El Arzobispo de Udine regula los funerales católicos: prohíbe discursos desde el ambón, también de familiares, y la dispersión de cenizas
Monseñor Riccardo Lamba | © SNP

No hace más que recordar las normas generales de la Iglesia

El Arzobispo de Udine regula los funerales católicos: prohíbe discursos desde el ambón, también de familiares, y la dispersión de cenizas

Las exequias no son un acto privado: Udine aprueba unas normas detalladas que regulan desde las fotografías del difunto hasta los supuestos que excluyen el funeral católico.

(SNP/InfoCatólica) Monseñor Riccardo Lamba, arzobispo metropolitano de Udine, ha firmado un decreto que regula de forma exhaustiva la celebración de las exequias en todas las parroquias de la archidiócesis italiana. Las nuevas normas, que entraron en vigor ayer, tercer domingo de Pascua, restringen el uso del ambón durante los funerales, prohíben músicas y textos ajenos a la liturgia y reafirman la prohibición de conservar las cenizas fuera de los cementerios o dispersarlas. No hacen más que recordar las normas generales de la Iglesia. Desgraciadamente no suelen cumplirse, no solo en Italia.

El decreto (Prot. 0516/Can/26), fechado el 17 de marzo de 2026, fue emitido tras consultar al Consejo Presbiteral y al Colegio de Vicarios Foráneos de la archidiócesis, y se apoya en una nota previa del Oficio Litúrgico Diocesano de 2021 titulada «Credo la risurrezione di questa carne».

Las exequias como signo de fe, no como acto privado

El principio rector del decreto es inequívoco: la celebración de las exequias y la conservación de los cuerpos de los bautizados difuntos son «un signo de fe y expresión de la comunión eclesial», y nunca un «hecho privado». Así lo recoge el texto del decreto, del que informa Silere non possum. Los familiares del difunto deben contactar en primer lugar con el párroco de la parroquia de pertenencia o de elección antes de cualquier otro trámite, incluido el toque de campanas que comunica el fallecimiento o la contratación de la empresa funeraria.

Las formas admitidas para la celebración se limitan a las dos previstas por el Ritual: la Santa Misa exequial o la celebración de las exequias en la Liturgia de la Palabra, sin comunión eucarística. Si la familia rechaza ambas opciones, el párroco o un diácono designado podrá presidir un momento de oración antes del cierre del féretro (un rosario, un salmo u otra lectura del Ritual), pero el texto es claro: ese momento «no equivale en modo alguno a un funeral católico».

Sin discursos desde el ambón ni música profana

Uno de los puntos más concretos del decreto es la regulación de los discursos de los familiares. El texto autoriza la lectura de un saludo de la familia al difunto al término de la última recomendación y despedida, pero establece tres condiciones: no puede pronunciarse desde el ambón, el texto debe acordarse previamente con quien preside la celebración y, en el caso de personalidades públicas, los representantes de la comunidad solo podrán intervenir tras la conclusión de la liturgia, nunca durante ella.

Se prohíben, además, los textos y las músicas ajenas a la liturgia y a la fe cristiana dentro de la iglesia. La fotografía del difunto se permite, pero debe colocarse en un lugar lateral que no perturbe la celebración ni eclipse la centralidad del altar.

Cremación permitida, dispersión de cenizas excluida

En materia de cremación, el decreto no introduce novedades, sino que aplica con rigor lo ya establecido por la instrucción Ad resurgendum cum Christo de la Congregación para la Doctrina de la Fe (15 de agosto de 2016). La Iglesia no se opone a la cremación, pero exige que las cenizas sean depositadas en cementerios. No se permite conservarlas en domicilios particulares, esparcirlas en el aire, la tierra o el agua, ni convertirlas en objetos conmemorativos.

El decreto contempla, además, dos supuestos que excluyen la celebración del funeral católico: que el difunto haya elegido la cremación por no reconocer la dignidad del cuerpo en vista de la resurrección, o que haya dispuesto la dispersión de sus cenizas concibiendo la muerte como «el aniquilamiento total y definitivo de la persona».

Cuando, por circunstancias excepcionales, la cremación preceda a la liturgia (por ejemplo, en caso de fallecimiento en el extranjero), se celebra en presencia de la urna cineraria, pero se omiten la aspersión y la incensación, gestos reservados a la dignidad cristiana del cuerpo en su integridad.

Laicos autorizados para la deposición de urnas

El decreto prevé también que el momento de oración para la deposición de la urna en el cementerio pueda ser guiado no solo por un sacerdote o un diácono, sino también por un laico expresamente autorizado por el Obispo. En ese caso, el Oficio Litúrgico Diocesano se encargará de formar a las personas designadas por el párroco y de proporcionarles la autorización y los subsidios adecuados.

 

25 comentarios

Generalife
Muy bien
20/04/26 11:14 AM
Pedro de Madrid
Ay que cortar por lo sano en todos los sitios. A los funerales actualmente asisten, por compromiso, personas que nuncan pisan la iglesia
20/04/26 12:02 PM
José Herrera
Efectivamente, a los funerales asisten personas no católicas, no religiosas o no practicantes, por mero compromiso o por cortesía o sincero afecto al difunto o a sus familias. Lo mismo puede decirse de bodas, bautizos y comuniones.
20/04/26 12:37 PM
Pablo
Bueno. Es la protestantizacion de la sociedad... Muchos bautizados formalmente pero que se práctica católica nada de nada.
Lo que vemos en las películas, la gran foto, los homenaje-discursitos, la cancióncilla de fondo...etc y luego esparcir las cenizas al viento.
Como nadie dice nada, de pronto es noticia lo que debiera ser habitual.
20/04/26 1:47 PM
Norberto
"...asisten personas no católicas, no religiosas o no practicantes..." que, además, muchos de los citados, comulgan sin que el celebrante indique que comulgar no es un acto solidario, es otra cosa...Por cierto, además de los cementerios existen los columbarios parroquiales.
20/04/26 1:49 PM
Católico.
Este Arzobispo comunics lo que siempre ha sido preceptivo en la Iglesia. Ni más, ni menos.
20/04/26 2:04 PM
Un Benedictino
Va mi humilde pregunta: ¿acaso los cinerarios (por lo menos en la Argentina) que están en las parroquias no se dispersan las cenizas de los difuntos mezclandose entre unos y otros en un mismo lugar? Cosa que me sorprende nadie toma conciencia y se cometen profanaciones de todo tipo .
20/04/26 2:16 PM
Antonio L
Bien. Hoy lo que sea normal se ha vuelto algo extraordinario. Solo vale la indigencia y el vivir como zombies.
20/04/26 2:31 PM
Católico.
Estimado hermano benedictino:

De seguro que los redactores de Infocatólica le responden mejor que yo.

No obstante aquí va mi comentario: Aunque las cenizas queden mezcladas en un cinerario común. Dado que se encuentra en Sagrado. No se produciría profanación.

Para el día de la Resurrección Dios ya sabe que ceniza es de cada quién. ¿No es cierto?

Saludos cordiales.
20/04/26 2:40 PM
Norberto
Benedictino, un columbario tiene distintas casillas, con letrerito indicativo del difunto, o familia, donde se depositan las cenizas alojadas en una urna. No hay mezcla posible, lo que Vd. expresa me causa mucha sorpresa.
20/04/26 2:59 PM
anawim
Muy bien.
La Misa de funeral es un acto litúrgico público de la Iglesia, no privado. Dentro de los abusos litúrgicos los familiares desde el ambón recitan poesías al difunto. Cuentan lo bueno que fue con sus nietos, devoto de la Virgen de..., bla bla bla.
A mí me sorprende cuando dices a alguien que tal cosa no lo debe hacer, te responden: "a mí mi obispo no me ha dicho nada" así pues, lo siguen haciendo mal.
20/04/26 3:36 PM
Antonio José L.
No debería de haber foto. Y no digamos ya estúpidos escudos de fútbol en nichos, por ejemplo.
20/04/26 3:45 PM
anawim

"Para el día de la Resurrección Dios ya sabe que ceniza es de cada quién"
........................

"Me depositó en medio de un valle, que estaba lleno de huesos humanos... los huesos esparcidos por el suelo eran muy numerosos y estaban completamente secos.
Entonces me dijo: ¿Hijo de hombre, podrán revivir todos estos huesos? Respondí: 'Yavé, tú lo sabes'. Me dijo: 'Profetiza con respecto a estos huesos, les dirás: ¡Huesos secos, escuchen la palabra de Yavé! Esto dice Yavé a estos huesos..." (Ezequiel 37,1-14)
20/04/26 4:00 PM
Trieste
Muy bien ‼️‼️
20/04/26 4:05 PM
Dámaso
El otro día estuve en un funeral y la misa no se diferenció en nada de una misa de folclore barato y viva la fiesta ,me pareció horrorosa una canción que decía tengo una vivienda más allá del sol por supuesto ni una sola recomendación para el alma del difunto.
20/04/26 11:16 PM
alejandro
Ayer ya le dije al cura de mi pueblo que la Misa de Requiem en latín.
21/04/26 12:20 AM
Josepepe
Lo que me llama la atención es que todos, incluyendo muchas veces al sacerdote, aseguran que el difunto ya está en el cielo.
21/04/26 12:49 AM
Un Benedictino
Yo pregunte por los cinerarios ; donde se depositan los restos de una persona cremada o "cenizas" algo prohibido hasta Pablo VI y se mezclan todas estas cenizas ; incluso gente que nunca practico su fe y lo hace por conveniencia u otros factores. Antes incluso no se permitia enterrar a herejes paganos o pecadores publicos y masones en los campos santos y ahora se mezclan todos . El problema que lo de los huesos es Biblico y lo de las cenizas es masonico. Es totalmente cosa diferente pero se le da la bendición porque simplifica las cosas...
21/04/26 2:21 AM
María
Y lo peor ,es cuando el sacerdote en la homilía poco más que declara santo al difunto asegurando ya está en el Cielo, incluso aunque el difunto nunca hubiera pisado la Iglesia.
Falta de caridad tremenda,pues si está en el Purgatorio no anima a nadie a rezar por él.
Y si se ha condenado,no nos recuerda al resto a lo que nos exponemos si llevamos una vida alejada de Dios,cosa que sucede con la mayoría de la gente que acude por compromiso al funeral.
21/04/26 6:22 AM
El caminante
Es cierto que a estas celebraciones va mucha gente por compromiso social, que no tiene contacto con la Iglesia, o creyentes no practicantes.
Y les ponemos trabas? Lógico que no quieran saber de la iglesia.
Una cosa es hacer una homilía del difunto, y otra un agradecimiento a amigos y familiares o decir unas palabras del difunto. Sin pasarse, claro,

Luego estamos que haber como hacemos comunidades mas abiertas y acogedoras para ausentes y alejados. Me parece a mí.
21/04/26 9:15 AM
Miguel García Cinto
Celebro la información sobre las exequias, en multitud de ellas no se respetan las normas. También algunos eclesiásticos olvidan encender el cirio pascual, que debe ser trasladado a la cabecera del difunto.
21/04/26 9:19 AM
Urbel
"Este Arzobispo comunica lo que siempre ha sido preceptivo en la Iglesia", escribe Católico.

No exactamente.

Fue en el último cuarto del siglo XIX cuando la recuperación de la cremación, erradicada durante los siglos de la Cristiandad, comenzó a extenderse en Europa merced a la acción de la masonería, que creó asociaciones cuyo fin era propagarla.

La Iglesia se alzó con vigor contra la masonería y mostró la gran importancia que otorgaba al rechazo de la cremación.

Desde 1886 el papa León XIII pidió a los obispos que instruyeran “a los fieles a propósito del detestable uso de quemar los cadáveres humanos” y que “apartasen del mismo, con todas sus fuerzas, el rebaño a ellos confiado”.

Recogiendo varios decretos de León XIII, el Código de 1917 confirmó en el canon 1203:

“1. Los cuerpos de los fieles difuntos han de sepultarse, reprobada su cremación.

2. Si alguno mandare en cualquier forma que su cuerpo sea quemado, es ilícito cumplir esa voluntad; y si se hubiera declarado en algún contrato, testamento u otro acto cualquiera, téngase por no expresada.”

El canon 1240.1 seguía precisando:

“Están privados de la sepultura eclesiástica, a no ser que antes de la muerte hubieran dado alguna señal de arrepentimiento:

… 5º Los que hubieran mandado quemar su cadáver.”

21/04/26 11:17 AM
Urbel
Posteriormente una instrucción del Santo Oficio de 19 de junio de 1926 volvía a reprobar “esta costumbre bárbara, que repugna no solamente a la piedad cristiana sino también natural para con los cuerpos de los difuntos y que la Iglesia, ya desde sus comienzos, ha proscrito constantemente (…) Por ello, la Sagrada Congregación del Santo Oficio exhorta con el mayor vigor a los pastores del rebaño cristiano a que muestren a los fieles encomendados a su cuidado que, en el fondo, los enemigos del nombre cristiano no ensalzan y no propagan la cremación de los cadáveres sino con el fin de apartar poco a poco los espíritus de la meditación de la muerte, privarles de la esperanza en la resurrección de los muertos y preparar así el camino al materialismo.”

Esta instrucción concluía pidiendo que los sacerdotes no dejasen de enseñar estas verdades, “a fin de que los fieles se alejen con horror de la práctica impía de la cremación.”

Pero con Pablo VI la Iglesia capituló. Hasta hoy, cuando la venerable costumbre cristiana de la inhumación va camino de desaparecer. Quiera Dios restaurar a su Iglesia.
21/04/26 11:18 AM
Daniel
Me parece muy bien que se aclare cómo debemos realizar los funerales católicos. Es necesario porque muchas veces se apartan de lo correcto y también los fieles ignoran los requisitos y sus significados. Hay mucha necesidad de instrucción en la iglesia.
21/04/26 3:51 PM
maru
Muy bien hecho. No se puede hacer lo que a cada uno le dé la gana, sino lo que está estipulado en el Magisterio.
22/04/26 8:45 AM

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