Ayer en Madrid
La cita de ayer en Madrid, lo reconozco, salió mejor de lo que esperaba. Me temía que la dispersión que provocarían las convocatorias simultáneas en todas las provincias de España mermaría la capacidad de convocatoria de Derecho a Vivir en la capital. Hoy puedo decir que me alegro de haberme equivocado.
Sin llegar a ser la convocatoria masiva de octubre pasado, la calle Alcalá se llenó hasta los topes, y el escenario en la Puerta del Sol estaba perfectamente emplazado. Y yo no llegué a verlo pero, una vez más, salió a relucir el talante de las ultra-feministas, que agredieron a una persona, mientras la manifestación pasaba por el Ministerio de “Igual-dá".






