(InfoCatólica) Hace dos días, el vicepresidente norteamericano J.D. Vance publicó una autobiografía en la que cuenta cómo se convirtió al catolicismo. El libro, titulado Comunión: encontrando el camino de regreso a la fe y que por ahora solo existe en inglés, es, según Vance, el relato de «mi viaje personal y cómo recuperé la fe».
En ese contexto, ha realizado unas declaraciones en las que explica que el primer impulso que sintió hacia la conversión cuando no era cristiano fue causado por el contraste entre la inmoralidad ambiente y el deseo de los cristianos de ser virtuosos.
Como relata el propio Vance, empezó a darse cuenta de que «si los cristianos tienen razón sobre la importancia de la virtud, y sobre la importancia de ser un buen padre en lugar de cuánto dinero se gana, y sobre la importancia de ser un buen esposo en lugar de lo prestigioso que sea el trabajo, ¡entonces tal vez tengan razón sobre estas cuestiones más fundamentales!».
«Empecé a preguntarme: ¿Cómo puedo ser un buen esposo? ¿Cómo puedo cuidar bien de mi familia? ¿Cómo puedo ser bueno en las cosas que realmente importan?», explica. «Y cuanto más me hacía esas preguntas, más sentía que el cristianismo tenía las mejores respuestas. Y es interesante que así fue como empezó todo para mí».
No fue una caída del caballo, pero sí un comienzo: «no tuve una conversión repentina. Pero empecé a ver destellos de esperanza, indicios de verdad en las enseñanzas cristianas».
Posteriormente, otras experiencias contribuirían a la conversión. Por ejemplo, la visita de una catedral católica francesa en 2018 con su mujer, Usha, y su hijo, Ewan. La visita le hizo reflexionar sobre la permanencia de la Iglesia Católica a lo largo de los siglos y experimentó una «clara sensación de pertenencia y de presencia» de Dios. Asimismo, le impresionó fuertemente el ejemplo de Peter Thiel, la persona «más inteligente» que había conocido Vance y que no ocultaba su admiración por el cristianismo.
Según su autobiografía, Vance también disfrutó de la parte intelectual de la conversión, que implicaba un cierto «trabajo» en forma de lecturas y discusiones sobre multitud de temas.
El vicepresidente norteamericano se convirtió al catolicismo en agosto de 2019. Fue bautizado y confirmado en la parroquia dominica de Santa Gertrudis en Cincinnati (Ohio). Al recibir la confirmación, añadió a su nombre el de Agustín, tomando así como su patrono al santo de Hipona, algo que sin duda habrá surgido en sus conversaciones con León XIV.
De hecho, la CNN ha resaltado la relación con el pontífice publicando un artículo sobre la autobiografía titulado: «el nuevo libro de Vance pone la fe católica en el centro de su historia… y de su futuro político». En el artículo se resalta que una serie de circunstancias (un papa norteamericano por primera vez en la historia o el sorprendente aumento de las conversiones de adultos al catolicismo en los Estados Unidos) han dado nueva energía a la religión católica en el país, lo que puede ser beneficioso políticamente para Vance. A fin de cuentas, Trump consiguió el voto del 59% de los católicos en 2024.
Otro comentarista norteamericano, Terry Schilling, ha señalado en cambio que se trata de un gesto valiente de Vance, que «en lugar de hacer como JF Kennedy y decir ‘no voy a ser un presidente católico’, está diciendo ‘si soy elegido presidente, así es como la fe católica va a influir en mi presidencia’».
El libro autobiográfico está actualmente en el primer puesto de Amazon en la categoría de catolicismo, pero las reseñas son casi uniformemente negativas y tiene una calificación de 1,1 sobre 5. Parece probable que estas calificaciones estén, en buena parte, motivadas por odio hacia las posiciones políticas del vicepresidente, vinculadas a las del Presidente Trump.






