(InfoCatólica) El Papa León XIV había calificado de «no aceptable» la amenaza del presidente estadounidense Donald Trump de «aniquilar toda una civilización», en una escalada verbal que provocó una oleada de condenas internacionales pocas horas antes de que Irán aceptase una tregua de dos semanas.
Trump había exigido a Teherán la reapertura del estrecho de Ormuz como condición para el alto el fuego. En un mensaje publicado en su red social Truth Social, el presidente escribió textualmente: «Una civilización entera morirá esta noche y nunca regresará».
Condena papal desde Castel Gandolfo
León XIV respondió el martes por la noche desde su residencia en Castel Gandolfo ante los periodistas. El Papa señaló que la amenaza de destrucción generalizada de infraestructuras «no solo es una violación del derecho internacional, sino que muestra odio y voluntad de destrucción». Frente a ello, pidió a los ciudadanos que se movilicen por la paz.
El Pontífice instó a los habitantes de todos los países afectados a dirigirse a sus gobiernos y «a sus congresistas para decirles que rechacen la guerra». A juicio de muchos, afirmó, se trata de una guerra injusta que no deja de escalar. León XIV vinculó además el conflicto con la crisis económica mundial derivada de la guerra con Irán y advirtió de que, lejos de resolver problema alguno, la contienda genera una situación «extremadamente inestable» en Oriente Medio y provoca cada vez más odio en todo el mundo.
Los obispos estadounidenses piden «retroceder del abismo»
En términos similares se pronunció el presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos (USCCB), Paul Coakley. El arzobispo de Oklahoma City declaró en un comunicado que «la amenaza de destruir toda una civilización y los ataques deliberados contra infraestructuras civiles no pueden justificarse moralmente». «Existen otros caminos para resolver los conflictos entre pueblos», añadió, e instó a Trump a «retroceder del abismo de la guerra y negociar un acuerdo justo en favor de la paz y antes de que se pierdan más vidas humanas».
La ONU denuncia posibles crímenes de guerra
El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, calificó las declaraciones de «repugnantes». «Según el derecho internacional, el ataque deliberado contra civiles e infraestructuras civiles es un crimen de guerra. Todo responsable de crímenes internacionales debe rendir cuentas ante un tribunal competente», subrayó Türk, quien pidió moderación a todas las partes implicadas en el conflicto de Oriente Medio.
Tregua in extremis y negociaciones en Pakistán
La crisis dio un giro pocas horas antes de que expirase el ultimátum. Irán aceptó la tregua de dos semanas anunciada por Trump, según informó la agencia Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria. El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghtschi, anunció en una declaración que se permitirá el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, vital para el comercio mundial de petróleo, en coordinación con las fuerzas armadas iraníes y con las limitaciones técnicas pertinentes.
Además, representantes iraníes entregaron a Washington un plan de diez puntos como propuesta para un fin definitivo de las hostilidades. Trump escribió en Truth Social que el plan «ofrece una base practicable para las negociaciones». Ambas partes tienen previsto reunirse el viernes en Pakistán.
El Consejo Mundial de Iglesias denuncia la retórica bélica
El Consejo Mundial de Iglesias (CMI) censuró las «transgresiones deliberadas» en la retórica de guerra y las crecientes violaciones del derecho y la ética en los conflictos. Su presidente del Comité Central, el teólogo evangélico alemán Heinrich Bedford-Strohm, y el secretario general, Jerry Pillay, afirmaron que tales actitudes «son contrarias a la conciencia moral de la humanidad y están en total contradicción con el empeño de buscar la paz y la seguridad en el mundo».






