(InfoCatólica) El Sarre (Saarland, en alemán) ocupa un lugar peculiar entre los dieciséis estados de la República Federal Alemana porque no se unió a ella hasta 1957. Hasta ese momento y desde la Segunda Guerra Mundial, permaneció bajo ocupación francesa (al igual que había sucedido después de la Primera Guerra Mundial). Francia no consiguió asimilar a la población germana del Sarre y, al final, se vio obligada a devolver el territorio a Alemania.
La Constitución estatal del Sarre, sin embargo, ha seguido siendo hasta nuestros días la que se aprobó cuando el territorio era administrado por el Estado francés, en 1947. Como tal, carece de preámbulo (en el que se suelen recoger los principios generales que inspiran la norma fundamental), ya que se trataba de un texto de carácter práctico y provisional.
Ochenta años después, los sarrenses han decidido subsanar esa carencia, única entre los estados alemanes, y añadir un preámbulo a la Constitución estatal. Tratándose del texto más moderno de todos los estados de Alemania, resulta llamativo que el nuevo preámbulo mencionará expresamente a Dios.
El parlamento estatal del Sarre acaba de aprobar una moción de los partidos SPD y CDU que prevé la introducción de la referencia a Dios, por una mayoría aplastante: 46 votos a favor y solo 3 en contra.
El nuevo pasaje dirá: «Consciente de su responsabilidad ante Dios y los hombres, sobre la base de la herencia religiosa y humanista, el Sarre se ha otorgado esta constitución a través de su parlamento estatal elegido libremente».
El presidente del grupo parlamentario de la CDU, Stephan Toscani, defendió la introducción de la mención a la divinidad: «Esta formulación conecta la referencia a Dios con la herencia humanista. Incluye tanto a creyentes como a no creyentes. Eso es muy importante».
Por su parte, el líder del grupo parlamentario del SPD, Ulrich Commerçon explicó que «para mí, como protestante, siempre ha estado muy claro: Dios y los derechos humanos son inseparables. Mi Dios también está a favor de que defendamos los derechos humanos».
De este modo, se recoge la tradición de la propia Constitución alemana, la Ley Fundamental de la República Federal de Alemania de 1949, que comienza con la frase "consciente el pueblo alemán de su responsabilidad ante Dios y los hombres…". Otros estados alemanes también mencionan a Dios en sus constituciones, como Baviera, la Baja Sajonia o Baden Wurtemberg.
Lo que separa al Sarre de esos estados es que la mención a Dios no se encuentra en un texto antiguo y obsoleto que nadie se ha molestado en cambiar, sino en el preámbulo de una norma fundamental de nueva creación. Estamos acostumbrados a que lo moderno sea la ausencia de Dios de las leyes, la Administración pública y Gobiernos, pero el pequeño estado germánico ha mostrado que no tiene por qué ser así.







