"Ellos no aman a Jesús..."

La niña que están observando es Namrata Nayak. Su rostro fue desfigurado cuando extremistas hindúes pusieron una bomba en su casa el pasado agosto, buscando matar cristianos.


Me golpea su fuerza y su belleza, transmitidas a través de sus ojos. Uno no ve las cicatrices, debido a la firmeza y plenitud de los ojos de Namrata Nayak.


Sus ojos no temen. Ella no se ve intimidada. Te mira directamente, con una serenidad y seguridad que sólo pueden brotar de una profunda convicción interior. Namrata Nayak sabe quién es. Con 10 años de edad, comprende el mundo en una forma en que muchos de nosotros jamás lo comprenderemos, sin importar qué tanto tiempo andemos por estos ásperos senderos.


Miro su imagen, y veo la misma belleza trascendente, la misma enseñanza, el mismo mensaje dirigido hacia el Cielo, que deduzco de los Íconos de la ortodoxia.


Pero la dejaré hablar a ella misma, porque Namrata Nayak no necesita que nadie hable por ella. Observen su asombroso y heroico testimonio.


“El mundo ha visto mi rostro destrozado por el fuego, ahora ha de conocer mi sonrisa llena de amor y de paz… quiero dedicar mi vida a anunciar el Evangelio”.


“Perdonamos a los hindúes radicales que nos atacaron y quemaron nuestros hogares… No sabían lo que hacían, no conocen el amor de Jesús. Por esta razón, quiero estudiar para que cuando sea más grande, pueda decirles a todos cuánto Jesús nos ama. Ese es mi futuro”.


“La Navidad es un tiempo para agradecer al bebé Jesús que me salvó del fuego, y que salvó mi rostro desfigurado y lastimado… Hay tanto dolor y sufrimiento, y no sé hasta cuándo nos protegerán las fuerzas especiales”, le dijo a Asia News. “Pero la Navidad es un tiempo de gratitud. Temo que mi gente seguirá siendo atacada, pero así es nuestra vida. Si Dios me ha salvado, Él puede salvar también a otros cristianos”.


Namrata… le dijo a UCA News que quería convertirse en misionera para anunciar a Jesús no sólo a sus amigos sino también a sus enemigos. “Fueron nuestros enemigos los que me hicieron valiente y comprometida”.


Interrogada respecto a si tenía miedo de ser cristiana, la niña dijo que no sólo se mantendría cristiana, sino que quería convertirse en pracharak (predicadora). “Quiero cantar y danzar durante la Navidad, distribuir tortas y dulces a todos, y desear un feliz cumpleaños a mi Jesús”.


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Fuente: The Anchorees


Traducción: La Buhardilla de Jerónimo


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4 comentarios

  
Foix
Bendita seas, Namrata Nayak. Tus palabras, y la belleza de tus ojos, acreditan incontrovertiblemente que Dios ha nacido y está con nosotros.
24/12/08 11:47 AM
  
Madrileño
Estos testimonios son los que te demuestran la grandeza de nuestro Dios, de nuestro Jesús que se hizo niño.

Feliz Navidad a todos y bendita seas Namrata.
24/12/08 1:06 PM
  
Luis Fernando
Me ha pasado lo mismo que a vosotros. Es como estar delante de un icono, pero este no es de un santo en el cielo sino de una confesora y mártir en la tierra. Que Dios le dé gracia para vivir el resto de su vida en la santidad que hoy emana.
24/12/08 8:29 PM
  
ciudadano
¡Qué pena que algunos ejemplos tengan ser niños quienes nos los ofrezcan!

Que el Niño Dios colme de bendiciones a Namrata Nayak, y que el Espíritu nos ilumine para seguir su ejemplo.
26/12/08 12:29 PM

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