¡Hasta el Cielo! Mártires de la Segunda República y la Guerra Civil española

La primera página del nuevo libro del profesor Paredes, Hasta el Cielo, mártires de la Segunda República y la Guerra Civil, comienza con un par de párrafos sorprendentes, en los que se cuentan una de las grandes noticias de los últimos veinte siglos. El acontecimiento al que se refiere este catedrático de Historia Contemporánea es de tal magnitud, que con toda justicia podría figurar entre los récords Guinness: ¡La mayor persecución de la Iglesia Católica de toda su Historia! Sin quitar una coma de estas primeras líneas del libro, las trascribo literalmente:   

“La mayor persecución de la Iglesia católica, en sus dos mil años de existencia, se ha producido en España durante la Guerra Civil de 1936 a 1939, superando con creces el número de mártires en tan solo tres años al que se produjo en los tres primeros siglos.

En dichas persecuciones, que comienzan con Nerón y concluyen en el siglo IV con Constantino, los números más bajos que ofrecen algunos historiadores nos dicen que fueron unos dos mil el número de mártires durante todos esos siglos; para otros, la cifra más alta nunca pasa de los cinco mil mártires.

Pues bien, en España durante la contienda fueron asesinados 12 obispos, 1 administrador apostólico, 4.184 sacerdotes seculares y seminaristas, 2.365 religiosos y 297 monjas; es decir, el clero fue más que diezmado, porque esas cifras equivalen a uno de cada siete sacerdotes y a uno de cada cinco frailes. Y a estos números habría que añadir los miles de laicos que fueron asesinados por motivos religiosos. Solo por odio a la fe se calcula que fueron asesinadas unas diez mil personas, clérigos y laicos, de las que cuatro mil están en proceso de beatificación. Al día de hoy, ya han sido canonizados entre santos y beatos 2.154 mártires”.

Pero hay algo todavía más sorprendente que la magnitud de esta persecución religiosa en pleno siglo XX. Resulta increíble que en el mundo de la información de todo y al instante, una buena parte de las gentes desconoce este hecho, pero lo que ya es increíble de todo punto es que entre estas gentes se encuentren muchos católicos que desconocen estos hechos. 

Por eso este libro se presenta como una gran novedad editorial. Su formato es todo un acierto. Cuando el profesor Paredes ha demostrado por su trayectoria universitaria que tiene recursos más que suficientes para hacer un libro académico, plagado de citas y de notas a pie de página, el presente libro tiene un formato muy sencillo: pocas páginas, solo 183, un estilo muy directo y dejar a los datos que cuenten la Historia. 

Y después de lo dicho, se podría afirmar, como habitualmente se hace en las reseñas de los libros, que este libro se lee de un tirón. Pues no, no es este el caso. Este libro no se puede leer de un tirón, porque en más de una ocasión el ejemplo admirable de los mártires que desfilan por sus páginas nos obligan a detenernos, porque nuestros ojos se empañan y hay que dejar la lectura. Y en ese parón obliga, no queda otra que implorar el auxilio y la protección de los mártires de la Segunda República y la Guerra Civil española.

P. Javier Olivera Ravasi, SE

El libro puede conseguirse aquí: https://editorialsanroman.com/producto/hasta-el-cielo/?srsltid=AfmBOoonRsKR6kpDiuYjxdsUBlEsb62oWTWINF4HXHXRBF71m0miZ5pj

11 comentarios

  
jesus Ignacio
Una puntualizacion. Los martirios empezaron en 1934, con los HH, de las Escuelas Cristianas, en Turon. Y un centenar más, como narra, Mons Martinez Camino.
10/03/26 12:18 PM
  
Pedro de Madrid
Me lo van a regalar para el Día del Padre y lo leeré con ilusión. Tampoco hay que olvidarse del reciente libro "La Persecución Roja en la Guerra de España" de José Piñeiro Maceiras, completísimo. Espero que este libro narre a los cristianos, sobre unos veinte, que arrojaron a la Casa de Fieras ubicada en EL Retiro madrileño, por los miembros del Frente Popular, actualmente en el zoo, como en los tiempos romanos
10/03/26 12:51 PM
  
María de África
Desconocer el hecho es una cosa, desconocer la magnitud con un silencio cómplice, es normal para el común de los mortales.
Yo utilizo el Magnificat que, después de los oficios incluye vidas de santos, y la frecuencia con la que me aparecen mártires, curiosamente todos valencianos, pone los pelos de punta. Por lo que he podido leer en esas biografías concretamente la comunidad de Valencia fue masacrada casi en su totalidad, con referencia a sacerdotes, por supuesto, porque los laicos mártires son más desconocidos. Pero, cada dos por tres me salen pueblos, grandes y pequeños dónde los sacerdotes fueron martirizados, así que no sé si quedó uno vivo en esa comunidad, con la salvedad de que algunos de ellos, para mi gran sorpresa, estaban encarcelados antes del 18 de julio de 1936, con lo cual se entiende que, aunque los militares no se hubieran sublevado, les esperaba el martirio. Así que le pregunté a la IA cuántos sacerdotes fueron asesinados en esta comunidad y me dice que 821. Naturalmente a eso hay que unirles los catalanes, los aragoneses, los madrileños, los andaluces y todos aquellos que, durante la segunda mitad de 1936, estuvieron en zonas republicanas. En seis meses, porque las matanzas se hicieron menos frecuentes en 1937, no pararon de matar sacerdotes y religiosos en un auténtico baño de sangre.
Ya sé que el profesor Paredes se refiere a los tres años de guerra, pero si se miran las fechas se ve que una acumulación enorme de estos mártires corresponden a seis meses nada más. El 20 de julio, dos días después de la sublevación militar, entraron en el seminario de los claretianos de Barbastro y los asesinaron en los primeros días de agosto los anarquistas, no sé si locales o provenientes de la famosa "Columna Durruti" que llegó de Barcelona. Se pueden mirar una por una las fechas de martirio, pero, con toda seguridad, la mayoria corresponden a 1936.
10/03/26 2:46 PM
  
María de África
En 1934 sí que hubo mártires por la famosa Revolución de Asturias, pero pertenecen a otro periodo de tiempo porque mártires en España los hay desde el S. XIX. Si el Profesor Paredes habla de mártires de la IIRepública es posible que incluya a los de 1934 porque no es lo mismo el periodo de guerra que el periodo republicano. Ya he dicho que en Valencia antes del 18 de julio había sarcedotes encarcelados, por lo que es posible que la sublevación militar incrementara los asesinatos, pero no fue su única causa.
10/03/26 3:58 PM
  
María de África
El cómputo de mártires de las sucesivas persecuciones cristianas del Imperio Romano es imposible de hacer, pero, por lógica, tuvieron que ser muchos menos por varias razones:
1) Los cristianos eran mucho más difíciles de localizar porque no había parroquias, seminarios ni conventos.
2) Las posibilidades de huír eran mayores, como ocurrió en el Norte de África en la que los romanos solo dominaban la costa y muchos huían al desierto.
3) Los cristianos, sobre todo en las primeras, fueron una minoría entre una población mayoritariamente pagana, y no sabemos el porcentaje que suponían con respecto al conjunto poblacional.

Lo que hace excepcional a la persecución española es que todas las persecuciones que yo he estudiado fueron llevadas a cabo por gobiernos, desde los romanos hasta los ingleses, japoneses, mexicanos o soviéticos, pero la española no, la española fue organizada por milicianos, que es como decir por paramilitares, lo que indica que el gobierno de la República no era capaz de dominar a las masas y, por lo tanto, fue culpable por omisión más que por acción. Algunos creen que eso le salva, a mi me parece que lo que pase en un territorio es imputable al gobierno siempre que insista en que ese gobierno existe y la República insistía en en ello, nunca dijo que hubiese sido desbordada y el gobierno había colapsado. Yo creo que sí colapsó y el poder de facto estaba en el Frente Popular, pero si ellos dicen que no, ellos sabrán lo que dicen, lo que le hace tan culpable como los autores materiales. No es eximente para un gobierno que los que van armados y asesinando a favor de ese gobierno sean "otros" porque su obligación es mandar y controlar, para eso es un gobierno. Por eso es difílmente entendible las posturas de republicanos, como el General Rojo, que se confesaba católico, y permitió esa barbarie.



10/03/26 4:55 PM
  
Pedro de Madrid
En la hora de la muerte Azaña le dijo al confesor, que le reprochó tanto asesinato de su gobierno republicano, le contestó que todo se le había escapado de las manos. Los ministros de la republica sabían de sobra lo que pasaba pero no decían nada ya que eran cómplices de los descontrolados y estos descontrolados sobre un año antes de finalizar la guerra los controló el gobierno, cincluso con pena de muerte el que no obedecía. El caso es que han hecho una ley de la Memoria Democrática fraudulenta, solo castigos para los que ganaron la guerra, el frente popular quedan como angelitos
10/03/26 5:33 PM
  
María de África
Pedro de Madrid: Entonces la República terminó desde el momento en que se fue a Valencia y ya no controló nada, sin embargo no es eso lo que se dice.
Todo lo que hiciera el ejército franquista fue imputado a Franco, aunque los carlistas y los falangistas podrían haber ido por su cuenta, pero él los militarizó, así que quedaron encuadrados en el ejército con mandos militares, pero en el otro lado estaba la columna Durruti, que no se sabe si ellos mismos le pegaron un tiro o qué pasó, culpable de innumerables atrocidades, los comunistas de Carrillo, los de las chekas, los de éste y los del otro.
No todos los militares se sublevaron, quedaron suficientes como para hacer levas y organizar un ejército como Dios manda, pero resultó que no, razón por la cual después de semejante masacre perdieron la guerra.
Eso me recuerda el estilo de los turcos comparado con el de los árabes. Cualquiera que sea el gobierno turco para rato reparte armas y deja que se las lleven a casa, encuadra a la población mediante levas y los pone bajo mando militar, por eso ha podido tener un imperio o una república bien organizada; los árabes en cambio tienen la costumbre de seguir a un caudillo, jeque, o como quiera llamarse, de manera que van pegando tiros sin ton ni son. No se trata de bravura sino de orden, por eso Hitler se quitó de en medio a Röhm que pretendía hacer lo mismo, sabiendo que para matón servía pero para luchar en una guerra no.
Así que la Memoria Histórica dice: La República no, el Frente Popular tampoco, aquí no hay responsables. ¡Qué cosa tan miserable! Es como si la persecución romana se la imputáramos a la guardia pretoriana y no a Nerón.
10/03/26 6:05 PM
  
Juan Pablo
Habría que estudiar y profundizar las investigaciones sobre las persecuciones religiosas .: anglicanismo, revolución francesa, comunismo .....
11/03/26 4:15 PM
  
María de África
En la Historia han quedado los nombres de aquellos que organizaron persecuciones porque eran reyes o jefes de estado: Diocleciano, Enrique VIII, Tokugawa Iemitsu (shogun), Plutarco Elías Calles, etc..., solo en la persecución española la cosa se diluye sin que nadie se haga responsable y, resulta que en una persecución atroz todo el mundo dice: "No he sido yo, no he sido yo". La República no dio las órdenes, los militares tampoco, en algunos lugares, como en Barbastro no se sabe quién organizó qué, porque los anarquistas de Buenaventura Durruti (que no era más que un mindundi) le echan la culpa al comité no sé cuántos de Barbastro, de manera que entre todos los mataron y nadie fue responsable. Eso no ayuda a la República Española, que ya empezó así en 1931, sino que la hace más miserable nos digan lo que nos digan.
Franco asumió el mano por un lado y con él la responsabilidad, nadie asumió nada por el otro y, por lo tanto, ¿a quién acusamos?
¿Por qué en América murieron muchos menos misioneros que en Asia, por ejemplo? Porque descabezados los aztecas y los incas las tribus no pueden organizar persecuciones, pero en Asia había gobiernos y, si se mira bien, el responsable aparece: San Valentín de Berriochoa, dominico, murió en la actual Vietnam bajo el gobierno del emperador Tu Duc y, naturalmente, fue detenido y asesinado por soldados de este emperador; los Mártires de la Colina de Nagasaki fueron llevados allí, crucificados y alanceados por los soldados del daimio Toyotomi Hideyoshi.
Miras lo que les pasó a los Mártires durante la Guerra Civil y todo es confuso: "no he sido yo" "yo no sabía nada" "a mí que no me miren". Todavía estamos discutiendo la responsabilidad de Santiago Carrillo en las sacas, pero el jamás lo admitió.
11/03/26 5:03 PM
  
María de África
Juan Pablo: Yo lo he hecho y te aseguro que no hay ninguna duda sobre los responsables de todas las persecuciones, excepto de la española por el desorden generalizado, la anarquía y el caos. La República en España fue la cosa más abyecta que se haya conocido envuelta en una leyenda fabricada por intelectuales sin sentido de la realidad. La única que tiene un cierto parecido fue la República de Weimar, otro desastre total.
11/03/26 5:14 PM
  
María de África
Es más si sabes historia de la U.R.S.S te darás cuenta que el mayor responsable de la destrucción de la Iglesia Ortodoxa fue Lenin, no Stalin. Los juicios a lo patriarcas, la destrucción de iglesias y todo lo demás es imputable a él, Stalin se ocupó de otras cosas, lo que no empece para que siguiera con ello, pero en mucha menor medida. A Stalin se le imputa, por orden cronológico, el Holodomor, el Terror y las deportaciones de minorías étnicas.¿por qué? Pues está claro, Stalin se fue volviendo nacionalista más pronto que tarde y viró hacia otros asuntos y, como no era tonto, hubo un lapso de tiempo en que las campanas de las pocas iglesias que quedaban en pie empezaron a repicar, sacó a los popes del GULAG y comenzaron las procesiones porque, ante el ataque de los alemanes, no era suficiente con los bolcheviques, necesitaba a la Gran Madre Rusia y la Gran Madre Rusia se asociaba con la religión. Fue una cuestión práctica.

La persecución nazi fue selectiva o deliberamente arbitraria para asustar, no lo hicieron con todos, solo con los mejores porque éstos molestaban, los demás no, razón por la que es facilísimo saber a quiénes les afectó y a quiénes no. Alemania estaba llena de jesuítas, pero, que yo sepa, solo mataron a cuatro bien por ser demasiado carismáticos o bien porque les tocó en el sorteo. Eso lo sabía perfectamente Karl Ranher cuando hablaba de su compañero teólogo Alfred Delp, al que mataron por hablar de la Doctrina Social de la Iglesia a un grupo clandestino, cosa que él nunca hizo y nadie fue a buscarle, aunque estuvo en Viena y, finalmente en un pueblo de la Baja Baviera. La Teología, por sí misma, no molestaba a los nazis, los grupos clandestinos sí, y él ya bajó el pistón para que no lo consideraran ni carismático ni peligroso.

Como podéis ver nada que ver con lo que pasó en España.
11/03/26 11:10 PM

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