(InfoCatólica) La Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, en el estado mexicano de Chiapas, ha anunciado la disolución de la Familia Religiosa del Inmaculado Corazón y la Divina Misericordia (FRICyDIM), asociación fundada por el sacerdote argentino Carlos Spahn que contaba con cerca de 50 religiosos contemplativos, dos sacerdotes y 800 laicos repartidos, según la propia organización, en más de 60 países.
La comunidad ha respondido que la supresión no puede considerarse definitiva mientras el Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica no dicte sentencia sobre el recurso que tiene pendiente.
En un comunicado fechado el 7 de abril, el canciller de la arquidiócesis, el P. Beltrán Palomo, informó de que la asociación «deja de existir oficialmente como persona jurídica dentro de la Iglesia Católica» y de que todos sus integrantes quedan dispensados de los votos emitidos en el seno de la comunidad. A partir de esa fecha tampoco está permitido el uso del hábito ni de ningún distintivo propio de la extinta asociación.
Una revisión canónica con respaldo del Vaticano
La disolución llega tras un proceso de revisión canónica iniciado por instrucciones del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, que finalmente notificó al arzobispo José Francisco González González la ratificación de la supresión canónica. Según la arquidiócesis, la revisión «permitió escuchar a las partes implicadas y analizar aspectos fundamentales de la vida de la asociación, entre ellos el ejercicio de la autoridad interna, la formación, el apostolado y la administración».
El 13 de marzo de 2026, el arzobispo se reunió con miembros de la FRICyDIM y su asesor legal en presencia de un representante de la Nunciatura Apostólica. Según un comunicado previo de la arquidiócesis, del 18 de marzo, González González pidió a los integrantes «que asuman esta decisión con seriedad, responsabilidad eclesial y espíritu de obediencia».
La FRICyDIM: trece años de historia
La FRICyDIM fue erigida en 2012 como Asociación Pública de Fieles de Derecho Diocesano por el entonces arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Rogelio Cabrera López, hoy arzobispo de Monterrey. La asociación estaba conformada por tres ramas: los Apóstoles del Inmaculado Corazón y la Divina Misericordia (religiosos), las Discípulas (religiosas) y una Tercera Orden de laicos.
En 2023 comienza una nueva etapa de proyección internacional; en noviembre se informa su fusión con Mater Fátima, bajo el nombre “FRICYDIM Apostolatus”.
Su sede, el Centro de Espiritualidad de la FRICyDIM, se encuentra a unos 20 kilómetros al oeste de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez. Entre sus actividades figuraba la promoción de rosarios a nivel nacional y mundial por la paz, en sintonía con el mensaje de Fátima de 1917.
La comunidad alega que el proceso está sub iudice
En su respuesta, la Presidencia y el Consejo General de la FRICyDIM calificaron la decisión de «súbita» y sostuvieron que «contradice de manera flagrante el compromiso solemne que el mismo Señor Arzobispo asumió» en la reunión del 13 de marzo de «retomar y rediscernir todo el proceso».
La comunidad recordó que tanto el decreto original de supresión, emitido el 14 de abril de 2025 en sede vacante, como el decreto de ratificación del Dicasterio, de 14 de noviembre de 2025, están impugnados ante el Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica mediante un recurso contencioso-administrativo presentado el 12 de enero de 2026. En dicho recurso se ha alegado la suspensión ipso iure de los efectos del decreto y se ha solicitado además la suspensión cautelar.
Para la FRICyDIM, «la cuestión sobre la existencia jurídica de la Asociación no puede considerarse resuelta de manera definitiva, ni de hecho ni de derecho», hasta que el máximo tribunal de la Santa Sede emita sentencia final.
Obediencia y reserva de derechos
Pese a su discrepancia, la comunidad manifestó que «acataremos las disposiciones disciplinarias contenidas en los recientes comunicados, en la dolorosa pero confiada espera de la resolución final». Al mismo tiempo, se reservó «el derecho de continuar defendiendo por todas las vías legítimas que el ordenamiento canónico nos concede» tanto los derechos de la asociación como persona jurídica como los de cada uno de sus miembros en cuanto fieles.
La arquidiócesis, por su parte, invitó a quienes deseen continuar en la vida consagrada a acudir al Vicario para la Vida Consagrada de Tuxtla Gutiérrez para discernir su vocación con acompañamiento.







