Stella Matutina

Estrella de la Mañana tras la noche oscura, y precursora siempre del Sol.
En este mundo de la vista y de los sentidos, ¿cuál será la manera de representarnos simbólicamente los esplendores de ese mundo superior que se encuentra más allá de nuestras percepciones corporales? ¿Cuáles serán las señales y las promesas más verdaderas, por pobres que sean, de lo que esperamos ver de hermoso y de singular en el más allá? Sean las que sean, seguro que la Santísima Madre de Dios puede reclamarlas como suyas. Y así es en realidad: dos de esos símbolos se le atribuyen como títulos en las Letanías: las estrellas del cielo y las flores de la tierra. María es al mismo tiempo la Rosa Mystica y la Stella Matutina.
