El catedrático de Historia Medieval, Rafael Sánchez Saus, analiza su libro Historia de la nación española

Rafael Sánchez Saus es catedrático de Historia Medieval en la Universidad de Cádiz, director de la Cátedra Alfonso X el Sabio y de la Fundación Cultural Herrera Oria. Ha sido rector de la Universidad CEU-San Pablo, de la que actualmente es rector honorario. Autor de una larga sucesión de títulos, acaba de publicar “Historia de la nación española. Una huella milenaria”.
¿Por qué decidió escribir un libro sobre la nación española?
El sentimiento nacional es uno de los más potentes que existen. Sin embargo, pese a su fuerza histórica, el concepto de nación es más bien endeble y relativo. El caso de España no es una excepción y la nación se encuentra bajo una crisis que lleva a muchos a cuestionar su existencia en la historia. Este libro trata de mostrar el largo camino en la configuración de la nación. Si termina en la Constitución de 1812 es porque hay práctica unanimidad en que para entonces la nación española es un hecho histórico, cultural y político incontrovertible. Pero la Constitución fue posible porque la nación ya era una realidad previa completamente formada.
¿Cual fue la huella de Roma en la formación de España?
Una huella totalmente decisiva. Roma dio unidad a Hispania, le reconoció una personalidad administrativa, le dio cuatrocientos años de paz, le dejó la lengua y el derecho, y además en su tiempo se produjo la evangelización. No afirmamos la existencia de una nación española desde tiempos tan remotos, pero desde entonces Hispania (España) ha poseído una identidad que los tiempos posteriores fueron confirmando a pesar de tantas tribulaciones históricas.





