27.01.24

¿Todos a mamporros?

Es otro de los mantras de los “buenistas a ultranza” -"no ver, no oír, no entender"; ‘porque no’, simplemente-: la clave es ese “todos". Lo usan, y lo necesitan para igualar a los fieles con los saboteadores. Lo señalo, para saber dónde estamos, y de qué estamos hablando.

En ese mantra, los buenistas, (des)ilustrados a conciencia, igualan a los maporreros de la Iglesia -que los hay, a manta: los constructores de la “nueva iglesita molona"-, con los que resisten, no tragan, y salen con la Palabra de Dios y la Doctrina en la mano, en la pluma, y en la boca.

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22.01.24

"El Papa es el Papa". ¿Y...?

El “buenísimo a ultranza", o sea, sin discernir: meras tragaderas -no ver, no oír, no entender, como nos insiste reiteradamente Jesucristo-, se impone también en las almas buenas…, pero desgraciadamente equivocadas.

Y se hacen daño, y hacen daño; aunque pretenden todo lo contrario, por supuesto.

¿Qué se pretende decir con que “el Papa es el Papa”; especialmente cuando se usa para callar críticas objetivas? Nadie, en la Iglesia Católica duda de tal aserto, que no pasa de ser una tautología: la Iglesia Católica ha vivido y vive de esta verdad desde que nació.

Por contra, los que se agarran a esto con esa pretensión que denunciaba un poco más arriba, única y exclusivamente lo hacen porque, en el actuar de algún que otro Papa o Alto Miembro de la Jerarquía Católica, ven que peligra esta verdad fundacional: Tú eres Pedro, y sobre esta “piedra” edificaré mi Iglesia. Porque necesitan al Papá para sus manejos.

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18.01.24

Lo han ampliado..., el Infierno.

Me llega de buena fuente que han tenido que ampliar el Infierno de saturado que se encontraba: petao, oigan. ¡Las sardinas en lata estaban anchas en comparación, y por poner un poner!

Era lógico: con la deriva de la Iglesia, antes Católica 100%, y hoy vete tú a saber -da la impre de que va por barrios, o diócesis, u oasis, o a temporadas: ahora estamos de rebajas de enero-, se han disparado los ingresos a perpetuidad, desde hace tiempo: como en un pico, gordo, de COVID al uso. Pico inducido, por supuesto. Como casi todos los que vienen de los poderes fácticos, por lo civil o por lo eclesial.

Y, como no podía ser de otra manera -hay que acoger a todo el que quiere entrar y quedarse definitivamente ahí-, han tenido que hacer una ampliación más que generosa: con miras de futuro; no como las iglesitas que, para ser parroquias, las hacen ahora como cajas de zapatos: esto es amplitud de miras y magnanimidad. Y se está llenando, el Infierno, a un ritmo acelerado: algo que asombra a propios y extraños.

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15.01.24

Disparar contra la Iglesia

Es el deporte universal que hace furor en el mundo occidental: disparar contra la Iglesia Católica. Eso sí: desde lo que en las pelis bélicas se llama “fuego amigo”. Vamos, que te bombardean y matan los tuyos. Y sin avisar. Y sin ningún problema al respecto. 

Claro que, si uno no se respeta a sí mismo, no puede esperar que te respeten los demás: tú mismo te has metido libre y gratuitamente en ese berenjenal.

Viene esto a cuento de algunos columnistas del ABC que, por el mero hecho de tener columna y sueldo, y ser periodistas o así, de vez en cuando salen zumbando a la Iglesia.

En este caso me refiero a un tal Peláez, del que desconozco sus credenciales para tildar de FARISEOS a los que no comulgan con su doctísima opinión, que tiene como título de referencia “La suerte contraria”. Y acierta: va a la contra. En este caso, contra la Iglesia. Se ve que estar ahí le reafirma y consuela…

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9.01.24

El pornógrafo al poder (Por lo eclesial, que ya tiene mérito).

Voy sobre el librito de marras. Sí, sí: el del Cardenal Prefecto de la Fe. Ese que, según declaracíon propia ante el tsunami que se ha formado por la fuerza de los hechos -que retratan con foto fija al autor y al mentor-, “ahora no lo escribiría”. ¡Gran defensa, sí señor! ¡Y qué alivio para los fieles de la Santa Madre Iglesia! No sabe el Sr. Cardenal cuánto me reconforta su afirmación.

Y ya lo de que fue un libro de juventud… ¡Pa’ no echar gota, oigan! ¿Con 36 años y un doctorado en teología, “de juventud"? Bueno, en cierto modo tiene razón; pues los que pronto empiezan a engancharse en la pornografía, no maduran: se quedan infantilizados a perpetuidad. Y debe ser lo que le ha pasado al “tucho": AÚN NO HA LLEGADO A SAZÓN. De ahí su permanencia y enfrascamiento en el tema.

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