(EWTN News/InfoCatólica) La policía de Kenia ha detenido al principal sospechoso del asesinato, cometido en mayo de 2025, del padre Allois Cheruiyot Bett, que fue tiroteado mortalmente cuando regresaba de una celebración eucarística de una Pequeña Comunidad Cristiana en la conflictiva región del valle del Kerio, dentro de la diócesis católica de Eldoret.
La detención supone un avance significativo en las investigaciones sobre un crimen que conmocionó tanto a la comunidad local como a la Iglesia católica.
En una rueda de prensa del 10 de junio, el oficial al mando de la división policial de Marakwet Este, Zablon Okoyo, identificó al sospechoso como Meshack Kilimo y explicó que fue capturado mediante operaciones basadas en información de inteligencia. «Por fortuna, logramos detener a un sospechoso de nombre Meshack Kilimo. Es lamentable que este individuo forme parte también de los bandidos reformados que habíamos logrado apaciguar. Pero, por supuesto, los seres humanos tienen distintos rasgos y caracteres. En su caso, no ha cambiado», declaró Okoyo.
El oficial añadió: «Usamos nuestro ingenio y conseguimos detener al individuo ayer. A día de hoy, debe ser presentado ante los tribunales por nuestra Dirección de Investigaciones Criminales». Según un informe del 10 de junio del diario keniano The Star, Kilimo fue «detenido tras haber matado a otro hombre con una flecha durante una disputa por tierras de clan en esa misma zona del valle del Kerio».
Okoyo precisó que la investigación sigue activa y está dirigida por la Dirección de Investigaciones Criminales: «Procesaremos el caso conforme a los testigos y a las pruebas que hemos reunido. El caso del difunto padre Alois está en manos de la Dirección, que abrió un expediente y sigue muy activa. Ahora que el sospechoso ha sido detenido y presentado ante el juez, creo que se abrirán todas las vías». El comandante policial advirtió, no obstante, que los investigadores todavía examinan si las pruebas recogidas vinculan directamente al sospechoso con el asesinato del sacerdote.
Un sacerdote emboscado por hombres armados
El padre Bett, sacerdote de la diócesis de Eldoret, murió a causa de las heridas de bala tras ser emboscado por asaltantes armados en la aldea de Kabartile, en el condado de Elgeyo Marakwet. En el momento de su muerte era párroco de la parroquia de San Matías Mulumba Tot. En un comunicado emitido el mismo día del ataque, el Servicio Nacional de Policía de Kenia indicó que las investigaciones preliminares apuntaban a que el asesinato no estaba relacionado con el robo de ganado ni con el bandidaje, pese al largo historial de actividad criminal armada y conflictos intercomunitarios de la región. El padre Bett recibió sepultura el 3 de junio de 2025 en la parroquia de la Sagrada Familia del condado de Nandi, un día después de su misa funeral en la catedral del Sagrado Corazón de Jesús de la diócesis de Eldoret.
Desde el asesinato del sacerdote, las operaciones de seguridad en el valle del Kerio se han intensificado. Según The Star, las autoridades han confirmado la recuperación de más de 500 armas de fuego mediante un programa de amnistía y desarme, y cientos de antiguos bandidos han pasado por procesos de rehabilitación. El secretario del gabinete de Interior, Kipchumba Murkomen, atribuyó parte de la persistente inseguridad de la región a la degradación medioambiental: la reducción de los pastos, la desecación de los ríos y el agotamiento de los recursos naturales han intensificado la competencia entre comunidades y han contribuido al robo de ganado, al bandidaje y a la violencia. Sostuvo que una paz duradera exigiría no solo operaciones de seguridad, sino también la restauración medioambiental y oportunidades económicas sostenibles para los jóvenes.







