Higinio Marín defiende que la hospitalidad cristiana no es inmigración irrestricta y reclama voz para los laicos en el debate migratorio
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Tres prohibiciones fundan lo humano: el incesto, el canibalismo y las lindes

Higinio Marín defiende que la hospitalidad cristiana no es inmigración irrestricta y reclama voz para los laicos en el debate migratorio

«Nadie se viene a vivir al hospital»: el filósofo Higinio Marín distingue entre hospitalidad al viajero e inmigración permanente y denuncia el multiculturalismo como una empresa occidental fallida.

(InfoCatólica) La prohibición del incesto funda la familia. La prohibición del canibalismo funda la comunidad humana. La prohibición de traspasar las lindes funda la ciudad. Sobre estas tres exclusiones originarias, el filósofo Higinio Marín ha construido una reflexión que interpela directamente al debate migratorio contemporáneo y, en particular, a las obligaciones que la caridad cristiana impone a los laicos como ciudadanos y padres de familia.

Marín, rector de la Universidad CEU Cardenal Herrera y catedrático de Antropología Filosófica, expuso su análisis en una ponencia titulada «Caridad y fronteras» durante las III Jornadas de Católicos y Vida Pública de Alcalá de Henares, organizadas por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) los pasados 30 y 31 de enero en el Palacio Arzobispal complutense, bajo el lema «De las cosas nuevas del siglo XXI: migraciones que transforman el mundo».

Del instinto a la prohibición: los cimientos de lo humano

El punto de partida de Marín es etológico. A diferencia del resto de mamíferos, el ser humano carece de instintos en sentido estricto, es decir, de automatismos conductuales que conecten rígidamente estímulo y respuesta. Lo que posee son inclinaciones, mediadas por la voluntad y por códigos simbólicos que varían según las culturas. El hombre no sabe por naturaleza qué es comestible, qué agua es potable ni cómo organizar el acceso sexual dentro del grupo. Esa carencia de inteligencia grupal transmitida genéticamente, sostiene Marín, se suple mediante un recurso básico: la prohibición.

El proceso de socialización del niño consiste precisamente en la puesta de límites. Los sistemas culturales están articulados sobre estrategias prohibitivas que hacen posible la libertad. «Somos libres porque no tenemos instintos», señala el filósofo, «pero nuestra condición de seres libres requiere sistemas prohibitivos». Y añade un argumento escriturístico: en el relato del Génesis, la creación del ser humano no está completa hasta que se establece una prohibición. Del mismo modo, un pueblo alcanza el estatuto de libre cuando recibe la ley, como ocurrió con Israel al recibir la Torá de manos de Moisés.

La triple prohibición fundacional

Marín despliega su argumentación sobre tres prohibiciones que articulan la vida social humana. La primera es la prohibición del incesto, que funda la sociedad familiar. El filósofo señala que la especie humana presenta el menor dimorfismo sexual entre los homínidos, lo que indica etológicamente que no existe un sistema de competencia entre machos por las hembras. El mecanismo para evitar la endogamia no es instintivo, como la expulsión de los machos jóvenes entre los orangutanes, sino cultural: la prohibición del incesto se transmite por aprendizaje. Sin ella, argumenta, no hay manera de saber qué es un padre, una madre, un hijo o un hermano.

La segunda prohibición es la del canibalismo, que constituye la comunidad de lo humano. «Los que son excluidos de la condición de alimento son incluidos en la condición de humano», explica Marín. Pero la parte positiva de esa prohibición va más allá del mero no comerse: implica dar de comer. «Los humanos son los que se dan de comer entre sí y no los que se comen.» Esa obligación positiva cristaliza en la institución precristiana de la hospitalidad, cuyo tratado literario fundacional es, según el filósofo, la Odisea.

La tercera es la prohibición de las lindes, que genera la sociedad de vecinos. Marín recurre al relato de Tito Livio sobre la fundación de Roma: Rómulo traza un surco con el arado, proclama que quien lo traspase será reo de muerte, y ejecuta la sentencia contra su propio hermano Remo. Así se funda un tipo de sociedad donde los límites compartidos importan más que los vínculos de sangre. En latín, recuerda Marín, el surco se llama lira, y de ahí que quien lo salta «delira»: ha perdido el sentido común, que es también el sentido de lo común.

La pietas y el hogar como espacio de acogida

De la prohibición del incesto nace la virtud familiar. De la prohibición del canibalismo, la comunidad humana en su forma positiva. De las leyes como sistema prohibitivo surge la pietas romana, que originariamente designa los deberes del hijo respecto del padre y se extiende luego a los antepasados, a los difuntos, al territorio, a las instituciones, a las costumbres y al idioma. Lo que llamamos patria, subraya el filósofo.

El hogar humano, sostiene Marín, no se define por su cierre sino por su apertura. Lo que distingue a la casa humana es la puerta, no el tabique. La puerta está hecha para abrirse, y la costumbre de inaugurar una casa invitando demuestra que la hospitalidad es constitutiva del hogar. Donde no se acoge, advierte, se produce un «fenómeno de pauperización humana antropológica». Y entre las virtudes que los cristianos «viven con más imperfección» en la actualidad sitúa precisamente la hospitalidad, un hábito humano precristiano que la caridad cristiana perfecciona.

De la hospitalidad doméstica al hospital

Marín introduce una distinción que considera crucial: la hospitalidad es una virtud doméstica, pero cuando la demanda de acogida supera la capacidad de las casas particulares, se «externaliza» y genera un espacio propio. Así nacieron los hospitales en las grandes rutas de peregrinación medievales, camino de Santiago, Roma y Jerusalén: instituciones fundadas para ejercer una hospitalidad irrestricta, gestionadas por personas consagradas que habían llevado esa virtud a la perfección exigida por la caridad cristiana.

Pero esos hospitales, subraya, eran lugares de tránsito: «Nadie se viene a vivir al hospital. Ni queremos que viva la gente en el hospital.» El peregrino se detenía por necesidad y proseguía su camino cuando podía. Un lugar de acogida con arraigo permanente es otra cosa, argumenta Marín, y confundir ambas realidades lleva a plantear a los laicos una forma de acogida que corresponde a la vida consagrada, no al estatuto de ciudadanos con deberes respecto de bienes temporales.

La ordinalidad de los deberes morales

«Mis deberes morales, que tienen naturaleza universal, tienen sin embargo ordinalidad», afirma Marín. La obligación de dar de comer a todos los hombres no puede cumplirse quitándoles la comida a los propios hijos. La primera obligación es con los hijos, luego con los vecinos, después con los vecinos de los vecinos, y solo «si puedo, a todos los hombres». Esta jerarquía de deberes, sostiene, debe regir también la reflexión sobre la acogida a escala nacional.

Desde esta perspectiva, Marín distingue netamente entre hospitalidad e inmigración: «Hablar de hospitalidad y de inmigración como si lo uno implicara lo otro es equívoco. Porque la hospitalidad es la institución de acogida al viajero, no al que viene a quedarse.» Y reclama la obligación del huésped de adoptar los hábitos del anfitrión como «disposición elemental exigible». No exigirlo, a su juicio, es permitir una conducta abusiva.

El multiculturalismo como empresa fallida

El filósofo califica el multiculturalismo como «una empresa occidental fallida que no ha conseguido el grado de integración ni de convivencia necesario». Señala que las personas inmigran porque en los países de acogida hay futuro, un futuro que existe porque hay instituciones, y las instituciones son pasado acumulado, trabajo cristalizado en forma de memoria.

Marín denuncia además lo que considera una instrumentalización política de la inmigración: un momento en que «una determinada posición ideológica al mando en los Estados europeos decidió utilizar las migraciones de distinto patrón cultural para disminuir y diluir el patrón cultural dominante». Y plantea abiertamente una pregunta sobre la alianza entre partidos de orientación neomarxista e inmigrantes procedentes de tradiciones religiosas teocráticas: «¿Es una conclusión aventurada decir que lo que les une es un enemigo común?»

Laicos con deberes temporales

El argumento desemboca en una reivindicación del papel de los laicos católicos en el debate migratorio. Marín sostiene que la nación es un bien temporal, pasajero, pero real: «una unidad de destino en el mundo» formada por quienes comparten antepasados, idiomas, instituciones y territorio. La Iglesia, a su juicio, no tiene por qué preservar la nación como tal, pero al cristiano laico sí le corresponde ese deber. Un país puede legítimamente preferir, «sin que en ello haya un ápice de racismo», orígenes que produzcan «síntesis integratorias más pacíficas y más duraderas».

«Este es un tema que la Iglesia en España tiene que discutir», concluye Marín, «pero no solamente entre personas consagradas. Se tiene que escuchar primordialmente a laicos cristianos que quieren vivir la perfección de la caridad, pero que tienen deberes respecto de bienes que son temporales y seculares.»

30 comentarios

Alvar
Por supuesto que el programa político inmigracionista no tiene nada que ver con la caridad.
Es un proyecto malévolo para destruir la sociedad europea, y así subyugarla mejor.
Es un proyecto criminal.
No hay resquicio de duda, está documentado, reconocido, y demostrado por sus frutos. Sigue la línea de disolución y división, fragmentación de la sociedad, desarticulación de todo vínculo social, para generar individuos dependientes totalmente del Estado e indefensos ante él.
Quien todavía no entienda que el Estado actual es enemigo de los pueblos y las patrias civilizadas, que usurpando el poder mediante subterfugios y mentiras diabólicas nos destruye de mil maneras, mientras trata de convencernos de lo contrario, no comprende dónde está metido.
Rezo por todos los sacerdotes bienintencionados, para que comprendan a tiempo esta verdad. Y a los buenistas colaboracionistas les digo que abran los ojos y le echen un par de... narices y cumplan con su verdadera misión. Amén.
14/04/26 7:51 AM
Generalife.
La emigración ordenada y de personas que vienen a integrarse,trabajar contribuir esta bien. Meter delincuentes,vagos por las patitas,gente que quiere destruir la civilización de occidente, no
A estos los traen para que voten en las elecciones.
14/04/26 11:25 AM
jandro
Es tarde, muy tarde para que algunas voces que inicialmente permanecieron en segundo plano hablen. Ahora la invasión sigue su curso.
No dirá nada Higinio Marín de cómo la ICAR en España es cómplice y cooperante en la invasión, ni una palabra.
Algunos sólo buscamos la verdad y si la verdad es que el enemigo está dentro pues hay que decirlo también para advertir a millones de complacidos católicos que algunos que no son de nuestra partida están a los mandos.
14/04/26 11:46 AM
R. Cundre
Excelente comentario el de Alvar, aunque hay que subrayar que ni en España ni en Europa Occidental existe un "programa polítco inmigracionista". Lo que existe es un "programa político invasionista", es decir, facilitar la invasión de otros pueblos con culturas diametralmente opuestas a la nuestra, con el objetivo diabólico de acabar con nuestra cultura y civilización cristianas. Sobre este asunto la iglesia católica está totalmente equivocada, incluido el Vaticano (sólo Benedicto XVI supo ver este problema y plantear soluciones diferentes) pues al defender la invasión de musulmanes, negros, africanos sin ningún límite, están colaborando a la destrucción de nuestra civilización cristiana y de la propia iglesia. No sólo hay que poner límite a este suicidio de Europa, sino plantear deportaciones y expulsiones masivas de millones de invasores, muchos de ellos delincuentes, la inmensa mayoría. Nuestros antepasados lo entendieron muy bien y gracias ellos que llevaron a cabo la gloriosa Reconquista medieval (expulsión total de invasores) nosotros ahora somos cristianos. Hay que pensar en una reemigración o nueva Reconquista desde el Norte de Europa hasta el Mediterráneo. De lo contrario, Europa y su civilización cristiana desaparecerán
14/04/26 11:53 AM
Ms
Esta conferencia está disponible en el canal de YouTube del CEU. La había escuchado hace unos meses y me pareció muy acertada. A menudo el argumentario a favor de la inmigración es un tanto pueril (obligación de acoger y punto) y además ni siquiera se mencionan los límites que el propio catecismo de la Iglesia Católica establece en el punto 2241 en cuanto a su límite, al bien común de los que ya están y al deber del migrante de respetar la sociedad a la que llega (historia, cultura, fe) y el deber de contribuir a sus cargas (con lo que venir a vivir de subsidios no sería lícito de ningún modo). Pero esto no se menciona. ¿A qué se debe ese silencio? pues se debería de explicar.
La diferencia que hace el prf Marín la vamos a llevar a la práctica con la próxima visita de Papa León. Se ha solicitado en Madrid opciones de acogida. De este modo peregrinos serán acogidos en polideportivos, parroquias y casas particulares... Pero esta hospitalidad está limitada en el tiempo porque la Iglesia no nos pide que las parroquias, polideportivos y casas particulares tengan obligación de acoger para siempre a los peregrinos. Es que es muy fácil de entender y hay ciertos silencios que claman solos
14/04/26 12:09 PM
Ale Mendez
Estas ideas no se si están en congruencia con la doctrina social de la iglesia en general y con las enseñanzas pontificias de Francisco y León.
Tienen un halo particular... más vinculado al ultra conservadurismo aporofóbico racista?
14/04/26 2:37 PM
Ada, aka Sonia S
Hola,

Me parece que pocas cosas proporcionan tanto placer, o felicidad o satisfacción cuando otra voz, y más que autorizada por el saber y el conocimiento, vienen a darte apoyo o razón a tus reflexiones, y es que este párrafo que cito:

Desde esta perspectiva [moral], Marín distingue netamente entre hospitalidad e inmigración: «Hablar de hospitalidad y de inmigración como si lo uno implicara lo otro es equívoco. Porque la hospitalidad es la institución de acogida al viajero, no al que viene a quedarse.» Y reclama la obligación del huésped de adoptar los hábitos del anfitrión como «disposición elemental exigible». No exigirlo, a su juicio, es permitir una conducta abusiva.

Me parece sencillamente brillante.

Pienso que este Sr. acierta de pleno. Sí, nos hemos equivocado con el multiculturalismo, debemos reconocer el agotamiento del paradigma multiculturalista; la realidad demuestra que los mecanismos de cohesión en Occidente han fallado y no han cumplido sus promesas de integración. Uso el plural porque yo misma era hace 10-12 años entusiasta del multiculturalismo; ahora estoy profundamente decepcionada. El multiculturalismo es "una empresa -occidental- fallida". Qué gran razón

Estudiaré más a este Sr. ya que este artículo me ha gustado mucho. Gracias por traerlo.

Saludo,
14/04/26 3:38 PM
Alvar
El multiculturalismo no está fallando, está consiguiendo precisamente el objetivo para el cual fue diseñado.
14/04/26 4:08 PM
Francisco Javier
Mucha gente en países ricos al ver que su población rechaza reproducirse, el tener hijos y como consecuencia la población envejece han visto como solución el favorecer la llegada de inmigrantes de paises pobres por millones. Obviamente esas personas traen sus propias costumbres, cultura, no se van a integrar. Que decir esto es "racista" "extrema derecha" que le vamos a hacer.
14/04/26 4:39 PM
Erik Salazar
A los que venimos denunciando este fenómeno desde hace 10 años nos llamaban teóricos de la conspiración. Ojalá no sea tarde para recuperar el control de Europa, al menos en el ámbito migratorio.
14/04/26 5:00 PM
Mar
Es ridículo y maligno utilizar la Caridad para que ladrones invadan tu casa. No se echó al musulmán de España e impidió invasión de Europa con estas simplezas propias de Infradotados intelectuales / desalmados.
Cada uno en su casa y Dios en la de todos.
14/04/26 5:36 PM
pro pro pro
¡Ay, Higinio!
Cuerpo a tierra, que vienen los nuestros.
Has dicho tres o cuatro cosas obvias y desde dentro han ido a la carrera a aprovechar rápidito rapidito rapidito a poner piedras en tu camino hacia el rectorado de la Universidad San Pablo CEU de Madrid...
¡No te fíes de nadie!
14/04/26 6:42 PM
Lilian
Lo de la inmigración y el multiculturalismo solamente vale cuando los europeos blancos cristianos van a conquistar otros territorios o bien hacen las maletas para establecerse en cualquier parte del planeta.
¿Daneses en Groenlandia?Ok
¿Españoles en los Andes? Ok
¿Italianos en La Pampa? Ok
¿Ingleses en Australia?Ok
¿Holandeses en Sudáfrica?Ok
¿Franceses en Canadá?Ok
¿Belgas en el Congo? Ok
¿Portugueses en Mozambique?Ok
¿Alemanes en el lago Michigan? Ok
¿Incluso judíos del Este de Europa en Palestina?Ok
¿Negros y moros en Europa? ¡No por favor! Cada uno en su casa.
14/04/26 7:04 PM
Francisco Javier
Lilian: ningun ok. Cada quién en su casa.
14/04/26 8:49 PM
Tobias
A pesar de la brillante conferencia del prof. Marín, los obispos continuarán con lo suyo sin inmutarse, porque ellos simplemente siguen las directrices de Roma, sin pensar absolutamente nada más, y piensan, en su obediencia mal entendida que haciendo eso, obran bien.
Es un grave error, porque están dañando muy gravemente la sociedad, y hay personas que por tanta imprudencia, son víctima de agresiones, a veces muy brutales.
En definitiva, la participación de la iglesia llevada por la jerarquía en la agenda 2030, puesto que éste tema se enmarca en ella, es un error de tal magnitud que resulta difícil de comprender. Porque la agenda, al final es el plan para la instauración del reinado del anticristo.
14/04/26 11:06 PM
Lilian
Claro Francisco Javier.
Cada uno en su casa.
Los más de tres millones de extranjeros que estamos afiliados a la seguridad social nos volvemos a nuestras casas.
Y nuestros impuestos y cotizaciones los vas a pagar tú para mantener los hospitales, las escuelas y las pensiones.
15/04/26 12:48 AM
MARCELO
ESTIMADO FRANCISCO JAVIER,COMO SIEMPRE,HAS DADO EN EL CLAVO.FELICITACIONES.
15/04/26 1:00 AM
Rafaelus
Millones de hispanoamericanos se han establecido en USA, donde al pasar el tiempo muchos lograr legalizar su presencia y lograr la ciudadanía, mientras mantienen sus costumbres con sus ideas políticas y, como están acostumbrados a gobernantes como Rafael Trujillo, Fidel Castro, Efraím Ríos Mont, Augusto Pinochet, Hugo Chávez, como emplos notables, han contribuido ahora para que Donald Trump sea el presidente de USA. Entonces la inmigración no es tan mala para las tradiciones y la moral entre rodillas y cintura.
15/04/26 4:21 AM
Ms
El Catecismo de la Iglesia Católica en el pto 2241(el único punto dedicado al tema de inmigración), dice: " .... El inmigrante está obligado a respetar con gratitud el patrimonio material y espiritual del país que lo acoge, a obedecer sus leyes y contribuir a sus cargas"
Tres ideas: gratitud al país que le acoge, obedecer sus leyes y contribuir a sus cargas.
Los inmigrantes tienen también deberes. ¿Alguien se lo ha dicho?
No me consta que ningún inmigrante en España que cumpla estas tres premisas tenga ningún problema. De hecho conviven con nosotros, son nuestros amigos y son uno más de la comunidad dando exactamente igual el color de piel.
Sin embargo tenemos que ver que algunos inmigrantes a menudo desprecian nuestro país, desprecian nuestra historia como si les debiéramos algo, nuestras costumbres, vienen con intención de vivir de subsidios (sin intención de trabajar) saturan los servicios sociales, o que tienen la pretensión de replicar su moral y sus costumbres atrasadas aquí. Ninguna de estas actitudes está amparada en el punto 2241 así que ahí termina la obligación de acogida y pueden, si no están a gusto, irse por donde han venido. Y que conste que si todo esto tan lógico no se le exige al inmigrante es porque dentro de nuestro país hay gente interesada en mantener esta situación porque se está forrando a cuenta de esto, siendo éste el principal problema, los nuestros de dentro, a los que convendría desenmascarar su falsa caridad
15/04/26 10:52 AM
Fermin
¿Te gustaría que te dijera a quien tienes tú qué dejar entrar o no en tu propia casa?. Ahora extiende eso a tú pueblo. Después imagina tú provincia y después: tú Patria.
Un pueblo debería tener derecho a decidir quién entra o no en su territorio. Y si no quiere a nadie de fuera porque juzga que no le va a traer nada bueno, o porque no le da la gana de perder su identidad, tiene que tener derecho a no querer que entre o que entren con un control. Lo mismo que en tu casa!!. Una Patria es la casa común.
Por otro lado, si los indios del Amazonas, los de Norte América y los saharauis que tanto les gustan al progre "católico" tienen derecho a no extinguirse, por qué no lo tiene el europeo blanco y cristiano?. Estar orgulloso de ser blanco, cristiano y europeo es pecado ahora?.

El amazonas es para los indios, Venezuela para los venezolanos y África para los africanos, defiende el progre acomplejado. Pero no aplica eso mismo a Europa, a Europa no, porque eso es de de ultras. Hace falta ser borrego.
15/04/26 11:14 AM
Lilian
Ms, con lo fácil que es decir que no le gustan los musulmanes.
Aunque con lo de replicar su moral y sus costumbres me asaltan dudas.
¿Usted prefiere un inmigrante musulmán contrario al aborto y al matrimonio gay o un español ateo y progre?
15/04/26 11:25 AM
Fermín
Lilian, ¿por qué tiene España que admitir aquí un 20%, 30,49% de musulmanes?. Los mismos progres exigen que los territorios amazónicos sean preservados para que los indios y su cultura sobreviva. Lo mismo dicen de los aborígenes australianos, y de los pigmeos, las tribus de anatomía y de Yakutia jaja. Y no digamos los palestinos, ay ay los palestinos, palestina para los palestinos por supuesto. ¿Y España?. Mi nacion no tiene derecho a sobrevivir?.
Con la proyección demográfica actual a 20 años ¿Como va a sobrevivir una nación, con un 50-60% de población extranjera, que en su mayoría será musulmana?. Eso se llama revoltijo, que es lo que hizo Nabucodonosor con los judíos que se llevó, si te lees el Libro de Reyes verás que 10 tribus de las 12 del pueblo elegido, no eran tan elegidos que desaparecieron, "the end". Nosotros estamos en esa fase, que seguramente lo tenemos merecido por nuestros pecados pero que no lo veáis es increíble!. Y os parece genial
15/04/26 1:34 PM
Francisco Javier
Como habitante de un pais en vias de desarrollo noto que muchos gobiernos de paises pobres ven más conveniente que sus habitantes en la pobreza económica migren y asi sostengan la economía del país enviando remesas que el propiciar políticas en favor del desarrollo económico y la seguridad pública. Y mientras tanto la union europea (y antes de Trump el usaid) ven como ayuda para el desarrollo el fomentar el feminismo, el aborto, adoctrinamiento sexual, la ideología lgbt, el activismo social y leyes progres de "derechos humanos" para que la delincuencia se desborde y sea mas insoportable vivir (y asi el pueblo busque migrar por esta razón). Paradójico ver por aca a grupos de izquierda anticapitalista y antiimperialista mantenidos por paises capitalistas e imperialistas ja.
15/04/26 4:19 PM
Lilian
Fermín sus datos son erróneos.
En España hay solamente un 5% de musulmanes y su tasa de natalidad no permite un gran crecimiento, pues las mujeres musulmanas aquí tienen una media de apenas 3 hijos.
Por lo ta to incluso con los aportes de inmigración para el año 2050 habrá en España como mucho un 10% de musulmanes.
Además habla usted confundiendo muchas cosas, por ejemplo cuando se refiere a Palestina debería entender que "palestino" no es sinónimo de musulmán, pues también hay palestinos cristianos, así que defender que los palestinos tengan su propio país no va en detrimento de los cristianos.
Luego habla usted de tribus, confundiendo etnia,nacionalidad y religión que son cosas distintas.
Para defender la identidad aborigen no es necesario anular la nacionalidad australiana.
Igualmente entiendan que para ser español no es necesario ser católico aunque histórica y culturalmente España sí lo sea.
15/04/26 4:30 PM
Fermin
Lilian
Hoy en abril de 2026, ya hay un 10% de musulmanes en Cataluña. ¿Donde miras las cifras?. Son oficialmente 700.000. pero el observatorio andalusí lo cifra en 900.000. Puedes mirar si web o simplemente busca el Google.
¿Que hay zonas que no llegan al 1%? Si claro, en mi pueblo en la montaña leonesa hay cero %. En el sur de Navarra hay pueblos que solo los marroquis representantan un 30% de toda la población. Por ejemplo Funes, Milagro etc. Podrían tener alcalde con mayoría absoluta.
Es te parece a ti normal??.
Los palestinos ya se que no son todos musulmanes. Ya se han encargado unos y otros (judíos) de que cada día haya menos cristianos alli. Pero que tiene que ver eso con lo que yo decía?. Hablaba de que los progres defienden Palestina para los palestinos. Por qué no España para los españoles?.
15/04/26 5:54 PM
Lilian
Fermín pero es que sigues confundiendo las cosas.
Dices España para los españoles pero hablas de musulmanes.
Confundes nacionalidad con religión con lo que demuestras que para ti un musulmán no puede ser español.
Me gustaría que le dijeras a un sargento de los Regulares de Ceuta que él no es español porque es musulmán.
Si Palestina es para los palestinos y no importa que sean musulmanes o cristianos, pues claro que España para los españoles pero sin importar tampoco la religión.
No creo que Ceuta y Melilla hayan dejado de ser españolas por tener mucha población musulmana.
La gente debe entender que los tiempos en que paraser español había que ser cristiano y además católico ya pasaron.
15/04/26 6:28 PM
Francisco Javier
"La gente debe entender que los tiempos en que para ser español había que ser cristiano y además católico ya pasaron."
confunde nacionalidad y etnia con religión. La mayoría de españoles dejaron de ser católicos gracias al desastre modernista que vive la iglesia católica.
15/04/26 8:06 PM
Fermín
Lilian. Yo concibo España como una nación cristiana. Y si España deja de serlo, dejará de existir. Antes de que me llames ultra jaja, espera. Para ti los tiempos han pasado, ok, pues para mí no. En el Monasterio de Montserrat hay una inscripción en la fachada que pone "Cataluña será cristiana o no será". Oh cielos, habrán sido ultras fascistodes?. No, es una frase del pensamiento del obispo Josep Torras y Bages. Por cierto, venerable.

Incluso musulmanes de Asia Central no coinciden con los progres católicos. Tengo amigos musulmanes, Kazajstan. País mayoría musulmana. Habla rusa y kazaja. Las mujeres no se tapan, etc etc. Tienen prohibida la entrada al país de personas que vienen del norte de África y especialmente de países árabes sunitas como Qatar, Arabia saudita, etc. Por qué?. Pues porque son mucho más listos que aquí. El islam que importamos aquí, el sunita norteafricano (gran influencia árabe), no lo quieren ni los musulmanes de Kazajistán. Será que son ultras también? Jaja
15/04/26 8:31 PM
Ms
Estimada Lilian, es muy fácil de entender..
Sí el extranjero respeta el país de acogida, sus costumbres, su historia, sus leyes y contribuye al sistema tal y como pone el punto 2241 del catecismo no tengo nada en contra. No sé haga tanto lío. Y de todas formas el catecismo tampoco obliga a acoger a todos sino que "en la medida que se pueda" . Y No a todos los que llegan con visado de turista en Barajas y se quedan, como está pasando. Se está abusando y mucho
15/04/26 9:10 PM
Fermin
Para el modelo liberal moderno, la nacionalidad ha pasado a ser una ficción politico-juridico-administrativo. Ser español, en particular, se basa en lo que diga el BOE. Ese modelo se aplica hoy de la misma manera, al concepto de hombre o mujer. Incluso al concepto mismo de ser humano; en los estados modernos un niño, hasta que nace, no tiene personalidad jurídica para el sistema. Es un "nasciturus", que en paises como Alemania goza de menos protección que un embrión de pollo, al que está prohibido matar.

Esto muestra lo corrupto de ese modelo, cuyo objetivo es quitarle la raiz al árbol. Y el árbol sin raiz cae. Especialmente si le quitas la raiz cristiana al árbol. ¿no veis como cae?.
16/04/26 10:28 AM

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