(ACI Prensa/InfoCatólica) Los obispos de República Dominicana han alertado sobre una acción legal presentada ante el Tribunal Constitucional que busca abrir las puertas al aborto en el país, una maniobra que amenaza directamente los derechos fundamentales de la vida y de la familia.
En un comunicado del 19 de junio, los prelados expresaron: «Manifestamos nuestra profunda preocupación por las iniciativas que se impulsan ante el Tribunal Constitucional, con el evidente propósito de que esa alta instancia desconozca los derechos fundamentales de la vida y la familia, consagrados en la Constitución de la República».
El texto se dio a conocer después de que, el 17 de junio, un grupo de dominicanos provida se manifestara pacíficamente ante la sede del Tribunal Constitucional. Ese mismo día se celebró una audiencia pública para tratar una «acción directa de inconstitucionalidad», presentada por grupos como las autodenominadas «Católicas para el Derecho a Decidir» y la Asociación Alianza Cristiana Dominicana, que buscan la despenalización del aborto a través de tres causales: peligro para la vida de la madre, la llamada «inviabilidad fetal» y los casos de violación o incesto.
La medida pretende impugnar varios artículos —el 106, 107, 108, 110 y 111— de la ley 74-25, que instituye el nuevo Código Penal de la República Dominicana y que entrará en vigor el 3 de agosto de 2026. Dichos artículos establecen penas para la mujer que aborta y para quienes colaboran con la práctica.
Una nación que ha resistido a la cultura de la muerte
En su comunicado, los obispos felicitaron a los dominicanos provida por su defensa de los derechos fundamentales y advirtieron que los ataques contra la vida y la familia «se vienen lanzando desde hace décadas, y en todas las ocasiones, tanto el legislador constituyente como el ordinario, interpretando los valores e intereses permanentes del pueblo dominicano, los han rechazado en forma sostenida».
De este modo, subrayaron, se reconoce «la dignidad innata de la vida humana desde la concepción, y la importancia de preservar la familia como fundamento de la nación».
«Somos de las pocas naciones del mundo que han rehusado sumarse a esas corrientes propias de la cultura de la muerte, en nombre de un falso sentido del progreso humano, o lo que es peor aún, de las libertades y los derechos de las mujeres», remarcaron los prelados.
Los obispos denunciaron además que la «acción directa de inconstitucionalidad» constituye una medida «audaz y de alto riesgo contra el orden constitucional e institucional, especialmente cuando la misma se funda en visiones ideológicas cargadas de relativismo e impulsadas por el transhumanismo».
Tras recordar que «los poderes públicos que representan a la nación dominicana, con su identidad cristiana, no pueden permitir que se ataque su soberanía y autodeterminación, para menoscabar su integridad demográfica y territorial», el Episcopado felicitó al Ministerio Público y al Congreso por haber rechazado con anterioridad pretensiones similares a las de esta demanda.






