(CWR/InfoCatólica) Donald Trump ha rechazado la posibilidad de un alto el fuego en la guerra en curso en Irán, a pesar de la petición formulada por el Papa León XIV para que cesen las hostilidades y vuelvan a abrirse caminos de diálogo.
La respuesta del presidente estadounidense se produjo después de una pregunta del corresponsal de EWTN News en la Casa Blanca, Owen Jensen, sobre las palabras del Santo Padre acerca del conflicto más reciente en Oriente Medio. El 15 de marzo, León XIV había exhortado a «quienes son responsables de este conflicto» a «dejar que cese el fuego y que se reabran caminos de diálogo».
Trump respondió sin rodeos: «Podemos tener diálogo, pero no quiero un alto el fuego». Acto seguido endureció todavía más su posición con otra frase tajante: «No se hace un alto el fuego cuando literalmente estás aniquilando al otro bando».
El presidente sostuvo además que Irán ha quedado gravemente debilitado por la ofensiva. En sus propias palabras, el país «no tiene marina, no tiene fuerza aérea, no tiene equipamiento, no tiene observadores, no tiene defensa antiaérea, no tiene radar, y sus líderes han sido eliminados en todos los niveles». Después insistió en la misma idea con una afirmación breve y concluyente: «No estamos buscando hacer eso».
La guerra comenzó el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques conjuntos contra Irán. En esa ofensiva murió el líder supremo iraní, Alí Jamenei, junto con otros altos cargos del régimen.
Después de esos ataques, Irán respondió lanzando bombardeos contra bases estadounidenses e israelíes. La escalada dio así paso a una confrontación abierta que ha seguido agravando la situación en la región.
El conflicto ha tenido además consecuencias directas para los católicos. La guerra trastocó peregrinaciones católicas en la zona y empujó a numerosos fieles a buscar la evacuación del área de combate ante el avance de la violencia.
Ese mismo 20 de marzo, en declaraciones a MS Now, Trump dejó claro que Washington pretende continuar la guerra para impedir que Irán pueda rehacerse. «Si nos fuéramos ahora mismo, les llevaría al menos 10 años reconstruirse, pero se reconstruirán», afirmó.
Las palabras del mandatario muestran que la Casa Blanca no contempla una desescalada inmediata. Mientras León XIV ha pedido que se apague el fuego de la guerra y se vuelva al diálogo, Trump sostiene que no quiere una tregua y que Estados Unidos no está buscando esa opción.







