(GaudiumPress/InfoCatólica) Las comunidades católicas de Bangladesh han dedicado el mes de mayo a una iniciativa de oración que recorre el país de norte a sur: el rezo comunitario del Rosario con el objetivo de reconectar a los jóvenes con la práctica sacramental y fortalecer la vida familiar.
Hogares, residencias estudiantiles y grutas al aire libre se han convertido en puntos de encuentro donde movimientos juveniles, asociaciones de mujeres, laicos, sacerdotes y religiosas comparten la devoción mariana.
Una iniciativa dirigida a los estudiantes
Según relata Gaudium Press, la diócesis de Mymensingh, la Comisión Diocesana de la Juventud puso en marcha un programa específico para los estudiantes que residen en centros académicos. La inauguración tuvo lugar en la residencia Surasree-Panthanivas de Kachizhuli, donde decenas de jóvenes participaron en el rezo del Rosario y en la celebración de la santa misa.
«Nuestro objetivo es guiar a los jóvenes que se habían desviado del camino de regreso a la fe de Nuestro Señor Jesucristo, y hemos asumido esta misión bajo la protección de María. Muchos han manifestado que la oración les ha ayudado a encontrar optimismo en la fe y en sus propósitos de vida», declaró el secretario de la Comisión, Charchil Mrong.
Mrong subrayó también que la devoción familiar sigue siendo el pilar de las comunidades: «El rezo del Rosario en los hogares no es solo una tradición, sino un medio eficaz que fortalece la unidad, la armonía y los lazos afectivos entre las familias de toda la región. Esperamos que esta luz de esperanza transforme a nuestra juventud».
La parroquia del Santo Rosario de Daca, punto de encuentro
En Daca, capital del país, la parroquia del Santo Rosario de Tejgaon se ha convertido en centro de referencia para cientos de fieles, que se reúnen cada martes y miércoles de mayo. Tras las celebraciones litúrgicas, numerosos devotos permanecen en oración silenciosa junto a la gruta mariana, encendiendo velas y encomendando sus intenciones a la Madre de Dios.
El párroco, padre Jyanto S. Gomes, recordó la centralidad de María en la vida cristiana: «La Santísima Virgen María es el camino más seguro para llegar a Jesús; por su intercesión, llegamos al Hijo Divino. Ella es el modelo perfecto de obediencia y humildad. Al rezar el Rosario, aprendemos a ser humildes ante Dios». El sacerdote exhortó a las familias a mantener esta práctica espiritual no solo en mayo, sino como una constante en su vida diaria.
La devoción mariana llega a las aldeas del norte
La iniciativa también ha arraigado en el distrito de Natore, en el norte de Bangladesh. En la parroquia de Gopalpur, los fieles se reúnen todos los miércoles en el cementerio parroquial para rezar por las almas de los fieles difuntos mediante el Rosario. De forma simultánea, grupos de mujeres visitan los hogares de las aldeas vecinas llevando la imagen de la Virgen y dirigiendo la oración comunitaria.







