¿Qué ofrece la Iglesia al mundo?

En el año 42 del imperio de Octaviano Augusto, en una lejana provincia del imperio, nació el Salvador.

El mundo donde nació Jesús, a ojos del hombre moderno, solo podría calificarse de brutal. El aborto y el infanticidio eran tan comunes que los cuerpos de bebés tapaban las cloacas de las ciudades, y los niños juzgados como defectuosos eran pasto para las fieras. Las hijas de familias poderosas eran prometidas en matrimonio a los 7 u 8 años, como monedas de cambio sexual para alianzas políticas, habitualmente a sus tíos o primos; en tanto que a las de familias pobres podían esperar poco más que la prostitución. La poligamia era una práctica aceptada como la cúspide de la decencia, y sin embargo nadie esperaba que el hombre fuera fiel, pues podía además tener las concubinas o esclavas sexuales que pudiera mantener. Al mismo tiempo, el adulterio de la mujer se castigaba con la muerte. Por cierto, la muerte era el castigo común para toda clase de crímenes, desde la falsificación de moneda hasta la sedición contra el emperador. La única diferencia con relación a la gravedad del hecho radicaba en el método con el cual se aplicaba, más o menos lento y doloroso. Los acusados de un delito menor podían languidecer por años y morir en calabozos infectos, sin que nadie prestara mayor atención a su situación, hasta que alguien necesitara la celda.

Así era el mundo nació Jesús de Nazaret.

Tampoco era el peor de los mundos. NSJC nació “estando todo el mundo en paz", durante la Pax Romana, la cúspide de la civilización conocida por el hombre hasta ese entonces. La vida entre las tribus de los “bárbaros” era todavía peor a la que existía dentro de las fronteras del imperio. Ahí la ley del más fuerte era apenas suavizada por la superstición y la brujería.

A los griegos y romanos, el mensaje cristiano debe haber parecido absolutamente ilusorio, el desvarío de una mente fuera de la realidad. Si nos exigieran eliminar los ejércitos o terminar con las cárceles, nos sonaría a algo similar a lo que ellos sintieron al escuchar a los cristianos. ¿Matrimonio con una sola mujer? ¿Sin posibilidad de divorcio? ¡Qué idea tan absurda! ¿Respetar la vida de los niños débiles y enfermos? Solo un pater familia totalmente irresponsable impondría una carga tan ridícula en la comunidad.

En ese mundo Jesús de Nazaret predicó su mensaje, fue crucificado por nuestros pecados y resucitó para nuestra salvación.

Y las cosas comenzaron a cambiar lentamente. Dos mil años más tarde Occidente, la civilización que acogió sus enseñanzas, se ha convertido en la más desarrollada y avanzada de toda la historia. Al mismo tiempo es la más compasiva y respetuosa de las mujeres, los niños y las personas desvalidas, incluso de los delincuentes y antisociales.

Esto por sí solo es un giro sorprendente. Nadie en la antigüedad habría esperado que el mundo avanzara tanto y para bien, gracias a las ideas fantasiosas de un predicador judío. Sin embargo, en otra vuelta de tuerca digna de Spielberg, hoy parece que los discípulos de ese mismo maestro están a punto de sucumbir bajo el peso de su propia victoria.

El cristiano que hoy anuncia el evangelio encuentra una reacción tanto o más fría de la que san Pablo encontró en Atenas o san Pedro en Roma.

“¿Cómo nos hablas de respetar a las mujeres?” parece responder el espíritu de la modernidad, “el hombre moderno es feminista, y tú eres parte de la opresión. No nos hables de compasión con las prostitutas y los adúlteros, nosotros somos más compasivos, pues no solo no les condenamos, además celebramos su pecado. Tampoco nos digas nada acerca del poder del amor, ya que vosotros condenáis a dos hombres que se aman. Eso de la caridad que hacen Uds. los cristianos está bien, pero no necesitamos un dios para ser tanto o más caritativos".

En ese escenario muchos cristianos optan por convertir el evangelio un esfuerzo caritativo. Si esa es la parte del mensaje cristiano que el mundo acepta y recibe bien, dicen, en eso nos enfocaremos. El resultado es bien conocido: prósperos grupos de caridad católicos, incluso órdenes religiosas y universidades, cuya identidad y labor en nada se diferencian de sus equivalentes seculares. Mientras tanto las exigencias del amor, la práctica y doctrinas del evangelio se ocultan como un secreto sucio.

La pregunta entonces se hace evidente ¿Qué puede ofrecer la Iglesia al mundo moderno?

“¡A Cristo!” podría responder algún hermano entusiasta, y sin dudas que tiene razón. La Iglesia no tiene nada más que ofrecer que la persona de Cristo. Nada hay que sea realmente cristiano, ninguna compasión, enseñanza o ética, que no provenga de Jesús. El problema es que el hombre moderno cree conocer a Jesús. Esta muy seguro de que sabe todo lo que se puede saber sobre el tema, que lo lleva en el bolsillo como un llavero, que puede sacar y usar cuando lo necesita, o ignorar cuando no. “Si claro” nos dicen si hablamos de Jesús, “ya lo conocemos, un hombre del pueblo que acabó ajusticiado por oponerse a los poderosos, tenemos varios iguales a él. Y si nos dices que fue un maestro ascendido, instructor de verdades superiores, también hay muchos que han enseñado lo mismo".

Guardando las proporciones, nuestra situación es más difícil que la de los primeros cristianos. Jamás enfrentaremos un mundo tan brutal como el suyo, y muy pocos serán los cristianos que sufrirán la amenaza real del martirio. Por otro lado, nuestro deber de evangelizar ya no cuenta con la ventaja de la novedad. Somos, por así decirlo, “noticia antigua”. En esa situación, es más difícil todavía lograr que alguien se tome el tiempo de escuchar a los cristianos.

El Papa nos invita a abrir las puertas y salir al mundo, llevando la alegría evangelio a todos los lugares. Personalmente creo que ese movimiento, indispensable como es, debió ser precedido de una reflexión previa, sobre la pregunta planteada aquí ¿Qué ofrece la Iglesia al mundo? No tengo una respuesta, pero creo que sin ese paso todo esfuerzo de evangelización está destinado a la irrelevancia.

12 comentarios

  
FSolano
La Iglesia podría afanarse en contestar la verdad a preguntas como estas y rebatir los sofismas de los manipuladores de este mundo tenebroso.

1] Cuestiones fundamentales: ¿Tiene límites la ciencia? ¿Es igual para todas las ciencias o existen diferencias? ¿Qué le debe la ciencia a la cultura cristiana? ¿Por qué es necesaria la fe si existen pruebas de la existencia de Dios? ¿O acaso, como afirman los ateos, Dios es una hipótesis innecesaria? ¿Es la ciencia un estadio más avanzado de conocimiento que ha superado el estadio "infantil" de la fe religiosa? ¿Es adecuado el esquema positivista de la historia, que pasaría de un estadio religioso a un estadio científico? ¿Puede la ciencia elaborar su propia cosmovisión y sustituir a la filosofía? ¿Puede darse un conocimiento científico de Dios?
[2] El desencuentro entre ciencia y fe a lo largo de la historia: argumentos principales del materialismo: ¿Puede haber convergencia entre lo que averigua la ciencia y lo que sabemos por otros medios acerca de Dios o, por el contrario, la ciencia puede dar respuesta a todas las preguntas del hombre, marginando a Dios? ¿Se ha opuesto la Iglesia Católica sistemáticamente a la ciencia? ¿Cómo llega este debate a los medios de comunicación? ¿Todo es materia, como afirman los materialistas? ¿Ha quedado obsoleta la noción de alma? ¿Cómo enfoca la ciencia contemporánea el problema del mal?
[3] La evolución: ¿Es ateo el darwinismo? ¿Son compatibles creación y evolución, azar y diseño? ¿Qué es el diseño inteligente, una doctrina científica o una propuesta religiosa? ¿Qué se sabe sobre el origen de la vida y sobre el origen del hombre? ¿Implica el hecho de la evolución que la naturaleza tiene carácter amoral?
[4] Neurociencia: . ¿Es la mente un subproducto de la materia? ¿Es libre el hombre? ¿La experiencia religiosa es una psicopatología? ¿Son ilusorios los juicios morales, un simple subproducto de la actividad cerebral? ¿Está el hombre dominado por lo irracional a través de sus emociones? ¿Compartimos todas nuestras emociones con los animales? ¿Qué nos dicen los experimentos de Libet sobre la libertad humana?
[5] Física cuántica: ¿Es relevante la mecánica cuántica para la comprensión científica de la mente? ¿Implica que no se puede hablar de realidad? ¿Puede aportar algo en las discusiones entre ciencia y religión?
[6] Cosmología: ¿Es la materia la realidad más profunda?¿Cuál es la causa del universo? ¿Acaso puede haberse creado a sí mismo? ¿Tuvo principio? ¿Es racional? ¿Cómo afectan las teorías del multiverso a la idea de la creación?
[7] Ajuste fino: Este apartado tiene la entidad suficiente como para merecer un estudio independiente. En las preguntas correspondientes se aborda desde distintos puntos de vista este problema, uno de los más espinosos que encuentran hoy día los ateos, que en el fondo viene a ser una versión moderna de la quinta vía de Santo Tomás de Aquino.
[8] Las matemáticas y la religión: ¿Son las matemáticas son una mera construcción de la mente humana o el reflejo de una dimensión esencial de la realidad? ¿Es posible la racionalidad más allá de los límites de las matemáticas y de las ciencias empíricas? ¿Qué relación tienen la estadística y la teoría de juegos con el problema de la libertad?
[9] Aspectos éticos de la ciencia: ¿Debe la ciencia someterse a controles éticos? ¿Es éticamente admisible todo lo que es técnicamente realizable? ¿Cuáles son los límites éticos de la investigación con embriones, clonación, investigación con células madre, manipulación genética, terapia génica y otras intervenciones sobre la vida humana incipiente? ¿Qué consecuencias éticas tiene la contaminación ambiental? ¿Qué aporta el cristianismo a estas cuestiones?
[10] Otros aspectos: ¿Cómo se aplica el método científico y qué conocimiento de la realidad aporta? ¿Queda algún espacio para la finalidad en un mundo descrito por la ciencia? ¿Puede un cristiano ser científico? ¿Puede un científico ser cristiano?
15/02/18 10:05 PM
  
gringo
Bueno, si nos quejamos de La Leyenda Negra del Imperio Español no caigamos ahora en La Leyenda Negra del Imperio Romano.
Maticemos las cosas: sí los romanos eran más brutos que nosotros, pero...
-La poligamia no existía en el derecho romano. Otra cosa es la facilidad para divorciarse, las concubinas, etc. Pero como tal la poligamia era ilegal.
En Roma no había una moral imperante y las cosas dependían del emperador de turno. Por ejemplo el propio Augusto bajo cuyo reinado nació Jesús, intentó imponer buenas costumbres, prohibió el aborto y fomentó los matrimonios entre los patricios.
-Las mujeres no estaban tan discriminadas. Comparadas con otros pueblos como las griegas o judías tenían más derechos y podían solicitar el divorcio del marido. El adulterio femenino no siempre se castigaba con la muerte.
-Que las chicas de clase alta fueran prometidas a maridos mayores para matrimonios sin amor, así como la práctica de la esclavitud, la pena de muerte para muchos delitos y las cárceles insalubres, fueron costumbres occidentales hasta el s.XIX. d.C.
Que las chicas pobres se dediquen a la prostitución por desgracia es actual todavía.
En realidad el gran cambio moral de Occidente, viene tras la revolución francesa y la democracia liberal y la declaración universal de los derechos humanos .
El año 1 a.C. se parece más al año 1.000 d. C., que el año 1.000 d.C. al 2018 d.C.
15/02/18 11:20 PM
  
Juan Andrés
"noticia antigua...", "noticia antigua...". Me he quedado pensando. Parece originada esta idea allá por los años 60 del siglo pasado... ¿Para quiénes puede ser noticia antigua?. El problema, y sigo pensando mientras escribo, es que muchos clérigos parecen creer que se trata de noticia antigua, de allí el famoso "aggiornamento" para que parezca nuevo lo viejo y que no ha dado resultado... La falla está en la idea del progreso indefinido del hombre hacia el también famoso punto omega del jesuita, a mi ver delirante, que se intenta resucitar. Dentro de la misma iglesia hay quienes hablan con arrogancia de ser portadores de las "novedades del espíritu" (la minúscula es adrede), cual nuevos profetas iluminados por cuya existencia habría que agradecer a Dios. Es cierto, Cristo se ha presentado como noticia antigua incluso desde muchos teólogos nunca silenciados que lo han proclamado a los cuatro vientos, con la condescendencia de altos cargos eclesiales. La culpa entonces no es del chancho, sino de quienes le han dado de comer. La Iglesia tiene que volver a ofrecer lo que siempre ha ofrecido hasta no hace mucho, el único y eterno mensaje de buscar el Reino de Dios y su justicia y lo demás vendrá por añadidura, con el auxilio de su gracia, porque sin Él no se puede hacer nada, y hoy lo hemos mandado al desván de los recuerdos. Son sólo ideas al paso...
15/02/18 11:45 PM
  
Francisco Javier
¿Que ofrece la Iglesia al mundo?
¡A Cristo!
¿Y para que?
¡No tengo una respuesta!
Pues vámonos, el último en salir apague la luz.
16/02/18 7:29 AM
  
Yo2
@Gringo, verdades salpicadas de mentiras.
Comparar el 1000 al 1 es inputar la leyenda negra del año 1000 que pretendes "negar" para el año 1. La edad media no es una época oscura, ni mucho menos.
El autor del blog ya indica que Roma era mejor que el resto del mundo pagano, pero eso no dice mucho (o el anfiteatro era para representaciones incruentas).
Yo creo que el año 2018 se parece más al año 1 de lo que quieres admitir, con la diferencia de que la barbaridad se comete de un modo más "limpio", ya que los "cadáveres" (tanto los reales de abortos, eutanasias y suicidios, como los espirituales y mentales) se esconden con agilidad y tesón.

Respecto a la muy interesante pregunta de qué tiene la Iglesia para ofrecer, la noticia eterna, y por tanto siempre nueva, de que Jesús ha resucitado.
El problema no está tanto en el qué sino en el como. Se pretende que sea la técnica, nuestro buen hacer quien lo consiga, cuando sin Él no podemos hacer nada.
Hay que confiar en Su providencia y hacer como San Pablo, predicar a tiempo y a destiempo, Él es quien hace, y nosotros sólo su herramienta.
Un saludo en la Fe
16/02/18 10:46 AM
  
josep
ofrecemos a Cristo.
16/02/18 11:03 AM
  
Silvia
Hoy en día se limita a ofrecer un hospital de campaña para sanar " heridas". Se acabó lo del pecado y de que fuera de la Iglesia católica no hay salvación.
16/02/18 12:30 PM
  
Daniel Riquelme
No creo que debieramos sorprendernos de la situacion de la Iglesia en nuestros dias, pues la Gran Apostasia y el hecho de que NSJC no encontraria fe en la tierra fueron anunciados, profetizados.

De cualquier manera, la Iglesia lo que puede ofrecer al mundo moderno, y de hecho lo ha ofrecido a los hombres de todos los tiempos, son los medios de santificacion: la liturgia y los sacramentos, y los medios de formacion: la catequesis y la predicacion.

Hoy se cumple más cabalmente lo que decia san Josemaría Escrivá en los 60-70's "Estas crisis mundiales, son crisis de santos" y "quiero la fe de abuelitas y doctrina de teólogos".

Si no nos santificamos ni nos formamos, la gran apostasía crecerá. Pero eso ya sabemos que ocurrirá, asi que lo que nos queda es ser contados entre los elegidos.

Saludos!



19/02/18 12:47 PM
  
Francisco Javier
La lgiesia modernista y relativista solo puede ofrecer al mundo alcahueteria con el pecado, de ahi nada mas que apaga la luz y vamonos. La Iglesia fiel y tradicional ofrece el mensaje de Cristo sin adulterar, la salvacion que trasciende la misma muerte, muchos valores que sirven para vivir mejor en este mundo por mas degenerado que se encuentre.
19/02/18 5:56 PM
  
Maria Elizalde
A F. Solano
A todas esas preguntas, responde de forma sencilla, pero categórica Fray Nelson. Seguro que tiene mas vídeos que los que yo conzco, pero uno específico de Antropología Teológica es estupendo. Ademas de la mucha información q pueda haber al respecto.
Se llama:
Al tablero con Fray Nelson serie 02, 1 de 13
Como se dará cuenta consta de 13 capítulos, youtube, pero lo digo para seguir el orden. Duran 30' cada uno y le pueden interesar. Nosotros los buscamos en el televisor y en pantalla grande, vemos como si estuvieramos en una conferencia. Pero tambien se pueden ver en el móvil o el ordenador.
Es un gran descubrimiento y tiene muchas series de muchos temas. Temas de familia, de espiritualidad. Me gusta su gran cultura, formación, ortodoxia, secillez, garra, y ... gran sentido del humor... aunque estas sean mas serias.
Ah! Y le gusta que se tomen apuntes. El es muy metòdico y buen profesor.
A ver si le vale la información y le gusta. Un saludo
22/02/18 9:25 PM
  
Carlos de Mexico
Yo estuve fuera de la Iglesia bastante tiempo,divorciado y vuelto a casar y en una religión o secta que injuria a la Iglesia Católica nombrandola ramera. Porque deje mi vida anterior y regrese al catolicismo ? Que me ofrecía la Iglesia ? A Cristo, a Jesús en el misterio del sacramento, el amor de Cristo me hizo regresar a la fe verdadera.
24/02/18 1:00 AM
  
Jorge Orozco morán
Fué Dios quien nos ofreció a Jesús. Cristo. La Iglesia puede ofrecer el conocimiento de Crédito.
15/03/18 12:09 AM

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