Fátima y el Obispo vestido de blanco
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Mañana, el Santo Padre llegará a Portugal en el segundo viaje apostólico de este año. Durante esta visita, Benedicto XVI estará en Lisboa, donde, además de celebrar la Sagrada Eucaristía, se encontrará con las autoridades nacionales y con el mundo de la cultura. También visitará la ciudad de Oporto donde, antes de volver a Roma, presidirá la Santa Misa. Pero la meta principal de este viaje, como afirmó ayer el mismo Pontífice, será Fátima, con ocasión del 10º aniversario de la beatificación de los dos pastorcitos Jacinta y Francisco.
De este modo, Benedicto XVI se unirá a la lista de los Pontífices que han estado vinculados a este lugar bendito donde Nuestra Señora se apareció, hace más de noventa años, a los tres pastorcitos, dos de los cuales han sido beatificados por el Venerable Juan Pablo II, y la tercera, Sor Lucía, cuyo proceso de beatificación ha sido iniciado dos años atrás gracias a la dispensa del actual Papa. Aunque algunos quisieran presentar el mensaje de Fátima como algo perteneciente ya al pasado, la realidad demuestra lo contrario. El mensaje que brota de las apariciones de Fátima es, para la Iglesia y el mundo, más actual que nunca. Y también lo es su íntima vinculación con aquel que se sienta en la Sede de Pedro.



