(Catholic Herald/InfoCatólica) El Cuarto Circuito de Apelaciones de Estados Unidos ha fallado el 8 de mayo de 2026 que Charlotte Catholic High School y la Diócesis de Charlotte, en Carolina del Norte, estaban justificadas en despedir al maestro sustituto Lonnie Billard por haber contraído matrimonio con otro hombre. La decisión revierte el fallo del tribunal de distrito de 2021, que había dado la razón a Billard. La nueva sentencia representa una importante victoria para la libertad religiosa de las escuelas e instituciones de la Iglesia Católica en Estados Unidos.
El caso Billard: una década de litigios
Lonnie Billard enseñó inglés y teatro en Charlotte Catholic High School durante más de una década, antes de pasar a ejercer como maestro sustituto regular, llegando a trabajar más de una docena de semanas al año. En 2014, la escuela lo despidió tras descubrir que había publicado en Facebook el anuncio de su próxima boda con otro hombre. Poco después del despido, el entonces portavoz de la Diócesis de Charlotte, David Hains, explicó que Billard fue cesado por «publicar en Facebook, entrar en una relación homosexual y decirlo de manera muy pública, que no está de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia Católica».
Billard presentó una demanda en 2017, alegando que su despido violaba el Título VII de la Ley de Derechos Civiles, que prohíbe la discriminación por sexo en el empleo. En septiembre de 2021, el juez del distrito Max Cogburn falló a su favor, sosteniendo que la escuela y la diócesis habían vulnerado sus derechos constitucionales. La escuela y la diócesis apelaron esa decisión.
La excepción ministerial, clave del fallo
El 8 de mayo, el Cuarto Circuito revirtió el fallo del tribunal de distrito. La jueza Pamela Harris, en su sentencia, declaró: «Concluimos que, dado que Billard desempeñaba un papel vital como mensajero de la fe de Charlotte Catholic High School, queda bajo la excepción ministerial al Título VII. En consecuencia, revertimos la orden del tribunal de distrito con instrucciones de dictar sentencia favorable a Charlotte Catholic High School».
La excepción ministerial es un principio jurídico reconocido por la Corte Suprema de Estados Unidos que protege el derecho de las instituciones religiosas a tomar decisiones sobre su personal sin interferencia del Estado, cuando el empleado desempeña funciones vinculadas a la transmisión y el testimonio de la fe. El tribunal reconoció que un maestro que enseña en una escuela católica ocupa precisamente esa posición, siendo un mensajero de los valores y la doctrina que la institución tiene misión de transmitir.
Una victoria para la libertad religiosa
Luke Goodrich, vicepresidente y asesor jurídico principal de Becket —la organización que representó a la diócesis en el caso—, celebró la decisión: «La Corte Suprema ha sido absolutamente clara en esta cuestión: las escuelas católicas tienen la libertad de elegir maestros que apoyen plenamente la enseñanza católica. Esta es una victoria para todas las personas de fe que valoran la libertad de transmitir su fe a las próximas generaciones».
Allana-Rae Ramkissoon, subdirectora de escuelas de la Diócesis de Charlotte, subrayó la importancia de la educación católica fiel: «Muchos de nuestros padres trabajan muchas horas y hacen grandes sacrificios para que sus hijos puedan asistir a nuestras escuelas y recibir una educación católica fiel. Inspiramos a nuestros alumnos no solo a aprovechar las lecciones y herramientas que necesitan para prosperar, sino a valorar su fe como un precioso don de Dios».
Billard dispone de 14 días para solicitar al Cuarto Circuito que reconsidere el caso, o de 90 días para apelar ante la Corte Suprema de Estados Unidos. La sentencia del 8 de mayo confirma que las instituciones religiosas tienen el derecho —y el deber— de exigir coherencia entre la vida de sus educadores y la enseñanza que están llamados a transmitir.







