El hombre blanco español en nuestra Guinea

En África, en la llamada África negra se encuentra un pequeño país de no más de millón y medio de habitantes, cuya historia está unida a España para siempre. Hasta 1959 (desde mediados del siglo XIX) fue colonia española. Desde ese momento provincia española. Cuando logró la independencia se sumió en la conflictividad con asesinatos políticos, golpes de Estado y democracias aparentes.

Cuando uno piensa en Inglaterra, en el catolicismo inglés, debe descubrirse por respeto en honor de tantos. Por supuesto, los primeros, los recusantes, aquellos católicos que durante generaciones se negaron a abandonar el catolicismo, como los Norfolk y tantísimas familias (fueron mayoritarias) en Cumbria o Lancanshire. Con respeto trataremos la memoria de tantos conversos del anglicanismo como el cardenal Newman (¡santo!), William Byrd o el mismo Chesterton. Pero aún mayor respeto y con devoción nos debemos confrontar con la historia de tantos mártires. Recordemos a Santo Tomás Moro, a San Juan Fisher, el único obispo que se opuso a Enrique VIII o a Santo Tomás Becket.
Se acercan los días de vacaciones que tantos aprovechan para lecturas livianas de playa, arena y salitre. Aprovecho para traer unas breves notas que confío en que les interesen. Todas con un denominador común, el misterio y los crímenes.





