(InfoCatólica) Cuatro asteroides descubiertos desde el telescopio del Observatorio Vaticano en Arizona llevarán a partir de ahora el nombre de figuras destacadas de la historia de la institución, entre ellas la del Papa León XIII, que refundó la Specola Vaticana en 1891. Los nombres han sido aprobados por la Unión Astronómica Internacional y publicados en el boletín de su Grupo de Trabajo para la Nomenclatura de Cuerpos Pequeños (WGSBN), según comunicó la propia Specola el pasado 29 de abril.
Los cuatro cuerpos celestes fueron descubiertos por el astrónomo lituano Kazimieras Černis y por el padre Richard Boyle, jesuita y astrónomo del Observatorio, utilizando el Telescopio de Tecnología Avanzada del Vaticano (Vatican Advanced Technology Telescope, VATT), instalado en el monte Graham, en Arizona. Sus designaciones oficiales son «(858334) Gioacchinopecci», «(836955) Lais», «(836275) Pietromaffi» y «(688696) Bertiau».
León XIII y la refundación de la Specola
«(858334) Gioacchinopecci» evoca el nombre de pila del Papa León XIII, Gioacchino Vincenzo Raffaele Luigi Pecci. El Pontífice restableció el Observatorio Vaticano en 1891, tras la pérdida de los Estados Pontificios, que había implicado la desaparición de las instalaciones astronómicas más importantes que estos albergaban, en particular el observatorio del jesuita Angelo Secchi, situado sobre la iglesia de San Ignacio de Loyola en Roma.
En el motu proprio Ut mysticam, con el que instituyó la Specola, León XIII escribió que el organismo ayudaría a mostrar al mundo que la actitud de la Iglesia hacia la «ciencia verdadera y sólida» había sido siempre la de «abrazarla, alentarla y promoverla con la mayor dedicación posible». La nueva Specola contribuiría, según el mismo documento, a promover «una ciencia muy noble que, más que cualquier otra disciplina humana, eleva el espíritu de los mortales a la contemplación de los acontecimientos celestes».
Las cúpulas de los telescopios del Observatorio fueron visibles durante décadas sobre las murallas vaticanas y la Torre de los Vientos. En la década de 1930, el aumento de la iluminación eléctrica de Roma obligó al Papa Pío XI a trasladar las instalaciones al Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, residencia papal de verano al sur de la capital italiana. La progresiva contaminación lumínica del cielo romano impulsó posteriormente la construcción del VATT en el monte Graham, ya en los años noventa.
Tres astrónomos de la Specola
Los otros tres asteroides honran a figuras menos conocidas pero centrales en la trayectoria del Observatorio. «(836955) Lais» recuerda al sacerdote oratoriano italiano Giuseppe Lais (1845-1921), que ejerció como vicedirector de la Specola durante treinta años y participó en el proyecto internacional Carte du Ciel («Mapa del Cielo»), un atlas fotográfico estelar de comienzos del siglo XX.
«(836275) Pietromaffi» rinde homenaje al Cardenal Pietro Maffi (1858-1931), arzobispo de Pisa y presidente de la Specola desde 1904 hasta su muerte. Fue él quien recomendó que el Observatorio se confiara a la Compañía de Jesús, orden que continúa al frente de la institución hasta hoy. Su director actual, el jesuita Richard D'Souza, fue nombrado por el Papa León XIV en julio de 2025.
«(688696) Bertiau» reconoce la labor del astrónomo jesuita belga Florent Constant Bertiau (1919-1995), que fundó el Centro de Cálculo de la Specola en 1965, fue pionero en el análisis informatizado de datos y dirigió investigaciones sobre la distribución estelar en la Vía Láctea y sobre la propia contaminación lumínica que obligó a trasladar los telescopios del Observatorio.
Otros papas con asteroide
El de León XIII no es el primer asteroide que lleva el nombre de un pontífice. «(560974) Ugoboncompagni», descubierto también desde el VATT, honra al Papa Gregorio XIII por su impulso a la reforma del calendario que lleva su nombre. El Papa Benedicto XVI cuenta a su vez con «(8661) Ratzinger», designación asignada por el astrónomo alemán Lutz Schmadel en el año 2000. La residencia papal de Castel Gandolfo tiene también el suyo: «(90718) Castel Gandolfo», antes conocido por la denominación provisional 1991 RW3.
El proceso de bautizo
El procedimiento que conduce a la asignación de nombres a los asteroides está gestionado por el Grupo de Trabajo para la Nomenclatura de Cuerpos Pequeños de la Unión Astronómica Internacional. En el momento del descubrimiento se asigna una designación provisional basada en la fecha de observación. Solo cuando la órbita queda determinada con suficiente precisión y la trayectoria futura puede predecirse de forma fiable se concede un número permanente. Actualmente, alrededor de 850.000 de los aproximadamente 1,3 millones de asteroides conocidos cuentan con esta numeración, requisito previo para que los descubridores puedan proponer un nombre definitivo, sometido a las directrices del Grupo de Trabajo.
«El descubrimiento de estos cuatro asteroides y su bautizo por parte de los miembros del Observatorio Vaticano continúa el propósito del Papa León XIII de apoyar la ciencia y de mostrar al mundo y a la Iglesia que la fe y la ciencia pueden caminar juntas», concluye la Specola en su comunicado.







