(InfoCatólica) El papa León XIV ha dirigido su advertencia más directa hasta la fecha a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, instando a sus responsables a renunciar a las consagraciones episcopales previstas para el 1 de julio y a buscar la comunión con Roma. «Los hemos invitado, y todavía estoy considerando hacer un nuevo llamamiento para decirles: "No hagan esto. Intentemos vivir la comunión en la Iglesia"», afirmó el Pontífice al responder a las preguntas de los periodistas a las afueras de Villa Barberini, en Castel Gandolfo, el 16 de junio.
Son las primeras palabras públicas de León XIV sobre un conflicto que no ha dejado de escalar desde que la Fraternidad anunció la consagración de cuatro sacerdotes como obispos sin mandato pontificio. Las ceremonias están previstas en el seminario de Écône (Suiza), el mismo lugar donde en 1988 Mons. Marcel Lefebvre protagonizó las consagraciones que provocaron la ruptura formal con Roma.
Pope Leo XIV on the upcoming SSPX Episcopal Consecrations:
— Catholic Sat (@CatholicSat) June 16, 2026
“I am considering making another appeal saying don't do this, let's try to live the communion of the Church. But it's their choice. One must realize what it means for them and for the Church. Certainly, the division… pic.twitter.com/iOArpRMn48
La decisión es de la Fraternidad
Aunque León XIV manifestó su voluntad de evitar una nueva fractura, dejó claro que la responsabilidad última recae sobre los dirigentes de la FSSPX. «Pero es su decisión. Deben comprender lo que esto significa para ellos y para la Iglesia», señaló.
El Papa vinculó además la situación con las discrepancias doctrinales que desde hace décadas separan a la Fraternidad de la Santa Sede: «Ciertamente, la división entre los cristianos es siempre un asunto doloroso. Pero ellos se niegan a aceptar ciertos elementos fundamentales de la Iglesia, comenzando por varios puntos del Concilio Vaticano II. Y si toman esas decisiones, lo lamento. Pero nosotros debemos seguir adelante».
El Vaticano ya advirtió de las consecuencias canónicas
Las palabras del Papa se producen un mes después de que el Vaticano advirtiese formalmente, el 13 de mayo, de que realizar consagraciones episcopales sin mandato pontificio constituiría «un acto cismático» y acarrearía la pena de excomunión latae sententiae para los consagrantes y los consagrados.
La cuenta atrás hacia el 1 de julio transcurre así marcada por una tensión creciente. Si las consagraciones se llevan a cabo, la Iglesia se enfrentará al episodio más delicado en sus relaciones con la Fraternidad San Pío X desde los acontecimientos de 1988.






