La absurda negación del orden moral propuesta por el relativismo.

El más elemental sentido común nos dice que nada puede ser conocido ni amado si no tiene ser[1]. Sin embargo, aunque nos parezca sorprendente, existen pensadores que afirman que el mundo se reduce a la totalidad de los hechos transitorios y que por lo mismo, en sentido estricto nada es. Ese es el motivo por el que ahora nos encontramos ante la necesidad de defender lo evidente, es decir, que lo absolutamente primero es el ser, luego el conocer y el amar. Es el colmo que a estas alturas de la humanidad tengamos que volver a mostrar lo que es evidente por sí mismo, es decir, el primer principio del orden intelectual consiste en que el ser es y el no ser no es. Y es que cuando se niega tercamente y dogmáticamente lo evidente, no hay otra vía más que la negación del ser, es decir, la nada.


Los siguientes aforismos fueron tomados de un trabajo que consta de aproximadamente 16 000 aforismos que he redactado limitándome a un aproximado de 140 caracteres cada uno, en un lapso de cinco años a partir de agosto de 2011. La mayoría de ellos pertenecen al patrimonio de la Cultura Universal. Algunos de ellos han sido recogidos de la sabiduría de los grandes pensadores de la civilización greco-latina y cristiana-católica de los últimos 2400 años de historia de la humanidad, aun cuando gran parte de ellos han sido modificados. Muchos otros constituyen una aportación personal.