Babel o Jerusalén: «Magnifica humanitas», o un progreso al servicio de la persona o una técnica que «domina al ser humano»
Papa León XIV firmando Magífica Humanitas el 15 de mayo de 2026 | © VaticanMedia

León XIV firma su primera encíclica

Babel o Jerusalén: «Magnifica humanitas», o un progreso al servicio de la persona o una técnica que «domina al ser humano»

Magnifica humanitas, una «summa» de la Doctrina Social para la era digital: reclama «desarmar la IA», incluye los algoritmos entre los bienes de destinación universal, denuncia el colonialismo de datos y exige proteger a los menores en internet.

(InfoCatólica) León XIV ha hecho pública este lunes su primera encíclica, Magnifica humanitas, un documento de 245 números que aplica los principios de la Doctrina Social de la Iglesia al desafío de la inteligencia artificial y que constituye, por su alcance, una verdadera summa del magisterio social para la era digital.

Firmada el pasado 15 de mayo, en el 135.º aniversario de la Rerum novarum de León XIII, la carta encíclica lleva por subtítulo «sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial» y plantea a la humanidad una «elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos».

El documento, dividido en cinco capítulos más introducción y conclusión, no se limita a un análisis temático de la inteligencia artificial. Los dos primeros capítulos recorren el desarrollo de la Doctrina Social desde Pío XII hasta el Papa Francisco y exponen sistemáticamente sus principios, que el Pontífice define como «una teología de la comunión en la historia» (§27). Solo a partir del capítulo tercero la encíclica entra de lleno en la IA. La decisión estructural es significativa: León XIV no quiere que la inteligencia artificial se lea como un apéndice, sino como «una transformación que interpela desde dentro las categorías de la Doctrina social» (§17).

Babel o Jerusalén

Dos imágenes bíblicas vertebran toda la encíclica: la torre de Babel (Gn 11,1-9) y la reconstrucción de los muros de Jerusalén por Nehemías (Ne 2-6). La primera representa la empresa concebida sin referencia a Dios, sustentada por una uniformidad que elimina la diversidad y sacrifica la dignidad en aras de la eficiencia. La segunda, la obra compartida de un pueblo que pone a Dios en el centro y reconstruye los vínculos «incluso antes que las piedras» (§8). «La primera elección no es entre un «sí» o un «no» a la tecnología», escribe León XIV, «sino entre construir Babel o reconstruir Jerusalén: entre un poder que pretende dominar el cielo y un pueblo que, en presencia de Dios, se pone a trabajar unido para levantar de nuevo las murallas de la convivencia fraterna» (§9).

La tecnología no es neutra: importa cómo se diseña

La premisa de Magnifica humanitas es que la tecnología no es «un mal en sí misma», pero tampoco es neutra, «porque asume el rostro de quien la concibe, la financia, la regula y la utiliza» (§9). El Pontífice advierte contra el «paradigma tecnocrático» ya denunciado por Francisco en Laudato si', un paradigma que «busca reducir todo a un objeto de dominio» (§92). La encíclica sostiene que no basta con preguntarse para qué fin se emplea la IA: es indispensable interrogarse sobre cómo se diseña un sistema y «qué idea de persona y de sociedad queda inscrita en los datos y en los modelos que lo guían» (§104).

Frente al transhumanismo y el poshumanismo, que interpretan el progreso como superación de los límites humanos, León XIV propone un humanismo cristiano en el que el ser humano está «llamado a trascenderse a sí mismo, no para huir de la realidad o despreciar el límite, sino para realizarse en el amor» (§127). El pasaje teológicamente más denso del documento recurre a santo Tomás de Aquino para fundamentar que la distancia entre la naturaleza humana y la vida divina es «infinita» y que solo Dios puede salvar esa desproporción. La gracia, no la técnica, es el verdadero «más que humano». «Llegamos a ser plenamente humanos cuando somos más que humanos, cuando le permitimos a Dios que nos lleve más allá de nosotros mismos para alcanzar nuestro ser más verdadero» (§128), escribe León XIV citando Evangelii gaudium.

Dignidad, derechos y bienes digitales de destinación universal

La encíclica distingue cuatro dimensiones de la dignidad humana: moral, social, existencial y ontológica, con primacía de la ontológica. «La dignidad fundamental de cada persona no se adquiere, no debe ganarse ni necesita ser demostrada» (§53). León XIV define el aborto provocado, el asesinato de inocentes y la eutanasia como «decisiones gravemente ilícitas» (§55) y es particularmente firme sobre el derecho de los pueblos: «Cualquier intento o proyecto de eliminar o someter una nación es gravemente inmoral y, por lo tanto, inaceptable» (§64).

Al abordar la destinación universal de los bienes, la encíclica incluye explícitamente las nuevas formas de propiedad digital: «patentes, algoritmos, plataformas digitales, infraestructuras tecnológicas, datos» (§67), y advierte de que cuando estos bienes quedan concentrados en pocas manos «se crea un nuevo desequilibrio que contradice el destino universal de los bienes y alimenta la brecha entre incluidos y excluidos». La función social de la propiedad privada «no debe ser considerada como una mera opinión teológica, sino como una doctrina cierta de la Iglesia» (§66).

Desarmar la IA: subsidiariedad invertida

La encíclica reformula el principio de subsidiariedad para el contexto digital: el «nivel superior» que absorbe competencias, datos y capacidad de decisión «no es el Estado, sino todo gran actor económico y tecnológico» que fija «las condiciones de acceso, las reglas de visibilidad y las mismas posibilidades de participación» (§71). La subsidiariedad exige que estos procesos «no se impongan desde lo alto de modo opaco y unilateral» (§71).

De ahí el llamamiento a «desarmar la IA», que León XIV explica con precisión: «romper la equivalencia entre poder tecnológico y derecho a gobernar» (§110). No para renunciar a la tecnología, sino para «impedirle el dominio sobre lo humano», sustraerla de los monopolios y «hacerla discutible, refutable, y por tanto habitable». El Papa reclama un código ético sometido a criterios de justicia social compartida, «porque no serviría de nada una IA más moral, si esta moral es decidida por unos pocos» (§107), y afirma que ya no es posible confiar únicamente en la «mano invisible» del mercado: «la política tiene la tarea de orientar las dinámicas económico-tecnológicas hacia el bien común» (§163).

Verdad, educación y protección de los menores

La encíclica dedica amplio espacio a la verdad como bien común y elemento esencial de la democracia, con un llamamiento a una «ecología de la comunicación» (§137). El Papa cita a Hannah Arendt: los súbditos ideales del totalitarismo son «las personas para quienes ya no existe la distinción entre el hecho y la ficción» (§134).

León XIV reclama «aprender a prescindir de la IA» (§140) y apostar por la escuela como lugar donde se aprende a «buscar y amar la verdad» (§143). Un pasaje particularmente contundente aborda la protección de los menores en el entorno digital: la encíclica denuncia la exposición precoz a contenidos pornográficos e hipersexualizados, los fenómenos de captación y explotación sexual de menores online, y el ciberacoso. León XIV pide expresamente «intervenciones legislativas que establezcan límites de edad, responsabilicen a los proveedores de servicios» y prevean «protecciones específicas contra toda forma de explotación y violencia sexual en internet» (§142).

Trabajo, familia y nuevas esclavitudes

En el ámbito laboral, la encíclica advierte de que «los «nuevos modos» de trabajar no son necesariamente mejores» (§150) y aboga por una renovación de las organizaciones sindicales (§155) y por superar el PIB como parámetro de desarrollo (§159). La familia, fundada en la unión estable entre un hombre y una mujer, es «bien social primario» y «célula fundamental e insustituible de toda organización comunitaria» (§165).

La encíclica denuncia las nuevas esclavitudes generadas por la economía digital: desde la explotación de quienes trabajan en la extracción de tierras raras, con «cuerpos marcados, mutilados, consumidos» (§173), hasta un colonialismo de datos que se apropia de «flujos sanitarios, perfiles epidemiológicos, mapas genéticos y datos demográficos» como «nuevas tierras raras del poder» (§178). León XIV pide «sinceramente perdón» en nombre de la Iglesia por la tardanza histórica en condenar la esclavitud, mencionando bulas papales que regularon o legitimaron la reducción a servidumbre, y presenta esa memoria como ejemplo del crecimiento doctrinal de la Iglesia en la comprensión de la Revelación (§176).

Superar la «guerra justa» y desarmar las armas nucleares

El último capítulo aborda la guerra en la era digital. «No existe algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moralmente aceptable» (§198), afirma León XIV, que reitera la necesidad de superar la teoría de la «guerra justa» en favor del diálogo, la diplomacia y el perdón (§192). El Pontífice denuncia la evolución de los arsenales nucleares, incluida la perspectiva de usos «tácticos», califica de «errónea» la creencia en la disuasión nuclear como condición indispensable de seguridad y lamenta que las principales potencias atómicas no se hayan adherido al Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, en vigor desde 2021 (§194).

«Quien utiliza el nombre de Dios para legitimar el terrorismo, la violencia o la guerra, traiciona su rostro», advierte León XIV, y exhorta al diálogo interreligioso como vía de paz (§223). Ante la crisis del multilateralismo, el Papa pide «reformas profundas» para la ONU y el sistema político internacional (§226).

La civilización del amor: pequeñas y tenaces fidelidades

Frente a la cultura del poder, León XIV invoca a san Agustín: «Dos amores han dado origen a dos ciudades: el amor de sí mismo hasta el desprecio de Dios, la terrena; y el amor de Dios hasta el desprecio de sí, la celestial» (§130). Y cita a J.R.R. Tolkien para ilustrar el alcance de la responsabilidad personal: «No nos atañe a nosotros dominar todas las mareas del mundo, sino hacer lo que está en nuestras manos por el bien de los días que nos ha tocado vivir» (§213). La civilización del amor «no nace de un gesto único y espectacular, sino de una suma de fidelidades pequeñas y tenaces, que hacen frente a la deshumanización» (§213).

La encíclica se cierra con una espiritualidad eucarística, recogiendo la imagen de san Agustín dirigida a los neófitos: «sobre la mesa del Señor está puesto el misterio que vosotros mismos sois» (§234), y culmina con el Magnificat de María como clave para leer la historia «desde abajo, con los ojos de quien sufre, no con la óptica de los potentes» (§244). El título mismo del documento conecta con el cántico mariano: incluso en la era de la inteligencia artificial, concluye el Papa, «el Señor sigue haciendo nuevas todas las cosas» (§245) y es posible «testimoniar la belleza de una magnífica humanidad habitada por Dios».

El propio León XIV remite para mayor profundización a dos documentos recientes: la nota Antiqua et Nova, publicada conjuntamente por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe y el Dicasterio para la Cultura y la Educación, y Quo Vadis, Humanitas?, de la Comisión Teológica Internacional, ambos citados con frecuencia en el aparato de notas de la encíclica.

47 comentarios

José J. Escandell
Resalta el "ABC" la negación explícita de la teoría de la guerra justa (en el párrafo 192 de la encíclica. Eso quiere decir que todos los militares pasan a ser asesinos profesionales, lo mismo que las fuerzas del orden de todo tipo.

Lamento mucho que el Papa, en uso de su magisterio, aunque no sea completamente dogmático y definitorio, haga esas afirmaciones. Visto desde la perspectiva de la estrategia de la dirección de la Iglesia, se trata de un nuevo avance de la línea progresista y nos pone a los partidarios de la fe tradicional en una seria dificultad, a la que seguramente seguirán otras peores por el camino sinodal.
25/05/26 1:38 PM
José Luis
Magnifico.
El Espíritu sopla de nuevo.
25/05/26 1:43 PM
Chimo de Patraix
¿Pero ha tenido ya el visto bueno de la ONU, la OMS y la Comisión Europea?
25/05/26 2:06 PM
G Flavius
Antes "dignitas infinita" -"ahí le han "dao", como a alguno le gusta decir-. Ahora "magnifica humanitas". ¡Pobre Dios, Uno y Trino! (digo yo).
Así nos va...
25/05/26 2:23 PM
Miguel Grosso (desde Argentina)
Menciona a Angelelli en el número 125. Listo. Ya no vale la pena leer el documento. Que alguien lo lea por mí. Si Angelelli es modelo, me imagino lo que debe seguir: Perdón: es demasiado. Esto debe ser fruto del contrabandeo ideológico del Tucho. No tiene otra explicación.
25/05/26 2:40 PM
Lector
Y el falso mártir marxista Angelelli como modelo de santidad...
25/05/26 2:42 PM
JSP
1. La encíclica tiene influencia de León XIII y Rerum Novarum, Benedicto XVI y Caritas in Veritate, y de Francisco con Laudato si y Fratelli tutti.
2. Echo en falta una definición de IA para entender de lo que se habla luego.
3. La esencia filosófica -para mi errada- es la de Martin Heidegger: la crítica a las máquinas y a la tecnología (desarrollada principalmente en su ensayo La pregunta por la técnica) no sostiene que sean inherentemente malvadas. Más bien, argumenta que la tecnología moderna es una forma de comprender y relacionarse con el mundo que nos reduce a todos, incluida la naturaleza, a simples "recursos" o existencias disponibles para la explotación. Lo de superar la teoría de la guerra justa inadmisible con la Tradición.
4. No veo claro cuál es el camino a la Santidad para quienes va dirigida la Encíclica: ¿cuáles son los obstáculos? ¿No puedo usar la IA por ser católico?
25/05/26 2:51 PM
Pepa
Como siempre... Una de cal y otra de arena...
Qué paciencia hay que tener.
25/05/26 2:52 PM
Sancho
"Magnifica humanitas"
¿Magnífica humanidad, la herida por el pecado?

«sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial»
¿No es más urgente su custodia en el tiempo de la ideología LGTBIQ+, del matrimonio homosexual y hasta de las bendiciones escandalosas en la propia Iglesia? ¿Es que ya no cree que el cuerpo es el templo de Espíritu Santo?

«No existe algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moralmente aceptable»
¿Y la guerra justa? ¡Ah! que hay que "superar la teoría de la «guerra justa» en favor del diálogo, la diplomacia y el perdón". ¡Magnífico! ¡Y dos huevos duros! como diría Groucho Marx....

«Quien utiliza el nombre de Dios para legitimar el terrorismo, la violencia o la guerra, traiciona su rostro», advierte León XIV, y exhorta al diálogo interreligioso como vía de paz".
Pues eso depende de cual sea su dios, y de cual sea la voluntad de Dios; aunque algunos pretendan "domesticar" las religiones con el diálogo interreligioso, en busca de la paz y no de la salvación.
25/05/26 3:11 PM
Fernando Rene
Supongo que el documento dirá que la humanidad es magnífica porque ha sido creada por Dios y redimida por Jesucristo.
25/05/26 3:16 PM
Mikel
¡Gracias, Santo Padre! La transformación radical en la que nos adentramos, impulsada por tecnologías como la computación cuántica y la inteligencia artificial, precisaba de una encíclica como esta. El Vicario de Cristo sienta las bases para que esta transformación sea puesta al servicio del bien común y no de una élite de poderosos, a la que ya sabemos lo que le importamos el resto. Necesitábamos la guía de la Iglesia y la recibimos con Magnifica humanitas, cuya firma coincide con el 135.º aniversario de la Rerum novarum, la encíclica del «Papa de los Trabajadores» que dio origen a la Doctrina Social de la Iglesia.
25/05/26 3:25 PM
Federico Ma.
¿La primera Encíclica sin versión latina?

Por más que la formulación del n. 192 no sea feliz, no parece que diga lo que ABC dice que dice.

"Hoy más que nunca es importante reiterar la superación de la teoría de la “guerra justa”, invocada con demasiada frecuencia para justificar cualquier guerra, sin perjuicio del derecho a la legítima defensa, entendida en el sentido más estricto" (MH, n. 192).

La doctrina de la guerra justa, según el CCE (n. 2309), hace referencia, precisamente, a ese derecho a la "legítima defensa mediante la fuerza militar". Y en la nota a la que el pasaje de MH refiere se alude, justamente, a ese numeral del CCE, expresándose no el rechazo de la doctrina en cuanto tal, sino más bien "de una interpretación demasiado amplia de este posible derecho". (Aunque lo de "posible" sí que llama la atención...).
25/05/26 3:48 PM
José Herrera
Aún no he leído toda la encíclica, pero creo que esta noticia contiene un buen resumen del documento. Sobre la guerra justa, León XIV, como no podría ser de otra manera, admite la estricta legítima defensa, así que no convierte en asesinos profesionales a todos los militares y miembros de las fuerzas de seguridad. La revisión de la teoría de la guerra justa, que no se ha eliminado “oficialmente” del catecismo, no creo que tenga tanto que ver con el progresismo como con dos hechos: 1) una reafirmación de la dimensión social de la doctrina católica y de la Iglesia, cuyo origen está en León XIII, sin perjuicio de su dimensión espiritual de salvación de las almas, y 2) la nueva situación política de la Iglesia surgida con la pérdida del poder temporal del papado tras perder los Estados Pontificios en el proceso de unificación italiana. Los dos primeros párrafos de la encíclica son una excelente formulación de la vinculación de ambas dimensiones.

Veo también que León XIV, que traza la historia de las encíclicas sociales de sus predecesores, realiza una valoración más positiva de la democracia y el libre mercado que la defendida por Francisco, sin hablar de “economía que mata”, siempre que el mercado se subordine a la ley moral y la economía no funcione solo con la lógica del mercado. Creo que se nota la procedencia geográfica y formación del papa Prevost. Los orígenes y la experiencia vital de los pontífices marca también su pensamiento y sus preferencias eclesiales.
25/05/26 3:48 PM
Gregory
Creo que los que comentan no han leído la enciclica, y yo tampoco he decir pero claro que la voy a leer. Lo considero un deber y en verdad que lo disfruto.
25/05/26 4:03 PM
José María
Difícil desarmar a la IA cuándo asume llamar inteligencia al cálculo mecánico probabilístico.

Y así sucesivamente... vergonzoso.
25/05/26 4:33 PM
Manu
A propósito de lo que dice José J. Escandell, la frase exacta del Papa es la siguiente:
"Hoy más que nunca es importante reiterar la superación de la teoría de la “guerra justa”, invocada con demasiada frecuencia para justificar cualquier guerra, sin perjuicio del derecho a la legítima defensa, entendida en el sentido más estricto".
El Papa entrecomillea guerra justa, entiendo que lo hace porque en la actualidad se utiliza esta denominación de forma superficial y apresurada para justificar cualquier agresión, no porque se aparte de la tradición de la Iglesia.
Una reflexión final: me causa tristeza los juicios precipitados, o mejor dicho, juicios ya previos, que esperan cualquier resquicio para sacar el tema de la hermenéutica de la ruptura
25/05/26 5:14 PM
Luis Robert V
Para José Escandell: Hay que interpretarlo en el sentido de la guerra ofensiva. Según el CEC, la guerra defensiva es legítima defensa, lo que no cubre los casos que justifican varios autores que extienden el concepto de guerra justa.
25/05/26 5:24 PM
Ramón Nonato
Teniendo en cuenta que la mayoría de las citas son de Francisco, ya es suficiente motivo para no leerla.
25/05/26 5:42 PM
Josep
Gracias, Santo Padre.
25/05/26 5:49 PM
Luis Robert V
CEC 2309 Se han de considerar con rigor las condiciones estrictas de una legítima defensa mediante la fuerza militar. La gravedad de semejante decisión somete a esta a condiciones rigurosas de legitimidad moral. Es preciso a la vez:

— Que el daño causado por el agresor a la nación o a la comunidad de las naciones sea duradero, grave y cierto.

— Que todos los demás medios para poner fin a la agresión hayan resultado impracticables o ineficaces.

— Que se reúnan las condiciones serias de éxito.

— Que el empleo de las armas no entrañe males y desórdenes más graves que el mal que se pretende eliminar. El poder de los medios modernos de destrucción obliga a una prudencia extrema en la apreciación de esta condición.

Estos son los elementos tradicionales enumerados en la doctrina llamada de la “guerra justa”.

La apreciación de estas condiciones de legitimidad moral pertenece al juicio prudente de quienes están a cargo del bien común.
25/05/26 5:58 PM
María de África
Supongo que habrá cambiado la Guerra Justa por Guerra Defensiva porque si no lo mismo condena a EE.UU e Israel que a Irán. La mayoría de guerras justas fueron guerras defensivas, como ocurrió con Lepanto ya que los turcos y sus subsidiarios, los moriscos, dominaban el Mediterráneo. En el caso del Imperio Otomano, que yo sepa, todas las guerras fueron defensivas, desde Lepanto a Viena.
25/05/26 6:17 PM
Lucía Victoria
Todavía no he podido leer la encíclica, que es larguísima y muy enjundiosa, a juzgar por su índice. Pero sí he seguido en directo todas las intervenciones de las personas que la presentaban y, cada una desde su ámbito, me han resultado de un altísimo nivel intelectual y teológico. La del Papa León XIV, además, me ha parecido absolutamente profética y muy emocionante.

Ciencia y fe en la misma mesa para demostrar al mundo que el diálogo entre las dos no sólo no está reñido, sino que se explican mutuamente. En este momento crítico de la historia, este documento servirá de recordatorio a quienes lideran el proceso de transformación tecnológica del lugar central que en él debe ocupar la persona humana. Y va a servir de faro a quienes, con corazón sincero "están llamados a descifrar 'las nuevas cosas' a la luz del Evangelio y de la dignidad humana" (Papa León XIV).

¡Gracias, Santo Padre!
25/05/26 6:18 PM
María de África
Bueno, no es del todo cierto, fueron defensivas todas las guerras organizadas por los reyes cristianos, en el caso de la política británica ya en el S. XIX no se puede decir lo mismo porque los británicos se metieron en territorio turco, antes de eso jamás acudieron a ninguna guerra defensiva, ni en Lepanto ni en el sitio de Viena.
25/05/26 6:22 PM
ZARA
José María
Difícil desarmar a la IA cuándo asume llamar inteligencia al cálculo mecánico probabilístico.

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Cabellero, lease los puntos 98 y 99.
25/05/26 7:08 PM
Luis Fernando
Una vez aniquilada la pena de muerte, toca aniquilar la guerra justa.

¿Qué hacemos con el Antiguo Testamento y la conquista armada de la Tierra Prometida? ¿qué hacemos con las Cruzadas? ¿qué hacemos con las palabras de Cristo acerca de los reyes que van a la guerra? ¿qué hacemos con el uso de la espada del que habla San Pablo en Romanos?
En otras palabras, ¿qué hacemos con la Escritura y la Tradición?

Dice el Papa que están superadas...

O sea, otra fe.

Lo de que cite a Angelelli me produce vómitos, pero a estas alturas nada me sorprende.

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En cuanto al análisis que hace de la IA es acertado y en ocasiones brillante. Pero no hay nada de magisterio en esa parte del texto. Es un análisis sociológico.
25/05/26 8:03 PM
Francisco Javier
Documento llamado a pasar al olvido y no influir en nada. La ia seguira su desarrollo y lo que diga el papa, el tucho, grech, cupich o quien sea no cambiara nada. La jerarquía de la Iglesia hoy quiere opinar de todo y de lo que católicamente en verdad debería importar a guardar silencio o llevar la contraria.
25/05/26 8:47 PM
ZARA
LF, Pero no hay nada de magisterio en esa parte del texto. Es un análisis sociológico.

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Luis Fernando, creo que ahí estás columpiandote a little bit como siempre demasiado y acabas separando cosas que en la doctrina social de la Iglesia siempre han ido juntas.

Una encíclica social nunca ha sido un tratado escolástico “puro”, suspendido en el vacío. Desde Rerum Novarum hasta Laudato si', el magisterio social funciona precisamente así: principios permanentes + lectura histórica concreta de la realidad.

Claro que en la parte sobre IA hay sociología, economía, tecnología y diagnósticos culturales. Igual que en Rerum Novarum había análisis del capitalismo industrial, salarios, fábricas y conflicto obrero. Y, sin embargo, nadie diría seriamente que “ahí no hay magisterio porque está describiendo fenómenos sociales”. Precisamente el magisterio social consiste en iluminar esos fenómenos desde principios morales.
25/05/26 8:49 PM
Federico Ma.
Hay frases que sorprenden (no para bien, claramente):

"...he reiterado que la Iglesia «no quiere levantar la bandera de la posesión de la verdad»..." (n. 25).
25/05/26 9:06 PM
Francisco Javier
Poner en el mismo nivel a Angelelli que a Kobe (de arnulfo Romero sin comentarios a pesar que soy salvadoreño) , que desafortunado.
25/05/26 9:26 PM
Luis Fernando
ZARA, es mejor que no entre a valorar lo que se pretende que es Magisterio cuando es más pensamiento ilustrado que fe católica. Por eso digo lo que digo. Fin.

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Sigo con lo de la guerra:
¿La Reconquista estuvo mal, Santo Padre?
25/05/26 9:28 PM
JSP
1. En los numerales 63 y 64, y a nivel general, se aboga por el Estado planificador del bien común = armonizar impuestos = Socialismo = Socialdemocracia = mal uso de la justicia general, conmutativa y distributiva, denominada justicia social -pilar socialista-; y el gobierno mundial para la fraternidad universal y alianza de civilizaciones.
2. Pero, desde el Génesis ya queda claro que por la Caída del hombre se da una polarización y una confrontación de enemistad entre los hijos de la Luz, de la Nueva Eva, y los hijos de la oscuridad, los imitadores de la Serpiente antigua. Por eso lo de las 2 ciudades, por eso Jerusalén y Babel.
3. Por eso es doble contradicción dividir entre Jerusalén y Babel por el accidente, la IA, la tecnología, y no por la esencia: el pecado original y personal. Y es contradicción invocar al gobierno mundial y al Estado para unir a los hombres en fraternidad universal (política, religión, etc.), porque están en pecado original y personal sin Cristo Rey: ONU, OMS, etc. Por eso, qué es un gobernante sin Cristo Rey: una banda de ladrones, a lo Zapatero. Por eso, ¿qué magnificiencia de la dignidad humana sin la Gracia de Cristo? ¿Qué es el hombre sin la gracia de Dios?
25/05/26 9:30 PM
ZARA
Lo más propiamente magisterial de la encíclica no es el análisis técnico de la IA, sino los principios morales que la iluminan y que el Papa propone como enseñanza de la Iglesia.

En primer lugar, la afirmación de la dignidad inviolable de toda persona humana como criterio superior a cualquier desarrollo tecnológico. En segundo lugar, la idea de que la tecnología no es neutral moralmente, porque siempre expresa una visión del ser humano y puede ordenarse al bien o al dominio.

También es magisterio claro la subordinación de la IA al bien común, rechazando que quede en manos de lógicas de poder económico o de concentración tecnológica que generen exclusión o nuevas formas de desigualdad.

Se reafirma además la centralidad del trabajo humano como realidad dotada de dignidad propia, no reducible a eficiencia o sustitución algorítmica, y la exigencia de que la libertad y la responsabilidad moral no puedan ser delegadas en máquinas.

Finalmente, es enseñanza moral la crítica a usos de la IA que conduzcan a deshumanización, descarte, nuevas formas de esclavitud o violencia, así como la advertencia sobre sistemas autónomos de guerra. Todo esto constituye magisterio social ordinario, aunque no tenga el mismo nivel que un dogma definido.
25/05/26 9:56 PM
ZARA
Luis Fernando, la pregunta retórica de “¿la Reconquista estuvo mal?” parte de un salto bastante rápido: confunde la condena moral de la guerra en general con la negación de toda distinción moral dentro de la tradición cristiana sobre el uso de la fuerza.

Cuando el Papa dice “toda guerra es mala”, no está haciendo un tratado técnico de teoría de la guerra justa, sino una afirmación moral fuerte sobre la realidad histórica de la guerra: su carácter siempre deshumanizador, sus efectos intrínsecamente trágicos y su incompatibilidad con el ideal evangélico de la paz. Eso no suprime automáticamente la doctrina clásica de la guerra justa, pero sí la coloca en un horizonte de excepción extrema.

La tradición nunca ha dicho “la guerra es buena”, sino que puede ser lícita bajo condiciones muy estrictas, siempre como mal menor. Y precisamente por eso, reducir la afirmación del Papa a una supuesta negación de toda la tradición es un poco como confundir el diagnóstico moral (“esto es siempre una tragedia humana”) con un manual de casuística medieval.
25/05/26 9:59 PM
Vladimir
Me parecen muy iluminadores e imparciales, los comentarios de ZARA.
26/05/26 12:26 AM
Jorge H.
Resultaría enternecedor en un niño de cinco años, en un adulto... no. Resulta que hay quién no se va a conformar nunca, por lo cual no se puede negociar con él, los musulmanes "no se pueden" conformar con convivir con otras religiones, lo que conduce más tarde o más temprano a que la cosa llegue a las manos, o a las armas; máxime si la infiltración de una quinta columna alcanza una cifra crítica que muchos sitúan en el 30%. ¿Qué hacemos con el permanente ataque a los católicos en Nigeria? ¿Qué ha ocurrido desde el nacimiento del islam con los territorios consuetudinariamente católicos y hoy muy mayoritariamente musulmanes?, como la tierra de San Agustín y Santa Mónica, como el Egipto copto, como el Líbano de antaño. ¿Hay que condenar todas las cruzadas?, ¿las de oriente y las de occidente? ¿Fue ilegítima la reconquista? Creo que nos va haciendo falta un Cardenal Cisneros.
26/05/26 1:05 AM
Edgar O Mora
«sino entre construir Babel o reconstruir Jerusalén: entre un poder que pretende dominar el cielo y un pueblo que, en presencia de Dios, se pone a trabajar unido para levantar de nuevo las murallas de la convivencia fraterna» (§9).”
Aquí empezamos muy mal, en ningún momento Nehemías construye las murallas para los fines que aquí se menciona, por el contrario, durante todo ese proceso existieron enfrentamientos con los pueblos vecinos, muchos impuestos para los campesinos, que terminaban siendo esclavos y perdiendo sus tierras para poder pagar los impuestos.
Los que se oponían acusaban a Nehemías de querer hacer de Jerusalén una ciudad fuerte restaurando las murallas, un símbolo de la restauración del pueblo judío con un gobernador propio. De ahí la oposición de los habitantes de Samaria y de los pueblos vecinos.
La convivencia fraterna que se menciona, se refiere solamente al pueblo judío como siempre en eso si tienen razón, pero una vez consagradas las puertas se tomaron medidas para custodiar el tránsito por medio de esas puertas. Cómo vemos no fue para convivencia fraterna entre los pueblos y menos con los vecinos.
Por otro lado, la nueva Jerusalén o Ciudad de Paz, se refiere a la paz entre Dios y el hombre y esto solamente se puede aplicar a las ciudades donde se tiene un templo católico que serían la “Nueva Jerusalén” donde Dios nos comparte su paz verdadera y es EL soberano.
26/05/26 1:20 AM
Giacomo Arlecchi
Santidad ! Aquí lo que domina es la confusión, la ambigüedad y la desidia...
26/05/26 2:21 AM
Héctor R
De acuerdo con Zara, qué lástima que la encíclica le estén poniendo el ojo en esta parte, qué como dice más arriba no creo que sea un juicio histórico sobre la doctrina de la guerra justa, pero entendamos algo hoy en estas circunstancias realmente a algún cristiano se le ocurriría declarar la guerra, con qué tipo de armas? Porque en otros tiempos las guerras podían matar solo al combatiente pero con las armas actuales serían para borrar pueblos y lugares enteros como mínimo
26/05/26 3:23 AM
Dudoso
No la he leido, pero que tam facil podría haber sido escrita por un laico, un guru, un moralista ateo, o cualquier otro libre pensador?

Recordar que somos Iglesia de Cristo, no humanistas de una Org sin fines de lucro

Digo....
26/05/26 5:51 AM
Luis López
Tras leerla me parece muy interesante e incluso brillante en algunos momentos, pero no me llega del todo al corazón como cristiano. Además las referencias a la sinodalidad chirrían bastante.Y el título también, porque solo es magnífica la humanidad que admite su miseria y se entrega a Cristo para que lo eleve a una dignidad que no merece.

Quizás pido demasiado, quizás pido que arda mi corazón como el de los discípulos de Emaús mientras oian a Cristo en el camino. Otra vez será.

26/05/26 7:18 AM
Luis Fernando
ZARA, no discuto con trolls. Y sé perfectamente quién eres. Son muchos años por aquí para que no te detecte aunque te cambies el nick cada dos por tres.
26/05/26 8:27 AM
David
ZARA, no nos tome por estúpidos. El Papa ha dicho que la doctrina sobre la guerra justa está superada. Es decir, ya no vale la de antes. Y ahora la reduce solo al caso de legítima defensa, y además de forma muy restrictiva.

Por tanto, el Papa está condenado todo lo que hizo Israel en el Antiguo Testamento, todas las Cruzadas, toda la Reconquista y también a los cristeros y al bando nacional en la Guerra Civil española.

Si usted quiere jugar a ser como los Testigos de Jehová que se tragan cualquier cambio que hagan los señores que dirigen la Watchtower, juegue. Pero ser católico no es ser un sectario que se traga toda la basura que nos quieren hacer comer en las últimas décadas. Si fuera eso, mejor dejar de ser católico.
26/05/26 8:35 AM
Juan Pablo
Ay Luis Fernando, David y demás, Más bien deberían ustedes de dejar el catolicismo de una vez y hacerse su nueva religión, Pero que se puede esperar de unos verdaderos troles que esperan como atacar a cada momento al papa, Unos verdaderos cismaticos, Ni siquiera vale la pena intentar explicar lo que ya explicó perfectamente Zara pero que en su cerebro pequeño no puede entrar
26/05/26 10:23 AM
Mikel
León XIV no está abrogando la doctrina católica sobre la guerra justa; de la afirmación de «superar» la teoría de la guerra justa no se deriva que el uso defensivo de la fuerza debe abandonarse. Las declaraciones del Papa deben entenderse en continuidad con el Magisterio precedente, como un llamado a la primacía del diálogo y el multilateralismo en plena revolución digital, con las consecuencias que esta supone a la hora de llevar a cabo la guerra.
León XIV está dando pasos muy positivos para sanar divisiones eclesiales muy serias que le preceden y que no hace falta mencionar. Acompañemos al Santo Padre en esta empresa tan compleja apoyándolo con nuestra fidelidad filial. Vamos a ayudarle, hermanos, nos necesita.
26/05/26 10:23 AM
Lucía Victoria
La Encíclica es maravillosa. Merece la pena leerla con sencillez y humildad, para permitir que nos penetre toda la profundidad y la belleza que tiene. Si estamos tan llenos de nuestras propias opiniones e ideas, es imposible que podamos descubrir al inmenso valor que tiene (y tendrá para la historia) y los tesoros escondidos que uno va descubriendo en ella.

Por lo demás, habla de una responsabilidad compartida, que nos atañe a todos, empezando por los católicos; como Cuerpo de Cristo, pero también a nivel individual y familiar. Lo expresa muy bien su numeral 8, recordando el libro de Nehemías:

"Nehemías, un judío al servicio del rey persa Artajerjes, recibe la noticia del desastroso estado de la ciudad de sus padres. Antes de actuar, ayuna, reza e intercede por el pueblo; luego pide permiso al rey para regresar a Jerusalén y, una vez allí, examina en silencio los lugares destruidos. No impone soluciones desde lo alto. Convoca a las familias, confía a cada una un tramo de la muralla para reconstruir, escucha los temores, coordina los esfuerzos y hace frente a las oposiciones. El relato muestra cómo la ciudad renace no gracias a la iniciativa de una sola persona, sino a través de la responsabilidad compartida de todo el pueblo: sacerdotes, artesanos, jefes de familia, mujeres y jóvenes. Es una obra que tiene a DIOS EN EL CENTRO y reconstruye los vínculos incluso antes que las piedras. La antigua Jerusalén recupera así un LENGUAJE común, NO EL DE LA UNIFORMIDA
26/05/26 11:52 AM
Anónimo toledano
Miren si será" magníficamente" pecadora esta Humanitas que el Verdadero Dios de la Verdadera Magnificat que es la que loa o alaba la Virgen Santísima en Su alabanza del Señor que es la oración del Magnificat...Dios Magnífico (Éste sí)que está a punto de cambiar Su Misericordia en Justicia Purificadora tanto al mundo pecador como a Su Iglesia usurpada por impostores a las ordenes de Satanás...Que vengan ya pues Purificación merecida y Triunfo inmerecido del Corazón Inmaculado de María..Viva Cristo Rey y Viva( le pese a quien le pese) la Virgen Corredentora!!!!
26/05/26 1:03 PM
Bethleny
Algioen me puede explicar cómo no es noticia que los dias pasados Radio Maria España haya iniciado la mariaton para recaudar un objetivos de 980.000 euros para 14 proyectos nacionales e internacionales y antes de que acabase la breve mariaton, a los pocos dias ya se había superado con creces?
27/05/26 12:13 AM

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