(LifeSiteNews/InfoCatólica) El número de varones solteros de entre 20 y 39 años supera ya de forma abrumadora al de los casados de esa misma franja de edad en Estados Unidos, según un análisis del Institute for Family Studies que documenta una transformación demográfica de primer orden en apenas veinticinco años.
Entre el año 2000 y 2025, los varones solteros de 20 a 39 años pasaron de 20,7 millones a 30,4 millones, lo que supone un incremento del 47%. En el mismo periodo, los varones casados de esa edad descendieron de 18,1 millones a 15,4 millones, una caída del 15%.
El resultado combinado de ambas tendencias es una brecha que se ha ensanchado hasta hacerse irreconocible. Así lo expone Brad Wilcox, profesor de Sociología de la Universidad de Virginia e investigador del Institute for Family Studies: «A lo largo de los últimos 25 años, la diferencia entre el número de varones solteros y casados de 20 a 39 años se ha ensanchado de 2,6 millones a la enormidad de 15 millones».
Wilcox e Isabella Dini, coautora del análisis, resumen el estado actual de la cuestión con una comparación que no admite matices: «Hoy hay casi el doble de varones solteros en este grupo de edad que casados».
No es un retraso, es una renuncia
Los investigadores salen al paso de la interpretación más benévola de los datos, aquella según la cual los jóvenes se limitarían a posponer el matrimonio unos años. «Aunque algunos de estos hombres puedan estar simplemente retrasando el matrimonio hasta los cuarenta o más tarde, muchos pasarán solteros el resto de sus vidas», advierten.
La consecuencia de ese abandono no se queda en las estadísticas de estado civil. Wilcox y Dini establecen una relación directa entre el fenómeno y el malestar creciente de los jóvenes norteamericanos: «Dado que los adultos casados declaran de forma constante ser más felices que sus semejantes solteros, el enorme número de jóvenes varones que renuncian al matrimonio podría estar contribuyendo al desplome de la felicidad que se está produciendo entre los adultos jóvenes de todo Estados Unidos».
Veintidós puntos de diferencia
Los datos sobre bienestar refuerzan esa lectura. Entre 2010 y 2024, la proporción de jóvenes casados que se declaraban felices descendió del 94% al 90%, un retroceso moderado. Entre los jóvenes solteros, en cambio, la caída fue de vértigo: del 82% al 68%.
La distancia entre ambos grupos alcanza así los veintidós puntos porcentuales, una brecha que confirma lo que la Iglesia ha enseñado siempre sobre el matrimonio y la familia como cauce natural de la realización humana, frente a un modelo cultural que ha presentado la soltería indefinida como una forma superior de libertad.







