(InfoCatólica) La Archidiócesis de Barcelona instalará 50 confesionarios en el interior del Estadi Olímpic Lluís Companys durante la vigilia de oración con León XIV prevista para el 9 de junio, según ha adelantado Religión Confidencial. Los confesionarios se distribuirán en dos bloques: 25 en la zona de Tribuna y otros 25 en Lateral, integrados en un acto que combinará testimonios, catequesis sobre Gaudí y un tiempo específico para recibir el sacramento del perdón antes de la oración con el Papa.
La decisión barcelonesa contrasta con la estrategia adoptada por la Archidiócesis de Madrid, que ha descartado habilitar confesionarios en los actos multitudinarios de la capital y, tras la polémica, ha rectificado algo y optado por mantener abiertas algunas parroquias del centro, el día 6, con sacerdotes disponibles para confesar durante la estancia del Pontífice.
La polémica de los «centros de escucha» en Madrid
La diferencia de planteamiento cobra especial relieve tras la controversia surgida en Madrid en torno a los llamados «centros de escucha», espacios atendidos por laicos denominados «agentes de escucha» que la archidiócesis madrileña había previsto como complemento pastoral durante la visita papal, sin que existiera inicialmente un plan específico para ofrecer el sacramento de la confesión durante la vigilia juvenil. Los centros de escucha son una iniciativa impulsada conjuntamente con el Centro San Camilo de Humanización de la Salud, institución vinculada a los religiosos camilos y especializada en acompañamiento emocional.
Según informó Edgar Beltrán en The Pillar, diversas fuentes diocesanas confirmaron que, hasta que el medio planteó preguntas a la dirección de la archidiócesis sobre la ausencia de confesionarios, no existía un plan más amplio para las confesiones más allá de animar a los párrocos del centro a organizar la disponibilidad por su cuenta. Poco después de recibir esas consultas, el obispo auxiliar Vicente Martín Muñoz envió una carta a los sacerdotes de la capital pidiéndoles que abrieran sus iglesias la noche de la vigilia del 6 de junio.
En la misiva, fechada el 20 de mayo y obtenida por The Pillar, el obispo auxiliar invita a «las iglesias y lugares de culto del centro, así como a los que acojan peregrinos de otras diócesis», a mantener abiertos sus templos para que «los jóvenes y peregrinos encuentren un espacio de silencio, oración y reflexión». La carta solicita expresamente que se ofrezcan «espacios de reconciliación donde los peregrinos puedan celebrar el sacramento del perdón con sacerdotes disponibles, espacios de oración y silencio, y espacios de escucha y acogida».
Como se señalaba hace una semana, había tiempo para rectificar y esto no puede más que calificarse de buena noticia.
Madrid defiende su modelo
Sara de la Torre, directora de comunicación de la Archidiócesis de Madrid, defendió la estrategia adoptada. «Que nadie tenga miedo ni piense que no se va a ofrecer la confesión», declaró el 25 de mayo, asegurando que «la diócesis ha trabajado mucho para que esté disponible en todas las parroquias».
De la Torre subrayó las limitaciones logísticas: «Esto no es una Jornada Mundial de la Juventud, hemos tenido solo cuatro meses para preparar esta visita, así que contamos con los espacios que tenemos, pero las parroquias estarán abiertas para que todo el que quiera recibir el sacramento de la reconciliación pueda hacerlo». Recordó además que Madrid cuenta con 476 parroquias y que «hay una iglesia casi en cada plaza».
Respecto a los centros de escucha, la portavoz insistió en que «no sustituyen a los confesionarios, van de la mano. Nada es comparable al sacramento de la confesión. Es algo diferente: los espacios de escucha están pensados para quien quiera ser escuchado y tener una conversación».
Sacerdotes y fieles consultados entonces manifestaron su perplejidad pues todo el tiempo, recursos y prioridad fueron a las «escuchas». No costaba nada, como manifiesta The Pillar, haber hecho algo aprovechando la infraestructura disponible como se ha realizado rápido tras la polémica.
La excusa de «las 476 parroquias en Madrid» fue muy mal recibida y una muestra de que no había nada previsto: 476 son todas las parroquias de la diócesis de Madrid, hay sacerdotes que atienden 4 y 5 a la vez, muchísimas más allá de los 50 km de la capital, ¿pretendía la organización que los fieles, jóvenes o no, que quisiesen confesarse se desplazasen 95 km hasta la somoserrana Nuestra Señora de las Nieves?
La archidiócesis sí ha programado un acto penitencial previo a la llegada del Papa, el 5 de junio en la Catedral de la Almudena, donde se ofrecerá el sacramento de la confesión. El aforo de la catedral, sin embargo, es de unas 2.000 personas, una cifra muy inferior a los cientos de miles de participantes esperados en la vigilia juvenil y en la misa de Corpus Christi con León XIV.
Tensiones internas en la organización
Fuentes cercanas al equipo organizador consultadas por The Pillar señalaron que la ausencia de confesionarios ha sido un punto de fricción entre algunos responsables de la visita. Un organizador, que pidió el anonimato al no estar autorizado a hablar públicamente, calificó la falta de un espacio específico para confesiones durante la vigilia como «una oportunidad perdida».
Según las mismas fuentes, llegó a plantearse la propuesta de convertir la vigilia juvenil del 6 de junio en la Plaza de Lima en una «jornada de reconciliación» con cientos de sacerdotes disponibles para confesar simultáneamente. La idea fue finalmente descartada: algunos miembros del comité organizador argumentaron que los confesionarios no eran necesarios en eventos con jóvenes, mientras que otros consideraron que la confesión se ofrecería más adecuadamente en las parroquias. También se adujo que resultaría excesivo pedir a los sacerdotes que dedicaran la tarde a confesar cuando al día siguiente debían participar en la misa de Corpus Christi con el Papa.
Barcelona ultima los preparativos
Mientras tanto, Barcelona ultima los detalles de la visita papal. Mn. Carlos Bosch, director del Secretariado Diocesano de Pastoral de Barcelona, explicó en rueda de prensa que el acto en el estadio olímpico constará de dos partes: «una de acogida con testimonios, charlas y catequesis de Gaudí con un tiempo para recibir el sacramento del perdón y después el gran momento de oración con el Papa».
Al día siguiente, León XIV celebrará la misa en la Basílica de la Sagrada Familia con motivo del centenario de la muerte de Antoni Gaudí y la bendición de la Torre de Jesucristo, que ha convertido el templo en la iglesia más alta del mundo. La organización prevé la participación de unas 8.000 personas entre el interior y el exterior de la basílica, con más de 4.000 entradas distribuidas a través de las parroquias de Barcelona. La visita incluirá también un encuentro en la cárcel de Brians 1 y una oración en la Catedral de Barcelona.








