Orando con todos los santos de la Iglesia
Para el próximo Halloween, que como dice Juanjo es una fiesta totalmente Cristiana, quería compartir con vosotros unas reflexiones a propósito de algo que me hacían notar a propósito de la forma extraordinaria. Y es que gran parte de los santos de la Iglesia Católica han conocido únicamente esta manera de celebración. La crítica a “lo anticuado” de esta forma llega, por supuesto, de aquellos que desprecian la autoridad del Santo Padre, los “progresaurios” o “catoliprogres". Sin embargo, existe otra incomprensión en la Iglesia, más extendida, pero no menos dañina, que ve en la forma extraordinaria una cosa que no termina de encajar definitivamente en la Iglesia.
Ese segundo rechazo es, quizás, el que más nos encontramos a la hora de intentar hacer un apostolado de esta liturgia. Quien así piensa no nos rechaza de plano, como pueden hacer los primeros, sin embargo trata de encajar a la tradición como un “movimiento", un “carisma". Y en ese intento comete el error de intentar acaudalar todo bajo el carisma del difunto Monseñor Lefebvre.






