8.01.18

Campaña de Adopción de Pueblos

Hoy, día de la Epifanía del Señor, 6 de enero de 2018, se lanza la Campaña de Adopción de Pueblos (C.A.P.)

Este proyecto aspira a que ningún pueblo del orbe quede sin recibir el anuncio de la Buena Noticia, para que todos los pueblos puedan convertirse a la Santa Fe Católica y puedan, asimismo, salvarse.

Para que este proyecto pueda cumplirse es necesario que muchos  creyentes trabajemos por esta causa, y el modo de hacerlo será muy simple, esto es, que cada uno de nosotros, (o cada familia) asumirá el compromiso firme de rezar pidiendo tres gracias concretas, relativas al pueblo que a cada persona (o familia) haya adoptado, a saber: 1) que al pueblo llegue al menos un Misionero a hacer el anuncio de la Buena Nueva, 2) la conversión de dicho pueblo a Jesucristo y, por tanto, a la Santa Fe Católica, 3) la salvación eterna de dicho pueblo.

Para estos magnánimos fines contamos con medios humanamente insignificantes pero sobrenaturalmente potentísimos: 1) un avemaría por día, 2)  un rosario por semana, 3) una confesión por mes, 4) una peregrinación (o visita) por año a cualquier santuario.

En una primera etapa, los pueblos por los que se rezará son los que figuran en la lista de los 637 pueblos donde jamás se anunció la Buena Nueva.

La necesidad de estas prácticas se explica por el deseo de Dios de que nosotros pongamos algo de nuestra parte y así como Jesús no necesitó de nadie para hacer milagros, sí quiso que alguien pusiera los dos peces y los cinco panes para entonces multiplicarlos.

Del mismo modo, nuestras oraciones serán las pequeñas acciones que pondremos en manos del Señor, para que, multiplicándolas, produzcan abundante fruto, y podamos así sentirnos parte en Su divino plan.

La pobreza de los medios hará más evidente la intervención divina y pondrá de manifiesto la grandeza del Señor, en todo tiempo y en todo lugar.

Y esto es así, para que se vea en concreto todo el poder de Dios, que no Se deja ganar en generosidad y que devuelve el ciento por uno a lo poco que nosotros damos.

De este modo, muchas veces más, será un hecho el Salmo que reza “El Señor Escucha al Pobre que lo invoca” (Sal 34).

Quien quiera sumarse al proyecto, puede escribir a [email protected] . A cada interesado, se le asignará un pueblo de la lista. La lista de los adoptantes será publicada en el web-site del Omnes Gentes Project (OGP) y Cuenta Regresiva Misional (CRM): www.ogp-ose.org .

¡A trabajar por la salvación de las almas!

 

Enlaces relacionados:

De la Cuenta Regresiva Misional (Mission Countdown!)

Índice de Pueblos Paganos

Fuentes y criterios lista OGP

 

Leonor Suaya

Directora de la Campaña de Adopción de Pueblos

Omnes Gentes Project (OGP)

7.01.18

Origen, fuentes y criterios del IPNC 1.0.

Origen, fuentes y criterios para la elaboración y actualización del IPNC 1.0.

(Índice de Pueblos No-Contactados)

 

       El equipo del OGP (Omnes Gentes Project) consultó los más altos organismos eclesiales para ver si contaban o no con algún catálogo de pueblos a los que jamás se les anunció el Evangelio. La respuesta oficial y definitiva que se nos dio es que tal listado no existe en los registros eclesiales.

       Acto seguido, el staff del OGP decidió emprender la dificilísima tarea de confeccionar tal listado. Al empezar a elaborarlo, descubrimos que los protestantes hace tiempo que poseen un importante y detallado catálogo de los pueblos llamados “unreached”, esto es, no alcanzados por el Evangelio. Este listado se llama “Joshua Project”. Durante un buen tiempo, con innegable gozo y simultáneo cuidado (debido a que debemos tener gran cautela al usar material protestante) consultamos el dicho elenco.

       De todos modos, el dicho listado de “unreached people groups” incluye pueblos de situaciones muy diversas, esto es, dentro de la categoría “unreached” hay pueblos que cuentan con un 10% de cristianos, otros con un 1% de cristianos, otros con un 0,01%, otros con ningún cristiano, otros donde no hay cristianos pero alguna vez se predicó el Evangelio y así sucesivamente.

       Ahora bien, hay otro listado, enlazado indirectamente con el dicho catálogo, llamado FTT (“Finishing the task”), que está focalizado en los pueblos tipificados como “unengaged”, que son, en la terminología proselitista protestante, aquellos pueblos que no están siendo evangelizados o que lo están siendo pero por un grupo misionero demasiado pequeño. Esta lista se llama “FTT UUPG List” e incluye 2293 grupos o tribus[1].

       Ahora bien, luego de leer atentamente esta importante lista, descubrimos que aun era posible depurarla más con el fin de tener el elenco de los pueblos que carecen por completo de cristianos o predicadores de Jesucristo. Nos explicamos. La referida lista incluía muchos pueblos a los cuales se les está, de hecho, anunciando el Evangelio.

       Nosotros, entonces, depuramos más lista quitando todos aquellos pueblos que cumplen con algunos de los siguientes criterios, a saber:

  • aquellos que cuentan con algún predicador cristiano (católico o protestante);
  • aquellos pueblos que son judíos o islámicos (ya que ellos, en general, conocen la doctrina cristiana pero la niegan directa y deliberadamente).
  • aquellos pueblos que están en la diáspora

Por otra parte, removimos otros pueblos, teniendo los siguientes criterios complementarios, entre otros:

  • unificamos aquellos pueblos que estaban duplicados por la sola razón de su separación entre dos países vecinos
  • unificamos aquellos pueblos que estaban duplicados por la sola razón de su separación entre distintos puntos cardinales.

       Luego de la oportuna y rigurosa depuración, nuestro catálogo quedó a reducido a 637 pueblos. A medida que la Buena Nueva sea anunciada en alguno de estos pueblos, se irá reduciendo el número de las tribus que integran la lista.

       Si alguien tuviese una información fehaciente de algún pueblo no incluído en nuestro listado, tenga bien informarnos al correo electrónico del OGP ([email protected]) para proceder a efectuar las verificaciones pertinentes.

       Por razones prácticas, y para distinguirlo de los catálogos protestantes, hemos puesto un nombre a nuestro elenco: IPNC 1.0 (Índice de Pueblos No-Contactados)[2].

       Hemos considerado que hacía falta agregar un sub-tipo más para clasificar a los pueblos paganos. Esto es, así como están los pueblos “unreached” (aquellos donde el cristianismo es minoritario), los pueblos “unengaged” (aquellos pueblos “unreached” donde no el número de predicadores es ínfimo o nulo), hay que crear un nuevo término para denotar aquellos pueblos que carecen por completo de predicadores y cristianos. A estos pueblos, damos en llamar “untouched”.

       Proponemos, entonces, la siguiente traducción de los dichos términos al español: “unreached” puede traducirse como “inalcanzado”, “unengaged” como “no-comprometido” y “untouched” como “no-contactados”.

 

Enlaces relacionados:

De la Cuenta Regresiva Misional (Mission Countdown!)

Índice de Pueblos Paganos

Fuentes y criterios lista OGP

 

Padre Federico, S.E.

Misionero en el Himalaya

Director del OGP-MCD

 

[1] Nobleza obliga decir que un gran gozo apostólico nos embargó al haber descubierto esta lista, desconocida para todos o casi todos los católicos. La realidad es que después de 1960 anos de misión católica, la Iglesia en las últimas décadas parece haber olvidado casi completamente la misión de infieles para dedicarse a otras tareas de bien. Esta inacción, a menudo motivada por la influencia de teólogos modernistas, fue y es simultánea a una muy sistemática expansión del protestantismo en las zonas paganas.

[2] En ingles, lo traducimos como UPGI 1.0 (Untouched People Groups Index).

17.12.17

El Magisterio meramente formal de la "Amoris laetitia"

Movidos por el artículo aparecido en el día de hoy en Infocatolica, aprovechamos para publicar un texto en el cual veníamos trabajando hace unas semanas.

P. Federico

El Magisterio meramente formal de la Amoris laetitia

 

Hace unos días ha sido publicada oficialmente, en las AAS (Acta Apostolicae Sedis), la carta que el Papa Francisco enviara a los obispos de Buenos Aires sobre el modo de interpretar el documento post-sinodal Amoris laetitia.

La publicación acompañada por una nota del Secretario de Estado, cardenal Parolin, señala que, a partir de ahora, dicha Carta apostólica poseerá el carácter de “Magisterio auténtico”, esto eso, un estatus canónico que obliga a los católicos, a dar “asentimiento (obsequio) religioso del entendimiento y de la voluntad” (cfr. canon 752 del CIC).

Estas líneas intentarán dar un poco de luz ante cierta perplejidad en la que algunos católicos se encuentran al analizar que ciertos documentosde la Iglesia parecerían contradecirse entre sí.

En estos días, sin ir más lejos, dos textos de claridad meridiana lo han hecho con gran repercusión: el de Carl Bunderson, publicado por Aciprensa y el de Edward Peters.

Vayamos por partes pues.

 

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2.12.17

¿Por qué desde hace 4 siglos no hubo otro tan grande como San Francisco Javier?

El fracaso aparente de Javier y su abandono final apenas tienen precedente en la Historia de la Iglesia[1] . Conquistas espirituales nunca vistas, planes, ambiciones, sueños divinos. Poco a poco Dios se lo fue quitando todo; le despojó como despojaron a Jesucristo al subir al Calvario; le dejó solo con un chino en una isla pequeña perdida en el mar infinito. Cuando le tiene acorralado y sin salida, le quita la salud. Cae enfermo, y como no tiene casa propia donde reclinar su cabeza, le dan de limosna una choza de paja batida por el viento frigidísimo de diciembre que se acercaba. No hay cama ni médico ni sacerdote. Nadie en el mundo sabe que el P. Francisco está enfermo. Lo que pasó entre Javier y Dios lo vieron las ángeles que le circundaban admirados.

Javier murió solo, sin Sacramentos, lejos de Navarra y del P. Ignacio a quien escribía de rodillas. Luego de expirar en aquella soledad, le metieron en una caja con cuatro sacos de cal viva. Cavaron una hoya muy honda y Antonio le enterró con la ayuda de un portugués, un chino y dos esclavos. Total cinco personas. Escribe Antonio que no asistieron más al entierro porque hacía mucho frío. No llegaron a media docena los que asistieron al entierro.

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7.11.17

Dialogando con dos turcos en Estambul

De pasada por Estambul, obligada escala en mi viaje a Argentina para renovar la visa  (una de las típicas cruces del misionero), sin tener tiempo de recorrer la otrora capital de la Cristiandad Bizantina, me senté en una mesa para comer un frugal almuerzo mientras repasaba un interesante texto de Valdemar Vedel sobre la poesía épica.
El diminuto bar aeroportuario era atendido por Sival, una joven turca con su típico velo. Junto a ella, había otro negocio atendido por Alí, un turco amante del fútbol argentino. 
Mientras yo comía y leía, me dí cuenta que Sival estaba curiosísima por saber porqué yo vestía una sotana. Muy probablemente, era la primera vez que veía a un blanco con semejante atuendo.
Pasado un rato, Alí me preguntó por River y Boca, y Sival, sin resistir más la curiosidad que la torturaba, me preguntó quién era yo. Unas vecinas de mesa respondieron “es un sacerdote", y yo, con santo orgullo, aclaré “soy católico, sacerdote católico". Sival, entonces, dijo “como los imanes". La analogía me irritó sobremanera y, sin mostrarle mi enojo, le dije un rotundo “¡no!", “los imanes sólo predican, los sacerdotes predicamos y ofrecemos el Sacrificio". Ella, sin sospechar el significado de mis palabras, dijo “vos no sabes…” (¿?). Quizás creía que no sé que los modernistas quieren “imanizar” el sacerdocio católico inventando una “misa” a-sacrificial (ironía on).
Acto seguido, tuvimos un raro diálogo con Sival y Alí, que resumo en estas líneas. 
Ella me preguntó si estaba casado, y le respondí que estoy casado con la Iglesia. Ella se quedó impactada.
Luego, le pregunté si conocía a Cristo y me dijo que es un amado profeta. Le repliqué que es mucho más que eso, y ella me dijo que para su religión, no es sino un profeta. Entonces, le pregunté si conocía los hadices de Al-Bujari, y luego de su respuesta afirmativa, la interrogué sobre las razones por las cuales Mahomet consumó su unión con una párbula de nueve años. 
Trató de defenderse diciendo que yo quería convertirla y trajo a colación que hay cristianos en Turquía  (deben ser protestantes ya que los católicos estamos embobados con la novela del diálogo-sin-fin-ni-sentido) que dejan “olvidadas” en los lugares públicos cintas de papel con citas bíblicas  (¡una buena idea misional para que tomemos nota y nos redimamos de nuestro buenismo dialoguicista!).
Después que adujo la débil defensa de que el susodicho, haciendo lo dicho, liberó a la niña (¿?),  le pregunté si ella creía que la referida conducta del dicho sujeto, era justa o no. Le aclaré que si bien mi intención era convertirla a ella, mi noble intención no la dispensa de la urticante pregunta moral. No encontró otra respuesta que amenazarme con un disparo de mostaza. A los pocos minutos, me dijo que yo le había caído muy bien. Y se mostraba sonriente y deseosa de seguir platicando. 
Alí, que cree en Dios pero descree del Islam, intervino y dijo que él respeta todas las religiones. Sin esperar, le repliqué que respeto a todas las personas, pero que yo no respeto las falsas religiones, sino que sólo respeto la Religión verdadera, que es la Católica. Amplié lo dicho, precisando que respetar las falsas religiones equivale a respetar la mentira y por ende, es un modo de mentir. Con gozo, Alí adhirió a mi polémica proposición. 


Me despedí, manifestando mi deseo de volver la próxima a comer al mismo lugar. Ellos se quedaron tan contentos que Alí me acompañó hasta la puerta 307. En el tramo hasta la misma, lo invite a que, cuando vaya a Argentina a ver el “Superclásico” River-Boca  (es su sueño), entre a una iglesia a conocer a Cristo. Le dí mi decenario y lo besó. Le dije que lo use cuando requiera ayuda divina. Luego, le pregunté si tenía una Biblia, y me dijo que no y que no sabía cómo leerla. Lo exhorté a empezar con el Evangelio de San Marcos, para conocer la vida de Cristo y compararla con la de Mahomet, quien, según él (me lo dijo cuál confidencia), era un negociante.

¡Que Dios convierta a los islámicos!

Padre Federico, S.E.
Misionero en el Himalaya
7/XI/17, Estambul