(Agencia Fides/InfoCatólica) El antiguo monasterio de Santa Arsema, situado en South Wollo, en la región etíope de Amhara, resultó gravemente dañado en un ataque con drones perpetrado el pasado 22 de julio de 2026. Se han registrado numerosas víctimas entre los monjes, sacerdotes, monjas y fieles de la Iglesia ortodoxa etíope Tewahedo que estaban participando en la liturgia.
Según diversas fuentes locales, dos monjas y seis sacerdotes y miembros de la vida religiosa perdieron la vida. Numerosos civiles y fieles que se encontraban en el lugar resultaron además heridos.
«Quienes perdieron la vida eran fieles, sacerdotes y monjas»
Un pastor etíope describió el clima de temor que se ha extendido por las comunidades cristianas de la zona: «Nuestras iglesias y nuestros monasterios han sido siempre lugares a los que la gente acude para buscar a Dios, para rezar y para encontrar la paz».
Un comunicado difundido en las redes sociales denunciaba: «Ya fuesen combatientes armados el objetivo o no, quienes perdieron la vida eran fieles, sacerdotes y monjas».
El conflicto de Amhara, sin atención internacional
El ataque se produjo en el contexto del conflicto que enfrenta a las fuerzas del gobierno etíope con los milicianos de la Fano en la región de Amhara. El gobierno alegó que miembros de la milicia estaban utilizando el monasterio como refugio.
El mismo pastor explicó las consecuencias de ese clima de miedo: «Mucha gente vive atemorizada y tiene miedo de reunirse para el culto».
«Nuestra fe en Cristo permanece»
Pese a la destrucción y a la pérdida de vidas, un miembro de la comunidad ortodoxa etíope resumió así la respuesta de los suyos: «Los edificios pueden ser destruidos y las vidas pueden quebrarse, pero nuestra fe en Cristo permanece».







