Giacomo Mollo habla de la peregrinación tradicional NSC de Roma a Subiaco del 25 al 27 abril

Giacomo Mollo, tiene 25 años, estudia Economía y es uno de los dos organizadores de la nueva peregrinación NSC de Roma a Subiaco, que tendrá lugar el próximo mes de abril. Es un seglar que frecuenta la misa tradicional desde hace solo dos años, pero gracias a esta experiencia, como muchos de sus coetáneos, ha podido volver a acercarse a la fe, recibiendo el sacramento de la confirmación.
¿Cómo surgió la idea de la primera peregrinación de Nuestra Señora de la Cristiandad NSC en Italia? ¿Quiénes son los organizadores?
La idea de la peregrinación nació después que, junto a otros jóvenes, participamos en la homónima peregrinación de NSC-España, desde Oviedo hasta Covadonga. Después de ese largo camino de tres días, vivido junto con muchos otros jóvenes católicos tradicionales, en las huellas de los héroes de la Reconquista y bendecidos por la Santa Misa antigua, decidimos que esa hermosa forma de evangelización - el camino de fe, que durante milenios ha convertido a los católicos de toda Europa - debía nacer también en Italia, y en particular en Roma. Los organizadores somos yo, Giacomo Mollo y otro chico Nicolò Toppi, ambos seglares que asistimos a la misa tradicional, pero apoyados por un buen grupo de jóvenes voluntarios.
¿Por qué de Roma a Subiaco?
La idea era una peregrinación europea para los católicos de todo el continente. ¿Qué mejor lugar que Subiaco, donde el patrón de Europa, San Benito - quien fundó el monaquismo occidental - pasó su período de vida eremítica? Y, por supuesto, no había mejor lugar para empezar que Roma, capital de la cristiandad y de la Iglesia Católica universal, en particular Santa Maria Maggiore, la basílica que guarda la cuna del Redentor. Luego recorreremos la Vía Appia Antica, pisada por san Pablo apóstol; cruzaremos Castel Gandolfo, residencia histórica de los Papas; llegaremos a Genazzano el segundo día, saludando a la Virgen del Buen Consejo, de la que son devotos muchos católicos, entre ellos los agustinos y en particular el Santo Padre León XIV.




