(Kathpress/InfoCatólica) El obispo Osorio Citora Afonso, asesinado a tiros el pasado fin de semana en su casa episcopal de Mozambique, será enterrado el próximo sábado. Así lo comunicó este martes la Conferencia Episcopal Católica del país del sudeste africano. En su declaración, los obispos exhortaron expresamente a las autoridades a hacer todo lo posible por esclarecer el crimen y exigir responsabilidades a los culpables. Garantizar la seguridad pública y privada es, según los prelados, un «deber ineludible del Estado», de acuerdo con el servicio informativo Ecclesia.
Las exequias por monseñor Afonso comenzarán el viernes en la catedral de su ciudad episcopal, Quelimane, bajo la presidencia del enviado pontificio en Mozambique, el nuncio Luis Miguel Muñoz. A continuación, el cuerpo del obispo será trasladado a la ciudad de Nampula, donde el sábado se celebrará el réquiem presidido por el arzobispo Inacio Saure de Nampula. La sepultura se llevará a cabo seguidamente en el cementerio sacerdotal de la archidiócesis de Nampula.
Afonso fue hallado muerto a tiros el 6 de junio en el obispado de Quelimane. Según las investigaciones policiales, los autores, hasta ahora desconocidos, irrumpieron en el edificio y dispararon a quemarropa con un fusil de asalto contra el obispo diocesano, de 54 años. Hasta su muerte, Afonso era también administrador apostólico de la archidiócesis de Beira y secretario general de la Conferencia Episcopal.
El dolor del Papa León XIV y la condena de los obispos africanos
El Papa León XIV conoció el sábado, durante su vuelo a Madrid, la muerte de Afonso, y reaccionó con dolor y consternación. El Consejo de las Conferencias Episcopales de África y Madagascar (SECAM) condenó el hecho como un «crimen bárbaro» y un ataque contra la vida, la dignidad humana, la paz, la justicia y la libertad religiosa. Las autoridades del Estado deben identificar y procesar penalmente a los autores, reclamó también el SECAM con insistencia. Los obispos africanos exhortaron además a reforzar las medidas de protección para los líderes religiosos y los lugares de culto.







