la idea de la sacralidad de la vida humana.
19/01/17 2:14 AM
alberto
Que excelente artículo padre.Aquí en Chile ocurre tristemente lo mismo.Es sólo una muestra de este mundo al revés.
Que la Virgen Santísima le ampare y le bendiga.
19/01/17 6:25 AM
Luisfer
No es incompatible sentir cariño por tu mascota y por tus semejantes al mismo tiempo. No busquemos conclusiones rebuscadas en temas que no tiene nada que ver con Dios.
Últimamente veo demasiados temas con opiniones personales que pretenden ser la voz de Dios; Dios quiere esto, Dios quiere lo otro, Dios prefiere lo otro... Cuando se hable de un tema como en este caso, el cuidado excesivo de las mascotas, por favor que el autor exprese sus opiniones asumiéndolas pero que no meta a Dios por medio. Lo que nos está contando es su visión de la vida; no pretenda convertirlo en dogma.
A este paso para ser católico no voy a poder ni tener perro.
19/01/17 9:57 AM
madre
¡Yo creí que en España estábamos mal, pero veo que en Argentina no están mejor!
Hace un par de años, cuando asistíamos a una concentración en favor de la vida, tuvimos la necesidad de ir a un baño, y en una céntrica calle de Madrid, un "centro comercial de alto estandin", mirando un escaparate de ropita... cual no sería mi sorpresa al ver con detalle, que la ropa era para perritos, ¡era un escaparate monísimo con prendas de todo tipo para perritos, incluso había botitas, tejidas a mano!
Un verdadero escándalo, manipulan incluso a los animales. ¡Que perversidad!
19/01/17 12:00 PM
Chico
¡ Bah, en Argentina, Chile,España... en todo el mundo rico !. Como no tienen hijos, pues tienen perros. Y además no dan tanta murga. ¡ se han vuelto locos de remate !.
19/01/17 12:20 PM
millan
Gracias, muy acertado lo de "emergencia antropologica" . La gente mayor-menos aun los mas jovenes- ya no saben; ni que es vida , ni muerte , ni que es el alma no se tiene idea y parece un loco o un guru new age si trata explicarselo...algo fundamental de la Doctrina Catolica de +2000 años. A raiz de perder el sentido sagrado de la Vida que dan los sacramentos y el verdadero catecismo terminamos poniendo de "idolillos" a los perros gatos y demas...
19/01/17 12:29 PM
Ikari
He visto muchos casos así y creo que el mundo del planeta de los simios puede ser realidad, no porque los animales adquirieran una mayor inteligencia ya sea evolutivamente o por manipulación humana sino porque la estupidez humana va creciendo de tal manera que terminaremos sirviendo a los animales en todo.
19/01/17 1:21 PM
Luisfer: Naturalmente que no es incompatible siempre que se mantengan jerarquías, si el perro se convierte en leitmotiv de una vida humana mal andamos. Yo he tenido animales, y todavía tengo a Pavarotti, un canario al que quiero mucho, pero tiene que pasarse muchas temporadas en una pajarería porque tengo que desplazarme a atender a un familiar. Solo faltaría que me quedara con el pajarito y mandara a freír espárragos a una persona. Pues, aunque parezca imposible, muchos hacen eso.
19/01/17 1:31 PM
Néstor
Baste decir que estamos en plena campaña de legalización del aborto (humano, por supuesto) en todo el planeta, al tiempo que se derrama ternura en seres no humanos.

¿Admitirán los "animalistas" el aborto de un perrito o gatito no nacido? Vaya a saber.

Y sí, si miramos todo desde el punto de vista del agrado, hay que reconocer que muchas veces los animales molestan menos que las personas. Por eso la vida humana es algo más que lo que nos agrada.
19/01/17 7:01 PM
Juan 35
Padre, lo que ha caido a los infiernos es la Verdad, al caer la Verdad cae la Justicia, al caer la Justicia cae la Caridad al otro.Y lo que viene, porque el hombre necesita del otro, es el simulacro del otro en los animalillos, que no son criaturas de Dios, que hemos de respetar,pero sin descuidar Amar al prójimo como a uno mismo.
Sin embargo este nuevo Orden mundial lleva a la locura,pero a la locura de verdad.Mi abuelo a sus 90 años, nunca tomó ninguna pastilla para dormir y hoy, la mala conciencia y el vacio espiritual lleva que este nuevo Mundo sea es más medicalizado de la historia.
Pastillas para dormir, para vivir, para acallar el vacio existencial...
GLORIA IN EXCELSIS DEO
19/01/17 9:07 PM
Ricardo de Argentina
Cuando Dios creó al hombre le dio el título de Rey de la Creación, poniendo a sus pies y a su servicio al resto de los bienes creados.
Pero desde ese mismo instante Satanás conspiró para destronarlo.
Ahora vemos al depuesto "rey" adorar a la "madre tierra" -creatura de Dios- a través de la ecología, al tiempo que brinda a los animales los cuidados y afanes que debe a sus propias crías, a las que suele matar por el motivo más frívolo.

Esto es un representativo botón de muestra del triunfo del espíritu inmundo en las sociedades democráticas.
19/01/17 10:11 PM
Renzo
Luisfer, su comentario me parece de lo más sensato.
Yo colaboro económicamente, en la medida de mis posibilidades, con tres ONG de ayuda humanitaria y también con otras de protección y defensa de animales y no me supone ningún conflicto moral, ni siento que se limite mi empatía, ni confundo unos con otros.
20/01/17 11:04 AM
Juan 35
Padre, lo que ha caido a los infiernos es la Verdad, al caer la Verdad cae la Justicia, al caer la Justicia cae la Caridad al otro.Y lo que viene, porque el hombre necesita del otro, es el simulacro del otro en los animalillos, que no son criaturas de Dios, que hemos de respetar,pero sin descuidar Amar al prójimo como a uno mismo.
Sin embargo este nuevo Orden mundial lleva a la locura,pero a la locura de verdad.Mi abuelo a sus 90 años, nunca tomó ninguna pastilla para dormir y hoy, la mala conciencia y el vacio espiritual lleva que este nuevo Mundo sea es más medicalizado de la historia.
Pastillas para dormir, para vivir, para acallar el vacio existencial...
GLORIA IN EXCELSIS DEO
20/01/17 11:20 AM
Jaime de Córdoba
Y qué les parece a Renzo y a Luisfer que haya perros entrenados para encontrar otros canes que han quedado atrapados entre los escombros después de un desastre. Y qué les parece que haya organizaciones pendientes de que los perros que buscan personas en esos mismos desastres no alarguen su labor más horas de las establecidas, o qué opinan del escándalo que se montó por sacrificar al perro “Excalibur” ante el riesgo de que fuera portador del ébola, o que haya establecimientos que recojan tapones de plástico para operar canes, haciéndole la competencia a las personas que los recogen para operar niños, o que cuando un perro, muy cerca de donde yo vivo, mató a un niño pequeño, hubiera organizaciones que denunciaron al abuelo del niño por matar al perro.
Vamos, porque el artículo del padre Viña no dice que no debamos tener cariño a los animales, pero alguna gente se está volviendo loca con este asunto y otros lo están utilizando para sus intereses.
20/01/17 2:39 PM
Luisfer: El Padre Jorge tiene un perro, "Socio", y ya nos lo ha presentado más de una vez. Estas cosas están reguladas por Aristóteles: "Nada en exceso", la virtud griega de la Prudencia (Sophrosyne) en contraposición con el exceso (hybris). Lo que muchos estamos detectando es que el natural amor a los animales se ha ido del término medio a un extremo. Tener un animal o colaborar con una ONG de ayuda a los animales no es exceso pero organizar tu vida alrededor de un animal sí lo es.
20/01/17 10:30 PM
Roberto Juan García
Gracias, Padre, por este artículo. Demuestra que el demonio nos está ganando por goleada. Deberíamos ir abriendo los ojos ya o será demasiado tarde.
20/01/17 11:32 PM
jacinto
Luisfer, te ha apoyado Renzo, pues eso.
25/01/17 9:49 AM
Jacinto
Como peatón observo que en muchísimas ocasiones el perro de turno es tratado con más deferencia que las personas, servidor incluido.
Como residente en una Plaza peatonal estoy hasta el gorro de oir "conversaciones" de amo y perro que hacen sonrojar a las farolas. En un concurso de cursis habría marcas mundiales. Y los excrementos, . . .
25/01/17 9:58 AM
Renzo
Mire, Jacinto, si alguien dice algo en lo que coincido, lo digo, si creo que tiene razón, se la doy, y me da lo mismo que sea creyente, ateo o agnóstico y exactamente lo mismo en caso de no coincidir con la opinión o creer que no lleva razón.
Es una más de las diferencias entre usted y yo, usted se mueve por tópicos, etiquetas e ideología por encima de la razón, yo no.
25/01/17 11:04 AM
Ricardo de Argentina
Renzo, por una vez has estado sincero y acertado, por lo cual me parece oportuno hacerte algunas aclaraciones:
1. Lo tuyo se llama Racionalismo. El que considera que no hay nada por encima del Hombre y su Razón, es un racionalista. Es una forma de Antropocentrismo, que te lleva al (o que viene del) Ateísmo, por autopista y sin peajes.
2. El Racionalismo es una herejía condenada por la Iglesia. Hay una incompatibilidad radical entre racionalismo y fe católica.
3. Éste es un foro católico.
4. Si un racionalista entra aquí humildemente a comprender nuestro punto de vista, estimo ha de ser bienvenido.
5. Pero si un racionalista entra aquí a dar lecciones de racionalismo, entonces es un toca-narices.
6. Eres un toca-narices.
25/01/17 12:42 PM
Luis Fernando
Ricardo, me has hecho reír a carcajadas.
25/01/17 1:05 PM
Renzo
Gracias Ricardo.

Coincido contigo en los puntos 1 (aunque en este te pondría algunos matices no menores ), 2 (pero a mi no me afecta), 3 (nada que añadir), 4 (mientras lo haga con educación y respeto debería ser bienvenido cualquiera, no sólo el que venga a "comprender vuestro punto de vista") y 5 (sí si lo que quiere es dar lecciones de lo que sea y lo haga quien lo haga, por aquí hay más de uno que da lecciones de ser cristiano a los cristianos y lo sabes).
En el punto 6 no puedo estar de acuerdo contigo, si me conocieras verías que soy un tipo amante del diálogo y de los debates en los que se puede aprender algo, además soy simpático y buena persona, ¿qué más puedes pedir?
25/01/17 2:02 PM
Ricardo de Argentina
Me alegro mucho que te haya divertido, LF.
Entonces objetivo cumplido.
Más no se puede pedir.
25/01/17 10:28 PM
Ricardo de Argentina
Renzo, no tienes nada que agradecer y lo sabes.
7. Eres un hipócrita.
25/01/17 11:47 PM
Vicen
Me ha encantado la reflexión del Padre. Yo creía que nadie había caído en la cuenta del escandaloso desvarío de esta sociedad. Ojo y lo veo inofensivo al lado de otras cosas. Mucha gente se sacrifica por tener perros , los saca a pasear con frío , con calor, , se gasta dinero etc, etc, Pero luego no quieren tener hijos, es demasiado sacrificio...
Tener perros en un piso, en las ciudades, es un verdadero problema, para los dueños y para los vecinos. Así me parece muy bien que cualquiera quiera tener su perro, si quiere sacrificarse, allá é.. Pero lo que es repugnante es que no puedes andar por las calles por los excrementos. Yo voy casi siempre por la calzada para no pisarlos y un día me matará un coche... Cuando ves a alguien que después de defecar su perro recoge la caca has de felicitarle y darle la enhorabuena buena por su educación (yo lo hago, el felicitarle). Pero así y todo siempre queda algo o mucho resto. ¿No pueden enseñar al perro a hacer sus necesidades en su casa en un cajón de serrín, arena, o que sé yo? Ah , no , los vecinos que se fastidien. Mi casa limpísima pero la calle guarrísima. Y los que llevamos niños por la calle o a un jardín? Imposible. Pobres pequeños .Todo son cacas. Hace poco uno de los míos pisó una tan terrible que los zapatos tuvimos que llevarlos a la basura. Es una vergüenza. Hablo de Valencia pero es en toda España igual. ¿Qué les parece si sacamos nuestros niños a hacer pipí y caca por las aceras, jardines etc, y lo dejamos tan
27/01/17 1:29 PM
Bernadette
Padre. Si ud. supiera la cantidad de personas mayores abandonadas por sus propios hijos no sería tan duro juzgando a los que reciben un poco de cariño de una mascotas que le dan felicidad en su vejez. Los curas siempre juzgan y son muy duros. Menos mal que Jesús no es así sino quien iría al cielo .......el pide que no juzguemos, o me equivoco. La gente tiene miedo de confesarse porque uds. no tienen misericordia. Se perfectamente que uds. tienen familia, personas de la parroquia que los invita, television y un montón de invitaciones. Le invitaría que fuese a los geriátrico (no un ratito sino horas) hace 25 años que soy voluntaria de hospital, y ademas tambien voy a ver los presos...y eso me ablando mucho mi corazon que antes de esto tambien juzgaba con zorna y dureza como ud. Le aseguro que le haría mucho bien, y se le iría un poco esa soberbia tan conocida en los consagrados. No tienen que creerse mas que nosotros porque somos unos pecadores. Quizas ud. sea un santo entonces siente la necesidad de castigarnos. le voy a hacer una pregunta??? a ud. le ayuda ser tan duro con las personas. Hice la cola en el banco la vez pasada con muchos viejos, habían 2 religiosas, no les pudimos sacar una sonrisa a ninguna de las 2. Ese rostro duro, No dirigieron la palabra a nadie. Y eso que nosotros hemos tratado de acercarnos....nos miraban con tanta indiferencia.....no les harían falta un pequeña mascotita llena de amor y de caricias???? piénselo padre y no sea tan duro. Haga un esf
28/01/17 2:45 AM
Vicen
Por favor señora, no entiendo como se puede reaccionar así ante el artículo del Padre. Naturalmente que todos amamos los perros , gatos etc. .Lo que estamos en contra es de que muchos cerdos ensucian las calles , jardines, o molestan a los vecinos ladrando todo el día... Pero el perro no es el culpable, es el dueño mal educado y cochino.Por supuesto que es admirable que una persona sola y abandonada reciba la compañía y el cariño de un animalito, o simplemente por el capricho suyo, tiene todo su derecho. A lo que no tiene derecho es a tener las gravísimas faltas de HIGIENE CONTRA TODOS LOS DEMÁS. El perro un gran amigo del hombre, en ocasiones el mejor ,por desgracia y vergüenza para el hombre. Pero no confundamos. Una cosa es aceptar el amor a los animales y otra caer en el animalismo mal entendido.
28/01/17 1:35 PM
Carlos Saez ( Argentina)
Excelente nota y mis felicitaciones padre, ante una realidad que debiera preocuparnos, cuando era cardenal Bergoglio, hoy nuestro querido Papa Francisco, denuncia en aquel momento, en un magnifico reportaje la industria de las mascotas. La mayoría de los medios lo atacaron, en ese momento había muchos chicos con hambre. Aquí se ve como se han incrementado las tiendas de venta de alimentos significativamente, todos carísimos. Les cuento un corte de cabello para un hombre se cobra aquí entre $ 100 y $200 de una mascota $ 250 mínimo y en mi zona no dan abasto
2/02/17 8:13 AM
conchi
Yo he tenido dos perros y al enfermar malamente ,tuvimos que sacrificarlos.LLoré pues les quería mucho como animalitos que Dios Padre había creado.También tuve mi Periquito y mi canario y una tortuga.Mi hija era muy feliz y aprendió a respetar y amar a los animales como creaturas del mismo Padre Celestial que nos los regaló.Dios creó las bestias para ayuda y recreo del Hombre Adan.Hay que respetarlos,pero no adorarlos.Hoy no quiero nada con mis 86 años y mi esposo recién fallecido, debo viajar a Suiza de vez en cuando,donde viven mi hija y nietos.Los animalitos no están en mis cálculos.Todo lo creado por Dios es Bello.
28/06/17 3:19 AM

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