El presidente de Polonia veta los divorcios exprés en Polonia: «El matrimonio no es un simple asiento registral»
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Fiel a su compromiso pro-familia

El presidente de Polonia veta los divorcios exprés en Polonia: «El matrimonio no es un simple asiento registral»

«Ni Las Vegas ni un capricho pasajero.» Nawrocki bloquea la ley de divorcios extrajudiciales y exige al Estado proteger la estabilidad del matrimonio en plena crisis de natalidad.

(InfoCatólica) El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, vetó el último día de abril la reforma del Código de Familia y Tutela que habría permitido disolver un matrimonio ante un funcionario del registro civil, sin intervención judicial. «Hay asuntos que no pueden reducirse a una formalidad administrativa. El matrimonio no es un simple asiento registral. El matrimonio es uno de los fundamentos de la vida social, el fundamento de la familia, de la educación de los hijos, de la pervivencia de la comunidad nacional», declaró el presidente al anunciar su decisión.

La ley, elaborada por el Ministerio de Justicia y aprobada por el Sejm (Parlamento polaco) el 13 de marzo, establecía un procedimiento en dos fases: los cónyuges debían comparecer juntos ante el encargado del registro civil para acreditar por escrito que cumplían los requisitos legales y, transcurrido al menos un mes de reflexión, presentarse de nuevo para formalizar de mutuo acuerdo la disolución del vínculo. Solo podían acogerse a esta vía los matrimonios sin hijos menores en común y siempre que la esposa no estuviera embarazada.

La función protectora de los tribunales

Nawrocki argumentó que la intervención judicial en los procesos de divorcio cumple una función protectora que ningún formulario administrativo puede sustituir. «En la vida real existen circunstancias diversas: dependencias económicas, presión psicológica, desequilibrio de fuerzas. Un tribunal puede detectar esas situaciones y reaccionar. Un formulario administrativo, no», subrayó.

El presidente advirtió también del mensaje que la norma enviaría a la sociedad: las parejas sin hijos podrían separarse ante un funcionario tras apenas un año de matrimonio, mientras que las que tienen hijos seguirían obligadas a acudir a los tribunales. A juicio de Nawrocki, ese mecanismo convertiría al hijo en un obstáculo para la salida fácil del matrimonio. «Eso es socialmente dañino», afirmó.

El matrimonio, bajo protección constitucional

El presidente recordó que la propuesta no constituía un cambio técnico, sino una rebaja del rango de una institución amparada expresamente por la Constitución polaca. El artículo 18 del texto constitucional establece que el matrimonio, como unión de mujer y hombre, la familia, la maternidad y la paternidad se encuentran bajo la protección y el amparo de la República. «La protección no consiste en facilitar la separación. La protección consiste en apoyar la permanencia pese a las dificultades», sentenció Nawrocki.

El mandatario criticó además que el Ministerio presentase como objetivo principal de la reforma «el aumento de la eficacia del sistema jurídico» y, en particular, la descongestión de los juzgados. «El papel del Estado no es facilitar la destrucción de lo más importante. El papel del Estado es proteger a las familias», afirmó. En la misma línea, cuestionó el argumento económico: la medida habría generado unos 14,5 millones de eslotis anuales de ingresos adicionales para los municipios, lo que equivale a menos de 500 eslotis mensuales por ayuntamiento. «¿Pueden unos pocos cientos de eslotis ser argumento para un cambio de consecuencias sociales tan profundas?», preguntó retóricamente.

Nawrocki recurrió también a una imagen gráfica para ilustrar su rechazo: «Un matrimonio en estilo Las Vegas, contraído deprisa y fácil de terminar, puede ser una escena cinematográfica interesante. En un Estado serio, el derecho y las leyes no son un guion de película. El matrimonio no es una banalidad ni un capricho pasajero, sino una institución bajo la protección especial del Estado».

El argumento demográfico

Nawrocki apeló a los datos demográficos para reforzar su decisión. Según las cifras que citó, el 86 % de los polacos vincula directamente la decisión de tener hijos con la de contraer matrimonio, cuatro de cada cinco niños nacidos en Polonia nacen en el seno de parejas casadas y la tasa de fecundidad dentro del matrimonio se sitúa en 2, lo que garantiza el reemplazo generacional. La conclusión del presidente fue directa: menos matrimonios estables y más divorcios se traducen inevitablemente en un descenso drástico de la natalidad.

«Especialmente hoy, cuando Polonia afronta una dramática crisis demográfica, el Estado debería apoyar la estabilidad de las familias y la decisión de tener hijos, no crear normas que desincentiven la paternidad», declaró.

El veto implica que la ley no entrará en vigor en su redacción actual, salvo que el Sejm rechace la decisión presidencial con la mayoría cualificada que exige la Constitución.

Una decisión coherente con el compromiso provida

El veto se inscribe en una línea de actuación más amplia del presidente polaco en defensa de la familia. Apenas unos días antes, el 19 de abril, Nawrocki había participado en la Marcha Nacional por la Vida en Varsovia, celebrada bajo el lema «Fe y Fidelidad 966-2026», en alusión al 1060.º aniversario del bautismo de Polonia. «Miles de personas en el corazón de Varsovia muestran lo importante que es la vida para Polonia, lo importante que es la familia. Por eso no puede faltar aquí el presidente de Polonia», dijo entonces.

3 comentarios

Generalife.
Muy bien
1/05/26 11:40 AM
Juan Mariner
El matrimonio como contrato-basura es un paso más a la destrucción de la familia.
1/05/26 12:23 PM
María del Pilar
¡¡Gloria a Dios!! Un presidente con la cabeza es su sitio y Dios en el corazón.
1/05/26 2:23 PM

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