(CNA/InfoCatólica) El obispo auxiliar de Essen, Mons. Ludger Schepers, ha afirmado que las inclinaciones homosexuales y la llamada transidentidad forman parte del plan creador de Dios. Lo hizo en una entrevista concedida el martes, en la que defendió abiertamente planteamientos incompatibles con la doctrina católica sobre la creación del hombre, la moral sexual y el matrimonio.
Sus palabras fueron terminantes: «La diversidad de identidades humanas, ya sean homo-, trans- o intersexuales, no es una construcción moderna, sino parte del plan creador de Dios». Aunque puede parecer difícil de creer para personas que no están al tanto de la deriva de la iglesia católica alemana, Schepers es obispo auxiliar en la diócesis de Essen desde 2008 y ejerce desde 2024 como delegado de la Conferencia Episcopal Alemana para la llamada pastoral queer.
El prelado sostuvo además que quien excluye a las personas por razón de su identidad no actúa en nombre de la fe, sino al servicio de una ideología que, según él, nada tiene que ver con el cristianismo. A partir de ese planteamiento, pidió expresamente un cambio de rumbo de la Iglesia en las cuestiones relacionadas con el sexo y el género.
Schepers afirmó que durante siglos las estructuras patriarcales no solo fueron toleradas, sino promovidas activamente. Según dijo, esa visión del ser humano no tendría que ver con la fe cristiana, sino con intereses de poder. En esa misma línea, aseguró que quien todavía defiende hoy esos esquemas «traiciona su propio mensaje» y calificó como un «camino equivocado» cualquier regreso a los antiguos modelos sexuales.
También dirigió sus críticas contra ciertas modas difundidas en las redes sociales. En concreto, atacó la corriente conocida como tradwife, presentada como un retorno al papel clásico de ama de casa. A su juicio, se trata de una «estética artificial sin arraigo en la realidad», detrás de la cual suelen esconderse intereses políticos encaminados a reforzar los roles tradicionales entre hombre y mujer.
En contraposición con los postulados heterodoxos del prelado, la doctrina católica distingue con claridad entre la inclinación homosexual y los actos homosexuales. El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que tales actos son «intrínsecamente desordenados» y que «en ningún caso pueden ser aprobados». Al mismo tiempo, manda acoger a las personas con inclinación homosexual «con respeto, compasión y delicadeza».
La enseñanza de la Iglesia mantiene además que el matrimonio existe exclusivamente entre un hombre y una mujer y que está abierto a la transmisión de la vida. Por eso, las afirmaciones del obispo auxiliar de Essen no afectan a una cuestión secundaria ni a un simple matiz pastoral, sino que alcanzan directamente verdades fundamentales sobre el orden natural, la sexualidad humana y la antropología cristiana.
La Iglesia ha reiterado también su rechazo a la ideología de género. En el documento «Dignitas infinita», publicado en abril de 2024 por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe con aprobación del Papa Francisco, la llamada teoría de género fue denunciada como una amenaza contra la dignidad humana. El mismo texto calificó las llamadas operaciones de cambio de sexo como una expresión de la vieja tentación del hombre de querer hacerse dios a sí mismo, y reafirmó que cuerpo y alma son inseparables y ambos pertenecen a la dignidad propia de la persona.
Las declaraciones de Schepers vuelven a poner de manifiesto la profunda confusión doctrinal que afecta a amplios sectores del catolicismo en Alemania. En este caso, no se trató simplemente de una apelación a la acogida pastoral, sino de la pretensión de presentar como querido por Dios aquello que la Iglesia no puede reconocer como conforme a su enseñanza sobre la creación, la ley moral y la verdad del hombre.







