1.08.22

Ángeles de chaleco azul. Homenaje a los voluntarios de la peregrinación a Covadonga

Comparto por su interés un interesante testimonio de una voluntaria anónima

Llegaba el 25 de julio, un año después de aquellos días del 2021 durante los que participé en la I peregrinación de Nuestra Señora de la Cristiandad. Mi corazón impaciente anhelaba reencontrarse con los hermanos en la fe y especialmente con nuestra querida Santina. Pero unas semanas antes, pasó una de las peores cosas que le puede pasar a un peregrino, mi rodilla comenzó a fallar. Dios no podía permitir aquello… me dio un bajón total y escribí al jefe de mi capítulo: “Tomás, no puedo ir, no puedo andar casi”. Él me respondió: “te necesitamos para el transporte, no puedes fallarnos, llevamos un mes sin parar de cambiar planes para poder llegar”.

Sin pensarlo mucho escribí a uno de los organizadores que conocía de Valencia diciéndole que no podría andar mucho, que me empleara en lo que necesitasen. No pasaron ni dos horas y tenía una respuesta de ella, de Diana, la cabecilla del equipo, ya tenía una tarea para mí. Así que partí hacia Oviedo, triste por no poder andar e intrigada por lo que me tocaría hacer. Tres días después, el 23 de julio, sin comerlo ni beberlo me encontré entre Oviedo y el Remediu enfundada en un chaleco azul. No se si Diana se equivocó de color, después de lo vivido estos días me considero totalmente indigna de haberlo portado, pero debo agradecer a esa sencilla prenda el lugar privilegiado que me otorgó para ver a ese fantástico equipo revolotear, organizar, ordenar, sufrir y disfrutar… todo ello sin parar de sonreír. Me refiero al equipo organizador. Yo los llamo ángeles de chaleco azul.

Los ángeles de chaleco azul son las personas que mueven el motor de esta peregrinación

Nuestra pequeña gran Diana, con esa cabeza que no para de trabajar, con la fuerza y ánimo de 100 mujeres, a mis ojos la Juana de Arco Española, al frente de las huestes en la batalla contra la maldita modernidad. Daniel hace posible que las familias, con esos niños impresionantemente buenos y educados a la cabeza, la esperanza de nuestra sociedad, compartan unos kilómetros al día con el resto de peregrinos. El otro Daniel es el director de ese coro que nos transporta al cielo en las Eucaristías y, apoyando el excelente trabajo del Padre Carlos, cuida con esmero que cada altar y ornamento estén en su lugar, como Dios manda. José María es el ángel que, pegado a un móvil, cuida de que no se quede nadie atrás organizando los transportes para rezagados y asegurando que los cruces estén marcados para que ningún caminante se pierda. Balles prepara y pone en orden el campamento, para que el cuerpo y el alma de los viajeros puedan encontrar reposo tras 30 kilómetros de marcha extenuante. Afanado en el campamento podemos encontrar también a Javier, el ángel que más discretamente trabaja, el que ordena la logística de la peregrinación, esa tarea tan pocas veces agradecida, pero tan necesaria.

Cada uno de estos chalecos azules coordina a varios voluntarios. Dios derrama su Gracia, pero necesita de las manos, cabezas y pies de los organizadores y voluntarios para que el fruto de esta peregrinación arraigue y brote en el corazón de cada persona. Andando y ordenando la marcha y paradas, cocinando, cuidando la salud (sanitarios), cargando, montando y desmontando campamentos, cantando, acolitando o conduciendo, supervisados por el equipo organizador, los voluntarios funcionan como un reloj (casi siempre en hora) y hacen posible que la peregrinación avance segura, siguiendo la dirección que marca la Tradición, por el camino hacia la Madre de Dios que no es otro que el camino hacia su Hijo.

Es precioso ascender con la vista puesta en María y en su Hijo, pero no es menos la forma en que el alma se reconforta y llena de plenitud cuando ayuda a otros a recorrer este camino, el camino al cielo que pasa por Covadonga. Este fin de semana he redescubierto el tesoro del servicio, y animo a muchos más (porque cada año se necesitarán más voluntarios) a vivir esta experiencia del voluntariado en la peregrinación. El servicio no es fácil, fue muy duro tener que mantenerme en el exterior de la Basílica a cargo de las mochilas mientras casi todos disfrutaban del pedacito de cielo que fue la Santa Misa en Covadonga, pero recordad, Dios nos devuelve el ciento por uno por cada pequeña cosa que damos.

No quiero concluir sin acordarme de los mayores servidores de la peregrinación, nuestros Sacerdotes. Decenas de ellos, además de celebrar Eucaristías, han caminado, rezado y meditado junto a los peregrinos, han cantado, reído y llorado, y cuando ha sido necesario han escuchado en confesión o han mantenido una edificante charla, todo ello mientras los pies no paraban de avanzar firmes, paso a paso, rumbo a la cueva de la Santina. A todos ellos, gracias, no hay palabras para expresar el bien que nos hacéis. Especialmente quiero dar las gracias a los Padres D. José Miguel y D. Francisco J. Delgado, que con tanto cariño han acompañado a mi capítulo, Nuestra Señora de los desamparados.

Que Dios bendiga a los Sacerdotes, a los voluntarios y a los ángeles de chaleco azul. Gracias a todos por haber hecho posible esta experiencia que ha llevado a muchos a un pasito más cerca de la santidad.

LAUS DEO.

Firma: Una peregrina frustrada pero una voluntaria inmensamente bendecida.

3 comentarios

  
Mjbo
Qué bonito!
Enhorabuena!
01/08/22 10:45 AM
  
Javier López
En honor a la verdad sin los ángeles de chaleco rojo, amarillo, negro, y algunos ángeles que no llevaron chaleco, pero que puedo asegurar que trabajaron como ningún otro, como Arturo y Marta, quedándose sin comer y sin Misa en Covadonga, Fernando Oria, Pedro, y muchos otros (no quiero olvidarme de ninguno), nada hubiera sido posible. El agradecimiento va para ellos.
01/08/22 2:19 PM
  
Enrique Aranda
Qué alegría para el espíritu, leer este comentario de homenaje a los chalecos azules y seguro a muchas mas personas de esa peregrinación a Covadonga, cuna de la Reconquista.
Doy gracias a Dios y pido por todos vosotros. Sois la esperanza de la Iglesia en España. Seguir perseverando en el camino de la fe que actúa con amor. Paz y bien en el Señor, para todos vosotros, laicos y sacerdotes, todos unidos en el amor al Señor y al prójimo. Gracias.
01/08/22 10:41 PM

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31.07.22

Erika Prieto: “Covadonga fue un soplo de aire fresco y hálito de fe, el amor de Dios, ver que no estoy sola”

Erika Prieto es una joven estudiante de Ingeniería Industrial que ha venido por primera vez a la peregrinación a Covadonga. Comparte con nosotros la experiencia.

¿Qué ha supuesto para usted poder peregrinar a Covadonga por primera vez?

Como para cualquier joven fiel a la liturgia romana tradicional, poder entregar estos días de penitencia a la Santísima Virgen acompañados de la Santa Misa Tradicional ha sido una verdadera bendición.

Recuerdo cuando el año pasado me comentaron superficialmente la existencia de este nuevo proyecto. pues lamentablemente no pude acudir, pero a la llegada de aquellos conocidos que tuvieron el honor de asistir, tras ver su testimonio y las imágenes que captaron, daba por seguro que este año tenía que ir. Fue tan esperanzador ver a aquellas 1000 personas, tanto familias, jóvenes como no tan jóvenes, ofreciendo cada paso con tanta devoción. Puede imaginarse, por tanto, la grandísima e indescriptible satisfacción que supuso para mí ser partícipe de estas jornadas.

En el segundo año se ha visto que la participación va en aumento y que esto es imparable…

¡Y tanto!, y espero que Dios mediante cada año se duplique la participación de esta. Estoy segura de que esto solo es el inicio, tan solo hay que ver el revuelo que está habiendo en redes sociales. Tenemos que seguir apostando por la tradición y solo así seremos capaces de atraer a la máxima gente posible.

En cualquier caso es bueno perseverar para que siga creciendo si es voluntad de Dios.

No hay ninguna duda de que esto solo va a ir a más. Esto lo podemos apreciar en nuestro propio entorno, yo misma lo he vivido. Actualmente, en las parroquias la edad media de los fieles es obvio que va en aumento, en cambio en aquí cada vez hay más jóvenes que llegan y valoran la belleza de la liturgia tradicional. Nuestro deber es extenderla y darla a conocer, el resto ya viene por sentado.

¿Cómo ha sido el amor a Dios que ha percibido?

¡Maravilloso!, y muy alentador. no solo por parte de los laicos sino también por parte de los sacerdotes. Más de 40 sacerdotes caminaron hasta desgastarse, siempre con una sonrisa en la cara, para llegar al campamento y ponerse a confesar horas y horas.

Verdaderamente, estos días han sido un soplo de aire fresco y un hálito de fe, días en los que realmente he podido ver y sentir el amor de Dios. Ver que no estás solo, sino que realmente hay muchas personas en el mismo camino que tú.

¿Y el momento qué más le ha llegado al corazón?

Me resulta muy difícil escoger un solo momento, pero yo me quedaría con la Santa Misa solemne en la basílica. Personalmente, estoy acostumbrada a escuchar la Santa Misa Tradicional en capillas muy humildes y ver su majestuosidad en una basílica de esta magnitud ha sido indescriptible.

Pese a que todos estábamos exhaustos después de la larga peregrinación, la basílica estaba a rebosar. se podía apreciar gente de pie sin ningún tipo de visión intentando seguir la Santa Misa como buenamente podían, sacerdotes confesando pese a las dificultades de acceso al confesionario y colas muy largas para poder comulgar de rodillas y en la boca.

También cabe destacar la belleza del momento de la consagración al sonido de la marcha real.

Efectivamente muchos coinciden en que la Misa final fue lo mejor…

Es evidente que esta peregrinación no hubiera sido lo mismo sin la Santa Misa en el centro de ella. No es una sorpresa que cada vez más personas (sobre todo jóvenes) aprecian y buscan la verdadera belleza de la liturgia de la Santa Misa Tradicional. Y aunque bien es cierto que no es tan accesible como nos gustaría, no puede limitarse a tan solo unos pocos días al año. Estos actos los tenemos que aprovechar para dar visibilidad y concienciar al clero español de que la liturgia tradicional no solo está presente en un círculo reducido de nostálgicos.

¿Por qué es importante que el espíritu de la peregrinación tenga continuidad a lo largo del año?

Es importante porque en la peregrinación vivimos realmente esa oportunidad para acercarnos más a Dios, pero para crecer espiritualmente es fundamental mantener este espíritu a lo largo de todo el año. Juntarnos y mantenernos esperanzados. Cada vez hay más católicos comprometidos, no podemos flojear ahora.

Para que salga todo bien, siempre hay un duro trabajo detrás, que a veces puede pasar desapercibido. ¿Cómo valora este trabajo tan necesario?

Afortunadamente en mi capítulo se respira un ambiente de compañerismo, sacrificio y servicio muy bueno. nuestro jefe de capítulo ha estado siempre dispuesto a resolvernos todas las dudas posibles y no solo a eso, sino a podernos facilitar las tareas para poder vivir la experiencia como es debido. No todos tienen la facilidad ni accesibilidad pertinente para poder acudir, pero siempre nos las arreglamos para que aquellos que lo deseen puedan participar.

¿Hasta que punto ha sido importante la presencia del arzobispo de Oviedo bendiciendo a los peregrinos?

La presencia de Mons. Sanz al inicio de la peregrinación bendiciendo a los peregrinos pienso que fue capital por una simple razón. Todos nosotros, fieles a la liturgia romana tradicional, no queremos sentirnos excluidos sino acogidos asegurando una rectitud doctrinal que nos haga sentir cómodos y dentro de la Iglesia. La vuelta a la tradición es la solución a muchos males que a día de hoy la Iglesia carga a sus espaldas y cada vez más gente es consciente de ello. No tiene ningún sentido que la intenten limitar.

¿Qué diría a los lectores para que se animen a peregrinar el año siguiente?

Les diría que es una experiencia y ocasión única para vivir el espíritu de la fe. que sean conscientes de a donde vienen y que no vengan con ninguna expectativa mundana y que lo aprovechen al máximo espiritualmente. Una vez se animen a venir, no fallarán ningún año más.

Por Javier Navascués

24 comentarios

  
Mosén Pujol
Una entrevista magnífica! El testimonio de esta chica es como una bocanada de aire fresco y es muy edificante!
31/07/22 11:21 AM
  
sofía
Estupendos comentarios de la "peregrina".

Lástima que junto al trigo crezca la cizaña.
Deberían responder Uds mismos a los extraños compañeros de viaje cismáticos, sedevacantistas y heréticos que se manifiestan sin cortapisas en este blog, denigrando y calumniando a la Iglesia.
31/07/22 11:21 AM
  
AJ
Sofía:

Con lo fácil que hubiese sido alegrarse y punto.

Por cierto, a los alemanes heterodoxos que no aceptan la fe católica y otros católicos de misa dominical, los que dicen "yo soy católico pero..." De esos no dices nada, verdad? Y esos no rompen la comunión con la Iglesia? Pues esos van al Novus Ordo... En fin, los prejuicios de algunos son increíbles. Va una peregrinación de jóvenes, recibida por el propio arzobispo de Oviedo para rezar "por el Papa y por España" y a usted solo se lo ocurre esto. Luego nos preguntamos por qué la Iglesia está como esta
31/07/22 12:52 PM
  
Juan
Tiene novio?
31/07/22 1:57 PM
  
sofía
AJ,
Ya me gustaría poder estar contenta, como cuando se habló de esto el año pasado.
Yo no tengo nada qué criticar al vetus ordo.
Y tampoco consentiría que esos "alemanes" que UD dice (y que nada tienen que ver con ningún ordo) se dedicaran a decir barbaridades aquí.

Pero es en este blog, en uno de los posts sobre este tema, en donde he tenido que leer la cizaña de toda clase de calumnias y falsedades sobre concilio y papas, además de insultos a la Santa Misa celebrada novus ordo, por parte de unos individuos que dicen ser de los vuestros sin que ninguno de Uds se moleste en distanciarse de ellos ni llamarles la atención.
Es lo que digo. A qué esperan?
31/07/22 3:11 PM
  
Egomet
No hagan caso a Sofía. Solo busca reventar la noticia con sus exabruptos.
31/07/22 3:53 PM
  
sofía
Egomet,
Yo no busco reventar nada. Simplemente manifiesto mi asombro por su falta de reacción ante las calumnias heréticas de sus compañeros de viaje en otro post.
Allí tiene mi respuesta.
Y si esa cizaña ahoga el trigo, avisados quedan.
Por mi parte el año pasado manifesté muy contenta mi deseo de participar en la siguiente peregrinación a Covadonga. Pero eso fue antes de descubrir los compañeros de viaje que tienen. Si no se desmarcan, qué se puede pensar?
31/07/22 5:40 PM
  
Egomet
Repito: por favor, no contesten a Sofía o todos los comentarios se convertirán en una discusión sin sentido. Sería un pena, a la luz del bonito testimonio de Erika. Céntrense en su testimonio.
31/07/22 6:09 PM
  
sofía
Desde luego, eso espero, que no me contesten puesto que no creo que haya nada que añadir a lo dicho.
Lo que sí que me gustaría es que Egomet, en el otro post contestará adecuadamente a esos herejes en vez de contestarme inadecuadamente a mí.
O es que él comparte sus barbaridades?
31/07/22 6:32 PM
  
Joaquín
Sofía, el futuro está en la Tradición. Cuando antes lo acepte mejor. Hágase el ánimo en aceptarlo. Lo demás morirá tarde o temprano.

Y muchas gracias a Erika por su testimonio.
31/07/22 8:20 PM
  
Juan Mariner
Sólo hacía falta que Roma les dijera a los "tradis" que no ondearan banderas políticas y que no tocaran himnos nacionales en la consagración, con un toque de campanilla es suficiente.
31/07/22 9:53 PM
  
sofía
Joaquín,
Así podría ser si no se mezclaran con herejes cismáticos y sedevacantistas, de los que he visto en otro post que no se molestan en distanciarse. Luego dime con quién andas y te diré quién eres.
Ojalá se dieran cuenta de una vez que por ese camino se tiran piedras contra sí mismos.
Y recuerde, no hace falta que me conteste.
31/07/22 10:02 PM
  
Bea
Sofía! Te puedes ir con Bergoglio a adorar a la Pachamamá.
Gracias Erika por tu testimonio.
31/07/22 10:50 PM
  
Akathistos
Lo que dice Sofía parece un aviso muy prudente y bien traído. Tengan caridad con ella y no formulen con tanta soltura juicios temerarios sobre sus intenciones.
01/08/22 5:40 AM
  
sofía
Bea,
UD misma puede hacer eso que propone. O se puede ir con Belial a adorar el Pacharán. Pero sin mezclar a Erika en sus turbios asuntos. De eso se trata.
Y recuerde que no hace falta que me conteste, gracias.
01/08/22 8:58 AM
  
AJ
Akathistos

No, no es prudente. Para ser una respuesta prudente uno tiene que conocer a las personas que van a la peregrinación. No guiarse por cuatro comentarios de un blog, sinceramente. Me parece muy injusto y no, no soy tradi pero cada día me dan más ganas de serlo... Será la rebeldía de la juventud.

Juan Marinero

Si por signos políticos te refieres a la bandera nacional que nos representa a los españoles y poner el himno nacional en la consagración (como se hace en miles de pueblos de España) no sé si lo que realmente fastidia es que sea España. Cómo os repatea a algunos. Lo que se ve en las imágenes es que la gente lleva la bandera de su país o su región. Cómo en la Plaza de San Pedro cualquier domingo en el Ángelus... De verdad, que problema hay?
01/08/22 10:13 AM
  
AJ
Si alguno duda de si está peregrinación está en comunión con la Iglesia o no, solo hace falta ver lo que dicen los organizadores y voluntarios. O el último capítulo de la Sacristía de la Vendée. Yo ya estoy deseando ir el año que viene, Dios mediante, a rezar por España, el Papa y toda la Iglesia
01/08/22 10:36 AM
  
Ronin
Madre mía como anda el rebaño de revuelto.

Más vale que Jesus se traiga un cayado de avellano que falta le va a hacer.
01/08/22 11:56 AM
  
sofía
AJ,
Yo no he dudado de que hoy por hoy esta peregrinación esté en comunión con la Iglesia.

Pero evidentemente no todos los q participaron lo estaban, pues una mínima parte está representada por los comentaristas que blasfeman sobre la Santa Misa celebrada del modo ordinario, citando palabras de su adorado Lefebvre y añadiendo calumnias heréticas sobre un concilio ecuménico y varios papas.
Que esos no sean cizaña que ahogue el trigo es algo que no se va a resolver mientras que usted, en el post donde ocurren estás cosas, calle como un muerto, porque quien calla otorga. Por eso he pedido que de desmarquen.
Y si se está en comunión con la Iglesia no se pueden admitir ciertos compañeros de viaje contaminando esa comunión con ideas cismáticas sedevacantistas y heréticas.
Recuerde que no tiene por qué contestarme.
01/08/22 12:19 PM
  
AJ
Sofía:

Pues como, lamentablemente, la gran parte de católicos no cree lo que la Iglesia enseña. Nada más que vea en el tema de la contracepción... ¿Cuántos católicos niegan la doctrina de la Iglesia sobre esto? Salieron de nosotros, pero no son de los nuestros... Y, ¿Quién les corrige? Y así con muchos temas. Sin ir más lejos, el 70% de los "católicos" estadounidenses no creen en la Transubstanciación. ¿Eso no es oponerse a la doctrina católica? La cizaña convive con el trigo muchas veces, es así... Y, ¿por eso vamos a levantar la sospecha contra todos?

Y tampoco entiendo muy bien por qué tengo que decir yo algo. Le vuelvo a repetir, yo suelo ir a Misa Novus Ordo. Y no pone en duda que la peregrinación esté en comunión con la Iglesia. Pero levanta la sospecha. Yo veo más sano pensar que la mayoría de los que van son jóvenes y rezan, que quiere que le diga. Por mi parte lo dejo ya. Saludos, y rezo por usted
01/08/22 2:07 PM
  
sofía
AJ,
Gracias por su contestación.
Claro que hay muchos católicos que no son buenos católicos, o que son herejes.
Y si me los encontrara en un post, comentando barbaridades les contestaría adecuadamente, sobre la transubstanciación o sobre lo que fuera.
Pero aquí los que han dicho barbaridades contra el novus ordo, un concilio y varios papas dicen ser de los vuestros y resulta extraño que no les pongan en su lugar y no sólo eso, me desaprueban cuando les respondo yo.
Lo normal habría sido una reacción y un desmarque por parte de los que estaban en ese post contra esos "compañeros de viaje". Eso es lo que he señalado. Con la mejor intención. Porque no deseo en absoluto que crezca la cizaña.
En todo caso, gracias por sus buenas intenciones y yo también lo dejo ya.
Paz y bien

01/08/22 4:03 PM
  
Juan Mariner
AJ: no, no se confunda. me ofenden tanto los himnos y banderas españolas como catalanas; la Iglesia no es lugar para la política. La política en los parlamentos, ayuntamientos y sociedad civil, no en las iglesias y recintos eclesiásticos. Así nos va...
01/08/22 7:39 PM
  
Bea
Sofía;
Dado que percibo que dotes mágicas para cagarla en cada respuesta que estás dando, te recomiendo que te vayas a bailar danzas tribales con los protestantes, que seguro que te acogerán mejor que en la Santa Iglesia.
01/08/22 10:56 PM
  
sofía
Los protestantes tienen bastante más en común con los cismaticosedevacantistas que practican el libre examen de la tradición y el magisterio como UD.

Las blasfemias continúan en el post al que me referí. Con una curiosa falta de reacción por parte de quienes se supone que son fieles católicos.
Y además con un cierto rechazo hacia quien, como yo, defiende la fe Católica.
Extraña facilidad para publicar sus blasfemias y retraso ostensible de la publicación de comentarios de quien protesta de ellas dando la explicación correspondiente.
02/08/22 3:55 PM

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30.07.22

6 sacerdotes reflexionan sobre la bendición que supuso la peregrinación a Covadonga

Seguimos ofreciendo testimonios de la peregrinación a Covadonga, que esperamos sean de su agrado y les edifiquen. En esta ocasión continuamos con más sacerdotes, aunque irán saliendo a la luz también los de varios seglares, voluntarios…

P. Pablo Pich-Aguilera

Después de una exitosa primera edición, no podía faltar a la segunda de esta maravillosa iniciativa de peregrinar a la Santina de Covadonga. Unidos en María, Madre de la Iglesia, hemos marchado durante 90 kilómetros para pedir por la Iglesia y por España.

Fue una alegría saludar a tantos que repitieron y ver rostros nuevos. Muchos de ellos jamás habían ido a Misa Tradicional, otros solamente habían oído hablar de ella. De nuevo, como en la primera edición, se respiró un aire de amor a la Iglesia y a la Santa Misa, alejados de toda polémica.

El camino se hizo, este año, más arduo que el anterior, ya que tuvimos que andar dos días bajo un sol abrasador. El sufrimiento de muchos se palpaba en rostros y en maneras de andar, pero la alegría de sus rostros hacían notar ese espíritu penitencial.

Para mí ha sido profundamente edificante en varias historias de personas con las que he coincidido y a las que el Señor ha tocado el corazón. Uno, incluso sin bautizar, quedó profundamente tocado por lo que hemos vivido estos días.

Doy profundas gracias a Dios y a la Santísima Virgen de Covadonga por este grandísimo regalo. Esperamos ya con ansia la tercera edición. ¡Laudate, laudate, laudate Maria!

Mn Emmanuel Pujol

Grande, sublime y católico. Muy católico… Genuinamente católico. Descaradamente católico. Un faro de esperanza y un movimiento que todavía ha de dar muchos más frutos. El acontecimiento más esperado del año para todos los que amamos la Santa Misa tradicional y el Reinado Social de Nuestro Señor Jesucristo.

No ha decepcionado. De nuevo, otra vez, un reclamo unánime, inspirado en los ánimos juveniles de estos mil peregrinos que simplemente anhelan lo sagrado y que vibran con los Ideales que llevaron a nuestros mayores a legarnos la fe en un cuerpo social. Eso es lo que significa para todos Covadonga: es la Cristiandad, defendida bajo el amparo maternal de María, Auxilio de los cristianos, por una pequeña pero irreductible resistencia, al grito de «¡Santiago y cierra, España!». Y de nuevo defendida en tantas batallas en nuestros reinos y ante tantos enemigos externos e internos con idéntico espíritu católico.

Hoy pues, una nueva generación de jóvenes se ha vuelto a conjurar para estar a la altura de las grandes gestas, la épica y el heroísmo de los españoles que nos han precedido en esta titánica pelea. Conjurados de ahora en adelante, conforme a nuestra vocación nacional, a restaurar la Cristiandad en todas las Españas y en el mundo entero, confiados en el Dios que dio la Victoria a David frente a Goliat y en el carácter patrio que nos inclina a preferir la muerte a la capitulación.

¡Cuantos admirados han descubierto la Misa y la doctrina de siempre entre un sentimiento encontrado de gratitud y rabia! Gratitud a Dios y a la Iglesia, que nos dio este maravilloso Tesoro, y rabia ante aquellos que sin ningún derecho nos han privado de él durante demasiado tiempo. De nada servirán ya las “doctas” explicaciones que en vano intentarán convencerles de que es mejor lo nuevo, lo moderno y el producto artificial de una camarilla de sabiondos. Ellos ya han probado la realidad y fruto de un instinto genuino de fe que les hace discernir infaliblemente la verdad del error (el sensus fidei), tienen un veredicto que no da lugar a dudas: preferimos el venerable tesoro acrisolado en los siglos, el patrimonio sagrado que nos corresponde y que nadie nos puede arrebatar, eso que llamamos, con mayúscula, Tradición.

Rodrigo Menéndez Piñar, pbro

Esta segunda edición de la peregrinación nos ha confirmado que la liturgia romana tradicional y la cosmovisión católica que ha ha fecundado los siglos no son el culto a unas cenizas, sino la preservación de la llama. Un fuego que sirve para provocar el incendio que Nuestro Señor quiso para la Tierra (cf. Lc 12, 49-53).

Uno se encuentra en ella con almas que padecen las mismas luchas, que sufren las mismas dificultades, que perseveran en la fidelidad a Jesucristo frente a las potencias de este Mundo, que, como nos enseñó el Primero después del Único, combaten bien su combate, corren hasta la meta, mantienen la fe (cf. 2 Tm 4, 7). Y todo ello con una esperanza fuerte, llena de alegría, porque escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica: in patientia vestra possidebitis animas vestras (Lc 21, 19). Es lo que el Evangelio llama hypomoné y los Padres de la Iglesia comentan ampliamente:virtud cristiana fundamental en la que deberíamos ahondar toda nuestra vida, la más específica del libro de Apocalipsis y la más propia de los últimos tiempos de la historia.

Y este encuentro fortalece a todos porque nos ayuda a hacernos espaldas unos a otros, al decir teresiano. Dios siga bendiciendo sus frutos y nosotros sigamos trabajando por ellos.

Fray Xavier Catalá O.P.

Un acontecimiento modélico en formato y en contenido. Se ven cosas más bullangueras o más formales, pero la peregrinación de Nuestra Señora de la Cristiandad tiene personalidad propia: un gozoso camino de penitencia para aterrizar a los pies de la Virgen María y pedirle por el matrimonio indisoluble de la fe cristiana y nuestra patria. Nuestra patria se fragmenta. Parece que la Iglesia también. España sucumbe como drogada ante ideas que no cuentan con la grandeza de su historia y políticas que no auguran un próspero futuro en la unidad y en la paz. Por no hablar de las ideologías, que infectan mortalmente cuanto tocan. La Iglesia sufrió una ruptura litúrgica –que no reforma- y cambió la seda por el percal ocasionando ambigüedades, desconcierto, fealdad y zozobra.

Los católicos, orgullosos de serlo, han mantenido un difícil equilibrio entre obediencia y principios durante décadas. Ahora ya no es tabú ser tradicional: es como ser madrileño y del Barça. Se puede tolerar y respetar, pero no parece muy “católico". La peregrinación vivida este año ha vuelto a dejar un buen sabor de boca, pero no permite todavía aventurar grandes conclusiones futuribles (la peregrinación cuenta dos años ¡es una baby!) pero cumple con su más importante misión: visibilizar y normalizar la tradición que nunca se perdió del todo y que es la que hace que la Iglesia tenga una verdadera e inconfundible identidad. Algunos indicios nos permiten ser optimistas: cada vez somos más, todos jóvenes, y sabemos que lo que pretendemos es legítimo y santo.

Resumiendo: la peregrinación es: cansancio y sudor, ampollas en los pies, cuestas interminables, miembros entumecidos, horarios que no cuadran, frailes que resoplan, regueros de salitre en las negras sotanas, madrugadas de bocinazos amenazantes, higiene incómoda y escasa, comidas desiguales (unos con potingues de conserva y otros con paellas al dente), relente abundante en la noche, sol inmisericorde en el día… y la gloria del culto católico, belleza al alcance de todos, mesura y armonía en el ambiente, latín vivo en los misales, cera goteando en los altares, sorpresa y alegría en los lugareños, el Dios creador alabado por sus siervos, las montañas vibrando con los cantos, rosarios engarzados paso a paso, crucifijos y estandartes ondeando al viento, gregoriano y polifonía que levantan a un muerto, cordialidad y convivencia en todo momento… y al final: Ella. Ya me apunto a la próxima.

Juan Miguel Corral Cano, Pbro.

Una peregrinación rebosante de gracia

Este ha sido el primer año que he participado de la peregrinación Nuestra Señora de la Cristiandad, animado por algunos amigos y, sobre todo, guiado por la Providencia y la inspiración del Espíritu, que me llevaron a conocerla. No puedo estar más agradecido a Dios por estos días benditos, en los que he recibido tantísimos ejemplos de fe y caridad. Sin duda, la gracia de Dios se ha derramado con enorme abundancia sobre los participantes en este evento. Destaco la piedad y espíritu de oración de los jóvenes que, con decisión y generosidad, se sobreponían al cansancio para jalonar cada tramo con el rezo del Santo Rosario, las meditaciones y los cánticos sagrados. Estos momentos de recogimiento se alternaban con otros de risa y jolgorio, dando muestra visible de que la unión con Dios es la fuente de la verdadera alegría. Así lo apreciaban también las gentes de los lugares por los que transcurría la peregrinación, que se asomaban de sus casas a contemplar con una sonrisa la interminable hilera de colores y cantos, consolados ante el espectáculo de una juventud llena de amor a Dios y a España. Destaco también el edificante ejemplo de virtudes sacerdotales que he recibido de parte de mis hermanos presbíteros que acompañaban la peregrinación. Me llevo de ésta mucha materia para reflexionar y aplicar a la propia vida.

P. Antonio Gómez Mir

La peregrinación de Covadonga es un verdadero acontecimiento del Espíritu Santo en la Iglesia actual. Nos recuerda algo: La meta de nuestra vida es el Cielo. No hay otra. Las etapas y seducciones intermedias por satisfactorias que puedan ser no nos valen porque nos dejan vacíos. En esta vida caminamos para seguirle a El, que es Camino, Verdad y Vida. Estamos aquí, de paso, para servirle a El, para hacer su voluntad, para darle gloria y construir su Reino. No existe otro objetivo vital que pueda levantarnos cada mañana de la cama con valentía y esperanza para ponernos en pie y caminar, si es necesario hasta la extenuación, pero sabiendo muy bien donde vamos.

El problema de muchos hombres de hoy, y también cristianos, es esta desubicación de no saber quienes son y para que están en esta vida. Esa crisis de identidad del que cree que ha sido creado por Dios para ser feliz en este mundo, para realizarse, para buscar paz y armonía…Hay que combatir esa perversión pseudo- cristiana contaminada por sentimentalismos románticos de origen protestante, por milongas orientales disolventes y promesas de paraísos lisérgicos.

El cristiano debe ponerse en pie y caminar con los pies llagados, redescubrir la lucha ascética de los padres del desierto, la vida de oración fundante de energías sobrenaturales, y el concepto épico y guerrero de los antiguos monjes, de los mártires, de los caballeros cristianos, de los misioneros intrépidos…

Todo eso brota de la Santa Misa, actualización del sacrificio de Cristo en la cruz. Y la peregrinación de Covadonga se construye sobre ese fundamento…No tenemos otro.

Por Javier Navascués

1 comentario

  
Josep María de Sanjuan Llop
Definición de secta:
Organización en la que todos siguen y obedecen al líder diga lo que diga, haga lo que haga, ordene lo que ordene, aunque se contradiga. Y quien se opone es despreciado, castigado o incluso eliminado.

Principio de no contradicción:
No puede ser verdad una cosa y su opuesta.

Hechos:
Antes del Concilio Vaticano II la Iglesia condenaba la libertad religiosa producto de la Ilustración. No hay nadie que pueda negar eso. Los textos pontificios son contundentes. ¿Qué hizo el concilio? No lo digo yo. Lo dijo Benedicto XVI, Papa, en su discurso a la curia de las Navidades del 2006:

«El mundo musulmán se encuentra hoy con gran urgencia ante una tarea muy semejante a la que se impuso a los cristianos desde los tiempos de la Ilustración y que el Concilio Vaticano II, como fruto de una larga y ardua búsqueda, llevó a soluciones concretas para la Iglesia católica... Se trata de la actitud que la comunidad de los fieles debe adoptar ante las convicciones y las exigencias que se afirmaron en la Ilustración... Es necesario aceptar las verdaderas conquistas de la Ilustración, los derechos del hombre, y especialmente la libertad de la fe y de su ejercicio, reconociendo en ellos elementos esenciales también para la autenticidad de la religión».

Es decir, la doctrina que la Iglesia condenaba antes del concilio, es asumida como propia en el mismo y tras el mismo. El principio de no contradicción salta hecho pedazos. El propio Benedicto XVI pretende justificar esa realidad hablando de la «hermenéutica de la reforma en la continuidad». Ojo a la palabra «reforma», que es clave. Lo explicó en el discurso a la Curia del año anterior, el 2005 (mayúsculas mías):

«Por una parte existe una interpretación que podría llamar “hermenéutica de la discontinuidad y de la ruptura”. A menudoha contado con la simpatía de los medios de comunicación y también de una parte de la teología moderna. Por otra parte, está la “HERMENÉUTICA de la reforma”, de la renovación dentro de la continuidad del único sujeto-Iglesia, que el Señor nos ha dado; es un sujeto que crece en el tiempo y se desarrolla, pero permaneciendo siempre el mismo, único sujeto del pueblo de Dios en camino....
El Concilio Vaticano II, con la NUEVA DEFINICIÓN de la relación entre la fe de la Iglesia y ciertos elementos esenciales del pensamiento moderno, REVISÓ O INCLUSO CORRIGIÓ ALGUNAS DECISIONES HISTÓRICAS, pero en esta APARTENTE DISCONTINUIDAD mantuvo y profundizó su íntima naturaleza y su verdadera identidad».

Lo que Benedicto XVI llama decisiones históricas es ni más ni menos que el Magisterio pontificio unánime desde 1789 hasta el CVII. Es decir, para él la continuidad no es que se enseñen las mismas doctrinas basadas en la Revelación (Escritura y Tradición), sino que aunque se enseñe una cosa y la contraria, el sujeto, que es la Iglesia, sigue siendo el mismo. La continuidad no es doctrinal. Bien, afirmo sin el menor género de dudas que eso es propio de las sectas, que cambian sus enseñanzas pero siguen siendo lo que eran antes del cambio.

Esa hermenéutica se está usando para destruir lo que queda visible de la fe católica. De ello se encarga Francisco. Por ejemplo, allá donde Juan Pablo II enseñaba que los divorciados vueltos a casar no podían comulgar por estar en adulterio, Francisco dice que sí pueden. Allá donde Juan Pablo II enseñaba que hay actos que siempre son pecaminosos y no hay nada que lo justifique, Francisco dice, y cito de Amoris Laetitia (301):

«Ya no es posible decir que todos los que se encuentran en alguna situación así llamada «irregular» viven en una situación de pecado mortal, privados de la gracia santificante. Los límites no tienen que ver solamente con un eventual desconocimiento de la norma. Un sujeto, aun conociendo bien la norma, puede tener una gran dificultad para comprender «los valores inherentes a la norma» o puede estar en condiciones concretas que no le permiten obrar de manera diferente y tomar otras decisiones sin una nueva culpa».

¿Os acordáis de aquellos cardenales y obispos que salieron a decir, ante la evidente contradicción entre ambos Papas, que había que interpretar Amoris Laetitia bajo la hermenéutica de la continuidad? Otra vez la misma farsa, la misma excusa bastarda para justificar lo injustificable. En este caso el propio Francisco les dejó en evidencia al incluir en las Acta Apostolicae Sedis la carta por la que indicó que la ÚNICA interpretación de Amoris Laetitia es la que dieron los obispos de la región de Buenos Aires. Y esa interpretación es que los adúlteros pueden comulgar. ¿Saben ustedes cuál fue la reacción de los que apelaban a la continuidad? El silencio.

Se podrían poner más ejemplos y evidencias, pero con esas basta. Un concilio ecuménico enseñando como doctrina lo que la Iglesia había condenado antes y un Papa contradiciendo expresamente a los Papas anteriores en algo tan fundamental como la moral católica. Y sin embargo, en vez de levantarse contra él, como hizo San Pablo con San Pedro en Antioquía (ver Gálatas), todos, o casi todos, callan.

Es por ello que a día de hoy sostengo que, aunque la fe católica auténtica sigue siendo la misma (y ahí está la tradición como testigo), la jerarquía ha convertido a la Iglesia Católica, salvo un remanente fiel que solo Dios conoce, en la mayor secta que existe sobre el planeta tierra. A saber:

Tiene un líder al que prácticamente todos siguen haga lo que haga, diga lo que diga, cambie lo que cambie. Y al que se opone, tanto de palabra como de hecho, le declaran cismático.

¿Cómo se explica eso? Yo solo lo entiendo desde la escatología. Estamos, muy probablemente, ante la apostasía profetizada por San Pablo antes del fin. Solo puede apostatar quien antes ha estado en la verdad.

Una última cuestión. No tengo intención de discutir si lo que la Iglesia jerárquica enseña ahora es la verdad o lo era lo que enseñaba antes. Es decir, no voy a entrar en debate sobre lo que dice el CVII sobre la libertad religiosa y lo que dice Francisco en Amoris Laetitia. Lo evidente es que hoy se enseña algo que antes la Iglesia condenó.

María, destructora de las herejías, ruega por nosotros,
Paz y bien
31/07/22 2:03 PM

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29.07.22

Mons. González Chaves: "Era consciente de que la Misa en Covadonga suponía un momento histórico"

Mons. Alberto José González Chaves.

Galardón Alter Christus Atención al Clero y a la Vida Consagrada

Nació en Badajoz en 1970 y fue ordenado sacerdote en Toledo en 1995. Su primer destino pastoral fueron las parroquias de Peñalsordo y Capilla, en la provincia de Badajoz, pero pertenecientes a la archidiócesis de Toledo. De 2006 a 2014 trabajó en la Congregación para los Obispos, en la Santa Sede. En 2008 se doctoró en Teología Espiritual en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, de Roma, con una tesis sobre “Santa Maravillas de Jesús, naturalidad en lo sobrenatural". En 2009 obtuvo o un Master en Bioetica, en el mismo Ateneo. En 2011 Benedicto XVI le nombró Capellán de Su Santidad. De 2015 a 2021 ha sido Delegado Episcopal para la Vida consagrada en Córdoba, con facultad de Vicario para las claustrales. Ha dirigido numerosos Ejercicios Espirituales y dictado conferencias y cursillos en España e Hispanoamerica. Es autor de artículos y libros de espiritualidad y liturgia, y hagiografías sobre Santa Teresa de Jesús, Rafael Merry del Val, San José Maria Rubio, el Beato Marcelo Spínola, Santa Maravillas de Jesús, Santa Maria Micaela del Santísimo Sacramento, Santa Génova Torres, San Juan Pablo II, el Beato Tiburcio Arnaiz… Una de sus últimas obras es la biografía del más reciente Doctor de la Iglesia y Patrono del clero secular español, San Juan de Ávila. Ahora está trabajando en una extensa biografía de uno de los hombres de la Iglesia de España más importantes del siglo XX, el Cardenal Primado, Marcelo González Martín, que le ordenó sacerdote.

¿Qué ha supuesto para usted poder peregrinar a Covadonga con Nuestra Señora de la Cristiandad?

Como otros momentos especiales de mi vida sacerdotal, ha sido un Pentecostés, una efusión del Espíritu Santo con sus diversos carismas y dones, como diversas eran las procedencias y características de los 1000 peregrinos. Se palpaba la alegría, la naturalidad, el espíritu de sacrificio, la servicialidad abnegada y pronta, el cor unum et anima una de los primeros cristianos, en tantos hombres y mujeres, en su mayoría jóvenes. Para mí, ello ha supuesto un ejemplo muy edificante y un estímulo para dar gracias al Buen Dios, que con su gracia actúa y mueve los corazones. Ha sido una hermosa experiencia de Iglesia Católica, de universalidad, de unidad en la pluriforme manifestación de la riqueza de España en la diversidad de sus regiones y de otros pueblos hermanos de Hispanoamérica, amén de la presencia, siempre tan grata y aleccionadora, de nuestros queridos portugueses.

Incluso ha podido predicar un día y otro día presidir la última Misa en la Basílica.

A través del capellán general de la peregrinación, D. Ínigo Serrano, a quien agradezco mucho su discreta y eficaz labor, los organizadores tuvieron a bien invitarme a predicar en la Misa del segundo día, domingo séptimo después de Pentecostés, y a celebrar la Santa Misa del último día en la Basílica de Covadonga. Para mí, el último sacerdote de la cuarentena que había en la peregrinación, fue un honor y una responsabilidad, y como una caricia de la amorosa Providencia. En el caso de la prédica, fue una ocasión muy idónea de evangelizar al grupo íntegro de los peregrinos, que, sentados en el santo suelo de la verde explanada de El Remedio, ante la carpa donde se celebró la Misa de campaña, bajo los primeros rayos del sol escucharon  sin moverse, ni aun pestañear, una homilía ¡que duró media hora! En ocasiones así pienso que, según los maestros espirituales, el gusto por la predicación sagrada y la receptividad ante ella, es un signo de predestinación.

La celebración de la Santa Misa solemnísima en la Basílica de Covadonga hizo que me sintiese abrumado ante la belleza, la sacralidad, el recogimiento, el espíritu de oración y la emoción evidente de los 1000 peregrinos que acababan de llegar minutos antes, cantando y enarbolando sus estandartes y banderas, tras haber superado las últimas cimas de aquellos montes astures para encontrarse con la Santina. Atravesar procesionalmente, con todos los demás clérigos, la nave central de la Basílica, como abriéndonos paso entre un mar humano que cantaba enfervorecido tras caminar sonriendo 100 km en tres días, era una experiencia sobrecogedora, de impresionante nobleza humana y rotunda elegancia espiritual.

¿Cómo le estimula en su vida sacerdotal ver a una feligresía tan devota y que vive la fe con valentía?

No sólo me estimula: me compromete y me exige. Me hace plantearme que si no veo con más frecuencia grupos de fieles así, que purifican sus almas en el sacramento de la penitencia, como hicieron casi todos los peregrinos, y comulgan de rodillas y en la boca, expresando una veneración visible y humilde a Jesús Sacramentado, es porque ni rezo bastante, ni hago suficiente penitencia, ni poseo el celo de almas y la creatividad apostólica que Dios tiene  tanto derecho a esperar de mí. En una palabra: que no hay más seglares santos porque yo, sacerdote, no soy santo.

Se me venía a la memoria el mítico vigésimo verso del “Cantar de mio Cid": “¡Dios, qué buen vasallo se oviesse buen sennor!” Y aquel pasaje del capitulo sexto del Evangelio de San Marcos que presenta a un Jesús al que se le conmueve el Corazón viendo a la multitud como ovejas sin pastor. Es verdad que, por el mal uso de la libertad humana y por el pernicioso influjo de los tres enemigos del alma, mundo, demonio y carne, muchas almas rechazarán de todas maneras el llamamiento divino. Esto forma parte del oscuro Mysterium iniquitatis. Pero también es cierto que la mayoría de las almas son dóciles y naturalmente buenas y se podría hacer una gran labor sobrenatural, enderezando a muchas ovejas perdidas por el camino del Cielo, si, en lugar de sostener un absurdo discurso horizontalista, de buenismo inútil y estéril, los pastores predicásemos las verdades divinas. En estos días se ha comprobado.

Igualmente es alentador ver a familias católicas que educan a sus hijos cristianamente.

Para mí la representación de las familias ha sido el contingente más hermoso de la peregrinación. Formaban un grupo especial porque la directiva organizadora, con gran sentido común y práctico, les ofreció la posibilidad de caminar un poco menos y hacer algunos tramos en autobús, reuniéndose en los puntos de descanso con los demás peregrinos. Esto posibilitó peregrinar a matrimonios jóvenes que han tenido el coraje de ir con 2, 3 ó 4 niños muy pequeños. En no muy pocos casos los sorprendí en sus propias furgonetas o en el autobús común acomodando las sillitas de sus pequeñuelos, o incluso sus capachos, porque algunos tenían solo unos pocos meses. Me emocionaba ver cómo desde el inicio de las vidas de sus hijos, sus padres les transmitían la fe con el propio ejemplo, traducido en sacrificio alegre.

Ha sido para mí una lección pasar al lado de cada uno de estos bebés descansando plácidamente en los brazos de sus padres. Yo pensaba que en la sonrisa de sus rostros, mientras dormían con absoluta confianza en el regazo materno, estaba contenido todo el Evangelio: “Si no volvéis a ser como niños, no entrareis en el Reino de los Cielos". Bendije a muchos niños. En otras ocasiones fueron ellos los que, apenas con un par de añitos, venían corriendo hacia mí para besarme la mano y pedirme la bendición, como les habían enseñado a hacer sus papás. Aquí está el futuro de la Iglesia. Según el cardenal Carlo Caffarra, de venerada memoria, la hermana Lucía de Fátima afirmó que la última batalla de satanás será contra la familia. Constatando hoy la debacle en este campo y la relativización que desde algunos ámbitos eclesiásticos se hace de la moral sexual, matrimonial o familiar, ver estos brotes de vida, que recuerdan el hogar de Nazaret, es un signo de esperanza muy alentador.

También es curioso como la Misa tradicional, el gregoriano etc… atrae especialmente a los jóvenes, cuando pudiera parecer que el joven busca otras cosas…

Soy testigo del cambio de vida producido en muchos jóvenes a raíz de la Santa Misa tradicional. En mis 27 años de sacerdote he recogido más frutos de conversiones y vocaciones en los 7 últimos que en los 20 anteriores, al menos en cuanto yo puedo constatar. Y esto es debido de una manera muy directa y evidente a la Misa tradicional. He visto surgir de ella vocaciones, noviazgos, conversiones, cambios de visiones doctrinales, e incluso antropológicas, que estaban equivocadas.

Es verdad que al joven de hoy, inmerso en un mundo que da culto a la fealdad y el error, le atrae la belleza, lo sublime y trascendente. Es verdad que, también el misterio del latín como una lengua que está por encima de todas las otras, y como una expresión de cultura y buen gusto en medio de tanta ramplonería y zafiedad, le llama la atención. Igualmente le atrae la belleza de una música sacra, frente a esas canzonetas de ínfima calidad que, al son de guitarras agresivamente pulsadas, más que educar la sensibilidad estética, la vulgarizan e inhabilitan. Por todo ello el Concilio Vaticano II dispuso que en la liturgia se conservase el latín, el gregoriano, la polifonía y el órgano. En cuanto a celebrar la Santa Misa ad orientem, es lo que continúa contemplando el Misal Romano actual para el Novus Ordo. Pero mi experiencia personal es que lo que verdaderamente atrae a los jóvenes a la Misa Tradicional es el silencio. No van a encontrarse una liturgia llena de palabra humana, como denunció en sus sabios escritos litúrgicos el cardenal Ratzinger, después Benedicto XVI. El joven quiere silencio. Lo necesita, porque sólo en el silencio se encuentra a sí mismo y por eso puede escuchar la voz de Dios y, en ella, el sentido de su vida.

¿En qué medida esta peregrinación cree que ha podido ser el marco propicio para que germine alguna vocación?

Estoy firmemente persuadido de que de esta peregrinación brotarán numerosas y santas vocaciones. San Juan Bosco, especialista en jóvenes, sostenía que uno de cada tres de ellos está llamado por Dios a consagrarse especialmente a Él. El problema es que no Le escuchan, inmersos en ruidos, frivolidades mundanas o directamente en una vida de pecado, de la que está enseñoreado satanás. Cuando el joven presta oído, entonces comprende que una acertada elección de estado es lo más serio de su vida, en orden a su salvación eterna.

El día 20 de julio, cuando faltaban sólo 3 para el comienzo de la peregrinación, era la fiesta del profeta San Elías. Yo pedí a Ntro. Señor por su intercesión vocaciones sacerdotales, de profetas de fuego, como era Elias, el Tesbita. De hombres audaces y aguerridos que, en un momento nada fácil de la Iglesia y del mundo, quieran entregar a Jesús todo lo que son y tienen, por la extensión de su Reino. Dos días más tarde, el 22, víspera de la peregrinación, se celebraba la fiesta de Santa María Magdalena y también se me ocurrió en la Santa Misa pedir por su intercesión que surgieran en estas jornadas de la peregrinación mujeres que deseen poner todo el caudal de su afectividad femenina, tan apta para la oblatividad, al servicio del Amor de los amores. Muchachas generosas y valientes que amen a Jesús con todo el corazón, como María Magdalena, y sean, como ella, “apóstoles de los apóstoles". Y estoy convencido de que surgirán vocaciones en ambos sentidos: de sacerdotes que vibren con las ansias redentoras del Corazón de Jesús y colaboren con Él en su obra salvífica, y de religiosas contemplativas o entregadas a la misión apostólica, que, con su oración, sacrificio y acción, ayuden a las almas a ir al Cielo, y sostengan a los propios sacerdotes. Tuve ocasión de conversar con muchos jóvenes. La receptividad con que me escuchaban y hablaban, en un tono de coloquial familiaridad y de natural simpatía, me hacía pensar que a muchos les atraía consagrarse al Amor.

Además  la actitud de mis hermanos sacerdotes ha sido espléndida, por su alegría, su entrega, su llaneza en el trato con todos, su disponibilidad en todo momento, su valentía dando la cara por la Tradición en un momento de tantas cobardías e indefiniciones. Estoy cierto de que este ejemplo de todos esos sacerdotes, en su mayoría también jóvenes, será bendecido por el Señor, como semilla de la que broten santas vocaciones.

Muchas de estas vocaciones, como es natural, se orientan a institutos dedicados a vivir y fomentar la liturgia tradicional, con el beneplácito del Santo Padre, que les ha dado para ello amplia licencia. Sería hermoso que, dado que son ya un buen número de chicos españoles quienes se forman para el sacerdocio en dichos institutos, algunos obispos de nuestra patria les acogieran en sus diócesis, no como “competencia” de sus seminarios diocesanos, sino una riqueza complementaria en el multicolor jardín de la Iglesia. Una “Iglesia en salida” no está replegada centrípetamente en una visión chata y alicorta de la realidad, sino que abre sus puertas a todos con amplitud de mente y anchura de corazón.

La devoción mariana ha estado omnipresente, en los estandartes y banderas, en las jaculatorias, en los Rosarios, muchos de ellos preciosamente cantados…

Era imposible que María no fuese la gran protagonista de la peregrinación. Se titulaba Nuestra Señora de la Cristiandad, con toda la carga de sentido que tiene este nombre. Cristiandad es civilización cristiana, Evangelio hecho cultura, Iglesia como dispensadora de caridad y forjadora de hombres… La Cristiandad es la Europa de San Benito que debe reencontrarse a sí misma. La gran maestra e intercesora es Nuestra Señora. 

Además, peregrinábamos hacia un santuario tan emblemático y entrañable como el de Covadonga, cuya Basílica se levanta como un castillo de hadas para entrar en el cual hay que pasar por una Cueva encantada donde nos espera la Princesa. En medio de aquellas montañas escarpadas, la Cova Dominica es un estuche que guarda la perla preciosa, la Rosa mística: ¡María!, de la que mana la fuente de Agua viva.

Covadonga es la cuna de España, como reza el himno de la Santina, que tantas veces arrancó lágrimas de los peregrinos, mientras lo cantaban a voz en cuello:

Bendita la Reina de nuestra montaña,

que tiene por trono la cuna de España

 y brilla en la altura más bella que el sol.

¡Es Madre y es Reina! Venid peregrinos,

que ante Ella se aspiran amores divinos 

y en Ella está el alma del pueblo español.

Creo que este breve y vibrante estribillo del himno a Nuestra Señora de Covadonga (cuyos autores son los mismos del inmortal “Cantemos al amor de los amores") refleja el nervio que alentó una peregrinación mariana por antonomasia y que estuvo jalonada por el Santo Rosario, que con tanta instancia nos ha pedido la Reina del Cielo en Lourdes y en Fátima y han aconsejado los últimos romanos pontífices. Y además del Rosario y el Ángelus, la sangre de los pies y el sudor de las frentes ofrecidos a la Virgen Santísima en reparación de los pecados, como me dijeron no pocos peregrinos al preguntarles yo cómo se encontraban.

Ha llamado la atención la extraordinaria belleza de la Misa en la Basílica de Covadonga. ¿Cómo la vivió usted como sacerdote celebrante?

En efecto, fue una Misa extraordinariamente bella. Siempre la Misa es bella, aunque la celebre un pobre sacerdote enfermo en una pobre choza, en un pobre país de misión. La Misa refleja lo más bello de la humanidad: la entrega de Jesucristo, con su Cuerpo y su Sangre, por la redención de los hombres. Pero hay algunas ocasiones en las que esa belleza intrínseca puede reverberar al exterior porque hay medios que posibilitan organizar una ceremonia hermosa y grandiosa, y este fue el caso. Quisiera yo poner de relieve el trabajo extraordinario que han realizado muchas personas: los organizadores, los sacerdotes de El Salvador de Toledo, y tantos otros, para sostener toda una infraestructura litúrgica que lleva detrás muchos desvelos, preocupaciones, sacrificios, incluso esfuerzos económicos. Que los sacerdotes tuviésemos cada día nuestro altar con un recado de Misa completo para celebrar, es algo que no se encuentra en muchos lugares con más posibilidades. En este caso estuvo todo exquisitamente preparado y admirablemente ordenado y limpio. Montar durante dos días Misas de campaña es benemérito. 

Pero la Misa de Covadonga nos abrumó dulcemente a todos con su Belleza, esa Belleza que, al decir de Dostoievski, salvará el mundo. Fue una Misa solemne en toda la extensión de la palabra. A ello cooperó no poco la colaboración de la schola cantorum y del coro, que habían venido solemnizando las Misas anteriores. Bajo la dirección de un magnifico organista y otros expertos músicos, interpretaron todas las piezas gregorianas pertenecientes a cada día, además de otros cantos polifónicos que ejecutaron magistralmente. La música es muy importante para elevar el corazón a Dios y educar la sensibilidad. Los demás sacerdotes que asistieron al altar, en coro o como ministros más cercanos (diácono, subdiácono y presbítero asistente), los ceremonieros y acólitos, formaron una corona que hacían que el celebrante no tuviese que ocuparse más que de sacrificar con el Único Sacrificador, derramando su corazón en el de Jesús, Sumo y Eterno Sacerdote. Desde el Sanctus hasta el final, me pudo la emoción, aunque el Señor me sostuvo con su generosidad de siempre. Consciente de que estábamos asistiendo a un momento histórico en un lugar histórico, llenaba mi pobre corazón la esperanza y el consuelo de que de ese altar manarían abundantes frutos de santidad para España y para el mundo. Considero una gracia muy grande el haber celebrado esa Santa Misa. Muchos me han significado después cuánto les ayudó esa ceremonia conclusiva para agavillar, como en un ramillete de flores, todos los sentimientos de aquellos días, y ponerlos a los pies de Nuestra Señora.

¿Cómo ayudan estos eventos a que se dinamice poco a poco la vida cristiana en toda España?

Estoy convencido de que esta peregrinación irá ampliándose como en círculos concéntricos; sin alharacas, sonoridades ni relumbrones, pero con frutos reales de santidad. No me refiero solamente a que se multiplicará el número de los peregrinos: creo que lo veremos crecer mucho, pero cuidado con los triunfalismos estadísticos, tan poco evangélicos. Me refiero a que, incluso otros muchos que quizá no podrán peregrinar nunca, se beneficiarán, no sólo del ejemplo y del influjo de los peregrinos, sino sobre todo de la misteriosa influencia de la comunión de los santos a través de la oración y penitencia practicada en la peregrinación. Y esto, aunque no sea a gran escala, sino, como decía Benedicto XVI a base de minorías creativas en el surgimiento de una Iglesia auténtica, aunque vuelva a ser de catacumbas, podrá suponer una lenta pero segura regeneración de esta pobre España nuestra, caída en una apostasía, no ya silenciosa, como denunciaba Juan Pablo II, sino descarada e insolente en tantas ocasiones. Esta peregrinación y la unión de todos los que a ella acuden nos confirma que ¡el futuro es nuestro! No porque pretendamos ser artífices de la historia, sino porque deseamos ser discípulos y seguidores de Jesucristo, el Kyrios, el Señor de la Historia. Gritar ¡Viva Cristo Rey!, como tantas veces hicimos en la peregrinación, no es una reivindicación nostálgica, ni siquiera un recuerdo hecho veneración a los 10.000 mártires de nuestra Cruzada española,  lo cual ya sería muy noble. Es algo más. Es el deseo de que efectivamente Cristo, Rey de reyes y Señor de los que dominan, establezca el dulce imperio de su Amor en los corazones de todos los hombres. Solo así podrá regenerarse la sociedad.

Monseñor Sanz ha bendecido a los peregrinos, destacando su amor al Papa y a la Iglesia. ¿Hasta que punto considera importante este espíritu de comunión de cara a la consolidación y crecimiento de la peregrinación?

Conozco a Fray Jesús Sanz desde hace muchos años. Aparte de que le considero uno de los obispos más inteligentes y con mejor bagaje cultural de España, tengo de él un concepto que se puede resumir diciendo que es un hombre de paz y bien, un auténtico hijo de San Francisco. Lejano a componendas, intereses o cálculos, tiene un corazón de pastor y por eso ha considerado que esa notoria porción del pueblo de Dios que peregrinaba en su diócesis durante tres días era, al menos, tan digna de ser atendida y alentada como tantas otras, según las diversas sensibilidades legítimas. No ha entendido la liturgia tradicional como un problema, sino como un don. Así lo expresó paladinamente en sus palabras en la catedral al presidir la salida de los peregrinos, avisando, eso sí, de que se evite cualquier extremismo insano, pero alentando a quienes viven la Misa con un auténtico espíritu evangélico y hacen de ella el cauce de su santificación personal y familiar, en comunión con la Iglesia y el Romano Pontífice. Incluso llegó a decir que cuantitativamente hay más problemas de abusos litúrgicos por el mal desarrollo del novus ordo en muchos lugares donde imperan la anarquía y la desobediencia.

La presencia del Sr. Arzobispo de Oviedo para despedir a los peregrinos el primer día, y a través de un breve y cálido mensaje de whatspp que se leyó en la Misa conclusiva de Covadonga, fue muy valorada. Todos los peregrinos quieren ser hijos de la Iglesia, oran por el Sumo Pontífice y por los obispos, pastores del Pueblo de Dios y se sienten felices cuando estos obispos no les excluyen como un grupo vitando, sino que, asegurando su rectitud doctrinal y moral, les acogen y les alientan.

Precisamente el Santo Padre ha exhortado a los obispos a ser “Tradidiones custodes” o sea, a custodiar con celo y amor, no a proscribir la Tradición ni excluir a nadie de una Iglesia en la que caben todos, porque es la Casa de la Misericordia. Esto es lo que ha hecho con la peregrinación Mons. Jesús Sanz, discreta y gentilmente, sin manifestaciones ostensibles, pero con un talante paternal que todos han agradecido mucho. Por otra parte, su Vicario General ha escrito dos bonitos artículos en Internet valorando el orden y la limpieza con el que han transcurrido por todos los lugares los peregrinos, y cómo estos supieron responder bien por mal cuando el primer día en las calles de Oviedo fueron increpados por un grupo de jovenzuelos ebrios y desnortados. Por si todo esto fuera poco, es muy digno de ser notado que el primer vídeo que recoge diversas imágenes de la peregrinación fuese publicado a las pocas horas de concluir ésta, precisamente por la Archidiócesis de Oviedo.

Por Javier Navascués

10 comentarios

  
Jose Manuel
Gracias d. Alberto por su presencia en la peregrinación y sus palabras, siempre alentadoras
29/07/22 8:51 AM
  
Irene
Gracias Señor por estos testimonios de fe verdadera, por estas antorchas de luz en las actuales tinieblas de la Iglesia.
29/07/22 9:52 AM
  
pelicanillo
¡Cómo habla este sacerdote, cómo habla!
No dejen de escuchar sus prédicas, impagables, en su canal de Youtube.
https://youtube.com/channel/UCFXJpSGIi03O1-o5FP23Omg
29/07/22 10:17 AM
  
Jose
Preciosa y útil entrevista. Mi gratitud y admiración hacia nuestro Señor que no abandona nunca a los suyos. Don Alberto es un luchador incansable e impasible. Dios nos dará muchísimas más satisfacciones por medio de este monseñor. A Él la gloria y el poder por los siglos. Amén.
29/07/22 11:08 AM
  
Cristina
Gracias por su homilia del segundo dia, todavia resuena en mi cabeza, las flores....
29/07/22 2:34 PM
  
Cristóbal
Gracias por esta gran entrevista !!! Disfruté de la santa misa en Covadonga y me siento privilegiado por ello. Qué me hubiera gustado escuchar a monseñor en la homilía del segundo día !!!
29/07/22 5:30 PM
  
Curro Estévez
La entrevista es verdaderamente extraordinaria. Llevo siguiendo desde que lo conocí por las redes a don Alberto González Chaves, un santo sacerdote, y también tuve la inmensa fortuna de asistir a las Misas celebradas durante la peregrinación a Covadonga. Su sermón en la Santa Misa del domingo fue inenarrable. Salimos reconfortados de la peregrinación.
Lo malo es que volvemos a nuestras casas y la cruda realidad es que, salvo algunos privilegiados en Toledo o Madrid, los demás peregrinos en su mayor parte estamos privados de la Forma extraordinaria de la Santa Misa.
29/07/22 6:32 PM
  
Javier
Dejo a disposición un enlace para escuchar la homilía de Mons. Alberto del domingo 24 de julio.
https://youtu.be/v16ss48E5w8
29/07/22 7:35 PM
  
Curro Estévez
Muchas gracias, Javier, por el enlace del sermón del domingo.
Acabo de oírlo de nuevo, y es edificante. Lo recomiendo vivamente.
29/07/22 10:38 PM
  
Cristóbal
Gracias porque he podido escuchar la homilía de monseñor González el domingo de la peregrinación y me ha parecido profunda y llena de referencias bíblicas, religiosas y poéticas que la hacen muy interesante. Y gracias por haber, de paso, localizado el canal de Youtube de monseñor.
30/07/22 9:15 AM

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27.07.22

Algunos de los sacerdotes presentes en Covadonga reflexionan sobre la inolvidable experiencia vivida

Tras disfrutar de una nueva peregrinación, llena de bendiciones celestes y haber podido acabar nuevamente (esta vez sin penurias) todas las etapas, me dispongo a recopilar los primeros testimonios para que salgan a la luz cuanto antes. El año pasado fueron, creo recordar, unas 27 entrevistas (que aunque para algunos pudieron ser excesivas) en general ayudaron mucho a la gente, según me han ido contando. Este año probablemente sean algunas menos, por lo que voy a dejar que salgan las que Dios quiera.

Quería agradecer a la organización de Nuestra Señora de la Cristiandad España que me ha parecido modélica una vez más y a los voluntarios que han hecho posible que España tenga su Chartres particular, con el espíritu aguerrido de D. Pelayo.

También especialmente hay que destacar la labor de aquellos que desde el coro han hecho posible que la liturgia brillase en todo su esplendor. La Misa final en la Basílica fue algo sublime, que emocionó hasta las lágrimas a muchos de los presentes.

Al año que viene, Dios mediante, seremos más. También agradezco a los miembros de mi Capítulo Nuestra Señora de Montserrat por soportarme y a todos los peregrinos a los que he tenido la oportunidad de saludar.

Para abrir boca les dejo con los breves testimonios de algunos sacerdotes.

P. José Manuel González Alfaya

La peregrinación ha sido nuevamente algo impresionante, no te deja indiferente: 1000 jóvenes unidos por el amor al Papa, a la iglesia, a España, a la misa tradicional ofreciendo con gozo trabajo, dolor, esfuerzo… Ser testigo de esta peregrinación es ser testigo de un verdadero espectáculo de fe y de esperanza. Una peregrinación penitencial que deja una alegría inmensa en medio del cansancio y el sacrificio. Ver esa columna de peregrinos con sus cruces, estandartes y banderas más variadas es un aire fresco de renovación y entusiasmo, de reconquista y evangelización, en este -nuestro tiempo- que nos exige audacia, ilusión, creatividad, celo, fortaleza… En una palabra, que nos exige santidad.

Las palabras del arzobispo d. Jesús Sanz me han reafirmado en que celebrar y asistir a la liturgia tradicional no es ponerse fuera de la Iglesia. La unidad de la iglesia no está en una falsa uniformidad impuesta, si no en el espíritu. Nosotros somos y queremos estar en la Iglesia “cum Petro et sub Petro” . Nos ha acogido como padre y pastor, a nosotros, jóvenes, que hemos descubierto esta forma litúrgica, nos sentimos atraídos por ella y encontramos en la misma una forma, particularmente adecuada de encuentro con el Misterio de la Santísima Eucaristía.

A dos días de terminar la peregrinación, sigo dando gracias a Dios nuestro Señor por su providencia amorosa y por habernos dado una Madre tan excelsa que brilla en la altura más bella que el sol. Gracias a la organización de NS de la Cristiandad y a todos los voluntarios que han hecho posible esta maravilla. Gracias a los sacerdotes diocesanos y sacerdotes miembros de los institutos tradicionales, así como a los religiosos y seminaristas por su entrega y testimonio. Gracias a la diócesis de Oviedo por su acogida y las personas que han colaborado con sus terrenos. Gracias a los mil peregrinos por vuestro comportamiento ejemplar.

Nos encontraremos el año que viene, Dios mediante, para la III Peregrinación. Si cada uno conseguimos traer a otro, seremos el doble.

P. Javier Olivera Ravasi

La España profunda, la de la piel de toro, se hizo presente con más de 1000 peregrinos (duplicando, en estos tiempos recios, lo que algunos creían imposible) con un promedio de 25 años que, durante tres días, caminaron cara al sol, hasta el santuario de Nuestra Señora de Covadonga, inicio de la reconquista, teniendo como centro la misa tradicional (que muchos ni siquiera conocían, por cierto, lo que demuestra que la estrategia de limitarla o abolirla, sólo engendra más curiosidad…). Esta España, vive, goza y grita por volver a sus orígenes.

Tuvimos el honor de poder caminarla entera y hasta de poder dar la homilía de cierre allí, ante nuestros hermanos y padres en la Fe, cuyos ancestros nos la llevaron y plantaron en nuestras queridas tierras hispanoamericanas, el mismo día de Santiago Apóstol, su principal patrono. Hoy, que algunos piden perdón por los supuestos errores del pasado, nosotros damos las gracias, a manos llenas, por la gran hazaña española.

P. Juan Pablo Donoso IBP

La segunda versión de la peregrinación Nuestra Señora de Cristiandad en España ha sido una manifestación de que queremos vivir nuestra fe católica como hijos de la Iglesia en la Tradición de nuestros mayores.

Y ello ha sido patente a nuestros ojos y oídos al ver y escuchar a mil personas rezando y cantando nuestra Fe, heredada de nuestros antepasados, con alegría y entusiasmo, encabezados por la Cruz y la imagen de Nuestra Señora de Covadonga.

Todo pese a la dificultad de la marcha, símbolo de las dificultades de la vida y de nuestra actual sociedad que pretende olvidarse De Dios. Ha sido un grito de ¡Viva Cristo Rey! en medio del mundo secularizado que no quiere someterse al suave yugo de Cristo y que cree que obtendrá la verdadera felicidad sin Él. Sólo en Cristo y con su santa ley seremos verdaderamente libres y felices.

P. Raúl Olazábal ICRSS

La peregrinación ha sido muy importante como siempre porque nos ha ayudado a fortalecernos en la fe y a ofrecer un sacrificio a Dios en espíritu de penitencia y reparación, a centrarnos en Dios y a darle el primer lugar en nuestras vidas y a hacer un gran esfuerzo físico. El plan de los tres días era únicamente conocer amar y servir a Dios, es el fin que tenemos como hombres y el plan perfecto porque es el plan de nuestra propia creación. Hemos sido creados para conocer, alabar, amar y servir a Dios nuestro Señor.

A muchos peregrinos esta peregrinación ha ayudado a un crecimiento en la fe y en la devoción. Necesitamos en España mucha oración y creo que la peregrinación nos debe empujar en el camino de la oración. También ha sido una oportunidad de poder recibir el sacramento de la confesión sin prisas, tranquilamente, hacer largas y buenas confesiones y poder mostrar los pliegues del alma para que la gracia del sacramento, a través de su ministro, nos cure.

P. José Calvín FSSP

La peregrinación de este año ha confirmado y ha superado la experiencia del año pasado y el número de participantes se ha duplicado. Una vez más ha sido reconfortante ver tantos jóvenes y familias compartiendo estos tres días de marcha por las rutas de la reconquista, convocados por la fe, guiados por María y unidos por el apego a la liturgia tradicional. Ha sido reconfortante ver que otra juventud es posible. Se han creado lazos de amistad y unión entre jóvenes católicos de toda España.

Hay que resaltar la actitud del arzobispo de Oviedo, su paternal acogida y su presencia física en la catedral y sus palabras de bendición. Hay que agradecer que este año se haya podido celebrar la Misa del 25 de julio, día de Santiago, en la colegiata, lo cual ha sido un colofón magnífico, un broche de oro, un momento de una intensidad espiritual inolvidable para los que lo hemos vivido.

Lo vivido manifiesta que nuestro amor por la liturgia tradicional es amor de la Iglesia. Precisamente porque amamos la Iglesia amamos su gran Tradición. Felicito a la organización y a los numerosos voluntarios en todos los campos, que han hecho posible que todo se haya desarrollado de manera tan perfecta. Demos gracias a Dios y esperemos que el año que viene con gozo.

Por Javier Navascués

3 comentarios

  
c
Como en particular el Padre Javier Olivera Ravasi tiene razón cuando dice : "Hoy, que algunos piden perdón por los supuestos errores del pasado, nosotros damos las gracias, a manos llenas, por la gran hazaña española".
Claro que tenemos que dar las gracias por la España de siempre, - y sus pueblos -, que, a lo largo de los siglos, lucharon y mantuvieron la catolicidad y sus valores en Europa y en el mundo. Pero no hay más ingratos que los que han recibido mucho. Esta segunda peregrinación enseña otra vez que nunca debemos desesperarnos.
27/07/22 3:21 PM
  
Juan Billón Laá
Como siempre, Don Raúl Olazábal Palou da en el clavo. Cristo en el centro de nuestras vidas, oración y más oración, penitencia, buenas confesiones, y servir siempre a Dios. Lo demás es accesorio y vendrá por añadidura y como consecuencia.
27/07/22 6:37 PM
  
Estanislao Muñoyerro
¿Por qué no hay grandes novelas recientes donde el nudo y el desarrollo giren sobre problemática religiosa actual, como las antiguas de 'Diario de un cura rural' o 'Dios existe. Yo me lo encontré'?
28/07/22 12:27 AM

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