¿La cruz no es demasiado para los niños?: la Semana Santa como escuela de fe
Crucifixión | ©: Fotograma de La Pasión de Mel Gibson

Evitar el crucifijo a los niños, bienintencionado pero fatal

¿La cruz no es demasiado para los niños?: la Semana Santa como escuela de fe

¿Es la cruz demasiado para un niño? Una madre y periodista argumenta que privarles del Viernes Santo es vaciar la Pascua y perder la mejor ocasión para transmitir la fe.

(Communio/InfoCatólica) Un niño de cuatro años que pide una y otra vez la historia de la crucifixión. Una madre que duda si el relato es demasiado duro para un preescolar. Y una certeza que crece con cada Semana Santa: los signos litúrgicos dicen lo que las palabras no alcanzan a expresar, y los más pequeños lo perciben antes que muchos adultos.

Alina Rafaela Oehler reflexiona en la revista Communio sobre el potencial catequético de la Semana Santa y defiende que privar a los niños de la cruz, por bienintencionado que parezca, es un error que vacía la Pascua de su contenido.

El crucifijo en la habitación infantil

El punto de partida es doméstico: su hijo pequeño elige, entre todas las páginas de la Biblia infantil, precisamente la crucifixión. El dato desarma la cautela materna. Oehler reconoce que el crucifijo, imagen de «uno de los métodos de tortura y ejecución más crueles de Roma», resulta incómodo en el salón de cualquier hogar. Hoy proliferan las «cruces de resurrección» sin corpus, que anticipan la Ascensión y evitan la imagen del sufrimiento. Pero a un niño, observa, esos rodeos no le convencen: «Los niños no hablan con rodeos, quieren ir al meollo y preguntan sin contemplaciones», escribe. Preguntas como cuándo se abrirán exactamente todas las tumbas o si apareceremos todos en el cielo son, para la autora, prueba de una fe que busca concreción, no abstracción.

Liturgia que se toca y se recuerda

La Semana Santa concentra, según Oehler, las acciones simbólicas más poderosas de todo el año litúrgico, y precisamente por eso es el mejor momento para transmitir la fe. El Domingo de Ramos ofrece a los niños la posibilidad de preparar ramos, llevarlos a misa y colgarlos después junto al crucifijo de casa. La autora recuerda cómo, en una zona rural, su familia siguió en procesión una imagen de Jesús a tamaño natural montada sobre un burro de madera: «Los niños todavía hablan de aquello», señala.

El momento de mayor intensidad llega con el Vía Crucis y la liturgia del Viernes Santo. Algunos párrocos organizan celebraciones adaptadas en las que los niños depositan flores sobre una gran cruz de madera hasta formar un manto floral que conmueve también a quienes visitan el templo después.

El silencio de la Vigilia Pascual

Y cuando en la Vigilia Pascual se apagan todas las luces y el cirio pascual ilumina la sala, «incluso los niños más parlanchines de la guardería guardan silencio», escribe Oehler. Los pequeños pueden encender sus propias velas en esa llama; los más ambiciosos se la llevan a casa en un farol.

La autora admite que la misa dominical con niños pequeños no siempre es fácil, pero insiste en que los días santos merecen el esfuerzo: son «impresiones reales que permanecen y acercan lo que las palabras solas no pueden expresar». Los niños, acostumbrados a los cuentos, se asombran al descubrir que todo aquello «pasó de verdad». Y en algún lugar de ese asombro comprenden que Dios está también en el sufrimiento, que no lo esquivó, y que al final venció a la muerte. «La esperanza», concluye Oehler, «vive también en los corazones pequeños».

15 comentarios

José
La Virgen María, en Fátima, enseñó a los niños el infierno, con todos sus horrores.
Esos niños, Jacinto y Francisco, se sacrificaron por los pecadores, ahora son Santos.
2/04/26 3:12 PM
Maximiliano
El objetivo prioritario de niños de 3 a 6 años es el de mostrarle al niño una imagen afectuosa y alegre de Dios. Es la época para empezar a iniciarlos en el aspecto comunitario de la religiosidad, por eso es oportuno que los padres participen en acontecimientos religiosos, fiestas comunitarias religiosas en general, así como en gestos familiares de religiosidad como santiguarse. A esta edad resulta indispensable el papel del "testimonio". Es también a esas edades iniciarlos en la vivencia de que “Dios es como un Padre que nos cuida y nos escucha”. La FAMILIA es la primera evangelizadora.

Llevar a los pequeños a las procesiones, a la Santa Misa, y ante todo ver que los Padres rezan, se arrodillan ante una Imagen o el Sagrario, o invocando a DIOS, provoca en sus almas una marca de religiosidad que nunca olvidaran, y que dará sus frutos definitivos en algún momento de sus vidas. En una ocasión, me quede impactado, cuando una niña pequeña - en un momento de seria enfermedad - al ver una postal de JESÚS dijo: ¡ Yo, también le quiero ¡.
2/04/26 3:50 PM
anawim
Los niños entienden y captan las realidades divinas muchísimo mejor que los adultos, porque son más sencillos, más humildes, con una confianza absoluta en Dios, y estas son las características que los adultos tenemos para entrar en el reino de los cielos. Nuestro Señor nos lo dice:

"Si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos" (Mt 18,3)

Nota: la cita la he cogido de internet y no está contrastada.

2/04/26 4:59 PM
anawim
A mí como no me educaron así, pienso que todo esto no sirve, cuando sean adultos se van a olvidar. Los niños tienen que jugar, pero no tienen que estar siempre jugando ni aprender jugando. Una cosa es el ocio y otra el aprendizaje. A los niños hay que leerles pasajes bíblicos para adultos, ellos están capacitados por su Bautismo para entender el Evangelio, no hay que adaptarles nada. Jesús está ahí porque ha muerto por nuestros pecados, el niño esto lo entiende perfectamente. Para una persona bautizada con la sencillez, la humildad, y la confianza en Dios, la Cruz nunca es un escándalo. Cuando yo tenía 4 años y pasaba por delante del altar con el Sagrario en la nave principal, con 4 años me arrodillaba. Y si pasaba 20 veces, 20 veces me arrodillaba. Hace unos días he visto una mamá con el niño de unos 4 años, que una vez llegados al atrio de la parroquia corrió a templo, se asomó al Sagrario, y el pequeño infante se arrodilló delante del Sagrario. Esto es lo que hay que enseñarles a los niños si queremos que de adultos tengan una fe sólida, porque el arbolito se le endereza cuando es pequeñito, no cuando tiene 40 años.
2/04/26 5:24 PM
Carlos Gonzalez
Generación de cristal..
2/04/26 5:33 PM
anawim
Yo he visto Biblia adaptadas para niños con un Moisés de barbas largas y muy blancas. Con un burrito que canta flamenco. Unas gallinas peleándose con los patitos...
Cuidado!! porque es palabra de Dios...
Mucho cuidado con las iniciativas para infantes.
2/04/26 5:35 PM
Percival
Generaciones de cristal. Y luego se rompen en la vida ordinaria, y no digo en la fe, muchas veces reducida a un puro sentimiento.
Por supuesto, dosificar, pero sin esconder.
2/04/26 6:28 PM
Rafaelus
En mi generación, al hacernos adultos, muchos reconocieron que cuando eran niños les horrorizaban las imágenes de Cristo crucificado y Cristo yacente, del Corazón de Jesús y rostros sangrantes de Cristo, pero preferían callar esa inquietud por temor al castigo familiar y escolar que, en el siglo pasado, era de palabra dura, cuero, palo y dos tazas para el que no le gusta el caldo.
2/04/26 8:23 PM
emilce britos
si si asi es generacion de cristal, pero si el niño recibe una buena catequesis familiar y de la comunidad, al niño hay que hacerlo vivir el viernes santo, . un niño de catequesis tiene una edad donde sabe que el ser humano es mortal : nace , se desarrolla y muere... . pero desde la mirada espiritual la Cruz es el comienzo , es el triunfo sobre la muerte
2/04/26 10:48 PM
sofía
No sé... Cada niño es un mundo y cada persona tiene sus propios tiempos para todo.
A mí la lectura de la historia sagrada, en libros supuestamente adaptados para niños, cuando tenía seis años, me provocó una aversión bíblica que combinaba sentimiento y racionalidad, pues comencé a desarrollar un enorme espíritu crítico ante el antiguo testamento que, sin embargo, jamás tuve respecto al Evangelio - en el colegio, en clase de religión, de los seis a los diez años no estudiábamos el AT, solo estudiábamos los evangelios, que me encantaban.
El espíritu crítico respecto al Antiguo Testamento prosiguió a lo largo de toda mi vida y el sentido que le doy aún hoy día es principalmente el de servir de antecedente y contraste respecto al NT.
Hay unos cuantos pasajes que aprecio, además de algunas profecías y casi todos los salmos. El resto del Antiguo Testamento me resisto a leerlo, paso bastante. En realidad lo que he aprendido a apreciar del Antiguo Testamento ha sido gracias a las lecturas de la misa, puestas en relación con pasajes del Nuevo Testamento.
Pues mi aversión al AT empezó con la historia sagrada, Eliseo, unos niños que se burlaban de él y un oso. Decidí a los seis años que eso nada tenía que ver ni con Dios, ni con el Evangelio, ni con la realidad. Simplemente un cuento, como el de Caperucita, Ricitos de oro etc.
3/04/26 1:29 AM
El caminante
Sofia

La verdad es que si leemos literalmente el Antiguo Testamento, hay cosas que me chirrían.
Qué culpa tenían los primogénitos de Egipto? ¿Y las matanzas para entrar en la tierra prometida? necesita Dios holocaustos de animales?
Aparece un Dios cruel, vengativo y arbitrario para aquellos que no son de su "pueblo elegido".
Desde el "ojo por ojo y diente por diente" hasta el "poner la otra mejilla si te ofenden" hay un contraste total. El Dios del Antiguo Testamento y el Nuevo parecen dos Dioses diferentes.
Con el tiempo fui entendiendo el sentido de la revelación bíblica y su desarrollo, y el por qué de muchas cosas, pero es cierto, que a simple vista, es bastante chocante.
3/04/26 9:10 AM
Oscar Alejandro
Qué valioso el aporte de José!
Nuestra Santisima Madre es la maestra más perfecta de padres y maestros.

Pero hay que señalar que ella no muestra el infierno a los niños con el fin de generarles terror, sino compasión y espíritu de sacrificio por los "pobres pecadores"

Ya antes, el angel de la luz les comenzó a prepararles para esta misión divina.
Y aquello les quedó tan grabado en sus conciencias, que a partir de allí, sentían que toda ocasión era poca para rezar y ofrecer sacrificio por las almas en peligro de condenación

Que sean compasivos y misericordiosos es la mejor enseñanza que deberíamos aspirar lograr en nuestros niños.
"Sed misericordiosos como vuestro Padre del cielo es Misericordioso" = "Sed perfectos como vuestro Padre del cielo es perfecto..."

Bendiciones!

3/04/26 10:49 AM
José Herrera
De los comentarios sobre el Antiguo Testamento, yo diría que no estaba tan claro que el cristianismo lo asumiera como propio. Hay diferencias entre el cristianismo surgido dentro del judaísmo en el siglo I y centurias posteriores y contenido en el Nuevo Testamento y la tradición judía anterior expresada en el AT.

En mi etapa colegial en los ya lejanos años 70 del siglo pasado, en pleno primer posconcilio, no leímos mucho el AT y la clase de religión se centraba en el NT y los documentos del Concilio Vaticano II, sobre todo la “Gaudium et spes” y la “Lumen gentium”. Aún conservo el ejemplar de los documentos conciliares en edición de la BAC.

Todavía recuerdo cuando en el último curso de colegio — lo que se llamaba COU— un hermano ya mayor de la congregación donde estudié nos dijo que el concilio había producido muchos males. “Pero hermano, qué dice usted”. No dábamos crédito. Nos daba latín y cuando fallábamos en la traducción también nos decía que “menos mal que no hace falta saber latín para subir al cielo”. Era una bellísima persona.
3/04/26 11:27 AM
Carlos Gonzalez
Generación de cristal..
4/04/26 7:44 PM
Guillermo
Yo pienso que para exponer a un niño a filmes sobre La Pasión y Muerte, así como la Resurrección de Cristo hay que hacerlo solo si los padres tienen criterio para explicar lo que allí acontezca y sepan transmitir la fe católica y evitar traumas psíquicos que luego de adultos no le permitan a esos niños llevar una vida de fe plena y de entrega amorosa a Dios y a su prójimo desde el compromiso eclesial. En definitiva, creo que debe haber catequesis familiar para que los niños sobre todo en sus edades más tempranas, sean partícipes de todo lo que es la semana santa. Gracias por publicar este artículo sobre este tema que es poco expuesto entre la comunidad cristiana y católica en general. Saludos cordiales desde Caracas Venezuela
7/04/26 6:31 AM

Dejar un comentario



Los comentarios están limitados a 1.500 caracteres. Faltan caracteres.

No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.

Los comentarios aparecerán tras una validación manual previa, lo que puede demorar su aparición.