28.07.21

Peregriné a Covadonga viviendo un momento histórico para la reconquista espiritual de España

Todavía con las secuelas del cansancio a las espaldas me dispongo a escribir una sencillísima reflexión sobre la I Peregrinación Nuestra Señora de la Cristiandad a Covadonga, en la que tuve la enorme dicha de participar y de recibir numerosas gracias espirituales y copiosos consuelos para el alma.

Desde hace meses sabía que tenía que estar ahí, que era un momento importante para la fe en nuestra patria. La peregrinación, como bien describe su propia web, busca contribuir a la restauración del espíritu de la Cristiandad —según las posibilidades y siempre con el auxilio divino—, que ha dado a la Iglesia y al mundo tantos santos, héroes y defensores de la Fe. Nos referimos al orden social cristiano, el cual no es posible sino comprometiéndonos en la restauración de todo en Cristo, comenzando por quienes peregrinamos, nuestras familias, y los diversos ámbitos de la sociedad en que nos movemos.

Fueron tres días muy intensos, en los que a muchos de nosotros se nos hizo extremadamente duro el camino por la longitud y exigencia y las consiguientes molestias físicas como rozaduras, sobrecargas y un sinfín de dolencias que endurecían mucho la marcha, especialmente en los últimos kilómetros. Una penitencia ofrecida con amor por la Iglesia y por la conversión de España. Aunque era un gozo indescriptible poder caminar 30 kilómetros entre rezos, cánticos y pías conversaciones, también charlas distendidas y amenas, con correligionarios con los que compartimos el mismo amor a Dios y a la patria española. Se dieron cita también hermanos portugueses y de diferentes países de la Cristiandad, principalmente de la España de ultramar. Todos unidos bajo el más grande ideal, nuestra santa religión. Se vivió la caridad fraterna compartiendo el alimento espiritual y material, el pan cotidiano del Sacrificio del Altar con la presencia real de Cristo y el que nos daban para reponer fuerzas físicas.

Una de las cosas que más me llamó la atención era como vibraban en los pueblos las gentes asturianas al paso de los más de 400 peregrinos, jóvenes en una buena proporción y muchas familias con niños pequeños que valientemente caminaron. Muchos de ellos portaban con orgullo estandártes y banderas de España con el Sagrado Corazón de Jesús, con la Cruz de San Andrés e incluso con la bandera de la Santa Inquisición, que llevábamos en el Capítulo de Nuestra Señora de Monserrat. Cada Capítulo llevaba presidiendo una Cruz. Incluso en la propia ciudad de Oviedo llamó mucho la atención la presencia de los numerosos peregrinos y la gente se emocionaba al igual que en los pueblos y casas rurales.

Muchos de ellos decían no haber visto nada parecido por esas tierras, otros recordaban épocas pasadas de mayor fervor y se retrotraían a su infancia. Veían en esos jóvenes abanderados y cantando en latín un signo de esperanza, al igual que en las familias numerosas el mayor alegato en defensa de la vida.

Era un deleite para las pupilas pasear por el paraíso natural astur, contemplando el verde tapiz de los montes bajo el cielo turquesa, que se encapotaba de plata por momentos. Pero sobretodo era un gozo para el alma ir rezando el Santo Rosario cantado o las Letanías de los Santos. También fue muy gozoso para el espíritu escuchar y cantar himnos religiosos y sanas canciones populares que emanaban espíritu de conquista y grandes hazañas bajo el blasón de Cristo Rey.

El plato fuerte del día era la celebración de la Santa Misa tradicional, solemnemente cantada, cuyos cánticos eran cuidados con el máximo esmero. Misas recias de campaña, ideales para los tiempos que corren. Los dos primeros días el Santo Sacrificio del Altar fue al poco tiempo de acabar la marcha, cuando la gente estaba más exhausta. Los sermones de los Padres fueron muy directos y certeros y nos dieron esperanza para superar los días que estamos viviendo, un soplo de aire fresco en medio de la tribulación.

En definitiva la peregrinación sienta un importante precedente y deseemos que tenga continuidad a lo largo del tiempo. Dios mediante en próximos días iré compartiendo con ustedes varios testimonios de los peregrinos, entre ellos varios sacerdotes.

Nuestra Señora de la Cristiandad, ora pro nobis.

Gracias a la organización por el ingente esfuerzo para regalarnos tres días de gloria en tierra de reconquista. Nobleza obliga a vivir con más fervor y entusiasmo.

NO SE PIERDA EL VÍDEO DE LA PEREGRINACIÓN

Por Javier Navascués

14 comentarios

  
Luis Fernando
Gracias por la crónica, Javier.

Ojalá se repita la peregrinación en futuros años.
28/07/21 9:47 AM
  
Javier Olivera Ravasi
Un guiso total. Tres años van ya que la vengo haciendo. Es una oportunidad única que no olvidarán jamás cuando la hagan. ¡Adelante!
28/07/21 10:04 AM
  
África Marteache
Entre las pocas alegrías que últimamente recibimos, por no decir ninguna, esta Peregrinación es, para los que por edad no podemos asistir, un balón de oxígeno en la atmósfera enrarecida que respiramos. ¡Dios bendiga a los romeros y que se repita todos los años!
28/07/21 10:23 AM
  
Albert L
Qué bonito! Me tengo que poner en forma para poder ir el año que viene.
28/07/21 11:03 AM
  
Mamá Oca
Una pregunta, por curiosidad, porque lo ignoro completamente ¿la Inquisición tuvo bandera alguna vez? Lo digo porque lo que yo conocía era su emblema, que aparece reproducido en documentos, impresos y edificios. Gracias.
28/07/21 11:15 AM
  
Rosa de Jesús
Gracias por el testimonio, me llena de alegría en tiempos donde no hay de que alegrarse, espero con mucho entusiasmo las crónicas de otros jóvenes, es increíble la cantidad de gente que fue, me hubiera encantado ir pero estoy viviendo en otro país. Dios los bendiga muchisimo.

Esperemos que sea todos los años, por las gracias particulares que trae una peregrinación, por las gracias que trae a España, sobretodo a Asturias, y por el gran consuelo.
28/07/21 11:18 AM
  
Egomet
Gracias, Javier. Tuve el gusto de caminar un rato contigo al final de la segunda etapa. Ha sido una experiencia preciosa. Si puedo y nos dejan, el año que viene iré de nuevo, D.m.
28/07/21 1:31 PM
  
Trabucaire
Yo lo vi de lejos. Estuve los 3 días con mi madre, yendo en coche a la Santa Misa en cada sitio y a Covadonga anteayer por la tarde. Fue un bálsamo espiritual. Yo salí bendecido ante tanta piedad y reverencia al Señor. Las homilías fueron extraordinarias y llenas de unción. Las Misas, bellísimas. El futuro sólo puede estar en la Tradición. Es lo que suscita las vocaciones de sacerdotes seculares o frailes dominicos que había o la asistencia masiva de gente joven que no se ve en ninguna Misa de las habituales. Empezamos este año unos 450. Si Dios quiere, seremos más los próximos años
28/07/21 4:38 PM
  
Cristobal
Me alegro por la peregrinacion y estoy deseando recibido mas cronicas y entrevistas para poder disfrutar, todo lo posible, de este gran acontecimiento
28/07/21 7:31 PM
  
Ramon
Somos una familia Burgalesa que por casualidad asistimos por primera vez a está peregrinación dado que fue anunciado por redes sociales.Nunca habíamos asistido a un hecho religioso parecido... aún estamos todos como en la antesala de lo que creemos que es el Cielo, pero esta vez en la Tierra...sin duda repetiremos. Gracias por difundirla y esperamos los frutos espírituales...mis hijos de nueve , y once años ya cuentan los días para volver...
28/07/21 8:27 PM
  
Oscar
Entiendo que no hace falta la autorizacion de ningun obispo para realizar una peregrinacion, ni el sacerdote puede ser prohibido de celebrar una misa de campaña, aunque sea tridentina.
Es asi? alguien me puede responder?
28/07/21 8:44 PM
  
Vicente
gracias.
28/07/21 9:12 PM
  
Cristián Yáñez Durán
Misa Tradicional, España, Covadonga.
No se puede pedir mayor densidad óntica y simbólica.
Qué sana envidia me dan.
Dios y la Virgen Santísima nos concedan a mi esposa y a mí la gracia de hacer alguna vez esta peregrinación.
29/07/21 1:52 AM
  
C.V.
No conozco la Misa Tradicional y tenía mucho interés en ir. Me había apuntado a la peregrinación, pero por un imprevisto familiar no pudo ser. Me da mucha pena.
03/08/21 3:58 PM

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27.07.21

No se pierda las preciosas fotos de la peregrinación en la web Nuestra Señora de la Cristiandad

La página web oficial Nuestra Señora de la Cristiandad anuncia la publicación del reportaje fotográfico de la peregrinación a Covadonga. Dice así:

—–

Tras volver a la calma después de unos días muy intensos, seguimos saboreando los recuerdos tan bonitos que nos llevamos de la peregrinación. Hoy publicamos en la página las fotos de esos días y aprovechamos para hacer una crónica de nuestro viaje.

PARA VER LA CRÓNICA FOTOGRÁFICA PINCHE EN EL ENLACE

https://nscristiandad.es/cronica/

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26.07.21

Espectacular vídeo de la 1ª Peregrinación Nuestra Señora de la Cristiandad a Covadonga DIFÚNDALO

Un espectacular vídeo, un trabajo muy profesional y artístico que condensa en dos minutos el alma de la peregrinación. La música épica y las imágenes de los peregrinos tan bien escogidas en el vergel virginiano, tierra de reconquista, hablan por sí solas. Un vídeo que llama a gritos a participar el próximo año.
 
Vídeo oficial de la 1ª Peregrinación Nuestra Señora de la Cristiandad en España, Oviedo - Covadonga, 2021. Asociación Nuestra Señora de la Cristiandad - España
 
Más información: https://nscristiandad.es

7 comentarios

  
César Fuentes Alba
Dan ganas de gritar:
¡ Verdaderamente ha resucitado el Señor ! ¡Aleluya !
04/08/21 12:33 PM
  
Joaquín
Laus Deo! Ójala podamos decir que todo volvió a empezar en Covadonga. Por la restauración de la cultura cristiana, la Cristiandad.
04/08/21 1:09 PM
  
África Marteache
¡Qué maravilla!
04/08/21 2:49 PM
  
jp
Enhorabuena a los organizadores. Quien pudiera haberos acompañado.
Felicidades por vuestra valentía y amor a la Iglesia.
04/08/21 3:46 PM
  
Miriam de Argentina
Belleza, emoción, amor a Dios y la Iglesia, amor por la tradición.... cuántas cosas bellas y sublime transmite éste vídeo.
Gracias!!
04/08/21 5:50 PM
  
C.V.
¡Maravilloso!. Si Dios lo permite, el próximo año allí estaré.
04/08/21 8:20 PM
  
Tulkss
AMÉN.
04/08/21 11:28 PM

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La caída del Imperio Soviético tras 70 años de régimen totalitario anticristiano

Boris Gutiérrez Cimorra (firma como Cimorra) nació en 1944 en Moscú, en la antigua Unión Soviética. Se graduó en el Instituto de Aviación de Moscú. Durante años compaginó su trabajo como ingeniero aeronáutico con colaboraciones periodísticas en revistas y programas de radio de difusión tanto nacional como internacional con destino al lector y al oyente de habla hispana. En 1972 pasa a trabajar definitivamente en Radio Moscú, la cadena que emitía programas para América Latina. En 1977 se instaló definitivamente en España con su familia e inició una nueva carrera profesional en el mundo de las finanzas y del comercio exterior, que le situó, en 1985, de nuevo en Rusia, esta vez como representante de una importante empresa financiera española en aquel país en vías de la Perestroika. En 2010 comienza su experiencia en el campo literario con la publicación de su primer libro, La voz que venía del frío, dedicado a su padre, periodista español exiliado en la Unión Soviética, que se convirtió, bajo el seudónimo de Jorge Olivar, a lo largo de 37 años ininterrumpidos ante los micrófonos de la emisora moscovita, en la voz más escuchada en los hogares españoles durante la época franquista.

En 2014 edita su segundo libro, Hasta el último maravedío Las orejas de Oro, esta vez en forma de novela, que, entre lo documental y lo ficticio, con un lenguaje y dinamismo propios del género de suspense, describe una de las más misteriosas y fascinantes historias de cómo las reservas de oro del Banco de España fueron trasladadas a la Unión Soviética pocos meses después del comienzo de la Guerra Civil española. En 2015 publica su tercera obra literaria, Hasta el último maravedí - 2 o La apertura española, una continuación del libro anterior sobre el mismo tema: cómo el oro español se convirtió en el «oro de Moscú». Si en el primer volumen se relataban las peripecias del traslado de las reservas de oro del Banco de España desde Madrid a Moscú, en este se trata de ¿qué recibió la República a cambio del oro entregado a la Unión Soviética? En ambos libros el autor demuestra su perfecto dominio en la recreación de los ambientes y personajes rusos y españoles de la época, a los que conoce muy a fondo, al haber vivido, casi a la par, tanto en Rusia como en España.

¿Por qué un libro sobre la caída del Imperio Soviético?

La idea del libro partió de mi entrañable amigo César Alonso de los Ríos y fue apoyada con gran entusiasmo por nuestro común amigo Agapito Maestre. Un día, bastantes años después de la desintegración de la URSS en diciembre de 1991, César me dijo: “Mira, Boris, para la inmensa mayoría de los españoles sigue siendo un misterio por qué un gran país comunista como Rusia, con su aparente poderío económico y militar, teniendo en su órbita ideológica a muchos países, no sólo en la Europa del Este, sino en la América Latina, África, Asia, de repente, en pleno proceso de la apertura y cambios democráticos, en pocos años, cayó como un castillo de naipes. Sin perder una cruel guerra o sufrir una destructiva revolución o un cataclismo natural, no sé, una caída del meteorito, como fue en la Tungúzca, en Siberia, al principio del siglo. ¿Qué ocurrió realmente, qué fuerza tectónica tan potente destruyó este gran acorazado llamado la URSS, que parecía indestructible y construido para la eternidad? Tú me has comentado y aclarado muchas cosas acerca de aquel cataclismo histórico. Has vivido en la Unión Soviética más de 30 años y, especialmente, los años de la “Perestroika” de Gorbachov, cuando se produjo el derrumbe definitivo del sistema socialista soviético, por qué no escribes un libro para que no sólo tus amigos y la gente que te rodea supiera lo que realmente había llevado a la destrucción del primer país comunista del mundo. Y lo cuentes como un testigo presencial de todo lo que entonces había sucedido. Lo que tú personalmente has vivido, has visto, has sufrido o lo que sea, una realidad pura y dura, sin cuentos “chinos” o rusos o lo que fuesen. Una historia verdadera del fracaso del comunismo en el país más grande y más rico del planeta. Y escríbelo sin caer en un análisis soso, académico, distante. Que sea un relato vivo, con detalles concretos, con episodios de tu vida allí y de los soviéticos que te rodeaban, historia contada desde dentro y no desde un despacho lejano de un historiador profesional o de un periodista circunstancial”.

Pues, así nació este libro. Con la idea de explicar por qué ha fracasado un sistema basado en la ideología comunista en un país, como estaba diciendo César, “más grande y más rico del mundo”. Y de allí yo, como el cronista y un testigo directo, pretendo dar a entender al lector de que si el comunismo había fracasado en el país más grande y más rico del mundo, como la URSS, cómo pudiera haber triunfado en uno el más pequeño y el más pobre, como la Cuba castrista, o en otros clones tipo Vietnam, Camboya, Corea del Norte y otros por el estilo. Como ha demostrado la Historia, el comunismo puro y auténtico, como el soviético, ha fracasado en todos los países donde lo habían intentado construir, independientemente del clima, del idioma, de la nacionalidad, de costumbres culturales y otras diferencias étnicas y geográficas. Y con un resultado común: la miseria y unos enormes sacrificios para los pueblos y un poder absoluto y unos enormes privilegios para las élites gobernantes con el carnet comunista.

¿Qué balance podría hacer de 70 años de régimen totalitario?

El balance es muy negativo y en muchos aspectos hasta trágico. El primero y a la vista del todo: una autodestrucción y la desaparición del país que existía dentro de las fronteras del Imperio Zarista antes de la Revolución Bolchevique en octubre de 1917. En diciembre de 1991, o sea, 74 años más tarde, este país dejó de existir y la Rusia de los Zares se vio reducida a la Federación Rusa actual, perdiendo grandes territorios y casi la mitad de la población que antes formaban parte de la Gran Rusia Imperial y luego del Imperio Bolchevique. Me refiero a Ucrania, Bielorrusia, Kazajistán, Turkmenistán, Tadjikistán, Uzbekistán, Georgia, Armenia. Y el otro balance, el de sufrimientos que tuvo que soportar la gente que poblaba la Rusia Imperial, convertida en la Rusia Socialista Soviética, es incalculable. La Guerra Civil, provocada por la Revolución Bolchevique, que había durado 4 años. La industrialización forzosa del país, con su población mayoritariamente agrícola y que se alimentaba no sólo a sí misma, sino que exportaba sus productos al extranjero por lo que recibió la denominación del “granero de Europa”, cargó por completo el tejido agrario ruso, produciendo terribles hambrunas en los años 20 del siglo pasado. La “colectivización” del campo destruyó por completo su productividad, convirtiendo a la Unión Soviética de un granero europeo en un importador de los productos básicos alimenticios, dependiendo del grano norteamericano, canadiense, australiano y de otros países occidentales, que tienen una agricultura “privada”. Esta independencia llegaba en determinados periodos al más de 30% del consumo “normal” de la población soviética. La improductividad de la industria estatal socialista, con una estricta planificación de la producción y del consumo, condenaron al pueblo soviético a vivir en una permanente escasez de los productos y artículos de primera necesidad, con unas humillantes colas en las tiendas en búsqueda de la comida y de otros artículos del consumo básico. El “terror rojo”, desatado por los bolcheviques después de la Revolución, contra todos los que intentaban oponerse o a criticar, aunque fuera mínimamente, la dictadura comunista y las repentinas purgas estalinistas y una paranoica lucha contra los “enemigos del pueblo” dentro del propio pueblo, convirtieron a la Rusia bajo el régimen comunista en un enorme Gulag, con decenas de millones de muertos y víctimas de las represiones, cambiándose sólo los métodos, los del “paredón” en tiempos de Stalin a los de la encerrona en unas clínicas psiquiátricas en tiempos de Brézhnev-Andrópov. Pero siempre con el único objetivo: aplastar cualquier disidencia y crítica al régimen.

Las pérdidas en vidas humanas durante el régimen totalitario soviético son terribles. Varían, según quien las calcule y con qué precisión: entre la guerra civil, el “terror rojo”, la colectivización del campo, las purgas y las represiones estalinistas el número de víctimas directas asciende a 66 millones. Pero hay un dato estremecedor, pero muy fácil de entender y que da una idea general del número de las vidas humanas que tuvo que pagar el pueblo ruso bajo el régimen comunista. En París, justo antes del comienzo de la Primera Guerra Mundial, fue publicado un “Resumen económico de Rusia en 1914”. Edmond Théry, el científico francés, llegó a la conclusión de que, a mediados del siglo XX, Rusia sería una potencia dominante en Europa tanto política como económica y financieramente. Y que su población llegaría a los 343 millones de habitantes (en 1914 tenía 175 millones). Sin embargo, en 1950, la población de la URSS rondaba unos 181 millones de habitantes. ¿Entonces, a dónde se habían esfumado los 162 millones restantes? Se puede decir que este fue el coste de la Revolución Bolchevique y del Régimen Comunista para el sufrido pueblo ruso.

Principalmente la línea más dura, durísima, fue con Lenin y Stalin. ¿Por qué se fue moderando en los últimos años?

Efectivamente, el Régimen fue más duro en la época de Lenin y Stalin. Especialmente en la de Stalin. Es que Lenin estuvo en la cúspide del poder bolchevique escasos 5 años. Los últimos dos años de su vida estaba gravemente enfermo y prácticamente apartado del poder ejecutivo, y pronto fue sustituido por Stalin, quien después de la muerte de Lenin, en enero de 1924, estuvo dirigiendo durante casi treinta años, con mano dura y despiadada, el Partido y el país. Lenin todavía respetaba la opinión de sus colegas en los órganos directivos del Partido, y las principales decisiones se tomaban por la mayoría. Mientras Stalin se convirtió en un dictador absoluto, eliminando, prácticamente, en algo más de 10 años, a toda la vieja guardia leninista, la que realmente estaba luchando contra el zarismo y la que hizo factible la Revolución Bolchevique. El Régimen empezó moderándose después de la muerte de Stalin en marzo de 1953.

En primer lugar, fue el famoso “deshielo” de Nikita Jruschiov, con sus denuncias de las represiones de Stalin contra el pueblo soviético, aunque él mismo participaba en estas represiones cumpliendo a rajatabla las órdenes de Stalin. Es que Jruschiov y otros altos dirigentes dentro de la cúpula estalinista, tampoco eran vacunados contra las posibles represalias de parte de su Gran Jefe, que había concentrado en sus manos todo el poder y actuaba a su antojo sin ningún control de ningún órgano ni del Partido ni del Estado. El Estado era él, Stalin. Por tanto, una vez muerto el dictador, sus herederos habían decidido romper este esquema de una dictadura “unipersonal” de dirigir el país y crearon una “dirección colectiva”, sin un nuevo Caudillo. Este esquema, de alguna manera, no del todo, pero funcionó hasta el descalabro de la URSS.

En segundo lugar, las represiones masivas estaban causando enormes pérdidas en vidas humanas, que en realidad eran la mano de obra cualificada, ingenieros, científicos, creadores, todos ellos extraídos forzosamente del proceso productivo, lo que estaba mermando enormemente el desarrollo económico del país, llevando a la población al límite del aguante. Por tanto, los nuevos “viejos” dirigentes han preferido aflojar las cuerdas, dar un respiro al pueblo, “descongelar” un poco el sistema con el calor de unas reformas y aperturas. Fueron las famosas reformas de Kosýguin, las que describo detalladamente en el libro. El Régimen empezaba a comprender que la esclavitud estalinista ya no resultaba rentable, no estimulaba el progreso del país. Había que liberalizarlo de alguna manera, bajo el control, claro está, de la nueva dirección colectiva del Partido.

Y, en tercer lugar, Jruschiov y sus seguidores querían limpiar las manos de la sangre estalinista, cargar al sanguinario Caudillo muerto toda la responsabilidad por el terror rojo y entrar en la Historia como los enterradores del estalinismo y del socialismo con el rostro monstruoso, siendo ellos los creadores del “socialismo con el rostro humano”.

Jruschiov abrió las puertas del Gulag, liberando a los millones de personas injustamente recluidas en los cientos de los campos de trabajos forzados que formaban este “archipiélago” tan magistralmente descrito por uno de sus habitantes, el escritor disidente soviético, Alexander Solzhenítsyn. Jruschiov sacó el cadáver de Stalin del “Mausoleo de Lenin”, donde fue depositado después de su muerte, en marzo de 1953, al lado del Gran Líder de la Revolución Bolchevique. Pero, después del XX Congreso del PCUS, en que denunció los crímenes de Stalin contra el pueblo soviético, dio órdenes de sacar a Stalin de la sagrada tumba de Lenin y enterarlo en un cementerio “común”, en una “necrópolis” para las más destacadas figuras del régimen comunista, al lado del Mausoleo y de la muralla de Kremlin en la Plaza Roja de Moscú.

Cuando a Stalin lo “pusieron” en el mausoleo leninista, yo tenía 9 años y cuando lo sacaron, en noviembre de 1961, cumplí ya 17 años, recientemente acabado el bachillerato soviético, y me encontraba sorprendido, confundido y estupefacto.

La primera parte está dedicada a lo que bautiza usted como el “quinquenio de los fastuosos funerales. ¿Podría hablarnos de la importancia de este periodo en la caída de este imperio?

Fue el preludio de la agonía del Régimen soviético. Como si la providencia tomara las cartas en el asunto. En un quinquenio habían muerto, una tras otra, las principales figuras del Politburó del PCUS, un órgano compuesto por 15 miembros, que realmente gobernaba la Unión Soviética y el Bloque Socialista en su conjunto. Estaban “cayendo” los pilares más importantes del Régimen: Kosyguin, Suslov, Brezhnev, Pelshe, Andropov, Ustinov, Chernenco, todos ellos miembros del Politburó. Así que, en cinco años han desaparecido de la cúpula del poder casi la mitad de sus miembros. Quizás, para el lector estos nombres no digan gran cosa, pero en la realidad soviética de entonces eran figuras que a lo largo de muchísimos años de la época post-estalinista estaban marcando la política interior y exterior de la URSS.

Cada uno era responsable de un determinado sector: la economía centralizada y planificada, la agricultura colectivizada, la policía secreta y seguridad nacional (la KGB), la defensa y la industria militar, la ideología y la censura. O sea, eran los principales pilares que sostenían el totalitario sistema socialista soviético. Y, de repente, estos pilares empezaron a caer, con lo cual, en el tan rígido edificio del Sistema aparecieron las primeras grietas y una cierta inclinación al derrumbe. Figurativamente hablando.

En el libro estoy describiendo puntualmente a estos personajes, cuento unos detalles de sus biografías, sus características personales, por qué se afiliaron al Partido, cómo hicieron sus carreras políticas y qué cualidades eran necesarias para llegar al escalafón más alto del Partido. O sea, intento demostrar de qué “material” estaban hechos estos “pilares” humanos que sostenían más de 70 años la “Catedral del Comunismo Mundial” (una expresión acuñada por mi padre, exdirector del periódico del PCE, el “Mundo Obrero”, quién vivió exiliado en la URSS a lo largo de 38 años). Al mismo tiempo, a través de sus retratos se puede ver y comprender mejor cómo funcionaba el Sistema y qué se necesitaba para triunfar en él.

Claro, enseguida, el lugar de los jerarcas fallecidos lo ocupaban otras personas del así llamado grupo de los “candidatos a los miembros del Politburó”. Pero los sustitutos ya no eran tan ortodoxos y puristas como los que han marchado al otro mundo. Eran más jóvenes, con unas ideas nuevas para mejorar el estancado sistema socialista, corregir los errores y la inoperancia de los viejos bonzos en el Olimpo soviético. Y cuando el número de los nuevos miembros del Politburó llegó casi a la mitad, se abrió una real posibilidad de empezar a reorientar la política del máximo órgano del poder en la URSS hacia unos cambios que el país estaba necesitando desde hacía tiempo, pero que la “vieja guardia” brezhnevista no se atrevía hacerlo. Así surgió Gorbachov y los que le apoyaron en el Politburó renovado y rejuvenecido, para que encabezara los cambios y las reformas dominadas como la “Perestroika” (“reconstrucción”).

Por tanto, sin la desaparición física y en un periodo más bien corto, de los que protagonizan el capítulo de “los fastuosos funerales”, la “Perestroika” y las reformas en la URSS, podían haberse retrasado unos años más y con una explosión social que quizá no hubiera hecho posible el cambio tan pacífico con que, generalmente, había transcurrido la “Perestroika”.

Ya en la segunda parte habla de Gorbachov y la Perestroika… ¿Qué podría decirnos de esta nueva etapa en la historia de la Unión Soviética, que muchos veían con esperanza?

Los cambios iniciados por Gorbachov fueron recibidos con gran entusiasmo por el pueblo, que estaba cansado de vivir tantas generaciones en la escasez, en la represión, en todo tipo de limitaciones de los derechos y libertades personales, de no poder protestar y criticar a sus dirigentes que habían llevado el país a una enorme crisis económica y social. Aplaudieron a los cambios, a la “glasnost” (libertad de expresión) los intelectuales, los escritores, los científicos, los cineastas, la gente que en su trabajo necesitaban la libertad no sólo como forma de vida, sino como un instrumento imprescindible para la creación. La gente esperaba que los cambios democráticos en el Sistema iban a permitir mejorar la situación económica, acercar el nivel de vida de los soviéticos al que existía en los demás países libres y democráticos occidentales. Para todos ellos, la libertad era una barita mágica que transformaría todo para lo mejor. Así lo pensaba Gorbachov, sus seguidores y la inmensa mayoría del pueblo. El artífice de la “Perestroika” estaba seguro de que al socialismo soviético le faltaba la libertad para ser el mejor sistema del mundo. Que todas las desgracias que habían sucedido hasta ahora, fueron por falta de la libertad. Ahora ha llegado el momento de construir un “verdadero” socialismo con el rostro libre y humano.

Pero dentro del propio Partido y en el mismo Politburó no todos estaban recibiendo las ideas de Gorbachov con tanto entusiasmo. Algunos, no pocos, tenían miedo de que con tanta libertad y tantas aperturas se perdiera el control del Partido sobre los principales resortes del Estado Socialista: economía centralizada y planificada, partido único en el poder, el PCUS, con todos los privilegios que este poder les daba a sus dirigentes de distintos rangos, desde el más bajo, el secretario de la agrupación fabril, hasta el más alto del Secretario General del Comité Central y del Politburó.

Y hay que decirlo que en el Politburó la mayoría que tenía Gorbachov era bastante frágil y en cualquier momento podría haberse cambiado contra él. Por eso, desde los primeros pasos de la “Perestroika”, Gorbachov tuvo que andar con cuidado, no asustar demasiado a algunos de sus colegas “conservadores” del Politburó y de los Jefes del Partido regionales, reacios a las reformas tan radicales que proponía el nuevo Secretario General. Tuvo que mirar mucho a sus espaldas, para que sus camaradas no le hicieran algo parecido a lo que en su momento hicieron a Nikita Jruschiov sus colegas, descontentos con las reformas que él estaba llevando a cabo en el país, después de las tres décadas del reinado de Stalin.

Pero, aparte de intentar apaciguar el ala “conservadora” de la cúpula del Partido, Gorbachov tuvo que enfrentarse con sus propios seguidores, los que apoyaban la “Perestroika” sin tapujos, y los que le criticaban por la lentitud en la aplicación de las reformas por el temor a los conservadores. A estos críticos, llamados “demócratas”, los encabezaba Boris Yeltsin, otro destacado líder de las reformas. Gorbachov y Yeltsin fueron dos caras y dos visiones opuestas de cómo se deberían realizarse los cambios. Gorbachov era partidario de hacerlos paulatinamente, para no provocar a los que resistían a las reformas, intentando convencerlos, dialogar. Mientras Yeltsin consideraba que las reformas se debían llevar a cabo con la máxima celeridad, para que la gente, cuanto antes, pudiera apreciar sus efectos positivos y no perdieran la confianza. No bastaba proclamar la “glasnost”, se necesitaba liberalizar urgentemente la economía, aflojar el control por parte de los órganos estatales a las empresas productoras, incentivarlas para que produjeran más y con mayor calidad, para reducir el déficit crónico de los productos y artículos del consumo popular.

La lentitud de Gorbachov en la aplicación de las reformas económicas llevó a un caos y a la crisis económica adicional, ya que las medidas orientadas a mejorar el sistema productivo socialista, introduciendo ciertos elementos de la economía de mercado, chocaban frontalmente con la planificación centralizada que también seguía funcionando. Y la situación económica se empeoraba. Lo describo en el libro con muchos detalles y unos ejemplos simples, para que el lector entendiera mejor las discrepancias y el caos que reinaba en aquellos 6 años del gobierno de Gorbachov, antes del descalabro definitivo del Sistema.

En el plano de la liberalización política, Gorbachov, consciente de su dependencia de la cúpula del PCUS, el partido único gobernante en el país, permitió la creación de otros partidos políticos, incluso opositores al PCUS e hizo cambiar el sistema electoral al Parlamento, haciéndolo más libre, con la presentación de los candidatos de varios partidos, rompiendo la hegemonía que hasta entonces tenía el Partido Comunista, presentando solamente a sus candidatos. Y para romper totalmente el cordón umbilical que le unía con el PCUS, introdujo el cargo del Presidente del país, al que elegía el parlamento plural y no, cómo hasta ahora, cuando al líder del país, el Secretario General del PCUS, lo elegía un selecto grupo de los dirigentes del Politburó.

La “Perestroika”, finalmente, fracasó. El socialismo “libre”, con el “rostro humano”, del que estaba soñando Gorbachov, resultó ser totalmente incompatible con la libertad y con la democracia. No en vano tenían tanto miedo los conservadores comunistas contrarios a las reformas liberalizadoras de su entonces Secretario General. La libertad ha destrozado el Sistema Socialista. Ha destruido los principales pilares que lo sostenían. La liberalización de la economía ha dañado gravemente la centralizada y planificada economía socialista; la liberalización política y el pluralismo han acabado con la dictadura del único partido comunista en el poder, que controlaba y dirigía todos los eslabones del Sistema Socialista; la “glasnost” (la libertad de expresión) y la supresión de la censura, han acabado con el dominio de una doctrina comunista, con sus dogmas del pensamiento único e indiscutible, que durante más de 70 años era la única que alimentaba la mente de los soviéticos. Al quedarse el Sistema sin sus principales resortes se quebró.

Gorbachov no quiso comprender que el Socialismo no podía mejorarse. Que o lo era como había sido durante 70 años, totalitario, controlado y administrado por el Partido Comunista en el poder, prohibiendo y aplastando con mano dura cualquier crítica y protesta contra el Régimen o que cualquier intento de mejorarlo acabaría con él. Yeltsin, sí, lo comprendió rápidamente y estaba apostando por unas reformas más rápidas y efectivas a fin de desmantelar cuanto antes esta tremenda criatura leninista-estalinista, para encaminar a Rusia hacia la democracia y el mundo libre. Lo que él hizo cuando la URSS se desintegró por completo y Yeltsin se convirtió en el Presidente de la Rusia independiente y libre de las cadenas de la anterior Unión Soviética.

A propósito, por mucho que Gorbachov intentaba apaciguar a sus camaradas, disgustados con las reformas, ellos, finalmente, intentaron apartarlo del poder y parar las reformas, mediante un Golpe de Estado, en agosto de 1991. Y Boris Yeltsin, el eterno rival de Gorbachov, tuvo que aplastar el Golpe y rescatar a Gorbachov del cautiverio a donde él fue recluido por sus “amigos” golpistas. Dedico al Golpe una información muy completa con unos detalles y episodios poco conocidos hasta ahora.

Pero quisiera subrayar una cosa muy importante. La quiebra del Socialismo en la URSS, no tenía por qué acabarse destruyendo al propio país. Podrían haberse seguido las reformas hacia una economía de mercado y un sistema democrático propio de la mayoría de los países occidentales. La peculiaridad consistía en que la URSS, heredera del Imperio Zarista, era un país multiétnico, con unas cuantas nacionalidades amplias y considerables.

Durante el régimen zarista todas estas nacionalidades convivían en los territorios marcadas administrativamente (las gobernaciones) y no por las señas étnico-nacionalistas. Los bolcheviques, cuando llegaron al poder, lo primero que hicieron fue reorganizar de nuevo el territorio del Imperio, creando unas autonomías del destino rango, en cuyos territorios predominaba una determinada nacionalidad la que daba el nombre a la propia autonomía: Federación Rusa (máxima población rusa), Ucrania (máxima población ucraniana), Bielorrusia (máxima población bielorrusa) etc. El rango máximo de la autonomía era una República Socialista Soviética. Así nacieron las 15 Repúblicas nacionales, con sus propias constituciones, idiomas oficiales, banderas y otros atributos “nacionalistas”, que formaron, en 1922, lo que se llamaría en adelante la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

A lo largo del régimen soviético en estas repúblicas se iban formando unas élites nacionalistas en todos los eslabones del poder “regional”. Por supuesto, todas ellas estaban controladas y dirigidas férreamente por el poder “central”, el Kremlin, y estaban llevando a cabo en sus Repúblicas la política de Moscú. Cualquier posible discrepancia o una mínima desobediencia al “Centro” se castigaba con dureza. Pero esto fue posible hasta que el Sistema, basado en el dictad desde arriba y en la obediencia desde abajo, funcionaba con eficacia, teniendo el Centro a su disposición un enorme aparato represivo (policía política, ejército, policía urbana y militarizada). Las reformas liberalizadoras de Gorbachov aflojaron suficientemente esta total dependencia de los poderes regionales (republicanos) del poder central, para que las élites nacionalistas regionales empezaran a jugar su propio juego político, distanciándose de Moscú más y más, hasta buscar la independencia total del gobierno central.

Gorbachov ya no podía reprimir estos intentos por la fuerza policial y militar, como lo hubieran hecho los líderes anteriores, intentaba dialogar con las élites republicanas. Pero ellas consideraban el diálogo como signo de la debilidad del Kremlin y seguían sus políticas separatistas con más fuerza e ímpetu.

Describo este proceso muy detalladamente en el libro, ya que esta rebelión nacionalista fue una de las causas principales de la desintegración de la URSS como un país “común” de todas estas etnias y nacionalidades que poblaban el viejo Imperio de los Zares.

¿Por qué vino el descalabro del bloque socialista?

El descalabro del Bloque socialista se ha producido por la misma razón que el propio descalabro de la URSS. Gorbachov quiso hacer la “Perestroika” no solo en su país, sino también en los países socialistas que formaban el Bloque Socialista y se encontraban bajo la tutela y el control total por parte de la URSS. Todos estos países centroeuropeos fueron ocupados por la URSS durante la Segunda Guerra Mundial y, al terminar esta, con la victoria del Ejército Rojo y de las Fuerzas Armadas aliadas (EE.UU y Gran Bretaña), se quedaron como una zona de la “influencia soviética”, con el beneplácito de los aliados occidentales (los famosos Acuerdos de Yalta en 1945).

Stalin instaló en todos estos países los regímenes comunistas-socialistas, calcados de los de la Unión Soviética. Las idénticas dictaduras comunistas, con la economía centralizada y planificada, que seguían las instrucciones de Moscú tanto en sus políticas interiores como exteriores. Cualquier intento de no seguir las pautas del Kremlin se castigaba y se aplastaba con los tanques del Ejército soviético (Alemania Oriental en 1953, Hungría en 1956, Checoslovaquia en 1968). Así funcionaba el Bloque, hasta que llegara el reformista Gorbachov al poder en la URSS y decidiera, por un lado, liberalizar las relaciones de la URSS con sus satélites y, por otro, reformar los sistemas políticos en los países del Bloque, siguiendo las mismas pautas de la “Perestroika”: glasnost, pluralismo político, elecciones libres con los candidatos alternativos. Y con este fin, Gorbachov estaba apoyando y potenciando a los políticos y las corrientes críticas dentro de los partidos comunistas locales que entonces se encontraban en el poder en los países del Bloque.

El artífice de la “Perestroika” estaba apostando por los líderes más jóvenes, con las ideas renovadoras, como él mismo y sus seguidores en la URSS. Con este apoyo explícito desde Moscú, las fuerzas opositoras en los países del Bloque empezaron a quitar del medio a los viejos jerarcas comunistas que gobernaban con mano dura, ininterrumpidamente, con el apoyo de la URSS, durante los últimos 15-20 años (según el país). Muy pronto los nuevos líderes políticos en estos países abandonaron el manual socialista-comunista y empezaron las transformaciones hacia la economía de mercado y el sistema político democrático, como en sus vecinos occidentales.

Así se derrumbó el Bloque Socialista, con sus revoluciones pacíficas, “de terciopelo”. Dedico a este descalabro una buena parte del libro.

Pero queda clarísima una cosa: sin las reformas de Gorbachov en la URSS el Bloque Socialista hubiera seguido intacto. El Bloque Socialista fue disuelto el 1 de julio de 1991. Lo que no imaginaba en aquel momento el artífice de su destrucción, Mijail Gorbachov, que a su propia Patria le quedaba solo medio año de vida.

Tras el descalabro sobrevino luego la agonía y el fin de este imperio comunista. ¿Pudo evitarse su caída?

Creo que el descalabro de la URSS era inevitable, aunque Gorbachov hasta el día de hoy sigue afirmando que no. Es que el Régimen soviético cayó por el peso de sus propios errores, fallos, incongruencias, ineficacia económica, despotismo, desprecio a las vidas humanas, odio a la libertad, por practicar un totalitarismo despiadado, que había causado enormes daños y sufrimientos al pueblo soviético en su conjunto, a todas las etnias y a las nacionalidades que poblaban este enorme país.

Como ya he comentado, Gorbachov pensaba que a este “Monstruo” se lo podía humanizarlo, lavarle la cara, mejorar sus conductas y actuaciones. Pero resultó que no. El monstruoso Sistema Socialista agotó sus recursos, tanto económicos, como ideológicos. Sin los cambios a corto plazo, a mediados de los años 80 del siglo pasado, en la URSS podía haberse producido el históricamente famoso “motín ruso – absurdo y despiadado” (palabras del gran poeta ruso Alexander Púshkin) y también sangriento y destructivo.

Gorbachov, con sus reformas, salvó a Rusia (URSS) de este motín. Prometió mejorar la vida de la gente, liberar al pueblo del yugo comunista, y la gente le creyó, apoyó sus reformas y aguantó la Perestroika. Creo que este es el gran mérito de Gorbachov, como el líder de un gran imperio en el pleno declive histórico, por lo cual merece ser reconocido en los anales de la historia ruso-soviética.

Los bolcheviques siempre llamaban a la Rusia de los Zares “la cárcel de los pueblos”. Pero, precisamente, la propia URSS, durante los 70 años del régimen bolchevique-comunista se ha convertido en una auténtica cárcel de todos los pueblos que la habitaban. Y cuando la Perestroika les había brindado la ocasión de separarse de la URSS, la aprovecharon todas las Repúblicas nacionales que formaban parte de la Unión Soviética. De allí viene aquel rotundo rechazo por parte de los líderes de las Repúblicas a cualquier propuesta de Gorbachov para formar una “nueva Unión”, libre y democrática, de las repúblicas ex soviéticas, ya separadas de la URSS. Así que, sigo creyendo que la desintegración del Imperio Comunista Soviético fue inevitable y lo explico con muchos detalles en el libro.

De todas formas quiero destacar que gracias a la responsable conducta tanto de Gorbachov, como de los líderes de las principales Repúblicas soviéticas en aquel periodo de la historia rusa, el divorcio entre los miembros de la gran familia llamada URSS se produjo sin serios enfrentamientos y grandes derramamientos de sangre, salvo algunas pequeñas excepciones. Sin una guerra civil con numerosas víctimas, como fue, por ejemplo, en otro país comunista desintegrado como Yugoslavia.

¿Qué supone para la historia reciente la caída definitiva de este imperio?

El actual Presidente de Rusia, Vladimir Putin, la calificó como “una de las mayores catástrofes geopolíticas del siglo XX”. Claro, según cómo se mire. Para un gobernante o una clase gobernante, tener bajo su mando un enorme Imperio como era la URSS es mucho más preferible que ser el Presidente de sólo una parte - la Federación Rusa - que se había quedado después de la desintegración de aquel Imperio Soviético. Putin no solo lo lamenta, sino que a lo largo de muchos años está intentando en sus relaciones con ex repúblicas soviéticas hacer todo lo posible para devolverlas de nuevo bajo la influencia y el dominio de la Rusia actual, resucitando, de alguna manera, la idea de formación de un nuevo Imperio “ruso-asiático” en las fronteras de la extinta URSS. Y, desde el punto de vista estratégico y geopolítico, puede tener su razón. Desde luego, la desaparición de las URSS ha dejado un gran vacío en el mapa geopolítico mundial, fortaleciendo el papel y la influencia en la palestra internacional de otras grandes potencias como EEE.UU y China. Todo esto está llevando a la reconstrucción de las relaciones y las alianzas que existían hasta ahora para que se restableciera un nuevo equilibrio, multilateral, y no como antes basado en el equilibrio “bipolar” entre los dos Bloques, el totalitario socialista Oriental y el democrático capitalista Occidental.

Pero, desde otro punto de vista, la desaparición del Imperio Soviético se puede considerar como un factor positivo. Con su descalabro se acabó el constante enfrentamiento ideológico, político y militar entre los dos Bloques. Muchísima gente en el mundo entero se ha respirado con alivio que los enfrentamientos, como el episodio con los misiles soviéticos en Cuba, se quedaban en el pasado y difícilmente podrían repetirse. La Rusia postsoviética abrió sus fronteras, quitó el “telón de acero”, emprendió el camino hacia el mundo libre occidental, reduciendo sus arsenales del armamento nuclear y firmando los acuerdos de amistad y cooperación con sus antiguos “enemigos” occidentales.

También hay que destacar el duro golpe que habían recibido todas las dictaduras comunistas en el mundo, que antes tenían el apoyo de todo tipo de parte de su tutor e inspirador la URSS. Y, quizá lo más importante, la quiebra del Imperio Comunista Soviético ha demostrado al mundo entero la inviabilidad de la doctrina comunista como el concepto y el método para solucionar los problemas sociales y mejorar la vida de la gente en las sociedades libres y democráticas.

Desgraciadamente, la memoria humana es olvidadiza y hoy en día estamos viendo como el “virus” comunista de nuevo está rebrotando en los países democráticos. A pesar de la nefasta experiencia comunista en la URSS y en otros países con la misma ideología. Por tanto, espero que mi libro refresca la memoria a los que ya han olvidado cómo era y por qué había caído un Imperio Comunista más grande y más poderoso del planeta.

Le digo con toda la sinceridad y con cierta preocupación: no me gustaría nada de nada que en unos cuantos años, viendo como están evolucionando las cosas en España, me tocara a revivir de nuevo aquí mi nefasta experiencia soviética. No lo desearía a nadie.

¿Qué ha supuesto para usted ser testigo de excepción de estos hechos?

Personalmente para mí, el poder vivir en la URSS durante muchísimos años, primeramente como un ciudadano soviético cualquiera y luego como un “extranjero” – un español que había venido a trabajar en la Unión Soviética – , me dio una oportunidad única a conocer a fondo lo que representaba en sí, realmente, la “tierra prometida” del Comunismo Mundial. Este “paraíso” terrenal, donde la gente no podía ser propietaria de nada y el único Amo y Dios era el Estado; donde la Libertad como un concepto de la vida humana fue tachado del Talmud comunista soviético; donde la desigualdad era una práctica habitual, con las enormes diferencias en el nivel de vida entre la gente trabajadora y la “nomenclatura” dirigente; donde no se podía quejarse y criticar al Régimen de manera ninguna bajo la amenaza de represalias y persecuciones; donde se podía leer los libros y escritos, ver películas y escuchar la música, sólo los que habían pasado previamente los minuciosos filtros de la censura y con el permiso del Gobierno (el comunista Picasso, durante muchos años estaba prohibido en la URSS por pintar en el “abstracto” y no de acuerdo con los cánones del “realismo socialista”; donde cualquier ciudadano no podía salir de su país al extranjero, sin permiso explícito de las autoridades competentes; y donde habían otras maravillas de un “paraíso al revés”.

Hay una definición que dice: “La libertad es cuando uno puede hacer todo lo que no está prohibido. Y la dictadura es cuando uno puede hacer sólo lo que está permitido”. Es difícil de caracterizar mejor el Régimen en que yo tuve “la suerte” de vivir y, gracias a ello, he podido contar en mi libro, siendo un testigo presencial, cómo fue realmente este “paraíso” comunista.

Lean, por favor, el libro, todo en él es una verdad y nada más que la verdad. Como me lo había pedido el entrañable Cesar Alonso de los Ríos.

Me replicarán los admiradores del socialismo-comunismo que la URSS también era un país de la enseñanza gratuita, de la medicina gratuita, de la vivienda gratuita, de los salarios igualados, sin ricos y sin pobres. Leen, por favor, el libro. También hablo de ello. Les prometo no se quedarán defraudados.

3 comentarios

  
Ronin
¡Qué interesante entrevista!
Enhorabuena.

Es curioso el comunismo. Sus adalides nos lo venden como el paraíso en la tierra, como el mejor sistema creado por y para el hombre, etc. Pero los países que han tenido, y tienen, la desgracia de sufrirlos son los únicos que tienen que poner muros para evitar que sus ciudadanos abandonen esa utopía comunista. En todos ellos, es que no hay ninguno que se haya librado de eso.

Y pensar que aquí en España los defensores de ese sistema asesino, y declarado ilegal por cierto en muchos países más demócratas y más modernos de nuestro entorno, están el gobierno disfrutando de una vida que no se merecen.
26/07/21 7:51 AM
  
Cos
César Alonso de los Ríos, en tiempos de ZP, sobre la voluntad de la izquierda de reconciliación y concordia. Lo que estamos viviendo hoy en día no es casual:

www.youtube.com/watch?v=1OlRiyiE1no
26/07/21 8:56 PM
  
otro Pepe
Los comunistas en general deberían plantearse porqué la gente siempre huye de estos regímenes, si realmente fueran el paraiso de los proletarios y los pobres, éstos del resto del mundo emigrarían masivamente a los países comunistas, pero no ha ocurrido.
27/07/21 1:54 PM

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23.07.21

La Iglesia siempre defendió que la Guerra Civil española fue una auténtica Cruzada

Beatriz Silva de Lapuerta (Madrid, 1958). Cursó Derecho y Máster en Derecho Comunitario en el Centro de Estudios San Pablo (C.E.U.). Desde 1985 vive en EEUU, está casada y es madre de seis hijos.

Profesora de español y con participación en múltiples voluntariados. Destacando entre ellos su pertenencia al grupo de evangelización de jóvenes y al programa de preparación para el Sacramento del Matrimonio -junto con su marido-, en la universidad Franciscana de Steubenville en Ohio.

¿Qué supone para usted traducir La última cruzada, obra del escritor católico norteamericano Dr.Warren H. Carroll?

El traducir “The Last Crusade” de Dr. Warren Carroll, ha supuesto para mi una obligación de transmitir la verdad, a la que me sentí llamada nada mas finalizar su lectura en inglés. Al acabarlo, y tras comprobar que todos sus datos eran fácilmente verificables, supe inmediatamente que esta era una parte de la historia esencial para el conocimiento de nuestra Patria y de nuestras raíces, para poder comprender de donde venimos y a donde vamos, y que la Providencia, por motivos que yo misma desconozco, me animaba a divulgar su mensaje.

El haberlo traducido, su publicación y en definitiva el difundir su mensaje, ha sido para mi una auténtica obligación y un honor.

¿Llegó a conocer al autor?

No, no llegué a conocer al autor Dr. Warren Carroll que falleció en el 2012.

Mi marido me regaló “The Last Crusade” en noviembre de 2019. Anteriormente también había leído otra obra del mismo autor relacionada con la historia de España que me había impresionado “Isabel, the Catholic Queen”. Así bien predispuesta, ya que había oído mucho hablar de este gran historiador y además fundador de una muy conocida universidad católica “Christendom College” en Virginia, me puse inmediatamente a leer el libro.

¿Cómo le impactó a usted la lectura del libro?

El impacto que tuvo sobre mi creo que no se puede describir únicamente con palabras, quizás la mejor manera de expresarlo sería utilizando un par de párrafos que yo misma he escrito para el prólogo del libro:

“Algo que me sorprendió al leer las páginas de este libro fue el hecho de que yo nací en 1958, únicamente 20 años después de esta terrible Guerra Civil, en un país que increíblemente en tan poco tiempo se había recuperado; prosperaba económicamente y la gente tenía plena libertad de manifestar y practicar la fe sin ningún tipo de temor.

Su lectura me impactó profundamente. ¿Era yo la única que desconocía en muchos aspectos esta versión real y con datos comprobables de la historia? Si, naturalmente sabía que la Guerra Civil Española fue una guerra del Comunismo contra nuestra Patria y nuestra Fe; una guerra de la revolución (dado que España ya durante varios años antes de la guerra había sido asaltada por el Comunismo, Socialismo radical y Anarquismo) frente a la defensa de nuestra Patria y nuestra Fe tradicional; pero tengo que admitir que desconocía el 90% de lo que descubrí en sus páginas.

Al terminar de leerlo sentí que era mi obligación el transmitir la historia”

¿Cree que es un libro clave para recuperar nuestra verdadera memoria histórica?

Sí, nuestra memoria histórica ha sido falsificada y silenciada, y de un modo especial en los últimos años. Así nos encontramos con gente de mi generación y mas jóvenes que desconocen totalmente todo lo que se menciona en este libro.

Los grandes ataques a la Iglesia, sacerdotes, religiosos y católicos laicos por el simple hecho de practicar su fe, pero que prefirieron dar su vida y ser fieles a Jesucristo antes que renunciar a la misma. Ataques estos que comenzaron bastante antes de comenzar la guerra y que fueron ignorados o animados por el mismo Gobierno.

El impacto de este libro no es simplemente el tener conocimiento de las horribles torturas y fusilamientos. El gran mensaje de este libro es un mensaje de amor, fidelidad a Dios y perdón, que es tan necesario en la actualidad.

Al finalizar sus páginas, mi gran motivación para transmitir su mensaje fue el descubrir que todos aquellos católicos que voluntariamente, al igual que Jesucristo, dieron su vida siéndole fieles y perdonando a sus verdugos, eran personas como tu y como yo, personas que humanamente se creían incapaces de realizar esa proeza, pero todos ellos, con la gracia de Dios, fueron capaces de serle fieles hasta el fin. ¡Esa es la gran alegría y paz del cristiano!

Al terminar de leerlo sintió que era su obligación el transmitir la historia, primero a sus propios hijos, y luego quizás a todos aquellos españoles de su generación y más jóvenes…

Si, al finalizar de leerlo supe que mi conciencia no me permitía simplemente el tener todo este conocimiento, del que anteriormente carecía, y no encontrar el modo de transmitirlo. Así lo primero que hice fue el comprar un ejemplar en inglés para cada uno de mis seis hijos añadiendo una nota personal (la cual incluyo en el prólogo) de por qué los animaba a leerlo. Posteriormente, tras hablar con mis hermanos, sobrinos y amigos en España y descubrir que ellos, al igual que yo antes de leerlo, desconocían la gran mayoría de lo que se encuentra en este libro, me sentí llamada a contactar a la viuda del autor y con su aprobación y ánimo, proceder a su traducción al tiempo que me puse a rezar para que el Señor, con la intercesión de la Virgen y todos los Santos y Mártires españoles, me dirigieran a aquella editorial que en estos momentos en que vive España, estuviera dispuesta a publicar un libro que contiene “su verdadera memoria histórica”.

Usted afirma que hay que perdonar, pero al mismo tiempo dice que no hay que olvidar. ¿Por qué?

Sí, como afirmo en el prólogo, como cristianos y hasta humanos, debemos perdonar, ese es el camino que nos enseñó nuestro Maestro, Jesucristo, pero olvidar no, eso no nos beneficia ya que al desconocer nuestra historia nos es fácil el volver a repetir los errores del pasado, tal como está ocurriendo en la actualidad.

De todo lo que se ha escrito de la Guerra Civil, ¿Qué aporta de nuevo el libro?

Sobre la Guerra Civil se ha escrito muchísimo y por grandes expertos, pero tristemente los vencedores han hecho una pobre labor en transmitirlo de una manera breve y fácil de leer y comprender para el ciudadano de a pie.

Mientras tanto aquellos que perdieron la guerra, vieron su oportunidad de ganarla por medio de transmitir “Su memoria histórica falsificada” por los medios de comunicación, en las aulas y en los últimos años, especialmente en la vida pública con la implantación de leyes como la de “Memoria Histórica” o la que se encuentra en las Cortes de “Memoria Democrática y Derechos Humanos”.

Así este libro “La Última Cruzada- recuperemos nuestra verdadera memoria histórica”, es un libro breve y fácil de leer, que se enfoca en un aspecto muy concreto al tiempo que fundamental de la guerra, que es el aspecto de la fe y sus mártires; y en un periodo muy corto, básicamente los tres meses anteriores y los tres meses después del comienzo de la guerra cuando se perpetraron las mayores atrocidades en contra de la Iglesia.

Al tiempo está escrito con la objetividad de un historiador norteamericano y que, aunque fue escrito y publicado en 1996, es de una gran actualidad en estos momentos en que se nos quiere imponer una falsa “memoria histórica o democrática”

Para realmente combatir estas falsedades, tenemos la obligación de informarnos de nuestro pasado para así poder influenciar nuestro presente y a futuras generaciones.

La Iglesia siempre sostuvo que fue una verdadera Cruzada, algo que queda muy claro en el libro, aunque muchos quisieran desterrar esa palabra…

Sí, como muy bien describe Dr. Carroll y como la Iglesia siempre ha defendido, la Guerra Civil española fue una Cruzada. La guerra no hubiera tenido lugar y la guerra no hubiera podido ser ganada por los Nacionales, sin el gran papel que jugó la Fe Católica.

Esta fue una guerra del Comunismo, Socialismo radical y Anarquismo que llevaban ya años tratando de asaltar nuestra Patria y la Tradición Católica de nuestra gente. Hay que destacar que el número aproximado de aquellos que dieron su vida por el simple hecho de ser católicos y negarse a renunciar de su fe, está estimado en unos 10.000 en prácticamente 6 meses. De estos, hasta al día de hoy la Iglesia ha declarado oficialmente mártires a unos 2.000 y otros 2.000 mas se hayan en proceso de beatificación.

Me gustaría acabar con la oración que el 20 de mayo de 1939, tras finalizar la guerra, el Generalísimo Franco ofreció en un Oficio “Te Deum” en la Iglesia de Santa Bárbara en Madrid:

“Señor, acepta benevolente el esfuerzo de este pueblo, que siempre ha sido Tuyo, que conmigo y en Tu nombre ha vencido con heroísmo al enemigo de la verdad en este siglo”.

Por Javier Navascués

27 comentarios

  
pedro de Madrid
Contra el socialcomunismo hay poco que hacer, están muy bien organizados, cuentan con casi todos los medios de comunicación a su favor y una parte muy importante de los enseñantes e intelectuales, dotados de una gran inteligencia para la mentira.
23/07/21 8:29 AM
  
Daniel
Llegue a la página porque soy profesor y me interesa educar a la infancia y adolescencia en contra de las sectas y prevenir daños, pero me encuentro con un artículo que defiende el fascismo y la ausencia de democracia, un régimen que recibió el apoyo de Hitler, alguna vez escuche que en España fue el único lugar del mundo en donde los aliados de los nazis ganaron la guerra y triste este tipo de artículos que alejan a quienes quieren tener fe en la iglesia, afortunadamente hay otras líneas dentro de la iglesia pero con estos sesgos es que las sectas se alimentan, absurdo que defiendan una dictadura asesina
23/07/21 8:30 AM
  
Centurión Cornelio
Muy buen artículo, enseguida voy a comprar el libro. Es terrible lo que se les está contando a los chicos en los colegios, ocultando los crímenes y matanzas de la II República (1931-1936) y del Frente Popular (1936-1939).
23/07/21 10:50 AM
  
Juan Mariner
Franco y los alzados militares y civiles del 36 tenían sus propios intereses (liberales, económicos, monárquicos, patrióticos, familiares, personales, religiosos...), pero detuvieron el genocidio del pueblo católico en España. Los europeos que combatieron en Lepanto frente al turco tenían sus intereses propios (dinásticos, económicos, geoestratégicos, comerciales...), pero detuvieron el exterminio cristiano en Europa. Quien quiera entender que entienda.
23/07/21 11:26 AM
  
Batavus
A Daniel: ¿A qué artículo se refiere? No he podido encontrarlo.
23/07/21 4:36 PM
  
Tulkas
Juan Mariner:

Los intereses del Alzamiento Nacional constituían, cada uno independientemente y todos en su maravilloso conjunto, una cosmovisión religiosa, cristiana, católica del orden social y político de la Nación.

Osea, déjate de pamplinas.
23/07/21 7:33 PM
  
Mundo Editorial
No estoy de acuerdo con la idea de la Cruzada. Esa idea se me transmitió a mí y a todos los niños de mi generación (nací en el 52) en las escuelas nacionales de aquel entonces. España ha ido a contracorriente desde que Hitler y Mussolini perdieron la guerra. Cuando Europa derrotó el fascismo e instauró la democracia, en España Franco siguió aferrado al poder trentaitantos años más, aislando a España de sus vecinos europeos, viviendo en un régimen autárquico y corrupto. Franco creó las bases para que España entrase en la democracia con mal pie, con sus símbolos manchados por una dictadura que se había apropiado de ellos y los había utilizado en beneficio propio. Aún hoy, hay gente que sigue abucheando el himno nacional y quemando la bandera, que son los de la dictadura franquista en el inconsciente colectivo. Franco destrozo a España como nación, y le cortó las alas para volar. Cuarenta años después de su muerte, seguimos con su nefasta herencia.

La "cruzada" a la que se refiere el libro, por otro lado, es pura fantasía. Los fascistas causaron el mismo dolor y sufrimiento que los "rojos" a quienes combatía. Franco encarceló y fusiló a centenares de miles de personas, y pagó con la misma moneda a sus contrarios. Pero además Franco fue un cobarde, que abandonó a sus mismos aliados, los que le llevaron al poder. En vez de entrar en la guerra con ellos, prefirió aislarse y crear su propio mundo. Hizo un país a su medida, se rodeó de gentes de su mismo color político y, por si fuera poco, creó su propia ideología, el nacional catolicismo, con una casta sacerdotal agradecida.... Hasta que todo se le vino abajo.

Murió solo, con una larguísima agonía, lleno de miedo y angustia, y dejó un país en el vacío, que muy pronto cayó en periodos de desgobierno e incluso anarquía, con toda suerte de problemas, con una monarquía corrupta y endeble, que a duras penas es capaz de sacar el país adelante, siempre en manos de políticos extremistas que, de no ser porque el verdadero gobierno está en Bruselas, habrian llevado el país al caos. Pero bueno, es lo que hay y hay que jugar con lo que se tiene.

Un saludo.
23/07/21 8:50 PM
  
Tulkas
Mundo:

Das a entender que te gustaría un sucesor de Franco a título de rey. Así la monarquía no sería endeble. ¿No?
24/07/21 12:05 AM
  
África Marteache
¡Menuda empanada gallega! resulta que lo que pasó después es consecuencia del franquismo, como el nazismo fue consecuencia de la Conferencia de Versalles, el fascismo del estado de caos en que quedó Italia después de la IGM y el bombardeo de Pearl Harbor del bloqueo estadounidense de combustible a los japoneses y el mismo franquismo del desastre que fue la IIRE. Naturalmente no hay acción que no tenga consecuencias. ¿Cuál crees que hayan podido ser las consecuencias de que el PRI haya gobernado en solitario de 1917 a 1990? ¿Y las consecuencias de la IIGM para los alemanes? ¿Y las consecuencias del Holocausto para el estado de Israel? ¿Y las consecuencias de la injerencia de EE.UU y Rusia en Oriente Medio?
Pero pensar que Pedro Sánchez es una consecuencia de la España Franquista es ir demasiado lejos, porque a lo mejor, si nos remontamos un poco más, puede que el catalanismo tenga sus antecedentes en la revuelta de Indíbil y Mandonio contra los romanos.
Si hay gente que abuchea el Himno Nacional y la Bandera no es por Franco sino porque les han enseñado que España es una mierda, pero desde luego Franco no fue, los culpables de eso están vivos y fabricando historias políticamente correctas que hacen palidecer las invenciones franquistas. Al menos éstas nos ensalzaban como nación no nos denigraban.
24/07/21 12:17 AM
  
Cos
Mundo Editorial
España ha ido a contracorriente desde que Hitler y Mussolini perdieron la guerra. Cuando Europa derrotó el fascismo e instauró la democracia, en España Franco siguió aferrado al poder trentaitantos años más, aislando a España de sus vecinos europeos, viviendo en un régimen autárquico y corrupto.
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España no fue a contracorriente de nada, el aislamiento se lo impusieron los "demócratas", que fueron los que se aliaron con los comunistas. Es que la vida tiene estas cosas. En el franquismo seguro que hubo corrupción, como en todos los sitios, pero ni comparación con lo que vino después. Hoy en día no es que haya corrupción, es que se presume de ello públicamente.
Hace poco se hacía pública parte de una investigación de la Guardia Civil, donde en una conversación telefónica entre un miembro del gobierno y el jefe de la patronal catalana -quien, por cierto, tiene una empresa de asesoramiento sobre el cobro de subvenciones. Jeje.Y no asesoran a la panadería de la esquina ¿Verdad? ¿Verdad que sabemos como funcionan estos "generadores de riqueza", los "emprendedores"?¿No sabemos a quienes tienen colocados como consejeros?-. Bueno pues ¿De qué iba la conversación? Pues de los fondos europeos ¿Alguna sorpresa?¿No, verdad? ¿Me va a hablar usted del franquismo viendo todos los días como nos restregan por la cara la partitocracia, los 17 más 1 cacicatos?¿Va a hablar de franquismo teniendo en el gobierno al principal responsable de la guerra y el mayor saqueador que ha conocido este país?
Que no, que ya no cuela. Que hace ya mucho tiempo que no cuela.

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Mundo Editorial
Franco destrozo a España como nación, y le cortó las alas para volar. Cuarenta años después de su muerte, seguimos con su nefasta herencia.
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Jeje. Al revés, durante el franquismo España vivió los años de mayor progreso de su historia. Eso es objetivo. Dato mata relato.

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Mundo Editorial
Franco fue un cobarde, que abandonó a sus mismos aliados, los que le llevaron al poder.
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Franco hizo lo mejor para su país. Los argumentos son cada vez mas estrafalarios.

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Mundo Editorial
Murió solo, con una larguísima agonía, lleno de miedo y angustia, y dejó un país en el vacío, que muy pronto cayó en periodos de desgobierno e incluso anarquía, con toda suerte de problemas, con una monarquía corrupta y endeble, que a duras penas es capaz de sacar el país adelante, siempre en manos de políticos extremistas que, de no ser porque el verdadero gobierno está en Bruselas, habrian llevado el país al caos. Pero bueno, es lo que hay y hay que jugar con lo que se tiene.
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Franco murió cristianamente, atendido por el sistema de salud nacional que ayudó a crear -hace pocos días falleció una famosa actriz de militancia comunista. En la clínica privada mas famosa que hay en Madrid-. Miles de personas fueron agradecidas a despedir su cuerpo yaciente. Dejó un país próspero, sin deudas con nadie, con una buena educación y sanidad. Después llegaron los saqueadores y los depravados. Y el preceptivo, en estos casos, cambio de chaqueta.

Bruselas exhala azufre cada día con mas descaro. Hace poco aprobaron una declaración parlamentaria en la que equiparaban el aborto con los derechos humanos y en la que pretenden anular la objeción de conciencia de los médicos. Es decir, como si estuviésemos en una distopía o en la Unión Soviética, pretenden obligar a un médico a practicar abortos, algo que ni siquiera pertenece al ámbito de sus competencias -es mas bien lo opuesto a sus competenias- ¿Se puede concebir degeneración mayor? Como si se tratase de una distopía o de la Unión Soviética, imponen la agenda 2030. Y el sistema monetario -demencial sistema de deuda de los bancos centrales- lleva décadas beneficiando a los alemanes en detrimento de los españoles.
24/07/21 9:11 AM
  
Urbel
Llama la atención que la traductora del libro, nacida en 1958 e hija, si no me equivoco, de Federico Silva, ministro de Franco, confiese que no conocía la realidad de la Cruzada de 1936 hasta que tradujo este libro de un autor estadounidense. Demuestra lo muy poco que se hablaba de ello en los últimos años del gobierno de Franco. Muchos se han preguntado si ese desarme cultural, ya en tiempos del Caudillo, no habrá sido una de las causas de la ruina espiritual de España desde 1975.
24/07/21 9:12 AM
  
Juan Mariner
No son pamplinas, Tulkas, algunos militares estaban por no derogar el divorcio. Los de Juan March o Cambó, ya sabe... Y los del Duque de Alba, también. Muchos carlistas fueron burlados con Juan Carlos y muchos falangistas sinceros de antes de la Guerra eran anestesiados con la "revolución pendiente".
24/07/21 12:25 PM
  
Tulkas
Palas:

Pensar que España es una mierda es falta de viajes.

Yo conozco gente que piensa que España es una mierda y que se han ido. Pero, ¡ay! porque han obtenido sin necesidad de oposición lo que en España nunca hubieran obtenido mediante oposición, tras un fracaso rotundo sl intentarlo.
Siempre hay otras razones de interés personal que no se reconocen.
24/07/21 12:29 PM
  
Cristián Yáñez Durán
Daniel y Mundo Editorial son evidencia del estrago intelectual que hacen ideologías demenciales como los DD.HH y el democratismo.
Como siempre, dos alternativas: Son ignorantes supinos o bien mentirosos.
24/07/21 2:43 PM
  
Centurión Cornelio
Y fíjese don Cristián que ambos dicen ser profesores. En manos de ésta gente está la formación de juventud española.
24/07/21 4:55 PM
  
Juan Mariner
Urbel: si se detiene en la prensa del Movimiento (ya no FE"T" de las JONS), verá que, desde el camaleónico franquismo ya se quería pasar página de la Guerra Civil y entrar en las Comunidades Europeas a cualquier precio.

Esto de estar anclado en los años 30 y 40 sólo sirve para exaltar a la gente para que te llene las urnas en uno u otro sentido. A la Iglesia Católica no le hace ningún bien ni el primer franquismo ni el último, el primero durante la postguerrra fue una simbiosis inadmisible, y, el segundo (el tardofranquismo), un desprecio igual de inadmisible: ni tanto ni tan poco.
24/07/21 6:02 PM
  
Mundo Editorial
Franco tuvo una muerte cristiana, dice usted. No digo que no. Intentarlo, es público y notorio, que lo intentó. O tal vez hubo otros que se ocuparon de intentarlo por él, eso nunca lo sabremos. Lo que sí sabemos es que se le puso encima el manto de la Virgen del Pilar. También es conocido su testamento político, leído entre lágrimas forzadas, por su ministro Arias Navarro. Tampoco sabremos nunca si lo escribió el propio Franco o se lo escribieron para él, lo mismo que los muchos discursos que leyó a sus fieles seguidores que aclamaban a miles, "Franco, Franco, Franco...". También sabemos que fue la Seguridad Social la que se ocupó de él, en el tiempo que duró su larguísima agonía, pero qué se pretende decir con eso? Que ocupaba una habitación compartida, como los demás? Recibió un trato de favor sin paliativos, con su yerno el marqués de Villaverde al mando del equipo médico, que se ocupó de él y le alargó cuanto pudo su agonía. Yo seguí todos los partes médicos, como millones de españoles en aquellos días, y desde luego no fue una muerte apacible.

Pretendió haberlo dejado todo, atado y bien atado, pero ya ven, un par de años después, los mismos que gritaban " Franco, Franco...." hasta desgañitarse, salieron a pedir las autonomías, y mas tarde, la independencia. Su régimen saltó hecho pedazos, sin remedio, porque era un régimen basado en una sola cosa: él mismo. Solo él. Sus seguidores no eran tantos, como pudo verse enseguida. El Movimiento Nacional, el partido único que había en España, ni siquiera se presentó en las primeras elecciones que hubo en unos pocos años.

O sea, que no. Franco fue el mayor lastre que ha tenido España en un siglo. Se levantó contra el régimen legal de España, la República, usurpando el poder tras una larguísima y cruenta guerra civil. Por su puesto que tras el levantamiento hubo crímenes horrendos, perpetrados por anarquistas, comunistas y socialistas. Murieron miles de religiosos, sí, a partir del "alzamiento nacional". Hubiesen muerto si no se hubiese producido? La pregunta es irrelevante. Se sabe lo que pasó, pero nadie sabe lo que hubiese pasado en otras circunstancias.

Ese capítulo de nuestra historia se cerrará un día, pero aún no está cercano. La ley de memoria histórica, no es la solución final al desastre. Es de suponer, que se derrogara, o se cambiará, no una, sino muchas veces. España seguirá siendo un país en guerra civil por muchos años, pero una cosa es posible y deseable: que sea una guerra incruenta. Una guerra de palabras, solamente. Sin asesinatos, sin fusilamientos y sin terrorismo. Eso ya es un paso importantísimo. Así que...

Olvidemos la cruzada y dejemos descansar a los muertos.

Firmemos la Paz de una vez por todas.
24/07/21 7:02 PM
  
África Marteache
Tulkas: Pensar que España es una mierda es cuestión de enfoque, no de viajes. Empecé a viajar en 1974 y no vi ninguna maravilla en esos mundos de Dios que me dejara especialmente boquiabierta, pero otros si se quedaron así porque ya estaban predispuestos. Yo fui crítica con Franco y, por la misma razón, lo fui con todos los demás pero otros para demostrar que el franquismo había hundido a España no hacían más que aspavientos cuando iban a otro país. Lo cierto es que si has visto los Pirineos no te van a dejar patidifusa los Montes Tatras, si conoces San Sebastián tampoco ninguna ciudad francesa, si conoces la costa española del Mediterráneo ya conoces el Mediterráneo y solamente ciudades como Florencia, que acumulan tesoros artísticos especialmente maravillosos, pueden causar alguna sensación.
Es la naturaleza distinta la que produce efecto, como ver la Cruz del Sur, los cayos del Caribe o la desembocadura del Amazonas o el Río de la Plata, es decir la geografía física la que atrae más por desconocida, pero eso no tiene nada que ver con el gobierno o la forma de vida de sus habitantes. Con respecto a eso yo he visto a un tipo mear en un portal una noche de sábado en Oslo, lo que me pareció contradictorio con el estereotipo que nos largan de los noruegos, casas en los pueblos de Francia con el váter fuera cosa que no había visto en España, y unas votaciones en México en 1978 en dónde el único partido visible era el PRI y la gente no parecía conocer a los demás. Naturalmente si procedía de España esperaba ver modos de vida y comportamientos mucho mejores que los que vi y entonces me pareció que Franco, ocupado en sus cosas, había dejado que nuestra imaginación volara demasiado y no era para tanto. Debió hacer más hincapié en lo que había fuera para que los propagandistas no se aprovecharan largándonos inexistentes e idílicos modos de vida. En todas partes cuecen habas.
25/07/21 8:08 AM
  
África Marteache
Los únicos que parecían ajustarse a lo que esperaba ver fueron los países comunistas - yo los vi cuando eran comunistas - y lo único que me sorprendió fue ver en Budapest una iglesia de las que salían de misa un buen montón de personas, eso no lo vi ni en Ucrania, ni en Rusia, ni en Rumanía (no conozco Polonia). Por todo lo demás parecían ajustarse al modelo. Pero los maravillosos países capitalistas siempre tenían zonas oscuras con las que una no contaba por estar hipervalorizados. De tanto pensar que España era una autarquía los demás países, incluidos los hispanoamericanos, parecían estupendos y la mirada crítica captaba cosas que no encajaban con esa visión idílica.
25/07/21 8:35 AM
  
Tulkas
Mundo:

Cuando murió Franco tenía España: un sistema educativo universal, gratuito y de calidad; sanidad pública, universal, moderna al menos en los centros de referencia nacional que ya eran muchos; no había paro; una TV pública que cumplía una labor cultural; un sistema universal de pensiones y paz social; una natalidad elevada porque no había aborto y una juventud que aún no había sido machacada por las drogas duras.

Y lo peor es que la sociedad española se creía que todo eso lo tenía asegurado porque sí.
25/07/21 9:36 AM
  
Cos
Mundo Editorial
Franco fue el mayor lastre que ha tenido España en un siglo. Se levantó contra el régimen legal de España, la República
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Es bastante discutible que el régimen de la Segunda República fuese legítimo en origen: se levantó sin la aprobación del pueblo, el régimen monárquico previó fue destruído mediante amenazas al rey, que se fue de España, precisamente, ante la presión de que se pudiese producir -algunos pudiesen provocar- una guerra y para evitar ésta. ¿No cree que en tales circunstancias quien tuviese intención de buscar la legitimidad del nuevo régimen hubiese por justicia buscado la aprobación de los ciudadanos?
En su desarrollo no parece que fuese buscada ni esa legitimidad ni la concordia entre los españoles: prohibición de la educación católica o control de las expresiones religiosas en los espacios públicos.

En gran parte de Europa existía un ambiente revolucionario, pero en ningún sitio hubo tantos muertos como en España, ni creo que existiese cosa parecida a la Ley de Defensa de la República que era, de facto, la epresión del totalitarismo. ¿Es legítimo un régimen que se rige bajo el manto de algo como la Ley de Defensa de la República?

"Hoy nos han quemado: siete iglesias, seis casas, todos los centros políticos de derecha y el Registro de la Propiedad. A media tarde, incendios en Albacete y Almansa. Ayer, motín y asesinatos enen Jumilla. El sábado, Logroño; el viernes, Madrid, tres iglesias. El jueves y miércoles, Vallecas... Han apaleado en la calle Caballero de Gracia a un comandante de uniforme, que no hacía nada. En Ferrol, a dos oficiales de artillería; en Logroño, acorralaron y encerraron a un general y cuatro oficiales. Creo que van más de 200 muertos y heridos desde que se formó el Gobierno (Febrero 36), y he perdido la cuenta de las poblaciones en que se han quemado iglesias y conventos: ¡hasta en Alcalá! [donde había nacido]".
Manuel Azaña (presidente de la República), carta a Rivas Cherif, Mayo 1936

¿Qué legitimidad le quedaba a la República y qué opciones había una vez que el Frente Popular se terminó apropiando de ella con los pucherazos de las elecciones del 36?
25/07/21 11:26 AM
  
Cos
La corrupción en la Segunda República.

Julio Camba:
Tantos fueron los enchufes a los amigos, los cargos inútiles creados para colocar a los camaradas, los gastos suntuarios y los hábitos de nuevo rico –sobre todo de unos socialistas cuya hipocresía no se cansó de restregarles–, que calificó el nuevo régimen como "la República de los enchufes".

Pío Baroja:
–Ahora es nuestro momento –decían jefes y jefecillos, pero no pensando en el pueblo, sino en sí mismos. Fue la época de los enchufistas".

Valle-Inclán fue nombrado en 1932 conservador del Patrimonio Artístico Nacional, pero no tardó en denunciar que los gobernantes de la flamante República se dedicaban a vender obras de arte de palacios, museos e iglesias a marchantes franceses, que después las vendían con enormes beneficios a millonarios norteamericanos. Escribió varias cartas al ministro de Instrucción Pública, Fernando de los Ríos, protestando tanto por este saqueo como por los actos vandálicos contra el patrimonio artístico, pero no recibió respuesta alguna, por lo que dimitió inmediatamente.

Wenceslao Fernández Flórez:
"En el Parlamento hay una pandilla de forajidos, hartos de matar y robar en la revolución de octubre; nos gobiernan ignorantes audaces, enamorados de sus magníficos automóviles con radio y calefacción; desde arriba y desde abajo se saquea el país: nunca tantas fortunas se improvisaron tan rápida y oscuramente".

www.libertaddigital.com/cultura/libros/2021-06-08/jesus-lainz-los-izquierdistas-de-la-segunda-republica-los-mayores-ladrones-de-la-historia-de-espana-6786883/

www.jesuslainz.es/libros/la-gran-venganza-1/

25/07/21 11:35 AM
  
África Marteache
Yo también creo que la legalidad del régimen republicano era más que discutible, teniendo en cuenta que siempre tenían que ganar las izquierdas y se ponían como erinias si no pasaba tal cosa, además teniendo en cuenta la llamada Revolución de Octubre de 1934 era más que evidente que ellos mismos consideraban que la república no era legal si los votos se los llevaba la derecha. La Revolución de Octubre fue tan demencial que, cuando el gobierno envío tropas a sofocarla, tropas que llevaban la bandera republicana, los sediciosos salían a enfrentarse a ellos con la misma bandera y al grito de ¡Viva la República! como si las tropas y el gobierno que las mandó fueran otra cosa.
25/07/21 10:33 PM
  
Ronin
Mi abuelo luchó en la guerra. En el lado de Franco. Venía de una ciudad mediana con movimientos sindicales y agrarios.

Recuerdo que hace años le pregunté por qué se unió al bando franquista. Me contó que tras el golpe de la Republica del 34 España dejó de ser un estado de derecho. En su ciudad, mediana de provincias repito, se desarrolló el gangsterismo socialista y anarquista que con la excusa de la revolución y la muerte al opresor hacían lo que querían. Desde cargarse al dueño de una tienda y por supuesto saquearla, "pasear" al director de una fábrica y violar a un grupo de chicas porque eran "niñas bien, hijas de los burgueses". En resumen, un estado de anarquía.

Ante eso se opusieron los militares y el golpe de Estado. Hay miles de libros contando lo que pasó desde ambos puntos de vista. Defender hoy en día a la Republica cuando gente como Azaña, Prieto, Rojo, Lister, ... pocos sospechosos de fascistas, han escrito que aquello era una casa de locos mal organizada, por no decir algo peor, es lamentable. El propio Azaña dejó escrito que merecían perder la guerra y ser juzgados cuando supo de las Checas. Que no fueron un invento de Cesar Vidal por cierto.

Mi otro abuelo era un hombre de campo. Sufrieron mucho en la guerra. Y siempre contaron que aunque no se significaron, hasta que no llegó Franco y los "liberó" vivían en un estado de miedo permanente. En Extremadura. Lo bueno, es un decir, es que vivían en el campo y entre ellos se encargaron de los rojos y anarquistas que mataban al cura del pueblo, violaban a la hija del funcionario o se llevaban al hermano del farmacéutico por sospechoso de fascista. Esos años las fincas y dehesas se llenaron de cadaveres cuando la gente del campo comenzó a defenderse de los abusos de los rojos. Los lobos comieron bien.

Ambos bandos cometieron autenticas salvajadas. Y España se llenó de víctimas. De un lado y otro. Mientras no asumamos eso, que la realidad es la que es y los muertos no son propiedad de nadie, mal vamos. Y eso con el gobierno que tenemos y con los españoles sectarios, que es mayoría, no tiene buena solución.
26/07/21 12:55 PM
  
JUAN NADIE
BOBUNDO Editorial
TRANSCRIBO CHORRADA
"Franco fue el mayor lastre que ha tenido España en un siglo. Se levantó contra el régimen legal de España, la República"
Mira tontin, mientras haya cinicos o lelos como tu, que no se de que pie cojeas mas, habra guerra como la Memoria antihistorica que es una guerra a la verdad.
Hechos, para que aprendas y no escribas mas majaderías.
La República, la segunda, era un regimen criminal y asesino y ladron.
Los comunistas, socialistas y separatistas dieron un golpe en el 34 contra la única republica legítima que hubo, y como ese golpe fracasó dieron el golpe del 36 falsificando las elecciones y robandolas.
Menuda legitimidad la tuya y de tus amigos comunistas y sociatas.
y luego entre febrero y julio se dedicaron a matar desafectos por el pecado de ser catolicos o no pensar como ellos.
Esa es tu republica de mierda, que se dedico a quemas iglesias y bibliotecas y periódicos y a asesinar, sin que las FSE hiciesen nada entre otras cosas porque muchas veces los asesinos eran de las fuerzas policales. Esa es la basura de tu Republica criminal y falsaria. Y contra ese regimen asesino y liberticida se rebeló Franco y nos salvo de una revolución socialista en marcha. Y no solo eso en su regimen se creó la clase media, hizo la revolución agraria e industrial en España y convirtió a España en el país donde mejor vivia la gente humilde en todo el mundo.
Ya esta bien de escribir majaderías Bobundo, que luego igual te las crees.
26/07/21 9:58 PM
  
Proby
"Ambos bandos cometieron auténticas salvajadas".

No es cierto. Entre los dos bandos enfrentados hubo diferencias enormes, aunque la gente simplista pretenda despachar la cuestión con banalidades del estilo de "todos hicieron barbaridades". Entre los rojos hubo facinerosos y asesinos sin escrúpulos que mataban a gente inocente. Si luego esos criminales fueron ajusticiados, no significa que ambos bandos fueran iguales. Unos perseguían la religión y otros la defendían. Unos tenían chekas y otros tribunales militares con una garantía procesal. Unos supieron superar sus diferencias con la suprema autoridad de Franco y otros se mataron entre sí como bestias. Cabe recordar a los brigadistas internacionales que fueron víctimas de su jefe, André Marty, el "carnicero de Albacete", o los milicianos fusilados en Aravaca por resistirse a ir al frente, unos 200, enterrados junto a mártires como los dos Ramiros, Maeztu y Ledesma, o los recientemente conocidos casos de docenas de brigadistas de la 84 Brigada que conquistó Teruel, mandados por el alcalde socialista de Mérida, que fueron fusilados por resistirse a suspender su permiso tras la dura batalla. No; en la lucha entre el bien y el mal, los nacionales fueron los del bien y los rojos los del mal. Y nadie me convencerá de lo contrario ni me convertirá en un tibio de ésos que Dios vomita de Su boca. Lo siento.
27/07/21 2:12 PM
  
Proby
La Paz se firmó en 1939.
Y la Cruzada no se debe olvidar.
Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetir lo peor de ella.
14/06/22 11:45 PM

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