(AIE/InfoCatólica) La situación «cada vez más extendida» de personas afectadas por la acción extraordinaria del demonio, vinculada al auge de las sectas ocultistas, ha llevado a la Asociación Internacional de Exorcistas (A.I.E.) a plantear al Papa León XIV una serie de peticiones que afectan a la formación del clero, de los obispos y de los propios exorcistas. Así se desprende del comunicado oficial de la Asociación tras la audiencia privada celebrada el viernes 13 de marzo de 2026 en el Vaticano.
El presidente de la A.I.E., monseñor Karel Orlita, y el vicepresidente, el padre Francesco Bamonte, religioso de los Siervos del Corazón Inmaculado de María, fueron recibidos por el Santo Padre, que, según recoge el comunicado oficial, «los acogió con gran afabilidad y los escuchó con gran atención». Durante la media hora de «cordial coloquio», ambos representantes expusieron la situación actual del ministerio del exorcismo en la Iglesia y entregaron al Pontífice un informe pormenorizado.
Un exorcista en cada diócesis
La petición central del encuentro tiene carácter estructural: la A.I.E. considera necesario «que en cada diócesis del mundo haya uno o más sacerdotes exorcistas». Según el comunicado, la Asociación fundamenta esta demanda en el «gran sufrimiento que conlleva la acción extraordinaria del demonio para quienes la padecen» y en el compromiso de la Iglesia de «eliminar o, al menos, aliviar, en nombre de Cristo, dicho sufrimiento mediante el sacramental del exorcismo».
Para sostener esa estructura, los exorcistas proponen tres ejes de formación. En primer lugar, que ya durante la preparación para el sacerdocio se imparta enseñanza, «a la luz del Evangelio y del Magisterio eclesiástico», sobre «la existencia real y la naturaleza del mundo demoníaco» y sobre la respuesta de la Iglesia ante la acción diabólica extraordinaria. En segundo lugar, que los nuevos obispos reciban un «breve curso de pastoral exorcística» dentro de su formación inicial, de modo que sepan gestionar este ministerio en sus diócesis. Y en tercer lugar, que los sacerdotes designados como exorcistas cuenten con una preparación previa adecuada, tal como recomienda el propio ritual de los exorcismos.
Colaboración con la ciencia y el recuerdo de Amorth
El informe entregado al Papa contempla también las «modalidades de colaboración entre exorcistas y médicos, psiquiatras y psicólogos», un aspecto que busca garantizar el discernimiento riguroso entre los casos de posesión y las patologías mentales.
Un momento significativo de la audiencia se produjo cuando el Papa reveló a sus interlocutores que «había conocido y apreciado en el pasado a don Gabriele Amorth», el carismático sacerdote fundador de la A.I.E., fallecido en 2016.
Fidelidad al Magisterio
Al término del encuentro, el presidente y el vicepresidente de la Asociación aseguraron al Santo Padre «la plena fidelidad de la Asociación Internacional de Exorcistas a su persona y a su Magisterio, en plena comunión con la Iglesia». Como obsequio, entregaron al Papa una imagen de San Miguel Arcángel procedente del santuario de Monte Sant'Angelo, en el Gargano, y un ejemplar en italiano y otro en inglés de las Líneas guía para el ministerio del exorcismo, texto publicado por la Asociación en 2019 que se ha convertido en referencia para pastores y catequistas. El Papa agradeció los obsequios y el «servicio prestado a la Iglesia» por la Asociación, y despidió a monseñor Orlita y al padre Bamonte entregándoles un rosario.







