25.03.26

Santificar las fiestas no se reduce a ir a misa el domingo

Entrevistamos a Francisco Martín, que acaba de publicar un libro sobre el tercer precepto del Decálogo: Santificar las fiestas no se reduce a ir a Misa.

Con lo que está pasando y puede pasar, ¿Usted cree importante hablarnos de esto?

Es el precepto más repetido en la Biblia con mucha diferencia. Y recordemos que la infracción de este precepto, cuando Moisés, estaba penado con la muerte, tanto como el adulterio o herir a los padres. Ahora está todo muy frivolizado e incluso se bendice el adulterio, pero tiene esa gravedad (aunque ahora no se lapide al pecador).

Y quizá no lo conocemos suficientemente…¿Por qué no es suficiente ir a misa?

Exacto. No podemos quedarnos con el conocimiento de la doctrina que aprendimos de pequeños, que suele reducir cada precepto a una frase o poco más. Más con éste que parece “facilón".

Nos quedamos con el precepto de la Iglesia (de asistir a misa todas las fiestas de precepto), y nos olvidamos que hay una ley de Dios “por debajo” (o por encima), que es “santificar las fiestas", que en tiempos bíblicos, como no había misa y los sacrificios sólo se hacían en el Templo de Jerusalén, donde no todos podían asistir, es decir, que no formaba parte del precepto del Sábado, pues santificaban las fiestas no trabajando y dedicándolas a rezar, aprender religión, o hacer obras de misericordia.

Desde luego que no hay que caer en los errores de los fariseos, que prohibían desatar un nudo en Sábado, pero quizá estamos cayendo en el extremo opuesto por desconocimiento de la doctrina.

Y muchos dedican los domingos a fiestas nocturnas y diurnas poco santas.

Sí, porque además las fiestas de los sábados noche entran en el domingo.

Muchos dirán que después de pasar la semana trabajando, lo que apetece es levantarse tarde el domingo y pasarlo de diversión con la familia o amigos.

En este libro se recuerda la doctrina, luego (como también explica el libro), cada uno debe ver si no le queda otro remedio o puede hacerlo mejor. Es decir, hemos de conocer bien la doctrina para saber “a qué distancia", o “cuánto nos apartamos” de la ley, para darnos cuenta si lo que hacemos está justificado o no. Si no sabemos cuál es el límite de velocidad en una carretera, no sabemos cuánto nos estamos “pasando", o si estamos dentro de la legalidad.

Explíqueme más del libro.

El libro tiene dos partes:

La primera es una breve introducción al tema usando un escrito del siglo XIX, traducido del francés, porque entonces hubo en Francia mucho debate sobre este precepto: se pronunciaron obispos, e incluso el famoso cardenal Pie. El escrito contiene varias citas de ellos recordando los principios básicos del tercer mandamiento, apoyados por citas de la Biblia, y del Catecismo para Párrocos del Santo Concilio de Trento, o incluso de lo que decía y hacía el santo cura de Ars, que murió por aquella época, es decir, que se guardaba fresca su memoria, los testigos todavía vivían.

La segunda parte es información adicional que he añadido para completar el tema.

Oiga, ahora que no nos oye nadie… ¿pasar los domingos sin diversiones y sólo rezando, estudiando de religión, no será algo aburrido?

Ahora que no nos oye nadie: eso pensaba yo también hasta que lo probé. Contestando en detalle: una cosa son las santas recreaciones, como los paseos que nos demos con la familia, y otra las recreaciones pecaminosas. Por otro lado, esto que me dice es como cuando estamos alejados de Dios, que no entendemos a los que están cerca de Él, y pensamos ¡que debe ser una vida aburrida! Cuando, por la gracia de Dios llegamos a Su lado, nos damos cuenta de lo errados que estábamos, y de lo infinitamente mejor que es esta vida.

A mí me parece claro que podemos llegar a niveles de santidad muchísimo mayores de los que alcanzamos, y a mayor santidad mejor nos lo pasamos. Me parece evidente que cuanto más santos, más felices somos (¡ya en la tierra!), porque los santos han sido gente felicísima.

¿Alguna cosa más?

Sí. Solemos ver los mandamientos como imposiciones, como cosas “malas” porque nos coartan nuestra libertad. Es un poco como cuando éramos jóvenes y percibíamos igual lo que nos decían nuestros padres. Hay en parte una causa puramente biológica en ello. Nosotros tenemos un cuerpo animal, y ese cuerpo tiene unos instintos que nos dicen que los demás son competidores. Y los primeros con los que topamos, lógicamente, son con los de la familia: padres y hermanos. Si no tenemos una educación correcta podemos quedarnos en ese rol, con esa percepción de los demás de nuestra familia. Y nunca nos faltan motivos, porque como nuestros padres sólo eran santos y no santísimos (sin pecado), pues siempre tenemos algún motivo real de que acusarles.

Y peor si encima nos hemos creído que el amor es un “dar y tomar", o sea, contabilidad, etc. Como le digo, la educación nos debe ayudar a sobreponernos a esos instintos, darnos cuenta que nuestros padres nos amaron como supieron, y por tanto llegar a limpiar todo rencor. Igualmente nos pasa con los mandamientos, podemos quedarnos en esa actitud de rechazo, o pasar a reconocer que son los consejos de nuestro Padre bondadosísimo, por tanto para nuestro bien, y que por tanto, cuanto mejor cumplamos ¡más nos benefician! (y para cumplirlos mejor hemos de conocerlos mejor, claro, no quedarnos en una frase: “santificar las fiestas", “no matarás", etc.).

Yo ya me veo muy justo. Aún así, ¿todavía me conviene el libro?

Sí. Por un lado, recuerde que no hay manera de tener 100% de certeza de estar en gracia de Dios. Que podemos tener indicios muy probables, pero nunca certeza absoluta. Por otro lado, recuerde que el Evangelio nos dice que “el justo peca siete veces al día", y que “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros” (I Juan 1,8). No es por hipocresía, es porque a veces nos cuesta mucho vernos los pecados. Por eso necesitamos la ayuda de otras personas o libros que “nos abran los ojos", para así no dar pie a que el Demonio, el día de nuestro Juicio, diga: “El encausado rechazó las ocasiones de aprender lo que debía saber: ignorancia ¡culpable!".

O quizá no estamos pecando gravemente (Dios no lo quiera) pero sí venialmente, con lo que sí podemos santificar un poco mejor las fiestas. Y ese poquito mejor nos dará un poco más de mérito para toda la eternidad.

¿Y cómo puedo conseguir el libro?

Sólo en Amazon (en papel o ebook)

(https://www.amazon.es/Santificar-las-fiestas-reduce-misa/dp/B0GQPLTHTN)

Reseña:

(https://martin13.com/r/resena-libro-santificar-las-fiestas.html).

Muchas gracias y que Dios le bendiga.

A usted, igualmente.

Por Javier Navascués

6 comentarios

  
Cordá Lac
Vele. Lo de ir a misa «no es suficiente», pero «es necesario». Vamos, que si vas a misa «puede que cumplas o puede que no cumplas», pero lo que está claro es que si no vas a misa «es que no cumples».
25/03/26 12:00 PM
  
LJ
Parece muy interesante libro. Una lectura para enderezarnos. Gracias.
25/03/26 12:33 PM
  
Francisco alias martin13 punto com
Para Cordà:
El precepto tiene dos partes: la ley de Dios de santificar un día de cada siete y la ley de la Iglesia de ir a misa los domingos y fiestas de guardar. Tanto se puede "no cumplir" no yendo a misa, como "no santificando" el domingo. La ley de la Iglesia, igual que pasó el Sábado al Domingo, y estableció fiestas, y obliga a ir a misa, puede cambiar estas cosas, pero no la ley de Dios de "santificar los domingos": eso es irreformable, porque es de Dios.
25/03/26 7:29 PM
  
Francisco alias martin13 punto com
Desde la Biblia (Éxodo 20,8) hasta Royo Marín, pasando por el Catecismo de Trento (y este libro nos recuerda todo ello), nos dicen que santificar las fiestas es no trabajar ni hacer trabajar, que pecamos mortalmente al ir a tomar el aperitivo tras salir de misa. (Ver las citas completas en la reseña del libro).
30/03/26 8:58 AM
  
veritas liberabit
Me parece que el aperitivo "pecaminoso mortal" sería difícilmente sostenible hoy en día. Con ese sistema quitaríamos los medios de transporte, el poderse alojar en un hotel porque estamos de viaje u otras razones), el poder realizar la comida (de hecho es lo que hacían los judíos haciéndola con anterioridad) o la colada, y otras muchas actividades.
La referencia a la encíclica "Dies domini" de Juan Pablo II podría ser válida. No obstante, los juicios actuales no son siempre acertados pero creo que es necesaria una revisión moral sobre criterios estrictos.
03/04/26 8:45 PM
  
Francisco alias martin13 punto com
A veces la realidad sólo tiene dos opciones (o está embarazada o no, no puede estar "un poco" embarazada), pero otras veces hay más opciones. Este es el caso. Olvidarlo es caer en lo que se llama la "falacia del falso dilema", que en este caso presentaría sólo las opciones extremas: permitir todo o prohibir todo, cocinar o no cocinar.
En uno de los extremos están los actuales descendientes de los fariseos (los talmudistas), y en el otro el "no hay pecado" del Demonio.
Además, la ley no obliga cuando hay "fuerza mayor" (los médicos de urgencias deben trabajar).
Hacer la colada semanal creo que no es "fuerza mayor" (puede hacerse el sábado).
El libro explica todo esto, con ejemplos de lo que se hacía en Estados Unidos o Europa a finales del siglo XIX sin caer en los extremos citados. En el libro se explica la ley, luego cada uno ha de ver si puede hacer la colada otro día o forzosamente el domingo.
No nos damos cuenta de lo importante que es este precepto (las veces que lo dice la Biblia y la importancia de las situaciones en que lo repite), y olvidamos que los mandamientos son de nuestro Padre, luego no son para fastifiarnos sino para nuestro bien, lo que más nos beneficia.
04/04/26 4:02 AM

Dejar un comentario



No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.

24.03.26

P. Doñoro: "Hogar Nazaret busca consolar el Corazón de Jesús, herido por el pecado de los hombres"

Entrevista al padre Ignacio María Doñoro sobre la obra de amor HOGAR NAZARET tan necesaria como imprescindible. No te dejará indiferente. ¡HAZTE RESCATADOR! Tu ayuda es necesaria: www.hogarnazaret.es

Apoyo, educación y protección a menores en situación de vulnerabilidad.

37 comentarios

  
Edinson jhair Burga Tiquillahuanca
Muy feliz de que Dios me haya regalado un papá asi. Nunca pensé que podía ser tan feliz y curar mis heridas. Dios todo lo puede
31/03/26 1:11 AM
  
Sara
Qué bonito es ver que el Hogar Nazaret no solo ayuda, también te enseña todo lo que se puede hacer cuando las cosas se hacen con amor.
31/03/26 1:11 AM
  
Milton Guzmán
Este sacerdote transmite fe, amor y esperanza para toda la humanidad. En su entrega diaria, en cada niño acogido y en cada vida levantada, no solo ayuda a los demás, sino que, de alguna manera, está consolando y “salvando” al mismo Cristo crucificado, presente en los que más sufren. Es un testimonio que toca el alma y recuerda que el amor verdadero sigue vivo en el mundo.
31/03/26 1:15 AM
  
P. Ignacio María Doñoro de los Ríos
Solo Dios ha podido hacer una Obra así. El camino ha sido muy duro, pero jamás he sentido soledad, Dios y yo somos unos. Gracias infocatolica por dar a conocer este hermoso Sueño de Dios.
31/03/26 1:16 AM
  
Miguel Angel Fernández
Gracias Infocatolica por publicar este testimonio de mi papá.
31/03/26 1:18 AM
  
Luis
Una obra impresionante, en donde se ve el gran amor de Dios. Viva Hogar Nazaret !!!!
31/03/26 1:34 AM
  
Sebastian Murrieta
Más acciones así cambian el mundo 🤍
31/03/26 1:39 AM
  
Angélly Castillo
El Hogar Nazaret es una obra dedicada a brindar apoyo, educación y protección a menores en situación de vulnerabilidad. El padre Ignacio María Doñoro enfatiza la importancia de esta labor, comparándola con la necesidad de consolar el Corazón de Jesús.
31/03/26 2:02 AM
  
Keico
Ver a papá junto a nosotros en la entrevista me recordó lo afortunados que somos. Hogar Nazaret es nuestra familia unida por la sangre de cristo. Allí no solo recibimos un techo, recibimos una vida nueva y una esperanza que hoy brilla más que nunca. Somos SUS hijos
somos la prueba viva de que Dios hace milagros cada día. Qué orgullosa me siento Ilevar el nombre de nuestro Hogar a todo el mundo!.
31/03/26 2:32 AM
  
Deyver
Escritura
El Hogar Nazaret es un ejemplo de amor, entrega y esperanza. Su labor transforma vidas y demuestra que con compromiso y solidaridad se pueden construir futuros mejores. 💙
31/03/26 2:44 AM
  
Enrique
Cada vez que veo al padre Ignacio me hace mucho bien, me alienta, me impulsa a querer darme a los demás, a que mi vida sirva para servir. Un ejemplo para muchos cristianos. GRACIAS!
31/03/26 2:46 AM
  
Lisett
Una verdadera muestra del amor de Dios para con la obra del Hogar Nazaret. Gracias a Dios que pone personas entregadas a su voluntad para salvar vidas como el Padre Ignacio, Dios le bendiga y le de fuerza para continuar con su misión.
31/03/26 3:11 AM
  
María Esther Rubio
Excelente obr de Dios... esperemos que siga creciendo y se esparza esta misma iniciativa por otros lugares del Perú.
31/03/26 4:02 AM
  
Yako
Una obra que realmente toca el corazón. Nos recuerda que con amor y compromiso sí se puede cambiar vidas. Ojalá más personas se sumen a ayudar.
31/03/26 4:12 AM
  
Lenny Yessenia Guevara Diaz
Que bonito ver a la iglesia y a todo un equipo que velan por el bienestar de los niños y niñas en este mundo de tanta maldad.. Son una luz una esperanza para aquellos que las oportunidades son escasas.. Que Dios les bendiga y proteja a todos los trabajadores y niños y niñas del hogar nazaret.. Me orgullece tener a mi hermana siendo parte de ese equipo que se preocupa por los más desemparados...mil bendiciones
31/03/26 4:51 AM
  
Sara
Bendito sea el Señor por lo que hace en sus hijos y que Él siga obrando mediante sus siervos dispuestos a servirle con amor.
Que los siga llenando de valentía para seguir venciendo al enemigo.
Amén.
31/03/26 5:03 AM
  
Eduardo Galera
Gracias Padre Ignacio por hacer presente en nosotros la Palabra y el Reino de Dios
31/03/26 7:18 AM
  
Pablo
Que maravilla Padre Igancio!! Es increíble como la Virgen Maria y Cristo Rey actúan sin parar haciéndote volar en tu Misión de Hogar Nazaret!! Que regalo gigantesco de Cristo Rey eres Padre Igancio!!!
31/03/26 7:56 AM
  
Francisco Javier Miguel
Tengo la dicha de haber sido acompañado por el Padre Ignacio en los momentos claves de mi vida: nuestra boda,el bautizo de nuestro hijo mayor,el funeral de mi madre….Siempre ahí ,en todo momento,al servicio de todos,para servir a Cristo: cuanta entrega!!!.
Necesitamos sacerdotes santos.
31/03/26 7:59 AM
  
Sonia
Es Impresionante la labor que el realiza el
Padre Doñoro en el Hogar Nazaret. Que alegría ver como proyectos así cambian vidas.
31/03/26 8:32 AM
  
Miguel Ángel
Como no iba a estar la Madre Teresa con el pater? Si ambos hacen lo mismo! Los dos devuelven la dignidad a los más indefensos! La vida a veces (casi siempre), la dignidad siempre!
Jesús está allí con una presencia muy muy clara!
31/03/26 8:42 AM
  
Carlota
❤️❤️❤️
31/03/26 9:14 AM
  
Carlos González Agulló
Conozco al Páter Doñoro y al Hogar Nazaret desde hace ya algunos años y, cada vez que tengo la oportunidad de oírle o leer algo sobre la obra que ha emprendido, me sacude interiormente y me obliga a sacar el tren de aterrizaje del alma, apartándome de trivialidades y centrándome en lo que de verdad importa, como es el amar a mi prójimo como a mí mismo, por amor a Dios. Y esos niños acogidos en el Hogar Nazaret son mi prójimo más directo y más necesitado. No me sobra el dinero pero, a ellos, menos aún. Y cuentan con mi ayuda mensual.
¡Gracias, Páter Doñoro, por recordarnos, encarnándola, esa hombría de bien, ese santo señorío que tantas veces considerábamos perdidos en España!
31/03/26 9:46 AM
  
Macarena carrion
Una maravillosa obra De Dios con los más pobres entre los pobres, y los más necesitados entre los necesitados. Increíble ejemplo de cómo el amor sana a las personas, y les da una segunda oportunidad de ser felices, de conocer el verdadero sentido de qué es una familia y de tener a Dios en sus vidas. Gracias Padre Ignacio Doñoro por ser instrumento De Dios para esta grandísima obra!
31/03/26 10:01 AM
  
Carolina Beldarrain
El Padre Ignacio es un gran ejemplo a seguir para mi y para toda mi familia. Hace una labor increíble y transforma almas para llevarlas a Dios.
31/03/26 12:18 PM
  
almudena
El Hogar Nazaret con el Pater Ignacio al frente es el mejor ejemplo de humanidad y de tesòn. Gracias Pater por todo lo que hace por sus nin̈os y por el maravilloso ejemplo que es para todos nosotros. Dios le bendiga siempre.
31/03/26 12:20 PM
  
Bárbara Santa Cruz
En familia rezamos cada día por el Padre Doñoro y su obra, el Hogar Nazaret. Su fe, humildad, entereza y amor al prójimo, son un ejemplo constante para todos los que le conocemos.
31/03/26 12:51 PM
  
Vitori
El Hogar Nazaret es un trocito del cielo en la tierra, allí se respira amor, y el Padre Ignacio, guiado por Dios y la Virgen María, es el artífice.
31/03/26 3:11 PM
  
Carina
Cuando dejas que Dios entre en tu vida y le dejas guiar tu destino pasan cosas increíbles. No haces cosas buenas, haces realidad los planes De Dios. Y no hay obstáculo, enemigo o falta de medios que lo pare. Es Jesús el que de verdad hace Hogar y llena nuestro corazón.
31/03/26 4:11 PM
  
Pilar R.
Padre Ignacio, que Dios le bendiga. Su obra es grandiosa!!
31/03/26 4:49 PM
  
Paco
Gran labor y desgraciadamente no siempre conocida ni reconocida. Por suerte y el trabajo de todas estas personas, toda la obra sigue creciendo y ayudando cada vez a más personas.
31/03/26 7:24 PM
  
Jose Mª
San Juan Pablo II decía que el hombre es la medida de la civilización por su cuidado a los más débiles. El P. Ignacio-María es un ejemplo vivo de esta verdad. Que Dios bendiga cada rincón de Hogar Nazaret.
31/03/26 7:49 PM
  
Javier
Todo un referente, enhorabuena por la obra que realizáis.
31/03/26 9:56 PM
  
Patricia A
Da gusto ver cuánto bien hace el Hogar Nazaret a estos niños. Un trocito de cielo en la tierra.
31/03/26 9:59 PM
  
Juan Pablo
En esta sociedad cada vez más decadente hacen falta muchos Padres Doñoros para mejorarla, hacerla mucho más humana y acabar con todos los políticos que conciben la política como un botín particular.
31/03/26 10:22 PM
  
Aurélien
Tuve la oportunidad de acompañar al Padre Doñoro, y realmente lo que se vive en el Hogar Nazaret es Obra de Dios. Estos niños, encerrados en situaciones de vida muy complicadas, ahora encuentran un hogar para realmente ser niños, y descubrir lo que es el amor de una familia, bajo el Ojo providencial de Dios.
01/04/26 12:16 PM
  
M.A
Qué bueno ver las aportaciones de los niños del Padre Doñoro.
Hace unos días vi la película del padre Flanagan y me dije: "El hogar Nazaret es así, pero más chulo todavía".

Un abrazo a toda la familia del Hogar Nazaret y gracias a Dios y al padre Doñoro.
01/04/26 2:22 PM

Dejar un comentario



No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.

23.03.26

Hernández Gilfedder: "En EWTN cada euro donado tiene una grandísima capacidad de multiplicarse"

Juan Ignacio Hernández Gilfedder es el responsable de la financiación de EWTN España

Como venimos informando EWTN España inicia una nueva etapa que refuerza su misión de anunciar el Evangelio con alegría y claridad. Damos la bienvenida a la Nueva EWTN España, una señal que pronto estará encendida las 24 horas del día, 7 días a la semana, para llevar la luz del Evangelio a TODOS los hogares españoles. Este nuevo comienzo tiene una fecha clave: el 20 de abril, día del cumpleaños de su fundadora, la Madre Angélica. En esa jornada tan significativa celebraremos un gran evento en el que se anunciará el lanzamiento de la Nueva EWTN España.

Con esta ocasión seguimos este pequeño ciclo de entrevistas con Juan Ignacio Hernández Gilfedder, responsable de la financiación de EWTN España.

¿Por qué han decidido en EWTN España aumentar el número de horas de programación propia?

Es, en realidad, un paso bastante natural en la evolución de EWTN España. Después de varios años de presencia y trabajo, hemos visto algo muy alentador: el proyecto está creciendo y cada vez más personas siguen nuestros contenidos tanto en televisión como en plataformas digitales. En cierto modo, podríamos resumirlo con una expresión muy sencilla: esto marcha.

Esa respuesta nos anima mucho. Cuando ves que hay personas que rezan con el canal, que siguen los programas, que comparten los contenidos y que sienten EWTN como algo cercano, comprendes que hay una verdadera necesidad y también un gran potencial por desarrollar. Y eso ilusiona mucho.

Pero hay también un tercer elemento importante: nuestra propia misión. Si queremos que EWTN sea verdaderamente una voz del mundo católico en España, tenemos la responsabilidad de ofrecer más espacio para que la riqueza del catolicismo pueda expresarse. La Iglesia está llena de iniciativas, testimonios, reflexiones y obras que merecen ser conocidas.

Por eso este paso responde a tres cosas muy sencillas: estamos animados por la buena respuesta que estamos viendo, ilusionados por el potencial que existe, y en cierto modo también obligados por nuestra propia misión de dar voz al catolicismo y ayudar a que el Evangelio llegue cada vez a más personas.

¿En qué medida supone un reto importante para ustedes este salto en cantidad y calidad?

Es un reto muy grande, comparable —o incluso mayor— que el que puede tener cualquier canal de televisión convencional cuando decide aumentar su distribución y producción.

Distribuir a través de más plataformas (incluido TDT) y producir más horas de contenido exige mejorar la planificación, elevar los estándares de producción, coordinar equipos, buscar temas relevantes y cuidar mucho la calidad editorial y técnica. En ese sentido, el desafío es muy similar al de cualquier medio audiovisual que quiera crecer de forma seria y sostenible.

Pero en nuestro caso existe un elemento adicional que lo hace todavía más exigente: EWTN se financia exclusivamente con donativos y benefactores. No tenemos ingresos publicitarios, no emitimos anuncios comerciales y tampoco recibimos financiación del Estado.

Eso significa que cada nuevo proyecto, cada programa y cada mejora en la producción depende directamente de la confianza y la generosidad de las personas que creen en la misión del canal.

Por eso el reto no es solo producir más y mejor, sino hacerlo con una gran responsabilidad hacia quienes hacen posible esta obra. Cada euro que recibimos es un acto de confianza en la misión evangelizadora de EWTN, y nuestro deber es administrarlo bien para que dé el mayor fruto posible.

¿Qué supone en su vida dedicar parte de su tiempo libre a ayudar en la financiación del canal?

Para mí está siendo una experiencia muy exigente y al mismo tiempo muy enriquecedora. Llevo más de 25 años trabajando en el sector empresarial y he participado en muchos proyectos distintos, pero el mundo del fundraising es relativamente nuevo para mí. Es una disciplina muy particular que exige aprender constantemente, y en ese sentido tengo la suerte de poder apoyarme en los profesionales de EWTN a nivel internacional. Especialmente en Scott Brown, que lidera el área de Mission Advancement en todo el mundo y de quien estoy aprendiendo mucho.

Además, España tiene una particularidad cultural que hace este trabajo especialmente interesante. Por un lado, hay muchas iniciativas católicas muy valiosas que están haciendo un gran bien. Pero, por otro, no tenemos todavía una cultura muy desarrollada de dar y tampoco de pedir para sostener estas obras. Es curioso que incluso utilicemos la palabra inglesa fundraising porque en español no tenemos un término equivalente que esté realmente asentado.

A todo esto se suma otro elemento muy importante: el sacrificio personal. Yo suelo decir muchas veces que formar parte de EWTN tiene que “dolerte” un poco. Tiene que suponerte un verdadero esfuerzo. Solo cuando una misión te exige tiempo, energía y sacrificio personal te das cuenta de que realmente estás dando algo de ti mismo.

Y, al mismo tiempo, es una experiencia que estoy disfrutando mucho. Estoy rodeado de personas para las que ser católico no es simplemente una dimensión más de la vida, sino algo que forma parte de su identidad profunda. La fe no aparece solo en determinados momentos: impregna todo lo que hacen.

En cierto modo, ese es también el reto de EWTN como canal: demostrar que una televisión puede ser católica las 24 horas del día sin limitarse únicamente a retransmitir la misa o el rosario —que también son esenciales—, sino ofreciendo además entretenimiento, actualidad, noticias, documentales y películas que transmitan una visión cristiana del mundo.

Esa visión amplia de la fe vivida en la vida cotidiana es precisamente lo que intentamos reflejar en el canal.

¿Por qué en un proyecto evangelizador de esta envergadura, aunque sea sin ánimo de lucro, son tan necesarios los medios económicos?

Si me permite una comparación un poco gráfica, EWTN es en cierto modo una mezcla entre una orden mendicante y una orden monástica.

Por un lado, tenemos algo del espíritu de las órdenes mendicantes —como franciscanos, dominicos o agustinos—. Es decir, somos activos, itinerantes y misioneros. Nuestra misión es llevar el mensaje del Evangelio a través de los medios de comunicación y ofrecer un canal de distribución para todo el bien que se está haciendo en el mundo católico: testimonios, iniciativas, pensamiento, cultura, vida de la Iglesia.

Pero al mismo tiempo tenemos también algo del espíritu monástico, más cercano a los benedictinos. Porque un medio como EWTN debe cuidar con mucha seriedad la coherencia editorial y doctrinal de todo lo que emite. No se trata solo de producir contenido, sino de preservar la fidelidad a la enseñanza de la Iglesia y ofrecer programación de calidad que ayude a las personas a comprender mejor su fe.

Para hacer ambas cosas se necesita una infraestructura real. EWTN hoy tiene centros de producción y operación en lugares como Alabama —donde nació la cadena—, Roma, Colonia o Madrid. Son puntos desde los que se produce, se traduce, se distribuye y se coordina una programación que llega a millones de hogares.

Y uno podría preguntarse: ¿por qué no Sevilla, Santiago de Compostela, París o Jerusalén?

El potencial misionero es enorme. Pero para que eso sea posible hacen falta medios.

Además, un medio de comunicación no puede vivir solo de una intuición inicial. Alimentar de forma constante un canal con contenidos actuales, relevantes y de alta calidad exige talento, tiempo, tecnología y equipos humanos. Todo eso tiene un coste real. Por eso los donantes y benefactores son tan importantes. No sostienen simplemente una televisión; hacen posible que exista un instrumento de evangelización capaz de llegar cada día a millones de personas.

¿Cómo logra EWTN España mantenerse sin otro ingreso que los donativos de los televidentes?

EWTN España puede sostenerse gracias a que forma parte de una realidad mucho más amplia: EWTN Global. La cadena nació en Alabama en los años 80 de la mano de Madre Angélica y hoy es el mayor medio de comunicación católico del mundo, con una presencia muy consolidada especialmente en Estados Unidos.

Eso significa que no partimos de cero. A nivel de contenidos —que es precisamente el aspecto que más inversión suele requerir en cualquier medio audiovisual— contamos con un inventario extraordinario de programas, documentales, entrevistas y producciones que se han desarrollado durante décadas y que constituyen un patrimonio audiovisual único dentro del mundo católico.

Gracias a ello, EWTN España puede concentrar sus esfuerzos en otras áreas clave: la operación diaria del canal, la gestión de la programación, la adaptación y traducción de contenidos, la edición y postproducción, así como el marketing y la comunicación.

En términos prácticos, esto significa que podemos operar con una fracción del coste que tendría cualquier otro medio de comunicación que tuviera que producir todo desde cero. Y eso nos da una ventaja enorme.

Por eso suelo decir que, desde el punto de vista del impacto, EWTN es probablemente una de las iniciativas católicas donde cada euro donado tiene una mayor capacidad de multiplicarse. Con recursos relativamente modestos podemos llegar a una audiencia muy amplia y ofrecer contenidos de gran calidad.

Sinceramente creo que, si el objetivo de una persona es apoyar la evangelización y ayudar a que el mensaje del Evangelio llegue al mayor número posible de personas, EWTN es una de las obras que más garantiza alcance, continuidad y relevancia.

¿En qué medida la fidelización de estos ingresos les ha permitido crecer?

Nosotros tenemos muy presente una frase de Madre Angélica que, en cierto modo, resume el espíritu de todo el proyecto: “La fe es lo que te ayuda a comenzar. La esperanza es lo que te mantiene en marcha. El amor es lo que te lleva hasta el final”.

Detrás de esa frase hay algo muy profundo que define también la historia de EWTN: la constancia, la resiliencia y una convicción muy firme en la misión que estamos llevando a cabo. Este proyecto no se ha construido de un día para otro, sino durante décadas de perseverancia.

Y eso mismo es lo que pedimos también a nuestros donantes: constancia. Hoy tenemos benefactores en más de veinte países y, poco a poco, el número de donantes en España va creciendo. Cada euro que entra ayuda a impulsar el proyecto, por supuesto. Pero lo que realmente nos permite crecer es el compromiso en el tiempo.

Una donación puntual puede permitirnos, por ejemplo, realizar un proyecto concreto muy valioso, como producir un documental. Pero cuando contamos con donaciones recurrentes podemos pensar de otra manera: podemos planificar a largo plazo, construir capacidades, asumir proyectos más ambiciosos.

Gracias a esa estabilidad podemos plantearnos producir una serie completa, desarrollar nuevas líneas de contenido o incluso abrir presencia en nuevas ciudades.

En el fondo, el éxito de EWTN a lo largo de los años se ha basado precisamente en eso: predictibilidad, estabilidad y continuidad. No es un proyecto pensado para el corto plazo, sino para el largo recorrido. Y las donaciones recurrentes son lo que nos permite seguir construyendo esa misión con solidez.

¿Por qué merece la pena hacer este esfuerzo para hacer una televisión grande para gloria de Dios y la salvación de las almas?

Esta es una pregunta profunda, porque en el fondo toca el papel que tiene la fe en la vida humana y en la sociedad.

Hay una frase muy conocida de Don Juan Donoso Cortés que me parece muy iluminadora: “En toda cuestión política va envuelta una cuestión teológica.” Lo que quería decir con ello es algo muy sencillo pero muy profundo: en toda forma de entender el mundo, en toda visión de la sociedad, en toda cultura, subyace una determinada comprensión de Dios y del hombre.

Hoy nos hemos acostumbrado a pensar que la religión es simplemente una faceta más de la vida. Algo que pertenece al ámbito privado, como si fuera una sección del periódico. Pero la tradición cristiana siempre ha entendido algo muy distinto: la fe no es una parte de la vida, sino el fundamento desde el que se comprende toda la realidad. Es el alma que da forma a la materia, la visión que orienta nuestra comprensión del mundo.

Eso tiene también una consecuencia muy clara en el ámbito de los medios de comunicación. Muchas veces se piensa que un medio católico es simplemente un medio generalista con una pequeña sección religiosa. Pero en realidad un medio es católico o no lo es. Porque la fe no es un añadido: es una forma de mirar la realidad.

Y además existe otro prejuicio muy extendido: que un medio católico tiene que ser necesariamente aburrido, monotemático o limitado. Cuando en realidad ocurre lo contrario. No hay nada más universal, más plural y más rico que el catolicismo. Todo lo que es verdadero, bueno y bello tiene cabida dentro de esa visión.

Por eso demostrar que un canal como EWTN es posible tiene también un valor cultural. Es, de alguna manera, eliminar complejos. Es dar un pequeño pero firme golpe en la mesa y decir que la fe católica no es una moda pasajera ni un vestigio del pasado, sino una verdad viva que sigue iluminando la vida de millones de personas.

Y si en ese camino logramos tocar el corazón de algunas almas —de quienes ya creen, de quienes buscan, o incluso de quienes todavía no saben que buscan— entonces el esfuerzo habrá merecido plenamente la pena. Porque en el fondo toda evangelización consiste en eso: en ayudar a las personas a redescubrir el camino de regreso al hogar del que nunca debieron salir.

¿De qué manera se puede colaborar con ustedes para ayudar a que siga creciendo el canal?

La primera forma, y quizá la más importante, es rezando por nosotros. Esta labor no es sencilla y necesitamos cada día la gracia de Dios para hacer bien nuestro trabajo y ser fieles a la misión que tenemos encomendada. La oración de quienes nos siguen y nos apoyan es algo que valoramos enormemente.

La segunda manera es ayudándonos a darnos a conocer. Muchas personas todavía no saben que existe un canal como EWTN o no conocen todo lo que ofrece. Hablar del canal a amigos, familiares o conocidos, recomendar un programa o compartir un contenido puede tener un impacto mucho mayor del que imaginamos.

La tercera forma es colaborar económicamente, dentro de las posibilidades de cada uno. EWTN vive exclusivamente de donativos y benefactores, y cada aportación —grande o pequeña— contribuye a sostener y hacer crecer esta obra de evangelización. www.ewtn.es/dona

Y hay una cuarta forma que me parece muy bonita: adquirir un pequeño hábito semanal. Dedicar un rato a ver un programa de EWTN y, si lo desean, hacernos llegar su opinión. Hacerlo una vez a la semana, 52 veces al año. En realidad, solo supone unas horas al mes.

Puede que alguien empiece viendo un programa una hora a la semana… y que poco a poco esa hora se convierta en dos, o en cuatro. Y quizá, casi sin darse cuenta, termine formando parte de algo muy especial: una comunidad de personas que, junto con nosotros, está participando en lo que podría ser uno de los proyectos de evangelización más sorprendentes dentro de los medios de comunicación en España.

¿Cómo cree que un buen canal con un contenido potente puede ayudar a cristianizar y transformar la sociedad española?

Fundamentalmente a través de tres cosas: permanencia, continuidad y presencia.

Los medios de comunicación influyen en la sociedad no solo por lo que muestran, sino también por lo que deciden no mostrar. La selección de temas, el enfoque de las noticias, las historias que se cuentan y las que se silencian van configurando poco a poco la forma en que una sociedad entiende la realidad.

Por eso lo importante no es tanto un impacto puntual, sino el largo plazo. Estar presentes durante muchos años, ofreciendo de manera constante una visión de la realidad inspirada en la fe cristiana, proponiendo contenidos que ayuden a pensar, a comprender mejor el mundo y a redescubrir el sentido profundo de la vida.

En realidad, esta “batalla” cultural no se gana con fuegos artificiales ni con golpes de efecto momentáneos. Se gana con el mismo método que el cristianismo ha seguido desde sus orígenes: sacrificio —hasta el martirio cuando ha sido necesario—, una fe inquebrantable y, sobre todo, mucha paciencia.

Esa presencia constante, serena y perseverante es la que poco a poco va tocando las conciencias y transformando la cultura. Y ahí es donde un medio como EWTN puede desempeñar un papel importante.

¿Quiere añadir algo para finalizar?

Quizá recordar algo que a veces se olvida: EWTN nace, en cierto modo, de un auténtico milagro protagonizado por Madre Angélica. Lo que ella fue capaz de hacer —crear desde un pequeño monasterio en Alabama el mayor medio de comunicación católico del mundo— está solo al alcance de alguien con una combinación muy poco común de fe, coraje, visión y humildad.

Ella creyó que Dios podía servirse de un pequeño estudio de televisión para evangelizar el mundo. Y esa intuición, sostenida con una fe extraordinaria, terminó convirtiéndose en una realidad que hoy llega a millones de personas.

A quienes estamos ahora implicados en la misión de EWTN nos corresponde algo muy sencillo y al mismo tiempo muy grande: dar continuidad a ese milagro. En nuestro caso, hacer posible que EWTN entre cada vez en más hogares españoles y pueda servir como instrumento de evangelización y de encuentro con la fe.

Y para eso vamos a necesitar la colaboración de muchas personas, católicas y también no católicas. Porque en el fondo EWTN quiere ser un espacio abierto donde la verdad, el bien y la belleza puedan expresarse y llegar a mucha gente.

Por eso nuestra invitación es muy sencilla: participar, colaborar, formar parte de esta misión. No todos los días se tiene la oportunidad de acercarse a un medio de comunicación y contribuir de forma directa a su desarrollo.

Esa es, precisamente, la oportunidad que ofrece hoy EWTN. Ser parte de una obra que quiere llevar el mensaje del Evangelio a cada vez más personas.

Por Javier Navascués

Todavía no hay comentarios

Dejar un comentario



No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.

22.03.26

Javier Paredes reflexiona sobre su libro ¡Hasta el Cielo! Mártires de la II República y la Guerra Civil

Javier Paredes es catedrático emérito de Historia Contemporánea de la Universidad de Alcalá. Renovador del género biográfico, ha publicado varias biografías de destacados políticos y hombres de empresa de los siglos XIX y XX. Es autor de las biografías de Pascual Madoz, ministro de Hacienda de Isabel II, del militar y político de la Primera República de 1873 Serafín Olave o del empresario Félix Huarte. Es director de la Historia Contemporánea de España y de la Historia Contemporánea Universal de la editorial Ariel, utilizadas como manuales en muchas Universidades españolas desde hace años. Experto en Historia religiosa, ha sido director del Diccionario de Papas y Concilios de la editorial Ariel. Autor de la Biografía de Sor Patrocinio (1811-1891) de la editorial San Román.

En esta ocasión reflexiona brevemente sobre su libro ¡Hasta el Cielo! Mártires de la II República y la Guerra Civil

¿Por qué un libro sobre los mártires de la II República y la Cruzada nacional?

La mayor persecución de la Iglesia católica, en sus dos mil años de existencia, se ha producido en España durante la Guerra Civil de 1936 a 1939, superando con creces el número de mártires en tan solo tres años al que se produjo en los tres primeros siglos. En dichas persecuciones, que comienzan con Nerón y concluyen en el siglo IV con Constantino, los números más bajos que ofrecen algunos historiadores nos dicen que fueron unos dos mil el número de mártires durante todos esos siglos; para otros, la cifra más alta nunca pasa de los cinco mil mártires.

En España son 10.000 el número de mártires, de los que ya han sido beatificaos 2.254 y hay muchos procesos de beatificación en marcha, que concluirán en un futuro próximo.

Y me pregunta usted, por qué un libro como este… Pues porque a pesar de las cifras anteriores, que son de auténtico récord Guinness, es un hecho desconocido por muchos. Y además de desconocido, manipulado pro la ley de memoria democrática, con la que el actual Gobierno de España quiere borrar la responsabilidad de los verdugos en estos hechos. Por cierto, tengo que felicitar al parlamento de Baleares, que recientemente ha abolido la totalitaria ley de memoria democrática. Ojalá cunda el ejemplo para que florezca la verdad.

¿Por qué la meta, el Cielo, que estuvo clara para ellos debe estarla también para nosotros?

¡Hasta el Cielo! Así se despedían los mártires de sus familias y amigos, cunado los milicianos se los llevaban ala martirio. Y esa despedida es la que me ha servido para poner título a mi libro. Esas tres palabras expresan muy a las claras la profundidad y la grandeza de las vidas de los mártires.

Para investigar el martirio de los protagonistas de mi libro, he tenido que conocer la vida de todos ellos. Y le puedo asegurar que sin la profunda vida cristiana que tuvieron antes de morir, no se puede entender la paz y la entereza mostradas en el martirio. Se cumple en todos los casos el conocido dicho cristiano de “que se muere como se vive”.

¿Por qué era importante plasmar en un libro los grandes artículos sobre mártires que ha ido publicando en Hispanidad?

El libro no es una mera colección de los artículos. Desde hace años vengo publicando en el periódico Hispanidad más de doscientos artículos sobre la Guerra Civil y no son precisamente artículos de un par de folios. Para poder escribir todo eso he tenido que consultar mucha documentación de archivo y leer muchos libros. Y todas esas lecturas mías, durante tanto tiempo, son los cimientos sobre los que he construido mi libro.

¿Cómo ha podido sintetizar tanta información en apenas 180 páginas?

Tenía material para hacer un libro de muchísimas páginas, pero he querido hacer libro de pocas páginas, sin notas y sin debates historiográficos, para divulgar lo máximo posible estas vidas tan ejemplares, que emocionan y animan para que que nosotros también algún día nos podamos despedir de los nuestros con las mismas palabras de los mártires: ¡Hasta el Cielo!

Por Javier Navascués

16 comentarios

  
Transeúnte
Todas las guerras tienen sus mártires. Es hora de pasar página y dejar a los muertos que descansen.
22/03/26 9:18 AM
  
Pedro de Madrid
Estremece leerlo, cuenta de forma muy detallada como actuó el socialcomunismo y anarquismo durante la II República con la aquiescencia de su gobierno. Los republicanos eran libres para blasfemar, martirizar, asesinar, incendiar, destruir la cultura y robar. ¿Quién consintió más?. No me extraña que Franco, empezando de casi cero, muy apoyado por españoles decentes, ganara la guerra
22/03/26 9:46 AM
  
Juan Vera
Pasar página… Sí, pero una verdad incontestable es que no todas las repúblicas y guerras tienen tantos inocentes mártires cristianos como esta. Los que no pasan página son particularmente una buena cantidad de herederos del Frente Popular y de la IIIª República. Ellos siguen hoy reivindicando a sus muertos y despreciando y tratando de que queden en el olvido los muertos asesinados por sus antecesores ideológicamente afines. Odian a los contrarios, y a éstos les aplican hipócritamente el sambenito de ser los odiadores. Pretenden imponer un relato de buenos y malos, en el que sus contrarios queden como únicos culpables. Ante esta treta infame, lo menos que se puede hacer es reivindicar con firmeza la verdad de los hechos históricos consumados y comprobados, sin ningún rencor. Por más que se les recuerde, los muertos no van a dejar de descansar, pero, a muchos vivos, la memoria no nos ahorrará la melancolía que nos produce la gente que sigue odiando a los que no comulgan con su relato amañado o con su ideología siniestra.
23/03/26 1:26 AM
  
María de África
Bueno, Transeúnte, podemos hacer lo mismo con San Sebastián y Santa Bárbara que llevan más tiempo muertos y fueron víctimas de un imperio que desapareció hace mucho tiempo. No veo por qué vamos a hacer diferencias entre los mártires, olvidémoslos a todos que es, probablemente, lo que has hecho tú.
23/03/26 11:32 AM
  
Alberto
No son víctimas de guerra, sino de una persecución ignominiosa a los católicos para su tan deseado exterminio. Eran simples civiles (tanto consagrados como seglares) que murieron por su fe y por no negarla.
¡Tanta sangre inocente derramada en la defensa de la fe no puede ni debe olvidarse! Son ejemplo de fidelidad a Cristo y semilla de nuevos creyentes. Debemos darles tributo y agradecerles su Sí incondicional a Dios y pedir las fuerzas para ser capaces de imitarlos llegada la ocasión.
Muchas gracias al profesor Javier Paredes y a tantos otros que están trabajando incansablemente por mantener su memoria viva. ¡Viva Cristo Rey!
23/03/26 11:46 AM
  
María de África
Mi impresión, y llevo muchos años por aquí, es que hay muchos católicos a los que los mártires les molestan por aquello que dijo Antonio Machado: "La envidia de la virtud". Ante alguien que ha demostrado lo que tú no has hecho solo hay dos maneras de verlo: o lo admiras o lo desprecias. La admiración conlleva el reconocimiento de que alguien es mejor que tú, o de que alguien ha dado unos frutos que tú no sabes si llegarías a dar, y eso molesta mucho. Este mundo en el que vivimos tiende al abajamiento de otros para sentirnos mejor, a no ser que el otro sea un influencer o algo parecido, en cuyo caso sí podemos admirarlo. Al final y al cabo la igualdad es eso: mi opinión es igual que la del sabio y mi cristianismo igual al del mártir. Yo no necesito modelos ni me aúpo a lomos de gigantes, el gigante soy yo.
23/03/26 11:50 AM
  
José Herrera
Sobre el hecho de pasar página, creo que hay que estudiar los hechos por parte de los historiadores y recordar a todas las víctimas de ambos bandos, pero no utilizarlas en las guerras culturales de la política actual, como desafortunadamente tantas veces se hace para dividir a los españoles.
23/03/26 12:22 PM
  
María de África
José Herrera: Una víctima no es un mártir, recordar a la víctimas es una cosa, recordar a los mártires otra. Mi madre fue católica y casi le mata la metralla de un mortero cuando tenía catorce años, ¿hubiese sido mártir? No, hubiese sido víctima de la guerra. Precisamente las bombas no discriminan y por eso los católicos muertos por la bomba atómica de Nagasaki no son mártires. ¿Lo vas pillando?
23/03/26 12:33 PM
  
María de África
Las nociones de heroismo o de martirio indican grandeza y la grandeza se la ha cargado esta sociedad. La noción de víctima es diferente, implica que alguien estaba en el sitio donde el peligro le alcanzó, y por eso despiertan nuestras condolencias, a no ser que seamos insensibles. Aquí no se habla de todos los católicos, seglares o eclesiaticos, que murieron sino de los que murieron por odium fidei. Desde luego si mi madre, que fue alcanzada por la metralla, hubiese muerto, ni por pienso se les habría ocurrido a mis abuelos que tuvieran una hija mártir porque ellos distinguían muy bien. Ahora es cuando no distinguimos.
23/03/26 12:52 PM
  
L.C.
Tengo antepasados mártires y antepasados republicanos .

Y pienso que hay muchísimos Españoles en esa situación.
23/03/26 12:54 PM
  
María de África
Tomemos el caso actual de los católicos de Gaza, ellos son víctimas, pero difícilmente serán mártires porque no van a por ellos específicamente. Hamás tiene como objetivo Israel e Israel tiene como objetivo a Hamás, pero ninguno de los dos al P. Romanelli y su parroquia. Ellos pueden llegar a morir por las bombas o incluso por hambre, pueden ser santos, indudablemente, pero no mártires.
Los que aparecen en el libro fueron asesinados por una sola cosa: su Fe y eso es martirio. Un seminarista de Barbastro daba lo mismo lo que pensase sobre la guerra, si era ilegítima o no lo era, no fueron a por ellos por sus ideas políticas, fueron a por ellos porque eran católicos. Nadie les preguntó nada sobre política, nadie les preguntó nada sobre nada, con excepción de que pisaran una cruz o tiraran al barro el rosario.
23/03/26 1:38 PM
  
José Herrera
María, ya sé que no todas las víctimas son mártires, pero los mártires son víctimas, en su caso de la violencia anticlerical o del odio a la fe, según la doctrina católica del martirio.
23/03/26 1:39 PM
  
María de África
José Herrera: Naturalmente, es un silogismo de libro:
-Todas las víctimas son inocentes.
-Los mártires son inocentes
-Luego los mártires son víctimas.
Y luego puedes seguir con el siguiente:
-No todas las víctimas son santos.
-Los mártires son víctimas
-Luego no todos los mártires son santos.
Y eso nos lleva a cargarnos el martirologio.
El mismo Jesucristo fue una víctima y así se le llama, y ¿cuál es la diferencia entre Él y cualquier víctima de un juicio inicuo? Un ateo te dirá que ninguna.

23/03/26 3:16 PM
  
maru
Pero del lado de los sacerdotes, religiosos y laicos católicos, no hay memoria histórica, verdad, señores del gobierno? Hipócritas y falsarios! En cualquier guerra hay muertes y torturas en ambos bandos, no solo en uno, como vds. alardean y proclaman todos los días.
23/03/26 3:17 PM
  
María de África
Todo ateo que admita como histórica la figura de Jesucristo admite sin dificultad que fue condenado injustamente, lo que no va a admitir nunca es que Jesucristo es Hijo de Dios Vivo. Nosotros hacemos lo mismo con los mártires mezclándolos con las víctimas si no vemos la diferencia de dar testimonio o no, porque mártir significa testigo.
23/03/26 3:27 PM
  
MARIELA
Transeúnte, ¿Acaso los herederos del socialismo que asesinaron a nuestros mártires han pasado página? ¿No son ellos los que han vuelto a abrir el melón con la sectaria ley de memoria histórica? ¿Tenemos que callar? ¿Acaso este gran libro no es memoria histórica?
23/03/26 8:15 PM

Dejar un comentario



No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.

21.03.26

Xavier Cuevas nos hace vibrar con el concierto Stabat Mater de Pergolesi en la Iglesia de Montalegre BCN

El próximo domingo 22 de marzo tendrá lugar un concierto cuaresmal en la iglesia de Montalegre de Barcelona a las 13:00. Se trata del Stabat Mater de Pergolesi. Contará con los siguientes músicos:

Sara Bermúdez, soprano María Batlle, mezzosoprano

Claudio Ordoñez, violín
Carmen Elena Rodríguez, violín.
Eduard Marias, violoncello
Guillermo Nasarre, contrabajo.
Xavier Cuevas, dirección y clavicémbalo

Entrevistamos brevemente a este último.

¿Cómo nace su afición por la música y cuando decide ser músico profesional?

Desde muy niño tuve una gran pasión por la música. En casa de mis padres era muy importante la música, con mis hermanos que soy el cuarto y mas pequeño siempre cantábamos juntos. Cuando íbamos a la iglesia me maravillaba el sonido del órgano.

Recuerdo un viaje a Lourdes con 6 años y quedarme asombrado del sonido del órgano francés y sus organistas, y sobre todo de la procesión de Lourdes y el Ave, con esa armonía perfecta.

Luego fui al conservatorio municipal de música de Barcelona donde empecé estudiando piano, más tarde conocí el arpa instrumento, que me despertó un amor más grande por la música, por su pureza de sonido, su forma y su belleza.

Me gradué de clavecín, piano y arpa con Mención Honorifica del Conservatorio y fui a estudiar al Conservatoire Royal de Bruxelles. Ya con 12 años tenia alumnos, y empecé a dar conciertos, y desde entonces la música ha sido una pasión y un oficio. También poder servir a la Iglesia como organista, primero en Sant Gaietà y luego en capuchinos de Pompeia, donde lo soy actualmente desde hace más de quince años.

¿Qué momentos destacaría de su trayectoria?

Muchos momentos, para mí cada concierto es excepcional y único. Pienso en mi recital final de arpa del conservatorio, o cuando actué en el Parlament de Bruxelles… También en el Estreno de la Ópera que compuse ‘Euridice’, para la Universidad de Barcelona, cuando tenía unos diecinueve años. También cuando toqué en el Palau de la música la primera vez… Un año para Santa Cecilia toqué en la catedral de Barcelona fue también muy emotivo.

¿Qué supone participar en el concierto del Stabat Mater de Pergolesi?

Significa sumergirse en una obra maestra, llena de simbolismo y retorica religiosa. Un texto que narra el sufrimiento de la virgen María estando al lado de la cruz, contemplando su hijo, Dios encarnado crucificado. Todo esto con una realización excepcional de Pergolesi, y para esta ocasión la interpretada con mis compañeros que son unos artistas de primera: la soprano Sara Bermúdez y la mezzosoprano María Batlle, ambas unas cantantes con una voz cristalina y proyección, ideal para este repertorio. Sus voces empastan muy bien por tener muchos harmónicos y un timbre aterciopelado. En la sección de cuerda, los violinistas Claudio Ordoñez y Carmen Rodríguez tocan sus instrumentos con cuerdas de tripa (como se hacía en la epoca de Pergolesi) lo cual produce sodido original de la obra. Y en los bajos tenemos Eduardo Marías un excelente y joven violoncelista y Guillermo Nasarre en el contrabajo. Para el bajo continuo tendremos un clavicémbalo copia de museo del siglo XVIII que tocaré yo mismo mientras dirijo.

¿Se podría considerar que esa obra al hacerla poco antes de morir es su legado más maduro?

Maduro no, porque Pergolesi nació en el 1710, y murió en el 36. Con 26 años, aunque eran otros tiempos era muy joven. Durante su corta trayectoria, trabaja tanto la ópera como la música religiosa. Pero, fue al final de su vida cuando dio forma a sus composiciones más destacadas en este ámbito: la Salve Regina (1736) y el Stabat Mater del mismo año, para cuerdas, soprano y contralto, que finalizó el mismo día de su muerte.

Si observamos el manuscrito podemos ver una escritura rápida, propia de alguien consciente que está al final de sus dias y entrega su alma y su trabajo a Dios. De hecho, al cerrar la partitura anotó «Finis Laus Deo», que quiere decir ‘Finalizada para alabar a Dios’ en agradecimiento haberla podido terminar justo antes de morir.

El texto es una secuencia que narra el sentimiento profundo de la Santísima Virgen María al pie de la cruz. ¿Cómo lo potencia la música?

En la partitura apreciamos muchas figuras retóricas, disonancias, que simbolizan los clavos de cristo. Síncopas y contratiempos de bajos y altos, que son los suspiros de la Virgen. Fortissimos como representación de la flagelación etc.

¿Por qué merece la pena ir al concierto?

Los conciertos de música sacra no son un pasatiempo, sino que forman parte de la para-liturgia. De la misma manera que tenemos el pesebre en Navidad, o las procesiones de Semana Santa. El Stabat Mater en cuaresma nos hace ponernos en conexión con el hecho más importante para la humanidad: la Pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, por el cual nos es dada la vida eterna y la salvación. Y es a través del arte, y de la belleza que nos puede ayudar a meditar el misterio.

¿Por qué es importante recuperar el arte relacionado con la liturgia tradicional?

Porque hay que procurar dar lo mejor a Dios. hacerlo lo mejor posible. Él nos da unos talentos que no son nuestros, y cada cual hemos de devolvérselos, porque solo a Él le pertenece.

El tiempo hace la criba. Las cosas modernas y contemporáneas pasan y se ven pasadas de moda: como los cantos con guitarra de los 70 en Misa. Lo que de verdad inspira, la verdadera Obra de Arte, perdura. Como un motete de Tomás Luis de Victoria, el Stabat Mater de Pergolesi es atemporal. No fue escrito para satisfacer una corriente ideológica momentánea y puntual sino unicamente para alabar a Dios y servir a Su eternidad.

Gracias a iglesias como Montalegre, con su rector Mossèn Argelich, que mantiene la belleza del templo y la liturgia. Es algo esencial que acerca al pueblo de Dios el arte sacro musical, que para muchos es desconocido.

Por Javier Navascués

Todavía no hay comentarios

Dejar un comentario



No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.