(InfoCatólica) El sacerdote redentorista Damián María Montes, conocido por su participación en el programa de televisión La Voz España y por su intensa actividad en redes sociales, ha anunciado que deja definitivamente el ejercicio del ministerio sacerdotal tras casi tres años de discernimiento interior.
«Después de casi tres años de preguntas, de búsqueda, de silencios y de una profunda lucha interior, he decidido retirarme definitivamente del ejercicio del ministerio sacerdotal», afirmó Montes en un mensaje difundido a través de sus redes sociales, donde acumula miles de seguidores.
Implicado en la génesis de la iniciativa iMision y con declaraciones y defensa de posturas en contra de la moral de la Iglesia desgraciadamente ha recorrido un camino iniciado por otros antes y que pone en cuestión un modelo de evangelización que se intentó consolidar con un polémico engarce en las fases sinodales.
Una decisión «en paz» tras años difíciles
El ya exreligioso asegura que toma la decisión «con una inmensa gratitud por todo lo vivido» y «en paz y con la conciencia tranquila de haber amado de verdad cada misión encomendada, de haber abierto caminos y de haber creado puentes de diálogo necesarios». No obstante, reconoce que «ha sido un camino muy difícil en algunos momentos» y alude a «razones de peso» que no desvela públicamente, pero que «volvieron mi servicio misionero enormemente difícil».
En un vídeo que acompaña al comunicado, Montes describe los últimos años de su ministerio como un tiempo «muy triste y muy difícil», aunque expresa su esperanza de que se le abran nuevas oportunidades, incluida la posibilidad de formar una familia.
De cara al futuro, anuncia que «la educación, la literatura, la poesía, el teatro y la creación cultural serán los espacios desde los que intentaré aportar algo de belleza, pensamiento y humanidad al mundo».
De Granada a Calcuta, pasando por Comillas y La Voz
Nacido en Granada en 1986, Montes ingresó en el postulantado de los Redentoristas a los 18 años. Realizó su noviciado en Ciorani (Italia) y cursó estudios eclesiásticos en la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid. Fue enviado como misionero a Calcuta (India) antes de profesar sus votos perpetuos, y recibió la ordenación sacerdotal en Granada en 2013.
Ejerció su ministerio en la parroquia de San Gerardo, en el barrio madrileño de Aluche, y en el Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid. Posteriormente fue trasladado a su Granada natal como superior de la comunidad redentorista en la provincia, donde estuvo destinado en la parroquia del Perpetuo Socorro. Según informa Religión Confidencial, Montes se encontraba fuera de Granada desde septiembre de 2025. La salida de Madrid coincide «temporalmente» con el escándalo de la participación en la bendición ritual de una pareja homosexual en la diócesis de Madrid.
Aquel hecho es el que desató por parte del lobby gay de una cacería contra los sacerdotes del programa de Youtube: La Sacristía de la Vendée.
En 2016 recibió el Premio ¡Bravo! de Música otorgado por la Conferencia Episcopal Española. También participó como actor en producciones como 33 el Musical y La Magia de Broadway.
Otro premio que sumado a los de este año también provoca fuertes cuestionamientos de los elegidos para los premios Bravo y el desafecto que causan en la actualidad entre los católicos.
Posiciones doctrinales controvertidas
La trayectoria pública de Montes estuvo jalonada de polémicas, especialmente por sus declaraciones sobre moral sexual y homosexualidad, que fueron señaladas como doctrinalmente ambiguas desde diversos sectores eclesiales.
En marzo de 2021, en una entrevista concedida al diario El País, Montes afirmó que «unir sexo y pecado ha sido el pecado de la Iglesia» y calificó de «supuestos pecados» las confesiones de tipo afectivo-sexual de sus fieles. Preguntado sobre si bendeciría una unión entre personas del mismo sexo, respondió: «Yo les diría que Dios les bendice. Que Dios bendice su vida y que les sigue amando. Por supuesto, a cada uno de ellos o de ellas les bendeciría». Las declaraciones fueron analizadas en Religión Confidencial, que consideró sus respuestas «algo ambiguas» en lo referente al sexto mandamiento.
Semanas después, en el contexto del desafío de las bendiciones a parejas del mismo sexo en Alemania, Montes publicó en Twitter: «La Iglesia ya está preparada para un nuevo paradigma de su Moral Sexual. Sólo hay que encontrar las palabras oportunas. En ello estamos». En otro mensaje, escribió: «¿De verdad alguna persona sensata y culta piensa que se puede cambiar la condición sexual mediante terapia? No es posible y el mero intento atenta contra el Creador que nos ha pensado maravillosamente diversos».
Estas posiciones provocaron una reacción pública de otros sacerdotes con presencia en redes sociales. El sacerdote almeriense Juan Manuel Góngora respondió a Montes y a Daniel Pajuelo acusándolos de «una relativización mundana y bienquedista del pecado» y advirtiendo que «la salus animarum está en juego». El sacerdote José María Pérez Chaves, del Arzobispado Castrense, lamentó que ambos «no parece que se hayan leído» el Catecismo sobre la homosexualidad.
En noviembre de 2021, los sacerdotes Patxi Bronchalo (diócesis de Getafe) y Javier Olivera (entonces en Argentina) alertaron sobre un curso de evangelización en TikTok organizado por iMission, la plataforma cofundada por Montes y Pajuelo. Bronchalo señaló que en los perfiles de algunos de los ponentes aparecían «vídeos que son confusos en cuanto a la doctrina que profesamos en la Iglesia Católica» y advirtió que «no estamos aquí para entretener y hacer lo que todos hacen, mucho menos estamos para enseñar y provocar ambigüedades con asuntos contrarios al Magisterio».
Ya en febrero de 2024 se conoció su asistencia, junto al también redentorista Antonio Puerto, al espectáculo irreverente La capital del pecado 2.0, conducido por el actor Juan Dávila. Según recogió ACI Prensa, durante el espectáculo Dávila llegó a decir ante las cámaras, dirigiéndose a un espectador: «Ven aquí. A este le voy a dar una hostia consagrada» (sic). El propio Dávila comentó en Instagram: «¡Anoche hubo mucha absolución con @damianmariavoz, el pecado se alimentó de perdón!». El sacerdote Antonio Puerto aseguró que Montes le había invitado pero que desconocía el contenido del espectáculo.
Un patrón que se repite entre sacerdotes mediáticos
El caso de Montes se suma a una serie de secularizaciones entre sacerdotes y religiosos que alcanzaron notoriedad a través de las redes sociales y los medios de comunicación. Daniel Pajuelo, sacerdote de la Compañía de María y cofundador de la plataforma iMission de evangelización digital, anunció en octubre de 2023 su solicitud de dispensa. El salvadoreño Samuel Bonilla, conocido como Padre Sam, comunicó la misma decisión un mes después, ratificada en diciembre de 2024.
En el ámbito internacional, el francés Matthieu Jasseron, ordenado en 2019 en la Archidiócesis de Sens-Auxerre, anunció en octubre de 2024 su abandono del sacerdocio tras una controvertida presencia en redes que incluyó vídeos simulando ser disc jockey sobre un altar. Más recientemente, en febrero de 2026, el italiano Alberto Ravagnani explicó que dejaba el ministerio por su incapacidad para vivir el celibato. También la religiosa Cristina Scuccia, ganadora de la edición italiana de La Voz en 2014, pidió la dispensa de sus votos como ursulina en 2022.






