(ACI/InfoCatólica) El Papa León XIV aprobó el nuevo estatuto de la Pontificia Academia Mariana Internacional, instituida hace 80 años para promover y coordinar los estudios mariológicos y marianos en todo el mundo.
La Oficina de Prensa del Vaticano indicó que el Santo Padre aprobó el texto durante la audiencia con el Arzobispo Edgar Peña Parra, Sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado. La actualización de los estatutos se realiza para adecuar la organización de la Academia al desarrollo de su misión y a la estructura actual de las instituciones de la Curia.
La Pontificia Academia Mariana Internacional fue fundada en 1946 por la Orden de los Frailes Menores junto con la Commissio Mariana Franciscana. Estas instituciones fueron confiadas a la dirección de su inspirador, el P. Carlo Balić, quien entonces era rector magnífico del Pontificio Ateneo Antonianum y titular de la cátedra de Mariología. Desde 1950, la Santa Sede confió a la Academia Mariana la organización de los Congresos Mariológico-Marianos Internacionales.
El 8 de diciembre de 1959 el Papa San Juan XXIII, reconociendo que la Academia, con sus actividades, había contribuido al progreso de la doctrina y de la piedad mariana, añadió el título de «Pontificia».
En cuanto a su dependencia dentro de la Santa Sede, originalmente la Academia dependía de la Congregación para la Doctrina de la Fe. En la actualidad depende del Dicasterio para la Cultura y la Educación, tras la reforma realizada por el Papa Francisco con la constitución apostólica Praedicate evangelium.
El nuevo estatuto aprobado por León XIV está conformado por un preámbulo y 22 artículos. Entre sus disposiciones, el artículo 4 precisa que la academia «tiene la tarea de promover y apoyar la investigación mariológico-mariana a todos los niveles y de coordinar sus estudios en el contexto de una evangelización siempre renovada, teniendo en cuenta el lenguaje de las diversas culturas y las manifestaciones marianas específicas de cada pueblo», en vista «de una sana piedad popular para evitar cualquier forma de maximalismo o minimalismo».
El texto estatutario establece además que los miembros ordinarios de la academia no pueden ser más de 90, y que puede incluir a no creyentes y representantes de otras religiones y de otras confesiones cristianas.
Sobre su gobierno, se indica que la academia es dirigida por un presidente, nombrado por el Papa. Este presidente es asistido por el Consejo, formado por el secretario y el tesorero —ambos nombrados por el ministro general de la Orden de los Frailes Menores—, por el director de la Oficina de Promoción y Desarrollo, y por siete miembros elegidos entre los miembros ordinarios.
En materia de nombramientos, se precisa que la designación de miembros ordinarios requiere la autorización de la Secretaría de Estado. Asimismo, al cumplir 75 años, los miembros ordinarios pasan a ser miembros eméritos, conforme a lo establecido en los nuevos estatutos aprobados por el Santo Padre.








